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Bajo El Engaño Del Amor

Bajo El Engaño Del Amor

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Malentendidos / CEO / Romance
Popularitas:10k
Nilai: 5
nombre de autor: MisterG028

Aurora, una joven de campo marcada por el miedo, huye hacia Londres junto a su pequeño hermano Charles, escapando de un pasado oscuro y de un padrastro que amenaza con destruirlo todo. En medio de una ciudad desconocida y desafiante, su dulzura e inocencia se convierten en su única fortaleza.

Su vida cambia cuando conoce a Christian Potter, un hombre que ella cree un simple chofer, sin imaginar que en realidad es un poderoso y frío CEO multimillonario. Acostumbrado al éxito, pero atrapado en una vida de soledad y amargura, Christian encuentra en Aurora una luz inesperada.

NovelToon tiene autorización de MisterG028 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11

Aurora seguía presionando el pañuelo contra el brazo de Christian, con las manos temblando.

—No puede quedarse así. Está sangrando mucho —dijo con voz preocupada—. Venga a mi casa. Está cerca. Puedo limpiarle la herida y ponerle algo. No es seguro que vaya así por la calle.

Christian la miró sorprendido. Dudó un segundo, pero asintió.

—Está bien. Gracias.

Caminaron en silencio las pocas cuadras que faltaban. Cuando llegaron al viejo edificio de escaleras oxidadas, Christian reconoció inmediatamente el lugar. Era el mismo edificio donde vivía Dylan. No dijo ni una palabra.

Subieron hasta el quinto piso. Aurora abrió la puerta del apartamento 503 con cuidado.

—Pase, por favor. No es gran cosa… pero está limpio.

Christian entró y observó el lugar humilde: paredes con humedad, muebles viejos, una pequeña sala con un sofá desgastado y el olor leve a humedad que nunca se iba. En la habitación pequeña, un niño de unos ocho años levantó la vista del libro que estaba mirando.

—Hola —dijo Charles con curiosidad, observando al hombre alto y bien vestido.

Aurora cerró la puerta y sonrió al niño.

—Charlie, este señor es… un amigo. Se lastimó el brazo y voy a curarlo. Quédate tranquilo, ¿sí?

Charles asintió y se acercó un poco.

—Hola, señor. ¿Le duele mucho?

Christian se agachó ligeramente para estar a su altura.

—Un poco, pero tu hermana va a arreglarlo. ¿Cómo te llamas?

—Charles. Pero todos me dicen Charlie. ¿Y usted?

—Christian.

Aurora regresó rápidamente con un botiquín viejo y gastado.

—Siéntese aquí, por favor —dijo señalando una silla de madera en la cocina.

Christian se sentó. Aurora se colocó frente a él y, con dedos cuidadosos, le subió la manga de la camisa hasta el hombro. La herida era un corte limpio pero profundo.

—Esto va a doler un poco —murmuró ella mientras mojaba una gasa con alcohol.

Christian apretó la mandíbula cuando ella empezó a limpiar. Hizo un gesto de dolor, pero no se quejó.

—Lo siento —susurró Aurora—. Intento ser suave.

—No te preocupes —respondió él con voz baja—. Has hecho esto antes, ¿verdad?

—Algunas veces… en el campo, con mi hermano y con los animales.

Cuando terminó de limpiar, desinfectar y vendar la herida, Aurora suspiró aliviada.

—Listo. Debería cambiar el vendaje mañana. Y si se inflama, tiene que ver a un doctor.

Christian flexionó el brazo con cuidado.

—Gracias, Aurora. De verdad.

Se levantó y miró a Charles, que los observaba desde la puerta.

—Fue un placer conocerte, Charlie. Cuida mucho a tu hermana, ¿de acuerdo?

Charles sonrió y levantó la mano en un saludo cómplice.

—¡Sí, señor Christian!

Christian se volvió hacia Aurora. Sus ojos se encontraron por un momento más largo de lo necesario.

—Gracias otra vez. Descansa.

—Usted también… y tenga cuidado.

Él salió del apartamento sin decir más.

Al día siguiente, en las Torres Potter, Joseph entró a la oficina de Christian y se detuvo al ver el vendaje en su brazo.

—¿Qué te pasó? —preguntó sorprendido.

Christian ni siquiera levantó la vista de los documentos.

—Nada de importancia.

Joseph entrecerró los ojos.

—¿Nada? ¿Te cortaron y dices que no es nada?

—Un pequeño incidente. Ya está controlado.

Joseph suspiró, sabiendo que no sacaría más información.

—Como digas… pero ten cuidado, hermano.

Esa misma noche, Christian regresó a la cafetería. Se sentó en su mesa habitual y esperó pacientemente hasta que cerraron.

Cuando Aurora salió, él se acercó con decisión.

—Esta vez voy a llevarte a casa —dijo sin preámbulos—. No acepto un no como respuesta. Ya viste anoche lo peligroso que es este barrio de noche.

Aurora abrió la boca para protestar, pero vio la determinación en sus ojos y suspiró.

—Está bien… solo esta vez.

Subieron al elegante coche negro. Aurora se sentía fuera de lugar en ese asiento de cuero. Mientras Christian conducía, ella miró alrededor y vio un recibo sobre la consola central. En él se leía claramente: “Potter Enterprises”.

Aurora frunció el ceño.

—Disculpe… ¿conoce a los dueños de la Potter Enterprises?

Christian se tensó ligeramente, pero mantuvo la mirada en la carretera.

—¿Por qué lo preguntas?

—Porque son de lo peor —respondió ella con rabia contenida—. Trabajé allí solo una semana como limpiadora. Me despidieron sin motivo y sin pagarme. El tío del CEO, un tal Robert Potter, me hizo una propuesta asquerosa y cuando me negué… al día siguiente ya no tenía trabajo. Dicen que el CEO dio la orden de despedirme. Seguro es tan arrogante y cruel como su familia.

Christian se quedó sin palabras por unos segundos. El silencio se hizo pesado.

Finalmente, inventó con voz neutra:

—Soy el chofer personal del señor Christian Potter.

Aurora lo miró con lástima.

—Vaya… lo compadezco. Debe ser difícil trabajar para alguien así. Seguro es un tipo frío, arrogante y que trata a la gente como si fueran objetos. Pobre de usted.

Christian apretó el volante con fuerza, pero no dijo nada. Solo siguió conduciendo en silencio, con la mandíbula tensa.

Aurora miró por la ventana, ajena al torbellino que acababa de desatar dentro de él.

—Gracias por traerme —dijo ella cuando llegaron al edificio—. Y… cuídese esa herida.

Christian solo asintió.

—Buenas noches, Aurora.

Cuando ella bajó del coche y entró al edificio, Christian se quedó allí sentado, mirando la puerta por donde había desaparecido.

—Arrogante y cruel… —repitió en voz baja, con una sonrisa amarga.

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Azastyle
/Smile//Smile//Smile//Smile/
Azastyle
Me encantó más capítulos porfa 🥹 esta demasiado interesante. Más bien ns si es molestia si te puedes leer mi novela "Plantada En El Altar"
Maritza Marquez
bueno el amigo no lo ayuda con el robo?
Luz Maria Camino Almaraz
/Heart//Rose/
Maria Diosdado Velázquez
Muy bien narrada, muy emocionante y muy bonita 😉
Maria Diosdado Velázquez
Gracias, una muy interesante novela☺️
Liseth paola Mosquera mejia
excelente trabajo hasta el momento me ha encantado
Cristina Ovejero
es una historia muy buena, me gusta
Maria del Rocio Ovando Gomez
apenas comencé, aquí voy ❤️
MisterG028: Gracias por tu apoyo, espero que sea de tu agrado
total 1 replies
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