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Aprendiendo A Amar

Aprendiendo A Amar

Status: En proceso
Genre:Completas / Amor eterno
Popularitas:21.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Aram526

—Pablo Santander es un enólogo y bodeguero muy conocido en su pueblo, y un día, rescata a su sobrina Antonella de un orfanato, quien vivió situaciones traumáticas, pero es carismática y sonriente. Con el paso del tiempo, Antonella va viendo la rivalidad en la que se ve involucrada sin desearlo.
Muchos adolescentes/jóvenes inexpertos descubriendo el amor por otro lado.
—<<<Rivalidades, amor, amistad, amor sano, romance, amistad, romance estilo "RyJ", infidelidades, dr, problemas de autoestima, mafia, negocios, realismo, bodegas, viñedos, familia disfuncional, clasismo, amor eterno, etc>>>
—Idioma: español (Argentina)
—Pueblo de Buenos Aires.
—Ambientado en: Junio 2002- Febrero 2006.
—Cantidad de temporadas: 4.
—Duración de capítulos: 45/50 minutos.

NovelToon tiene autorización de Aram526 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

T1 E14

*Rato más tarde, Antonella y Dani caminaban por el pueblo mientras charlaban, con una sonrisa en el rostro*

Antonella: No puedo creer que te volví a encontrar...

Dani: Yo tampoco, yo pensaba que te habían mandado al pueblo de al lado...

Antonella: Es que lo hicieron. Pero me adoptaron dos veces.

Dani: Qué bueno que hayas tenido suerte.

Antonella: [preocupación] ¿Vos no tuviste suerte?

Dani: Anto, si hubiera tenido suerte no estaría acá en la calle...

Antonella: Lo bueno es que te pudiste safar de ese hombre que decía ser nuestro padre...

Dani: Y la verdad prefiero esto a vivir con lacras como esa.

Antonella: ¿Y qué anduviste haciendo?

Dani: Tratando de ganarme el pan. Pero viste que cuesta...

Antonella: ¿Y no intentaste conseguir trabajo?

Dani: [sonrisa triste] Lo intenté, pero viste que para personas como yo no hay muchas posibilidades...

Antonella: [pensativa] Yo... capaz podría ayudarte...

Dani: ¿Cómo?

Antonella: Tengo un novio que trabaja en una cafetería y está necesitando de meseros. Puedo hablar con él para que te tenga en cuenta...

Dani: [felicidad] ¿En serio?

Antonella: Claro...

Dani: En serio, muchas gracias... Ey, ¿y cómo está eso de que tenés novio?

Antonella: [sonrisa tímida] Es hace poquito, pero nos queremos mucho...

Dani: Me alegro tanto por vos... ¿y tu familia? ¿Cómo es?

Antonella: [orgullo] Son lo más. Vivo con mi tío, mi primo y una mujer muy adorable...

Dani: O sea, es tu familia posta.

Antonella: Sí... Y soy muy feliz con ellos...

Dani: No sabés cuánto me alegro. Siempre quise esto para vos. Tu felicidad...

Antonella: Yo quería lo mismo para vos, tu felicidad...

Dani: [sonrisa cálida] Ahora que te volví a encontrar, seguro seré más feliz...

*Antonella le sonrió y lo abrazó*

Antonella: ¿Cómo puedo volverte a ver?

Dani: Estoy siempre en esta plaza, con mi amigo Rafa.

Antonella: [entusiasmo] ¡Bueno! Entonces vendré más seguido a esta plaza, para verte.

Dani: Bueno...

*Antonella se fue de allí contenta, con una nueva esperanza y una sonrisa en el rostro*

*Por otro lado, en casa de los Montero, Giuliana estaba por salir. Llevaba una mochila armada, un top blanco y una falda roja. Justo cuando estaba a punto de cruzar la puerta, César la vio con confusión*

César: [frunciendo el ceño] Ey, Giuliana... ¿qué hacés así vestida? ¿A dónde vas?

Giuliana: Voy a salir con Anto, te dije. Nos vamos a un punto de encuentro y de ahí nos vamos de compras...

César: ¿No te parece que vas muy descubierta?

Giuliana: [confundida] ¿Cómo?

César: Sí, esa falda tan corta y ese top...

Giuliana: Es que hace calor...

César: Aunque hagan 35 grados de calor, me parece que vas muy provocativa.

Giuliana: [dudando] ¿Vos decís?

César: Sí, eso digo. Y empezaste a vestirte así desde que te juntas con esa piba. No me gusta esa amistad...

Giuliana: Pero... Antonella es inofensiva...

César: [tono autoritario] Bueno, no sé, lo que sí sé es que así vestida no quiero que vayas a ningún lado.

*Giuliana se entristeció, sintiendo la desaprobación de su marido como un peso en su corazón*

Giuliana: Bueno, ahí me pongo un vestido y un buzo. ¿Te parece bien?

César: [sonrisa de aprobación] Claro.

*Giuliana se fue de allí a cambiarse, su entusiasmo apagado por la reprimenda. Desde lejos, Chiara observaba toda la escena con enojo y confusión*

*Por otro lado, Malena estaba haciendo ejercicio en su casa. Entonces, recibió una llamada y fue a atenderla, un poco agotada*

Malena: [jadeando ligeramente] ¿Hola?

Lucas: Hola, princesa...

Malena: ¿Lucas?

Lucas: ¿Quién más si no?

Malena: [sorpresa y cansancio] Hola... Estaba ocupada, ¿pasó algo?

Lucas: Quería decirte que el plan está en marcha.

Malena: [confundida] ¿Cuál plan?

Lucas: El que habíamos planeado para humillar a esa chinita.

Malena: Ah, entiendo...

Lucas: No te noto muy entusiasmada...

Malena: Me entusiasma, solo que estoy un poco cansada porque estaba haciendo ejercicio...

Lucas: Ah, entiendo... ¿a qué hora es? Mariano también va a ir...

*La expresión de Malena cambió al escuchar el nombre de Mariano*

Malena: [sorpresa y emoción] ¿En serio?

Lucas: Sí, ¿no sabías?

Malena: No... Venganse todos a las 5 de la tarde, total, mi madre va a salir ahora en 1 hora y media, y dijo que se va a tardar como hasta las 9.

Lucas: Perfecto, ahí le aviso a todos. Sobre todo a nuestro objetivo...

Malena: Sí...

*Malena colgó el teléfono y se quedó pensativa*

*Por otro lado, Antonella y Giuliana caminaban juntas. Giuliana llevaba unas bolsas de ropa en la mano, mientras Antonella la miraba con confusión*

Antonella: Amiga...

Giuliana: [mirándola] ¿Qué?

Antonella: ¿No tenés calor?

Giuliana: No, para nada...

Antonella: No sé por qué viniste con ropa tan suelta con el calor que hace...

Giuliana: [suspirando] Mirá, yo iba a venir con un conjunto más cortito...

Antonella: ¿Y qué pasó?

Giuliana: Nada... A César le pareció medio provocativo y... bueno, nada, me tuve que cambiar. Lo normal en realidad...

*Antonella estaba confundida y sorprendida, sintiendo una mezcla de preocupación y descontento*

Antonella: ¿Cómo que lo normal, Giuliana? ¿Lo decís en serio? ¡Eso no está bien!

Giuliana: Ay, amiga, son hombres, ya sabés cómo son... Territoriales, protectores...

Antonella: [enojo] ¡A ver, no estamos en una selva y no somos una gacela que tienen que proteger!

Giuliana: A lo que voy es que todos son así...

Antonella: Mariano no es así conmigo...

Giuliana: Bueno, pero Mariano es un hombre chapado al siglo XXI. Es distinto...

Antonella: Giuli, me preocupa...

Giuliana: Tranquila, amiga, yo me vine así porque quise, no por lo que él me dijo...

Antonella: [preocupación y cariño] Tené mucho cuidado, yo sé de lo que te hablo...

Giuliana: Tenés tan lindo corazón, Antonella... A pesar de que por fuera muestres algo, por dentro sos muy especial...

*Antonella sonrió y la abrazó de costado, sintiendo una profunda conexión. Ambas siguieron caminando, disfrutando de la compañía mutua y del tiempo juntas*

*Por otro lado, Malena y su madre, Sandra, estaban comiendo. Sandra parecía pensativa, y Malena la miraba con confusión*

Malena: [preocupación] ¿Todo bien, mamá?

Sandra: Claro.

Malena: ¿Segura?

Sandra: Segura.

Malena: Bueno...

Sandra: No, ¿sabés que no? No está todo bien...

Malena: ¿Por qué, mami?

Sandra: ¿Cuántas veces hablamos vos y yo?

Malena: [confundida] ¿De qué hablas?

Sandra: Te dije mil veces que vos tenés que ser el ejemplo. Que tenés que juntarte con gente de tu nivel...

Malena: ¿Por qué me decís esto?

Sandra: Porque te vi cuando volviste con ese chico.

Malena: Ah, ¿por eso? Pero solo me estaba ayudando...

Sandra: No dejes que gente así de ese nivel se acerque a vos. Te puede dejar mal parada...

Malena: [dudando] ¿Vos decís?

Sandra: Sí, para mí, deberías juntarte con ese chico, hijo de una persona adinerada. El tal Lucas ese...

Malena: Pero a mí no me gusta él...

Sandra: ¿Por qué no te gusta? Es lindo, tiene plata... ¿qué más necesitas?

Malena: Ay, mamá, eso quedó en la antigua. Ya estamos en el 2002, para enamorarte de alguien se necesita más que belleza y plata.

Sandra: Para mí fue así siempre, y sigue siéndolo ahora.

Malena: Las cosas cambiaron.

Sandra: Bueno, pero mientras menos se acerque ese desastrado a vos, mejor.

*Malena miró a su madre con enojo, sintiendo una mezcla de frustración y tristeza por la falta de comprensión*

*Por otro lado, en la casa de los Montero, César y Marco estaban en el despacho de Marco, conversando sobre el trabajo. Entonces, Chiara tocó la puerta*

Marco: Adelante...

*Chiara entró en la habitación, su expresión era seria y decidida*

Chiara: Quiero hablar con tu yerno un segundo. ¿Puede ser?

Marco: ¿Ahora, Chiara?

Chiara: No, ahora no, YA.

*César se levantó de la silla, confundido, y siguió a Chiara fuera del despacho. Mientras se dirigían a otro cuarto, pasaron al lado de Thiago, el hermano de Giuliana, quien los miraba con una sonrisa burlona*

Thiago: [riéndose] Uhh, alguien está en problemas...

*César le lanzó una mirada de enojo mientras seguía a Chiara. Llegaron a un cuarto, donde Chiara se cruzó de brazos, claramente enojada, mientras César la miraba con confusión*

César: ¿Pasa algo, suegra?

Chiara: No, querido, 'suegra' no. Cuando te refieras a mí vas a decir "Señora Montero". ¿Te quedó claro?

*César la miraba, todavía confundido pero sin atreverse a replicar*

Chiara: Y como no soy vueltera, te voy a decir de una vez cuál es mi problema con vos.

César: [nervioso] Dígame...

Chiara: Mirá, vos te viniste a vivir a esta casa, y cuando eso pasó, no llevábamos ni un mes de conocernos. Nunca me inspiraste confianza, y yo pensé que era una tonta idea mía. Pero lo que vi hoy me lo dejó todo muy en claro...

César: Me está confundiendo...

Chiara: Escuché lo que le dijiste a mi hija.

César: Ehh... ¿qué de todo? Porque Giuliana y yo hablamos siempre...

Chiara: No seas cínico. Le dijiste cómo tenía que vestirse, ¿me equivoco?

César: [titubeando] Usted me habrá malinterpretado...

Chiara: [mirada penetrante] Para nada, yo escuché muy bien y entendí muy bien. Eso que vi, no fue nada lindo... hasta diría que roza lo desagradable...

César: Le puedo explicar...

Chiara: [interrumpiéndolo] No, a ver, a mí no me expliques nada. Vos estás con mi hija. Y no me gustaría que mi hija esté casada con un controlador... NADIE, en esta casa, le dice cómo se tiene que vestir, ni nosotros que somos sus padres. Y no vas a venir vos a hacerlo, ¿me explico?

César: Sí, señora...

Chiara: [tono amenazante] Así que, no quiero ver más escenitas así en esta casa. Si vos no podés respetarla a mi hija, entonces va a ser mejor que se separen.

César: Yo nunca podría dejarla, señora, la amo...

Chiara: Entonces, más te vale que esta relación mejore. Porque no quisiera ser yo la que intervenga... Creo que me entendiste, ¿no?

César: [enojo contenido] Perfectamente.

Chiara: Bien, perfecto entonces. Andá a trabajar con Marco, que nada te detiene.

*César se fue de allí, visiblemente enojado y humillado. Chiara lo miraba alejarse con una sonrisa de satisfacción*

*Rato más tarde, en la fiesta de la piscina en la casa de Malena. Algunos estaban adentro jugando, otros tomando sol, y otros tomando bebidas. Lucas y Malena estaban esperando a Antonella, con una expresión de maldad en sus rostros*

*Finalmente, Antonella llegó al lugar, con una remera negra y unos pantalones cortos de jean. Estaba peinada y llevaba un poco de maquillaje debajo de los ojos, intentando verse presentable*

*Malena y Lucas sonrieron con maldad y se dirigieron hacia ella*

Lucas: ¡Mirá quien vino, "Antonieta"!

Antonella: [corrigiendo con firmeza] Antonella...

Lucas: Bueno, Antonella.

*Ellos la llevaron frente a la piscina, sus intenciones claras en sus miradas*

Malena: ¿Querés algo de tomar? ¿Alguna bebida blanca?

Antonella: No, yo no tomo alcohol. ¿Y Mariano?

Malena: No tarda en venir, eh...

Lucas: Esperalo nomás...

Antonella: Bueno...

Malena: [sonrisa falsa] Ay, viniste peinadita, qué linda, por lo menos no viniste con todos esos pelos llenos de piojos...

*Malena le tocó el pelo y Antonella le quitó la mano con desdén*

Antonella: Sí, mejor no toques, eh...

Malena: Solo digo... ¿te pusiste así de linda para venir a caretearla con Mariano?

Lucas: [tono burlón] Sí, ha de tener una doble personalidad...

Malena: [riéndose] Por lo menos se hubiera puesto unas plataformas y capaz le llegaba hasta la frente...

*Antonella, sintiendo la humillación, decidió que era mejor irse*

Antonella: Bueno, ¿saben qué? Mejor me voy.

*Entonces Malena la agarró por los brazos, deteniéndola con fuerza*

Malena: [sonrisa siniestra] Esperá un segundo, ¿no tenés calor?

Antonella: No, soltame.

*Malena y Lucas intercambiaron una mirada de complicidad. Malena apretó más fuerte los brazos de Antonella mientras Lucas se acercaba*

Lucas: [sonrisa perversa] ¿Por qué? Si nosotros solo queremos que te sientas cómoda...

Antonella: ¡Dije que me sueltes, Malena!

*Malena, ignorando sus palabras, hizo una señal a Lucas. En un movimiento rápido y coordinado, ambos empujaron a Antonella hacia la piscina*

*Antonella cayó al agua con un chapuzón, sus gritos ahogados por el impacto. Los invitados alrededor de la piscina se volvieron a mirar, algunos riendo, otros sorprendidos por la crueldad del acto*

*Mientras Antonella intentaba subir, unos pensamientos y recuerdos traumáticos se lo impedían. Empezó a tener flashbacks de cuando la metían en agua fría cuando era más joven. Eso la estremecía tanto que sentía que se estaba ahogando y pedía para salir*

*Mariano llegó, con bebidas en sus manos, confundido*

Mariano: ¿Qué pasa acá? ¿Qué...?

*Mariano, al ver a Antonella en el agua y en ese estado, saltó al agua y la cargó, asegurándose de mantener su cabeza fuera del agua*

Mariano: Tranquila, Antonella, mirame. Respirá...

*Antonella tosía, agitada, mientras Mariano la sacaba del agua y la recostaba en el suelo. Ella seguía tosiendo, tratando de recuperar el aliento*

*Malena observaba la situación, algo confundida y sorprendida por la reacción intensa de Antonella*

Mariano: [voz calmada] Tranquila, Antonella, mirame. Respira hondo. ¿Estás bien?

*Antonella respiraba agitada y se sentaba, todavía temblando por la experiencia*

Mariano: Tranquila, ya está, ya pasó...

*Antonella asiente con la cabeza, y Mariano se volteó a ver a Lucas y Malena con una expresión de furia*

Mariano: ¿Por qué le hicieron eso, eh?

Malena: Ay, Mariano, ¿qué te pasa?

Mariano: [enfurecido] ¿Quién fue? ¿Fuiste vos, Malena? ¿O fueron los dos?

Malena: Ay, sí, pero era una joda solamente...

Mariano: ¿Una joda? ¡Te zarpaste! ¡Te fuiste de mambo! ¡Miren si se ahogaba! ¿No piensan o qué?

*Antonella se levantó, todavía temblando, y se acercó a Mariano, tratando de calmarlo*

Antonella: [voz entrecortada] Mariano... Mariano, ya está...

Malena: Ay, Mariano, cero sentido del humor lo tuyo, eh...

Lucas: A ver, a ver , somos tus amigos. ¿Por qué defendés a esta chinita y te peleás con nosotros?

Mariano: ¡No la llamen más así! ¡Ya me harté! ¡Esta vez se fueron al pasto, y a mí no me interesa estar vinculado a provocadores como ustedes!

Malena: [desesperada] ¡No, Mariano, pará!

Mariano: ¡A mí no me vuelvas a hablar! ¡Ninguno de los dos!

*Mariano se fue de allí, furioso, llevando a Antonella consigo y ayudándola a caminar*

*Malena estaba sorprendida y triste, procesando las consecuencias de sus acciones, mientras miraba a Lucas, con algo de culpa*

*Por otro lado, en el supermercado, Gina estaba haciendo las compras, empujando un carrito lleno de productos. De repente, chocó con el carrito de alguien más: Sandra*

Sandra: ¡Ay! ¿Estás ciega o qué?

Gina: Perdón...

*Entonces se reconocieron y se miraron con enojo. Sandra se acercó a provocarla, su mirada llena de desprecio*

Sandra: [sonrisa sarcástica] Ahh, bueno, mirá a quién me vengo a encontrar...

Gina: Lo mismo digo.

Sandra: A la mucama harapienta... bueno, ya no tan harapienta...

Gina: [suspiro] Veo que seguís con el mismo humor ridículo que tenés.

Sandra: Y yo veo que vos seguís trabajando para el idiota de mi hermano. ¿Me equivoco?

Gina: Ah, ¿ahora es tu hermano? Sí, trabajo para él.

Sandra: [riéndose] ¿Y qué? Todavía seguís muerta de amor por él, ¿no es cierto?

Gina: No digas idioteces.

Sandra: [risa cruel] Ay, puedo verlo en tu cara. Te morís por él, pero él ni siquiera se da cuenta...

Gina: Ojalá te pagaran por cada vez que abrís la boca para decir estupideces.

Sandra: Así y todo, soy mucho más que vos. Mirame, mirá lo que es mi vida. Soy millonaria, exitosa, y tengo una hija que irá para el mismo camino. ¿Y vos? Vas a trabajar para mi hermano toda tu vida, sola, fracasada, esperando que te dé una migaja de atención.

*Gina sintió una punzada de dolor en el corazón, pero se mantuvo firme*

Gina: Podés tener todo el dinero del mundo, Sandra, pero eso no te hace mejor persona. Y creeme, prefiero ser quien soy a ser alguien tan amargada y cruel como vos.

Sandra: Decí lo que quieras, pero la realidad es que yo gano. Siempre gané y siempre voy a ganar.

Gina: [sonrisa firme] Si ganar significa ser como vos, prefiero perder.

Sandra: Típico comentario de una fracasada conformista...

Gina: Te equivocás, yo soy muy feliz. Con Pablo, que es muy importante para mí, con Lorenzo que es como un hijo y Antonella... que poco a poco se está volviendo como una hija...

Sandra: Yo no te veo NADA feliz. Más bien te veo despechada. Debe doler que el idiota de mi hermano se fije en cualquier persona excepto vos, ¿no es así?

Gina: ¿Sabés algo? No me gusta cómo hablás de Pablo. Él cambió mi vida, y gracias a él es que soy feliz.

Sandra: Es la verdad, es un idiota. Si él hubiera seguido los pasos que yo seguí, no sería un amargado. Y no estaría rescatando pobres necesitados por ahí.

Gina: [furia contenida] Escuchame una cosa, idiota, ¿es idea mía o te estás refiriendo a Antonella?

Sandra: Obviamente que me refiero a ella. Bueno, en general, porque también estás vos.

Gina: ¿Qué pasa? ¿Te da bronca que Pablo sea mejor padre y persona que vos? ¿Y que esté cuidando a la hija que vos abandonaste?

Sandra: Mirá si le voy a tener envidia de cómo cría a sus hijos o a esa chica. Mi hija es linda, y también será tan exitosa como su mamá. Algo que seguramente Antonella no será jamás. Ni tampoco su hijo.

Gina: [incredulidad] No podés hablar así de tu propia hija. No sabés cuánto me alegro de que Antonella no se haya criado con vos.

Sandra: No sabés cuánto me alegro YO de no haberla criado. Porque ella sólo fue un error y es lo que siempre va a ser. Un fruto de un fracaso amoroso, es todo. Si por mí fuera, ni siquiera hubiera nacido. Ella sólo me arruinó la vida. Por eso la detesto, la odio, la odio con todo mi ser y con todas las letras.

*Gina estaba muy furiosa, y sin pensarlo le dio una cachetada*

Gina: ¡Estás loca! ¿¡Cómo vas a decir eso!?

*Sandra también se enfureció*

Sandra: ¿¡Qué me tocás, estúpida!?

*Sandra la agarra de los brazos, y ambas empiezan a pelear. La tensión y la violencia entre ellas aumentan hasta que un hombre de seguridad se acerca rápidamente*

Seguridad: [interviniendo] ¡Ey, ey, basta! ¿¡Qué es todo esto!?

*Ambas se separan, respirando agitadamente*

Sandra: ¡Es esta andrajosa, que me pegó!

Gina: ¿Estás loca? ¡Si vos empezaste!

Seguridad: ¡Basta! Me parece que voy a tener que llamar a la policía.

Sandra: [desesperada] ¡No, claro que no! ¡No puedo ir presa!

Seguridad: ¿No quieren que llame a la policía? Muy bien, pero entonces les recomiendo que abandonen este lugar. Cuanto antes.

*Gina se va muy enojada, empujando su carrito con fuerza. Sandra también se aleja, su rostro rojo de furia, mientras el oficial de seguridad las sigue con la mirada para asegurarse de que se vayan*

*Ambas mujeres salieron del supermercado, sus corazones latiendo con fuerza y sus mentes llenas de resentimiento*

*Rato después, Antonella y Mariano caminaban por la calle. Antonella estaba llorando, y Mariano se mostraba visiblemente preocupado*

Mariano: Antonella... ¿qué te pasa?

Antonella: Nada, nada... estoy exagerando un poco...

Mariano: ¿Es por la joda que te hicieron?

Antonella: [titubeando] Ehh... sí... es por eso...

Mariano: No te preocupes, yo ya no quiero saber nada de ellos...

Antonella: No creo que sea para tanto...

Mariano: Antonella, mirá si te ahogabas... con eso no se jode, y yo después voy a hablar con ellos...

*Ambos se quedaron en silencio unos segundos, el ambiente cargado de tensión y preocupación*

Mariano: [sonrisa suave] ¿Me llevás hasta tu casa? Así de paso la conozco...

Antonella: Ehh... no, preferiría que por el momento no...

Mariano: [insistiendo suavemente] ¿Segura? Yo no me quedo tranquilo viéndote así...

Antonella: Tranquilo, no pasa nada. Ya estoy mejor, solo tengo que ir a secarme y listo...

Mariano: Bueno... por cualquier cosa, me llamás, yo siempre estoy disponible para vos...

Antonella: Gracias...

Mariano: Bueno, cuidate mucho, ¿sí?

Antonella: No te preocupes, lo voy a hacer. Chau, 'bambino'...

Mariano: [sonrisa] Chau, hermosa...

*Mariano se fue de allí, lanzándole una última mirada de preocupación, mientras Antonella lo miraba irse con una sonrisa agradecida*

*Antonella avanzó algunas calles hasta que llegó a su casa, sintiendo una mezcla de alivio y tristeza*

*Gina justo iba llegando, todavía enojada por su encuentro con Sandra. Al ver a Antonella, se sorprendió*

Gina: ¡Ay, nena, por Dios! ¿Qué te pasó? ¡Mirá cómo estás!

Antonella: Hola, Gini... fue un exabrupto...

Gina: ¿Y el exabrupto venía con un baño incluido?

*Antonella soltó una risa y las dos entraron a la casa. Al entrar, Gina se sacó los zapatos y Antonella se paró sobre un trapo para no mojar el suelo*

Gina: Hablando en serio, nena, ¿qué te pasó?

Antonella: [suspirando] Nada... los ricos me invitaron a una fiesta. Yo de tonta fui, y ahí me tendieron una trampa y me empujaron al agua... entre Lucas y Malena...

*Gina se sorprendió y se indignó*

Gina: ¡Pero qué indecencia! ¿Cómo le van a hacer eso a una chica tan linda como vos? ¡Encima fue un hombre! ¡Parece que la caballerosidad se extinguió junto a los tiranosaurios!

Antonella: Sí, me la tienen jurada, y me hacen cosas... casi me ahogo...

*Gina se quedó boquiabierta, su preocupación aumentaba*

Gina: ¡No puede ser, nena! ¿Estás bien?

Antonella: Sí, por suerte...

Gina: [ternura] ¿Y por qué estás triste?

Antonella: Por todo, Gini... estoy harta de que se metan conmigo, de que me hagan menos... yo no hago nada malo, solo quiero ser feliz... Ser feliz con ustedes, con mi novio...

Gina: ¿Y qué te frena?

Antonella: [lágrimas en los ojos] Mi pasado. Me tiene anclada en lo más profundo...

Gina: Tenés que dejar el pasado, nena. De otra forma, nunca vas a poder ser feliz...

Antonella: Es que tengo miedo, miedo de que todo lo que sufrí se vuelva a repetir.

Gina: Hay que afrontarlo, nena. Y no estás sola. Tenés a Pablo, tenés a tu novio, y estoy segura de que ninguno de ellos te va a hacer sentir así...

Antonella: Es que por ahí me cuesta hablar con Pablo, porque es hombre y capaz no me entiende tanto...

Gina: ¿Y conmigo?

Antonella: [timidez] Con vos... No sé, ¿puedo? No me gustaría ser atrevida.

Gina: [cariño] ¡Ningún atrevida, nena! Siempre podés contar conmigo. Porque yo siempre voy a estar acá...

*Antonella le sonrió y la abrazó, sintiendo un alivio en su corazón. Gina, mientras la abrazaba, le acariciaba la cabeza con tristeza, reconfortándola*

Gina: Vamos a superar esto juntas, ¿sí? No estás sola, y nunca lo estarás.

Antonella: Gracias, Gini. No sé qué haría sin vos.

Gina: Y yo sin vos, nena. Ahora, vamos a secarte y a ponerte cómoda.

*Antonella asintió, sintiendo una renovada esperanza*

*Por otro lado, en la casa de Malena, la fiesta seguía, pero ella estaba en el comedor, muy triste, llorando, con el maquillaje de los ojos corrido. Frente a ella tenía un plato con galletitas y un plato con papas fritas*

*Malena empezó a comer, muy ansiosa y desesperada, tratando de encontrar consuelo en la comida*

Malena: (No entiendo... ¿qué tenía ella que no tuviera yo? ¿Por qué todos me cambian y me reemplazan?)

*Ella lloraba mientras comía, sus lágrimas cayendo sobre las galletitas y las papas fritas*

*Seguía comiendo con desesperación mientras recordaba las palabras de Mariano*

[[[Malena: ¡No, Mariano, pará!

Mariano: ¡A mí no me vuelvas a hablar!]]]

*El recuerdo era doloroso y la hacía sentir aún más desesperada. Terminó de comer y se agarró la cabeza, frustrada y llorando*

*Con un suspiro, se levantó de la mesa y caminó hacia la ventana. Al mirar afuera, vio a Lucas coqueteando con otra chica, lo que le hizo sentir aún más insignificante*

Malena: (¿Por qué siempre la segunda en todo? ¿Por qué? ¿Nadie me puede elegir a mí una vez?)

*La tristeza y la desesperación se apoderaron de ella, y decidió alejarse de la vista de todos. Se dirigió al baño, cerrando la puerta detrás de ella*

*Por otro lado, Dani estaba en la plaza, hablando con un amigo*

Dani: [entusiasmo] Y así es, me reencontré con mi hermanita...

Rafa: Mirá vos, qué copado... ¿cómo se llama?

Dani: [sonriendo] Antonella.

Rafa: Qué nombre tan... raro. Casi nunca lo escucho.

Dani: Ella es re copada, apuesto que te va a encantar.

Rafa: ¿Vos decís?

Dani: Sí... ¡mirá, ahí viene!

*Rafa se voltea a ver, y Antonella aparece llegando, luciendo un vestido naranja simple pero alegre, aún con el pelo mojado*

*Rafa no puede evitar reírse al verla acercarse*

Antonella: [sonriendo] ¡Hola, Dani!

Rafa: ¿Esta es tu hermana?

Dani: Sí, ¿por?

Rafa: [riéndose] Más que "Antonella" será "Petinella"...

*Antonella frunce el ceño, claramente enojada por el comentario*

Antonella: [sarcasmo] Ja, ja, ja.

Rafa: [riendo] ¿Esta es la que nos va a ayudar a salir de la pobreza?

Dani: Claro...

Rafa: ¿Con esa estatura? Como mucho puede salvar a un duende así de petiza...

Antonella: ¿Qué petiza, toro?

Rafa: Pará, calmate.

Dani: [interviniendo] Bueno, chicos, basta. Llévense bien...

Antonella: ¡Este que me está atacando desde que llegué!

Rafa: "Este" tiene nombre, soy Rafael.

Antonella: Y yo soy Antonella...

Rafa: [sonrisa burlona] Bueno, petinella.

*Antonella lo mira con enojo, mientras Dani se ríe entre dientes, disfrutando de la dinámica entre ellos*

Dani: Ay, chicos, llévense bien. No quiero que empiecen a pelear antes de conocerse.

*Antonella sigue mirando a Rafael, intentando no ceder ante la risa de su hermano, mientras él se divierte con la situación*

*Al día siguiente, Antonella entró en la cafetería de Mariano. Mariano estaba detrás del mostrador, limpiando algunas cosas. Al verla entrar, su rostro se iluminó, pero también mostró un destello de preocupación*

Mariano: Nella, ¿todo bien?

Antonella: [leve sonrisa] Hola, Mariano...

Mariano: ¿Ya estás un poco mejor?

Antonella: [asintiendo, aunque su voz temblaba] Sí... y también vine porque...

Mariano: ¿Por qué?

*Antonella respiró hondo, sintiendo cómo el nerviosismo se apoderaba de ella*

Antonella: Porque tengo que decirte toda la verdad.

*Mariano la miró con confusión, sus ojos reflejando una mezcla de sorpresa y anticipación*

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