Carolina se encuentra en la ciudad de Roma, estudiando arte (dibujo), cuando se entera que su padre fallecio tuvo que regresar a la hacienda donde ella se crio, así ella pasa a ser la unica heredera de toda su fortuna, pero en su llegada conoce a Ricardo un hombre maduro, que cuando se ven, ambos quedan impactados el uno del otro.
Que pasara con ellos................?
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Yo la amo a ella!!!
Ricardo*
Desperte muy temprano, termine mi rutina de siempre y fui al despacho. Estaba enviando varias invitaciones para dar por abierto el museo de Carolina.....
-Patrón- tocan a la puerta
-Si!!!!!
-Tiene una visita
-¿Quién es?
-Soy soy cariño- ingresa Lucía y cierra la puerta a su espalda
Me levanto de golpe
-¿Qué haces aquí?- muy serio
-Hayy mi amor, no me digas que no te da gusto volver a verme- se sienta en el sofá
-No, no me da gusto volverte a ver- aseguro
-Cariño, yo sé que aún me sigues amando- se levanta y trata de tocar mi cara
Arrebato sus manos
-Pues te equivocas, no te amo, nunca te he amado- me separo
Se empieza a reir a carcajadas
-No me digas, que según amas a esa muchachita, esa del otro día
-Si!!!! y se llama Carolina- aseguro
-Cariño, eso es pasajero, yo se que en el fondo tu me amas- se vuelve hacia el sofá
-No digas estupideses, yo la amo a ella, amo a Carolina- me vuelvo a sentar
-Seguro- se me acerca y trata de besar
-¿Qué haces?- la esquivo
-Te voy a demostrar que soy mucho más mujer que esa muchachita- de nuevo intenta besarme
-Creó que tu no entiendes- la tomo de los brazos
La rabia me invadía solo al verla, la tome de los brazos y saque de mi casa.
-No quiero volver a verte- la coloco al frente de su auto
-Tú no me puedes hacer esto a mí Ricardo- me apunta
-Y lo que tu me hiciste- la miro con rabia
-Mi amor vamos a olvidarnos de eso--toma mi cara con sus manos-- yo te amo
-Pues yo no--alejo sus manos-- largate de mi casa-- apunto hacía el gran porton
-Me las vas a pagar Ricardo, te juro que me las vas a pagar- sube a su auto muy furiosa y se va
Antes de entrar, me quede pensando en como tenerla lejos de mí, y más ahora que tengo a Carolina a mi lado.
-Antonio!!!!!!!!!- grito
Antonio llega casi de golpe
-Digame patrón- se acerca a mi
- A Lucía, no la quiero ver de nuevo en mi casa ni en mi hacienda, tiene prohibido ingresar- muy furioso
-Esta bien patrón-- asustado-- hablare con los guardias
Vuelvo a mi despacho echo una furia, no quería ver a esa mujer cerca de mí, y peor aún verla cerca de Carolina. Cojí mi celular y llamé a Carolina, era la única que podía calmarme.
-Ricardo, mi amor
-Mi amor, ¿como estas?- me relajo
-Yo estoy muy bien, y tú ¿cómo estas? ¿pasó algo?, te escucho raro
-No mi amor, no pasó nada, todo esta bien- miento
-Me alegro mucho, amor te quería decir, ¿si me puedes acompañar al pueblo?, necesito comprar una cosas
-Si claro, pasó ahora mismo por tí
-Gracias amor, te espero, te amo
-Yo tambien te amo- corto la llamada
Salgo a paso ligero, busco y decido usar mi auto color negro. Llego a su casa y encuentro a Carolina esperandome en la entrada.
-Hola mi amor- la beso y la subo a mi auto
-Wuaoo y este auto- sorprendida
-Aaaa lo tenía bien guardado- sonrio
-Bueno, nos vamos
-A la orden- le doy un corto beso y acelero
En el camino, Carolina rompe el silenció
-Mi amor, se te escuchaba raro cuando me llamaste-- toma mi mano-- dime ¿qué paso?
-Aparecio Lucía en mi casa- serio
-¿Y qué te dijo?
-Nada importante mi amor, la eche de mi casa
-Tengo miedo por esa mujer- mira por el cristal
-Mi amor-- recuesto su cabeza en mi pecho-- no temás yo te cuidare-- beso su frente
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Carolina*
Llegamos al mercado.
-Listo, mi amor- bajo del auto junto con Ricardo
No había muchas personas, asique aprovechamos para comprar lo que hacia falta.
-Mira mi amor-- me indica un vestido rojo muy hermoso-- ¿porqué no te lo pruebas?
-Mi amor, vine a comprar algo de comida y no a comprarme ropa
-Bueno- hace un puchero
-Mi amor, en otra ocasión, ¿si?- lo beso
-Con esa forma de convenser, me espero todo un año- sorie
-Amor, voy a buscar algunas cosas, ya regreso- me aleje
-De acuerdo, te espero
Mientras buscaba algo de verduras, siento una mano en mi hombro y me doy vuelta.
-¿Qué haces aquí?- sorprendida
-Que más puedo hacer, vine a verte-- sorié-- sabia que te iba a encontrar aquí
Solo de verlo me causaba mucha rabia.