Megan es una mujer soñadora, alegre pero muy desdichada en el amor, las traiciones la han echo caer una y otra vez, prometiendosé así misma nunca más enamorarse, pero; el llegará cuando menos se lo espera retractandoce de su promesa.
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13. Detalles
Todo regreso a la normalidad después de meses de desgaste para que todo saliera fantástico, dejando en el olvido la situación del sábado con Zais Burhan, pero al llegar a mi oficina me encuentro con un enorme regalo esperando sentado en el sofá, era un oso gigante junto a unos chocolates, ahora entiendo el porqué de sus miradas de intriga de mis compañeros.
Me acerco a ese oso y lo abrazo es tan suave, pero entre el moño que adorna el cuello del oso trae un pequeño sobre tomándolo para abrir y poder ver su contenido, leyendo una pequeña nota de su puño y letra.
...Meghan espero que te guste mi sorpresa, espero no te moleste, pero solo permíteme conocer ese bello corazón, no sé quién sea el culpable de que seas así, pero seré paciente linda dama, que tengas un lindo día en tu trabajo...
Sonreí ante esa pequeña nota no lo niego, pero simplemente me rehusó, mi día siguió recibiendo una llamada del hotel que los socios ya habían dejado las habitaciones incluyendo al señor paciente, hasta que ya era mi hora de salida apague mi computadora saliendo de mi oficina, viendo por última vez aquel oso llevándome conmigo solo los chocolates.
Camine por el escritorio de Liliana quien me veía con entusiasmo, sabía que tenía su pregunta en la punta de la lengua y solo le ahorre tiempo diciéndole que ese regalo me lo mando el mismo que el de las flores, grito como desquiciada escuchándose por el pasillo.
-sabía que lo habías flechado amiga, el día del evento solo me pregunto si aún no llegabas- solo negaba dirigiéndome al ascensor.
- me imagino, pero le deje las cosas claras amiga, que yo no estoy interesada en nada de lo que él quiera ofrecerme- subo despidiéndome de ella sacudiendo mi mano, pero antes de cerrar sus puertas solo me grito.
- Meghan, nunca digas de esa agua no e de beber, adiós- y salí de la empresa para irme a mi casa a descansar.
Los días avanzaban pensando que él, al estar hasta el otro lado del mundo dejaría de lado los regalos, pero eso nunca pasó día tras día, era detalle tras detalle, todos era bonitos y caros.
Pero no sé que gana si nunca volverá y si en su defecto se solicite una junta quien vendrá es su papá. Ya en mi departamento tenía una habitación exclusivamente para todo los obsequios de él.
No solo eran peluches, también eran joyas, flores de todo tipo hasta unas con los nombres más extraños al igual que los colores, me mando un celular con su número agendado a la cual no e abierto igual que las joyas, ropa y zapatos aún siguen en sus cajas.
Me siento abrumada con todo esto, a pesar de que ya a pasado casi dos meses de la fiesta, aún sigue presente con sus obsequios, es una locura esto y que decir de lo que me dicen mis amigas ellas están más que enamoradas de él por ser así de detallista y atento.
Hasta me a mandado desayunos, no entiendo como le hace si está a muchísimos kilómetros de Nueva York, pero en el fondo se lo agradezco, ya que ay ocasiones que ni comer tengo tiempo de tanto trabajo.
Sobre el trabajo sigue en aumento, obligando a Logan a viajar y yo quedarme al frente de la empresa para poder dividirnos el trabajo y no atrasarnos con los pedidos.
Mi padre me habla a diario haciendo un espacio aunque ni tiempo tengo, pero cada que hablo con él o Liam me hacen tener más ánimos para seguir adelante en mi trabajo, una ocasión casi quería matar con la mirada a Esperanza, estaba en videollamada con mi familia cuando entró mi amiga con otro de los tantos obsequios pasando frente a la cámara y de inmediato mi padre me preguntó.
No le e querido contar a mi padre, no quiero que se ponga alerta o se mortifique por mí, sé que en un determinado tiempo se cansará y dejará de enviarme cosas.
Estaba por salir una vez más de mi jornada laboral, cuando entró Esperanza con una caja en sus manos, se escuchaban que algo rascaba las paredes de cartón.
- hola ¿por qué traes esa caja?- sonríe extendiéndomela a mí.
- acaba de llegar y es para ti amiga, por favor no preguntes de quién es, porque eso ya lo sabes- asiento, llevando la caja al escritorio comenzando a abrir.
Al abrir la tapa descubrí un hermoso cachorro, con un bello moño adornando en su cuello y una nota pegada en la tapa de la caja, [está a la espera que lo nombres, pronto nos veremos mi bella dama]. Estaba aún viendo al pequeño cachorro cuando una muy desesperada Esperanza grita sacándome de mis pensamientos.
- hey Meghan ¿qué es?- volteo tomando entre mis brazos al cachorrito, ella solo sonríe comenzando a acariciarlo.- sabías que este hermoso regalo, tiene ya otro significado verdad.
-Esperanza, tú; te estás imaginando cosas que no son, mejor me voy hasta mañana muñeca- salgo de mi oficina dejando a Esperanza en ella.
Antes de llegar a mi casa hago una parada en el supermercado para comprar lo necesario para mi nuevo compañero, mientras sigo haciendo las compres solo me observa moviendo su pequeño rabito, lo tomo entre mis brazos acariciándolo pensando que nombre le quedara bien para esta bolita de pelos.
Pague todo lo que compre pasando por una tienda donde había collares con placas así que entre comprando una, donde grabarían el nombre de Peki, al ponerle su nuevo collar lo llame por su nombre comenzando a ladrar y mover su rabito dándome a decir que le gustaba el nombre.