Kate Swanson normalmente sueña con su abuela y ella le previene de algunos sucesos o peligros. Cuando su novio Logan Walder quiso casarse con ella y sus padres aceptaron el compromiso en su lugar, comenzó a tener muchos sueños donde su abuela le mostraba su propia muerte y los sucesos previos a ella.
El responsable de su fallecimiento sería Logan y para eso no ocurriera debería impedir el matrimonio a como de lugar.
Su salvador le hará una propuesta que no podrá rechazar y para eso deberá ser su esposa.
¿Podrá Kate siendo la mujer de otro hombre impedir su muerte o los planes de Logan serán imposibles de evadir?
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿QUÉ INTENTABA MOSTRARME?
KATE SWANSON
Steve compró algunas cosas de su cantante favorito y no creí que fuera capaz de usarlas. Siempre su vestimenta consistía en trajes formales, atuendos semiformales y lo más informal que utilizaba jeans y camisa junto a una chaqueta de cuero si le apetecía.
Jamás vi a Steve usando ropa deportiva o una gorra en verano, pero aquí estaba llevando distintas cosas que no eran para nada su estilo.
Él había cantado las canciones y había gritado también. Lo que lo describiría en aquel momento a la perfección es euforia.
-Me dijeron que sus conciertos eran buenos, pero no imaginé cuánto- Mencionó cuando nos alejamos de la multitud
-No sabía que te gustaba la música. Creí que tu actividad favorita era lanzarme indirectas con esa sonrisa cínica tan característica tuya
-Prefiero la música, aunque verte enojada tiene cierto encanto también, pero aun así no te molesta tanto como soy porque eres mía
-Sigues siendo un idiota. Si estoy contigo sabes por qué es. Eras el único que podía ayudarme
Nuestra pequeña discusión se prolongó hasta que llegamos al hotel. Allí hicimos silencio hasta que llegamos a nuestra habitación.
-¿Qué más me dirás? Soy idiota, cínico, continúa
-Te odio. Esperaste a ser mi esposo para decirme quién era Logan, ¿No te lo pregunté varias veces? ¿No quise saber que escondías en tus frases raras? Guardaste silencio
-No hiciste nada de lo que te dije. Hablarte a ti y a la pared daba el mismo resultado. ¡Estabas ciega! ¿Fuiste a la joyería?- Negué
-No fui. Creí que sería desagradecido de mi parte averiguar algo así
-Te demostraré que ese anillo fue más falso que su amor por ti y después serás mía. Te lo prometo Kate, no saldremos de esta habitación- Se acercó a mi y retrocedí
Había algo en él que me parecía más peligroso. Tal vez la seguridad de saber que tenía la razón y sentirse cuestionado de alguna manera lo alteraba.
Steve no es un hombre paciente y yo necesito pruebas de todo para confirmar algo. Tal vez por creer que "todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario" era una frase que tenía que dejar de usar.
-No lo admitas si no quieres, pero soy mejor que él y por eso estás conmigo. Enfádate, eres libre de hacerlo, pero tuviste todas las posibilidades de saber y preferiste no averiguar
-¿Por dónde querías que comenzara? Vivía trabajando, lo veía poco y no sabía por dónde buscar. Me hubieses dicho donde encontrarlo si te preocupabas tanto por mí- Emití un pequeño grito asustada cuando sus manos se metieron debajo de mi trasero y me levantó aprisionándome entre su cuerpo y la pared
-Fue estúpido que quisieras casarte con alguien que "no conocías"- Susurró bajando su voz, mirando mis labios
-Te casaste conmigo sin habernos conocido más que por cruzar algunas palabras varias veces, ¿Debo recordártelo?
-Yo hubiese sabido dónde encontrarte, siempre
Lo próximo que sentí fue que sus labios impactaban en los míos con la única misión de paralizarme, sorprenderme y robarme el oxígeno. No tenía nada que decir después de sus últimas palabras, su seguridad me hizo sentir que sabía perfectamente lo que estaba diciendo, y peor aún, que no mentía.
Mi chaqueta desapareció tan rápido que no me di cuenta ni de cómo ocurrió y seguido de eso mi blusa. Cuando me dejó sobre la cama me desvistió con urgencia y él hizo lo mismo.
No hubo más preliminares que sus besos acompañados de caricias indecentes, comprobando y sorprendiéndome al notar que estaba lista para comenzar lo que él tenía en mente.
No me esperaba estar así con él ni con nadie. Siempre creí que tenía que existir un motivo para hacer algo tan íntimo como lo que estaba ocurriendo, pero me quedó más que claro que él me haría cuestionar todas mis creencias y apenas nuestro matrimonio estaba comenzando.
Mi cuerpo se sentía adormecido y era incapaz de pronunciar palabra debido a la intensidad. No sé si fue su arrebato o la discusión previa lo que me dejó sin habla, pero lo hizo.
Había luz, no existía música en la habitación más que la de nuestras respiraciones agitadas y los sonidos que emitimos al entregarnos a su arrebato de pasión. Tampoco podría culpar al alcohol por lo que hicimos, porque no habíamos bebido más que una copa de vino durante la cena.
Reaccioné cuando lo sentí explotar en mi interior. Me había quedado sin fuerzas, totalmente relajada, con una extraña y reconfortante sensación de agotamiento que acompañada de los besos que me dio logré relajarme aún más, tanto como me fue posible.
Nunca me había sentido de esta manera. Todo lo que estaba viviendo con Steve, el insoportable sarcástico, era nuevo y en muy poco tiempo juntos estaba poniendo a prueba todo lo que creí.
Nos cubrió con las sábanas blancas y se quedó a mi lado abrazándome con lo que me pareció ternura, mirándome en silencio. No sé si lo que ví en su mirada era desconcierto o tal vez sorpresa, quizás algo más que no supe identificar.
Sabía que en nuestra ciudad yo era la mujer más odiada por la familia Walder y probablemente por los invitados que al igual que Logan me esperaron en la iglesia. Ni mis padres sabían dónde estaba yo, pero en ese momento no podía pensar ni preocuparme por eso.
El sueño me invadió y fue por la mañana cuando al verme completamente desnuda comprendí que nada fue un sueño y eso era lo más confuso todavía.
Había vuelto a soñar con mi abuela y ella me había mostrado a Steve mirándome con sorpresa y ¿dulzura? ¿Cariño? Mientras una pequeña figura me abrazaba. Fui espectadora de mi propia sorpresa y emoción en ese lugar lleno de gente. También me vi rechazando un cheque que tenía una importante suma de dinero y poco después tenía a mi esposo envolviéldome en un abrazo que me hizo sentir aún más segura.
Las palabras de Steve a mi oído me decían lo orgulloso que estaba de haberse casado conmigo y cuando me miraba no existía sarcasmo ni ironía, solamente sinceridad.
Toqué mi rostro aún conmocionada por el sueño, descubriendo algunas lágrimas, pero me sentía extrañamente feliz y tranquila.
Mi única duda, ¿Qué era lo que mi abuela intentaba mostrarme ahora?