NovelToon NovelToon
La Luna Oscura Del Rey Lycan.

La Luna Oscura Del Rey Lycan.

Status: Terminada
Genre:Romance paranormal / Pareja destinada / Hombre lobo / Mujer despreciada / Completas
Popularitas:14.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Leydis Ochoa

En un mundo donde la sangre llama a la venganza y el destino teje hilos inquebrantables, ella, la Omega despreciada, se alzará para reclamar no solo un trono, sino el corazón de un Rey. Pero un amor tan puro puede ser la debilidad más letal en un reino oscuro.

NovelToon tiene autorización de Leydis Ochoa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11

La pesada capa de piel de lobo negro de Ethan todavía conservaba su calor, un recordatorio tangible de que lo ocurrido en el pasillo no había sido un sueño febril. Luneth se encontraba en una habitación que nunca antes había pisado: una de las suites de invitados de la planta noble. Era un espacio amplio, con cortinas de terciopelo carmesí y una cama con dosel que parecía una montaña de nubes blancas. Sin embargo, para ella, aquel lujo resultaba extraño, casi amenazante.

Se miró las manos. Estaban limpias. Una de las doncellas de la manada real, enviada por Ethan, la había ayudado a lavarse y le había entregado una túnica de seda blanca, sencilla pero exquisita. Pero bajo la seda, su piel todavía recordaba la presión de la máscara de hierro, y su corazón seguía latiendo con la irregularidad de un animal herido.

—Él me reclamó —susurró para sí misma, mirando su reflejo en el gran espejo de la habitación. Sus ojos plateados brillaban con una intensidad nueva—. Dijo que soy su compañera.

Un escalofrío recorrió su columna vertebral. El vínculo con Ethan era como un hilo de oro que tiraba de su pecho, dándole una fortaleza que nunca creyó poseer. Pero ese mismo vínculo también le advertía de algo. El aire en la mansión Moonlight se sentía pesado, saturado de un odio que el reconocimiento del Rey solo había logrado avivar.

De repente, un ruido sordo provino de la puerta. Luneth se tensó, envolviéndose más en la capa de Ethan. Los guardias reales estaban supuestamente afuera, pero un presentimiento oscuro la invadió.

—¿Quién está ahí? —preguntó, con la voz temblorosa.

La puerta se abrió lentamente, pero no fue Ethan quien entró. No eran sus guardias. Eran tres figuras que conocía demasiado bien: sus primos, Rodrerick, Silvio y Claudio. Sus rostros estaban deformados por una furia que rozaba la locura. No traían bandejas de comida ni palabras de felicitación. Traían cuerdas y el brillo metálico de cuchillos de caza en sus cinturones.

—Mírenla —escupió Rodrerick, el mayor de ellos, cuya mandíbula todavía estaba amoratada por el encuentro anterior con el Rey—. La pequeña rata se cree que va a ser Reina. Se pone seda y se envuelve en las pieles del Alfa como si eso fuera a ocultar su sangre podrida.

—Rodrerick, por favor... —Luneth retrocedió hasta que su espalda chocó contra el poste de la cama—. El Rey... él los matará si me tocan. Él lo advirtió.

Silvio soltó una carcajada seca, cerrando la puerta tras de sí y echando el cerrojo.

—El Rey está en el gran salón, ocupado con nuestro padre y los consejeros, bebiendo vino y discutiendo fronteras. Cree que estás a salvo. Pero nosotros conocemos esta casa mejor que nadie. Los guardias reales que dejó en la puerta... digamos que sufrieron un "accidente" con un somnífero en su cerveza. Estarán fuera de combate por un buen rato.

—¿Qué quieren? —preguntó Luneth, su lobo interno comenzando a gruñir, una sensación pequeña pero feroz.

—Queremos lo que es justo —dijo Claudio, desenvainando su cuchillo—. Has humillado a nuestra familia. Has hecho que el Rey nos desprecie. Por tu culpa, mi madre está llorando y mi hermana ha perdido su oportunidad de ser la Gran Luna. No vamos a permitir que te lleven de aquí. Si no puedes ser nuestra sirvienta, no serás nada para nadie.

—¡Es el vínculo de la Diosa! —gritó Luneth, tratando de ganar tiempo—. ¡No pueden luchar contra el destino!

—El destino puede ser interrumpido —sentenció Rodrerick con una sonrisa cruel—. En el bosque, los accidentes ocurren. Una Omega que escapa en la noche, perdida en la nieve... un ataque de lobos rebeldes... ¿quién podría culparnos?

Antes de que Luneth pudiera gritar, Rodrerick se lanzó sobre ella. A pesar de ser una Omega, el instinto de supervivencia de Luneth fue más rápido. Esquivó el primer agarre y corrió hacia la ventana. La habitación estaba en el segundo piso, pero había un balcón que daba hacia el jardín trasero, el camino más rápido hacia el bosque prohibido.

—¡Atrápenla! —rugió Rodrerick.

Luneth saltó. El impacto contra el suelo nevado del jardín le robó el aliento por un segundo, pero el miedo era un motor poderoso. Se puso de pie y corrió. La capa de Ethan volaba tras ella como un estandarte negro. Sabía que en campo abierto la alcanzarían en segundos, pues ellos eran Alfas jóvenes y fuertes. Su única oportunidad era el bosque, el lugar donde las sombras y las raíces eran sus únicas aliadas.

Detrás de ella, escuchó los gruñidos. Sus primos ya no eran hombres; se habían transformado. Tres lobos de pelaje marrón y gris saltaron desde el balcón y comenzaron la persecución.

—*Corre, loba mía, corre* —parecía susurrar el vínculo en su mente.

Luneth se adentró en la espesura. Las ramas azotaban su rostro, el frío de la noche quemaba sus pulmones, pero no se detuvo. Podía escuchar el jadear de los lobos detrás de ella, el crujir de las ramas bajo sus patas poderosas. Estaban jugando con ella, la estaban cazando como a un conejo antes del banquete.

—¡No vas a llegar muy lejos, Luneth! —La voz de Rodrerick, distorsionada por su forma de lobo, resonó telepáticamente en el aire—. ¡Hueles a miedo! ¡Tu sangre va a quedar preciosa sobre la nieve!

Luneth tropezó con una raíz oculta y cayó de bruces. El golpe le hizo perder la capa de Ethan. Se quedó allí, en la nieve, con su túnica blanca manchada de barro, mirando cómo los tres lobos la rodeaban, cerrando el círculo. Sus ojos amarillos brillaban con malicia pura.

Rodrerick, el lobo más grande, se acercó lentamente, mostrando sus colmillos cubiertos de saliva.

—¿Dónde está tu Rey ahora? —se burló Silvio a través del vínculo mental—. ¿Dónde está ese vínculo sagrado que te iba a salvar? Eres una basura, Luneth. Una basura que vamos a enterrar esta noche.

1
✨✨Esmeralda Guzman✨✨
me encantó la historia después de todo lo vivido luneth tiene su familia y el amor de Ethan 😍😍😍😍😍😍
Lilith🇦🇷♑😈💜♀️
No era que asesinaron a los padres, y cómo la ayudó la madre? si es fiambre? desde la tumba la ayudó? 🤔🤔🤔😁😁😁😁
Mimi Luna
Espero más capitulos de favor ☺️
Mimi Luna
Muy buena novela
Yadira Salgado
que pasa??? ya no hay más??? estoy muy emocionada con la novela y ya no hay más, sugerencia habían de poner novelas completas
Leydis Ochoa: aún no termina, aún quedan 10 capítulos 🥰
total 1 replies
✨✨Esmeralda Guzman✨✨
pobre Ethan el enemigo bajo su techo
Anonymous
No me gusta las novelas que te dejan pensando y q paso este es el final sin sentido. Estaba muy interesante la trama se daño con el abrupto final.😭😭
Leydis Ochoa: No, la historia no ha terminado, aún faltan 10 capítulos ( como yo la tengo guardada) (aquí dividí los capítulos en dos) la historia aún continua.
total 1 replies
Gloria Cruz
es fascinante
Gloria Cruz
me gusta esta hhistoria
Seok
Me encanta, ¡Pobre Luneth😢! Todo lo que ha pasado...
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play