Jules vende su intimidad en internet para pagar una deuda familiar que la ahoga. Ha aprendido a sobrevivir separando su cuerpo de sus emociones. Pero la llegada de un nuevo profesor despierta en ella una duda peligrosa: quizá nunca ha conocido el amor… solo el vacío. Y por primera vez, alguien podría enseñarle la diferencia. ❤️
NovelToon tiene autorización de Irwin Saudade para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Y
...Al día siguiente......
—Así que un informe nos permite entregar de forma resumida el contenido sobre cierto requerimiento del cliente, según la base de datos que... —Francisco se veía bastante guapo explicando su clase.
Mi celular vibró por una notificación. Le di mi completa atención al móvil.
Guzmán: **¡Hola! ¿Cómo estás? Hace tiempo que no nos vemos. 🫠
Aunque la clase estaba bien, quise distraerme un poco.
Jules: ¡Hola! Todo superbién. Ya sabes, aún con vida y así. ¿Cómo has estado?
Guzmán: Me da gusto. Que chido que estés bien. Yo he pensado en ti.
Jules: ¿Qué has pensado de mí? 😼
Sonreí como idiota.
Guzmán está escribiendo...
Alce la mirada por algunos segundos y Francisco hizo contacto visual conmigo. Sonreí ampliamente y no me dio pena. Recibí el mensaje en mi WhatsApp.
Guzmán: Me gustaría hacer una colaboración privada contigo. 🔥❤️🔥
Jules:** ¿Colaboración privada?
Guzmán: Tener sexo sin grabarlo. Esta vez quiero hacer el amor contigo.
Sonreí. Porque, en realidad, nunca habíamos hecho el amor y eso era evidente. Para una persona que se dedica al contenido para adultos, es sumamente difícil decir que el sexo estuvo "muy romántico". ¡Ya sabes! De que, siempre abro las piernas y termino con orgasmos deliciosos, pero nunca me han tocado con amor.
Jules: ¡No lo sé! Suena muy tentadora tu oferta, pero...
Ni siquiera pude terminar de escribir el mensaje. Sus manos me arrebataron el móvil y el contacto visual me impacto muchísimo. ¡Estaba demasiado cerca de mí!
—Te lo entregaré al finalizar la clase.
—Pero...
—Violaste el reglamento y estás distraída. No intentes excusar tus acciones.
Note un movimiento ligero en sus cejas y al parecer sonreía. ¿Qué pasaba con este tipo? ¿Qué se creía? ¡Me dio coraje!
—Cómo sea.
Mis compañeros estaban atentos a la escena y algunos se rieron de mí.
—Tienen media hora para terminar este ejercicio. Quiero que envíen sus informes a la nube de mi aula. ¿Entendido?
A veces, el tono de su voz era autoritario. ¿Por qué me pasaban este tipo de cosas? La neta, si fue mi culpa, estaba distrayéndome, pero eso no le da el derecho de quitarme mi celular. ¿O sí?
Me apuré para terminar los informes de mi base de datos. En mi interior había una sensación de nervios y enojo; Francisco había sido muy confianzudo conmigo. ¡Canijo!
La hora para salir de clase me hizo levantarme a toda velocidad de mi lugar, pero lo que él hizo me provocó angustia.
¡Desapareció a toda velocidad! ¿A dónde iba? Ni siquiera se despidió de sus alumnos. ¡Desgraciado! Solo hizo contacto visual conmigo y parecía que me estaba retando. ¿A qué?
Tome mi mochila, espere a que se apagara mi computadora y entonces salí a buscarlo. Varios compañeros de escuela me miraban de forma atenta. Sonreían. Me lanzaban piropos. ¡Me sentía deseada!
Me dirigí a su oficina, porque ese era el único lugar al que se me ocurrió que podría encontrarlo. Me detuve frente a la puerta y sin miedo alguno, abrí.
—Vine por mi... —pero no había nadie.