Podré salvar una relación que el tiempo y la rutina han enfriado hasta el punto en que mi marido me quiere dejar?
Después de 30 años de matrimonio me doy cuenta de que mi esposo está planeando separarse de mi en cuanto mi hija se vaya, ella está a punto de casarse y yo de divorciarme, pero no es lo que yo quiero.
Tengo un poco de tiempo para hacerlo cambiar de opinión, pero no se por donde empezar. Podre lograr rescatar el amor?
NovelToon tiene autorización de lucy curiel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Se acabó
Regresamos a casa en silencio, finalmente habíamos cumplido con nuestra responsabilidad y aunque con algunos roces, todo salió bien.
Llegando él subió sin decir palabra, yo me aseguré de que todo estaba en orden y lo seguí, se iba acostando a penas cuando entré y me senté en el sillón frente a la cama, ahí le dije que era hora de que me hablara claro, a qué te refieres, preguntó, y le conté lo que había oído aquella noche en el despacho, se sorprendió un poco, pero después me dijo que si ya lo sabía no podía negarlo, lo nuestro está muerto y enterrado, supongo que es por eso que ya has comenzado a rehacer tu vida, y le respondí que no, con toda franqueza le narre mis planes para reconquistar lo y como me había dado por vencida al no ver ningún resultado ni interés de su parte.
Quise salvar nuestro matrimonio y a ti no te importó, le reclamé, a lo que contestó qué ya era demasiado tarde, que no había nada que salvar.
Intenté ser fuerte, pero no pude, así qué el llanto acudió a mis ojos, al verme así, trató de calmarme diciendo que aún podíamos ser amigos, que nos pondríamos de acuerdo en lo legal para continuar en buenos términos. No pude decir palabra alguna, tenía un nudo atorado en la garganta, aunque según yo me preparé para este momento, nunca creí que doliera tanto escuchar directamente de sus labios esta verdad. Me imagino que sintió lástima de mí, ya que me abrazó con ternura, y por un momento pensé que todo iba a estar bien, que de un momento a otro me diría que por lo menos lo intentaríamos una vez más, pero solo me abrazaba, sin decir nada.
Su abrazo fue subiendo de intensidad, y volteando hacia su cara me topé directo con sus labios, me besó tierno, pero como yo le correspondí, poco a poco se fue intensificando, sentí como el calor recorría mi cuerpo y comenzamos a acariciar el cuerpo del otro con deseo, pasamos a la, cama y con suavidad me desnudo, haciendo después lo mismo, y nos entregamos con urgencia, palpando cada rincón de la piel qué tanto conocíamos y a la vez que hacía tanto que no tocabamos, yo me debatia entre seguir y detenerme, pues hace un momento me había dicho que ya no seguiríamos juntos, pero podía ser que se arrepintiera, o que esta fuera la despedida, y si era así sería mejor que me grabará su cuerpo y sus caricias para recordarlo cuando ya no estuviera. Así cada caricia me parecía tan dulce y amarga al mismo tiempo, y me volví loca con las sensaciones que experimentaba, mi mente se regodeaba con el dolor y mi cuerpo con el placer, no se que pasaba por su mente, pero definitivamente su cuerpo estaba disfrutando como hacia años no lo hacía.
Cuando terminamos me beso y me dijo que tratara de descansar y por la mañana nos pondríamos de acuerdo con los términos, entonces sus palabras me abofetearon reregresándome la cruel verdad, había sido una despedida, y me sentí humillada, tanto así que tomé mi bata y me fui a dormir a la recámara de Katya, cerrando con seguro.
Obviamente no pude dormir, me la pasé llorando, pero ya no le iba a dar el gusto de verme humillada, me levanté temprano y preparé el desayuno para los dos por última vez, aproveche y me puse parches fríos para controlar un poco la inflamación de mis párpados y verme un poco menos lamentable. Bajó a desayunar y me dijo que no era necesario que me hubiera tomado la molestia de cocinar, no te preocupes, no lo vuelvo a hacer, contesté sarcástica.
Después de comer en medio de un incómodo silencio, me dijo que por favor habláramos civilizadamente, le contesté que me dejara tomar una ducha antes y hablaríamos con calma, recogí la cocina y lavé los platos, subí a bañarme y ya en el agua dejé que rodaran las lágrimas un poco más, pero me re compuse y salí a arreglarme.
Cuando bajé estaba esperando con varios folders, así que lo primero que hizo fue mostrarme el estado de la empresa, me explico todos los detalles y el monto de las ganancias, yo permeneci atenta, esperando su propuesta, cuando hubo terminado con esto me extendió el otro folder, que contenia la propuesta económica, era simplemente la mitad para cada uno. Era lo que yo esperaba, y de otro folder sacó un convenio ya redactado cediendo le la administración completa de la empresa, solo me daría mensualmente las ganancias correspondientes, de ninguna manera, le dije, yo también quiero participar en las decisiones, así que sacó otro convenio donde nos haríamos cargo los dos, se nota que tenía todo fríamente calculado, hasta mis posibles reacciones.
Si vamos a trabajar juntos, sería bueno llevarnos bien, el hecho de que ya, no vivamos en el mismo techo no impide que nos tratemos con cariño y respeto, y acepté llevar la fiesta en paz, además de que por nuestra hija, estaríamos unidos nos guste o no.
Cuando se refirió a la familia, preguntando como se los diríamos, ahí si puse un alto, yo no voy a hablar con tu familia, hazlo tu, quien quiso separarse fuiste tu y ahora le explicas todo a los tuyos, yo ya salgo sobrando, pero hoy nos esperan a comer, me dijo, pues vas y pones las cosas en claro, yo no tengo vela en este entierro, y lo siento mucho, pero no estoy preparada para verlos ahora. Con Katya hablaremos cuando regrese. Y subió a hacer una maleta, pues se quedaría unos días con su mamá, cosa que agradecí, no quería que me viera derrumbada.
Prendí el celular y tenía muchos mensajes, unos de mis amigas, preguntando como me había ido, ya que les había dicho que hablaría con Rodrigo después de la fiesta, les contesté con un escueto, se acabó. Pero estoy bien. Otros mensajes con fotos eran de mi hija, se veían felices, así que les respondí que se divirtieron y no se preocupara por nosotros, un mensaje más de Salvador, preguntando si estaba bien, claro, después de lo que pasó anoche, se quedó preocupado, así que a él le respondí que estaba todo bajo control, que después le hablaba para ver si en la semana podíamos vernos y platicar.