Había pasado un año desde que Geisa había abandonado a su marido, el jeque Ali Hasam y echaba de menos a aquel hombre guapo, arrogante y apasionado, pero ¿de qué serviría volver a él si no era capaz de darle lo que él tanto necesitaba: un hijo y heredero? Cuando Ali la engañó para que regresara, Geisa se sintió furiosa y confundida. ¿Por qué la quería a su lado mientras luchaba con su padre por el trono de Jezaen ? Porque sólo podría triunfar si les demostraba a sus enemigos que tenía una esposa fiel y embarazada...
NovelToon tiene autorización de Alejandro Briñones para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 19
En otra habitación no muy lejana, Hassan se enfrentaba a otro rival. Ethan estaba allí, furioso. Tenía una cicatriz en la mandíbula que hubiera espantado a Geisa, y un terrible dolor de cabeza por haber bebido demasiado la noche anterior.
-¿Qué te ha impulsado a cometer una locura semejante? -le preguntó a Hassan.
-Te pido disculpas por mis hombres. Su... entusiasmo por el trabajo los perdió, me temo.
-Y tanto... -repuso él tocándose la mandíbula-. ¡Estuve inconsciente durante diez minutos! Y cuando recupero el conocimiento me encuentro en un yate en el que no quiero estar, y no veo a Geisa por ninguna parte.
-Ella también está preocupada por ti, si eso te sirve de consuelo.
-No, por supuesto que no. ¿Qué demonios hay de malo en tomar contacto por los medios convencionales? Le diste un susto de muerte, y a mí también.
-Lo sé, y te pido disculpas de nuevo. Digamos que serás generosamente recompensado por esta... interrupción.
-No quiero ninguna recompensa -espetó Ethan-. ¡Lo que quiero es ver por mí mismo que Geisa se encuentra bien!
-¿Estás insinuando que podría hacerle daño a mi propia esposa?
-¿Cómo voy a saberlo? -el tono de Ethan era deliberadamente provocador-. El entusiasmo puede ser contagioso.
Los dos hombres no se gustaban el uno al otro, aunque era raro que lo demostraran. Pero cuando las chispas empezaron a saltar entre ellos, la discusión se hizo más peligrosa. Tal vez Geisa prefiriera creer que Ethan no estaba enamorado de ella, pero la pasión con que Ethan pronunciaba su nombre y el brillo que aparecía en sus ojos al hablar de ella preocupaban a Hassan, para quien solo el sentido del honor obligaba a Ethan a respetar el anillo de casada.
Pero eso no tranquilizaba a Hassan. Aquel caballero inglés podía conseguir a cualquier mujer si se lo proponía.
¿Tenía miedo de que eso ocurriera?, se preguntó a sí mismo. Sí, lo tenía. Siempre lo había tenido, aunque luchaba por mantener las apariencias. Necesitaba la cooperación de Ethan si iba a sacarlo del yate antes de que Geisa lo viera.
De modo que soltó un suspiro, que daba a entender su nulo interés por un enfrentamiento.
-El tiempo es vital -le dijo, y le explicó la verdad a Ethan.
-¿Un complot para deshacerse de ella? -Ethan se quedó petrificado.
-Un complot para usarla como medio de coaccionarme para que haga ciertas concesiones -corrigió Hassan-. Sigo creyendo que no quieren convertir esto en un incidente internacional, por lo que no tienen interés en hacerle daño.
-Su rapto ya es un incidente internacional -señaló Ethan.
-Solo si llega a ser de dominio público. Cuentan con que Víctor y yo guardemos silencio por el bien de Geisa.
-¿Lo sabe ella?
-Aún no. y no lo sabrá si puedo evitarlo.
-Entonces, ¿por qué cree que está aquí?
-¿A ti qué te parece? Mientras esté bajo mi protección nadie podrá tocarla.
La risa de Ethan sorprendió a Hassan.
-Es inútil, Hassan. Geisa se resistiría hasta el fin antes de hacer lo que tú quieres que haga solo porque hayas decidido que así debe ser.
-Por eso necesito tu ayuda -replicó Hassan-. Necesito que abandones el yate antes de que ella pueda usar tu salida como excusa para irse contigo…