NovelToon NovelToon
La Heredera Regresa

La Heredera Regresa

Status: Terminada
Genre:Romance / Venganza / Reencarnación / Completas
Popularitas:686
Nilai: 5
nombre de autor: Kayanne

Le dieron unos pocos meses de vida. Ese mismo día descubrió que el hombre al que amaba tenía otra mujer… y un hijo.

Livia lo tenía todo: apellido, fortuna, un prometido «perfecto» y una boda en marcha. Lo que no tenía era la verdad. Murió sin ella, convencida de que había desperdiciado su vida entera suplicando amor a quien solo la quería por lo que podía darle.

Pero cuando vuelve a abrir los ojos, el calendario marca una fecha de años atrás. Está viva, está sana… y se acuerda de absolutamente todo.

Esta vez no habrá lágrimas frente a la puerta de una oficina, ni disculpas que aceptar, ni promesas a medias. Livia sabe quién es Marcus, sabe quién es Carolina y sabe exactamente qué va a pasar si no hace nada. Así que hará lo contrario: dejar de dar, dejar de justificar, dejar de callar. Sin gritos. Sin escándalos. Solo con la calma de quien ya lo perdió todo una vez.

Mientras las puertas empiezan a cerrarse una por una para quienes se acostumbraron a vivir de ella, Livia descubre algo que nunca quiso ver: alguien ha estado a su lado desde siempre, sin pedir nada, sin hacer ruido… esperando a que ella aprendiera a mirar.

Una segunda oportunidad. Una venganza que no necesita levantar la voz. Y un amor que no se parece a nada de lo que conoció.

¿Qué haría una heredera que sabe cómo termina la historia?

Elegirse a sí misma.

NovelToon tiene autorización de Kayanne para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12 — La primera humillación

Tres días después de cancelar el compromiso, Livia asistió a un almuerzo familiar.

Era una reunión pequeña, organizada para juntar a parientes y a algunos amigos cercanos. Nada de aquello debía tener relación con Marcus. Al menos eso era lo que Livia esperaba.

Al entrar al salón, notó de inmediato varias miradas que se detenían en ella. Las conversaciones bajaban de volumen a su paso. Algunas personas sonreían con incomodidad. Otras parecían querer preguntarle algo, pero no se atrevían.

No necesitó mucho tiempo para entender. Marcus ya había empezado a hablar. No sabía exactamente qué había contado, y tampoco necesitaba saberlo. No le interesaba controlar la versión que él les presentara a los demás.

Se sentó a la mesa con tranquilidad.

—¿Estás bien? —le preguntó una prima.

Livia sonrió.

—Sí.

—¿Segura?

—Totalmente.

La respuesta cerró el tema.

Durante unos minutos, el almuerzo transcurrió con normalidad. Hasta que se abrieron las puertas del salón.

Marcus entró.

Livia levantó la vista. Iba bien vestido y traía el gesto cuidadosamente preparado de quien quiere parecer preocupado, no desesperado. Algunas personas voltearon a ver a los dos de inmediato.

Marcus caminó hasta la mesa.

—Livia, ¿podemos hablar?

Ella siguió sentada.

—No.

La respuesta provocó un silencio inmediato. Marcus pareció sorprendido.

—Solo serán unos minutos.

—No tenemos nada de qué hablar.

—No puedes seguir evitándome.

Livia lo miró.

—Puedo.

Algunos desviaron la vista. Otros siguieron observando. Marcus se dio cuenta de que tenía público. Quizá por eso mismo había aparecido.

Respiró hondo.

—Vine porque no quiero que nuestra relación termine de esta manera.

—Nuestra relación ya terminó.

—Estás siendo injusta.

Livia se mantuvo tranquila.

—No.

—Tenemos una historia.

—La tenemos.

—Construimos muchas cosas juntos.

—Lo sé.

—Entonces, ¿por qué estás haciendo esto?

Livia dejó la servilleta sobre la mesa.

—Porque mi decisión no depende de tu aprobación.

Marcus guardó silencio. Era la segunda vez que oía eso. Pero, frente a tanta gente, las palabras le resultaban todavía más difíciles de aceptar.

Intentó cambiar de estrategia.

—Sé que estás herida.

Livia arqueó una ceja.

—Te equivocas.

—¿Entonces estás enojada?

—Tampoco.

—¿Entonces simplemente dejaste de sentir algo?

Livia respondió:

—Simplemente me di cuenta de que no quiero continuar.

Marcus miró a su alrededor.

—¿Vas a tirar a la basura todo lo que planeamos por una decisión repentina?

Livia casi sonrió.

—No fue repentina.

—Para mí sí lo fue.

—Eso no significa que lo haya sido para mí.

Algunos empezaron a intercambiar miradas. Marcus notó que estaba perdiendo el control de la situación. Se acercó un poco más.

—Livia, por favor. Hablemos en privado.

—No hay nada que tenga que decirse en privado.

—¿Quieres humillarme?

Ella lo miró de frente.

—No.

Hizo una pausa.

—Pero tú lo estás haciendo solo.

El silencio fue inmediato. Marcus se puso rojo. Livia no levantó la voz. No hizo falta. La frase bastó.

Él intentó recuperar la compostura.

—Solo quiero una oportunidad para explicar.

—No necesito explicaciones.

—Ni siquiera sabes lo que estás haciendo.

Livia contestó con calma:

—Sé exactamente lo que estoy haciendo.

Marcus cerró los puños.

—Estás destruyendo nuestro futuro.

Livia ladeó la cabeza.

—No.

Él esperó.

—Estoy rechazando un futuro que no quiero.

La diferencia era simple. Pero, para Marcus, parecía imposible de aceptar. Había imaginado que Livia reconsideraría. Quizá después de algunos días. Quizá frente a la familia. Quizá al darse cuenta de hasta dónde estaba dispuesto a insistir. Pero ella no parecía dispuesta a echarse para atrás.

—No puedes simplemente decidir que todo terminó y esperar que yo lo acepte.

Livia se puso de pie. Por fin quedó frente a él.

—Puedo.

Marcus quiso responder. Ella continuó:

—Y tú lo vas a aceptar.

Él guardó silencio.

—No porque yo te lo ordene —dijo Livia—. Sino porque la decisión sobre mi propia vida no necesita tu autorización.

Las palabras lo alcanzaron de lleno. Durante unos segundos, nadie habló.

Livia miró alrededor. No quería convertir aquello en un espectáculo.

—Les pido disculpas a todos por esta situación.

Luego volvió los ojos hacia Marcus.

—Pero quiero dejar algo claro.

Él se quedó inmóvil.

—No habrá reconciliación.

Marcus trató de interrumpirla.

—Livia...

—No habrá otra conversación para tratar de convencerme.

Respiró hondo.

—Y no habrá vuelta atrás.

La firmeza de su voz eliminó cualquier posibilidad de interpretación. Marcus se quedó parado frente a ella. Por primera vez entendió que insistir en público no la acercaba. Solo le mostraba a todos que él no aceptaba su decisión. Y eso empezó a producir el efecto contrario al que buscaba.

Después de que Marcus salió del salón, algunos familiares se acercaron con discreción a Livia. Una tía le tomó la mano.

—¿Estás segura de que estás bien?

Livia sonrió.

—Estoy empezando a estarlo.

La mujer asintió. No preguntó más.

Livia volvió a su lugar. El corazón todavía le latía rápido. No por miedo, sino por una extraña sensación de liberación. Había logrado decir que no sin gritar. Sin justificar cada detalle. Sin suplicar que la comprendieran. En la primera vida, quizá habría intentado convencer a Marcus de que sus sentimientos eran válidos. Ahora no hacía falta. Su decisión no dependía de que él la entendiera.

Marcus había llegado creyendo que podía usar la presencia de otras personas para hacerla retroceder. Salió comprendiendo exactamente lo contrario. Aquella había sido su primera derrota pública. No porque Livia lo hubiera destruido delante de todos, sino porque, por primera vez, había descubierto que ya no tenía influencia sobre ella. Y para un hombre acostumbrado a creer que conocía los límites de esa mujer, ese descubrimiento era más humillante que cualquier insulto.

Afuera, Marcus subió al carro y cerró la puerta con fuerza. Se quedó unos segundos inmóvil. No lograba entender. Livia siempre volvía. Siempre cedía. Siempre encontraba alguna justificación para conservar la relación.

Ahora había una barrera que él no sabía cómo cruzar. No era la familia. No era el dinero. No era otra persona.

Era la propia Livia.

Y Marcus todavía no tenía idea de que aquella sería solo la primera puerta que ella le cerraría.

1
paty creative
autora me parece hasta ahorita bien tu novela, bien la forma de narrar, aunque siento que todo está siendo un poco repetitivo, ojalá esto cambie. confirme vaya avanzando...
paty creative
ya para que quiere verlo, ya supo todo que más quiere hablar con el 🙄
paty creative
que poco hombres son, quieren tener todo en la misma vida... a mí, mi ex cuando teníamos 13 años de matrimonio y según yo una vida estable y familia feliz el decidió que quera también formar otra familia..
aún viviendo conmigo le compro anillo y le propuso matrimonio a la otra, y lo peor es que todos incluyendola a ella sabían que estaba conmigo 😕
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play