Esta es la historia de Nathasha y Tristán dos desconocidos que se encuentran en una fiesta de etiqueta y quedan inmediatamente flechados el uno por el otro, pero siempre hay un pero, amores tóxicos del pasado amenazan con regresar y no solo eso Natasha tendrá que decidir entre su familia o este hombre maravilloso que le acelera el pulso. ¿Podrán darle una oportunidad al amor? o dejaran que las inseguridades destruyan su conexión..... Acompañenme en esta nueva aventura.
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Capítulo 11
Tristán:
Dos días después...
Decir que estos dos días sin Nat fueron una tortura era poco. La extrañé como loco, desde que me permitió besarla aquella noche en su casa después de la cena, fue mi perdición, constantemente imaginaba sus besos y lo suave que se sentían junto con los míos.
Esta chica me tenía completamente, pero acepto que había sido así desde que la primera vez que la vi. Así que aquí me encontraba nuevamente en su casa.
Mi trabajo me había reclamado por dos días en otra ciudad pero apenas pude dejar todo resuelto. Tomé el primer el avión y regresé para verla, me hallaba ansioso por estar cerca de ella.
En ese momento Nathasha salió de la casa deteniendo mis divagaciones. Ella lucia insegura de sí misma. Mi chica era tímida.
Me tomó un buen tiempo convencerla de que nadara conmigo.
Me dio todo tipo de excusas, asumía que por sus constantes sonrojos no había sido vista por ningún hombre así y eso me encanto mucho, yo sería el primero.
Cuando pude convencerla con mis constantes coqueteos, ella salió con mi camisa negra que era algo grande para su cuerpo tan pequeño y adorable pero no hacía que se viera menos sexi. Nathasha tenía un cuerpo fenomenal esas piernas me lo decían.
--- Ya era tiempo. Pensé que me dejarías nadando solo --- dije, levantándome de la silla en la que me recosté mientras la esperaba.
Las mejillas de Nathasha se ruborizaron --- Lo siento sé que me tomo mucho tiempo ---
Negué no necesitaba disculparse, no imaginaba a ningún hombre enojándose con ella, era imposible. Nathasha era tan dulce e inocentemente sexy, lo cual me tenía loco y me hizo pensar, ¿por qué ella era tan reservada y tan tímida?
Según lo que investigué porque lo había hecho como un psicópata. Nathasha iba a la universidad hace más de medio año. Así que debía tener citas y chicos persiguiéndola todo el tiempo, lo cual admito me lleno de celos. Nathasha era solo mía.
--- Descuida --- continué --- Estás aquí, ahora vamos a nadar. Hace calor --- dije instándola a hacerlo
Ella asintió y comenzó a quitarse mi camisa negra, comenzó con los bordes en un ritmo tortuoso para mí, cielos era tan sexi haciendo solo eso.
A pesar de que quería verla mucho, me atreví a desviar la mirada era educado hacerlo y lo que todo caballero haría.
Dios sabía qué ni una vez fue así con ninguna chica, pero Nat sacaba lo mejor de mí, quería ser un hombre digno para ella, quería respetarla y que ella supiera cuán importante se había vuelto para mí, aún en corto tiempo. Cielos me encontraba tan perdido por ella a este punto yo sería el que caería a sus pies.
Cuando vi por el rabillo del ojo que la camisa se fue de su cuerpo, solamente allí le permití a mis ojos ansiosos observarla y me sorprendí al hacerlo. Sí, tenía razón, era tan perfecta como imaginé.
Su cuerpo reveló un traje de baño rojo, de una sola pieza y eso hizo cosas locas en mí empezando porque ya me encontraba duro. Solamente ver sus hermosas piernas, caderas anchas y ver más allá a sus pechos erectos, me tenían listo para ella.
Lo mejor que pude hacer fue darme la vuelta y saltar a la piscina, necesitaba calmarme o Nathasha creería que nuestra relación solo era por deseo.
Nade por un par de minutos y luego me atreví a enfrentarla. Ella estaba bajando las escaleras de la piscina para luego sumergir totalmente su cuerpo en el agua. Luego me observó y sonrió y esa sonrisa suya vibró a través de mi alma y mi cuerpo.
Fue algo bueno que mi reacción a ella se encontrara oculta bajo el agua.
Nat parecía más relajada bajo el agua como dije no tenía la confianza de mostrar su cuerpo al menos sus acciones me demostraban esto y quería saber por qué, era hermosa y digna de mostrarse.
Esto solo me hizo sentir más curiosidad por Nathasha quería tenerla completamente desnuda para mí y quería que ella también quisiera eso.
--- Vamos mi dulce chica acércate, prometo no morderte --- bromeé con ella
Nat frunció su boca --- no me llames dulce, tengo suficiente edad para eso ---- dijo con voz seria aunque no molesta
--- Es inevitable eres tan dulce y no me malinterpretes porque malditamente encuentro eso sexi, eres muy sexi Nathasha ---- dije con deseo y sus ojos se abrieron por la sorpresa. Luego su expresión fácilmente cambio a una más feliz por mi explicación.
--- Está bien te permito llamarme así --- dijo ella dándome una sonrisa dulce
Le sonreí con emoción, no podía recordar un momento en mi vida en que una mujer me entretuviera tanto y me hiciera sentir tan feliz
Me acerqué a ella poco a poco, pero Nathasha se alejó un paso. Le sonreí con picardía --- ¿Tienes miedo?---- pregunté
Ella frunció sus cejas y yo solo pude sonreír más era tan adorable mi dulce chica. --- De que te ríes--- dijo Nathasha con desafío.
Me sentía cautivado al ver la expresión de sus ojos. Había una tenacidad silenciosa en Nat que no sabías que existía hasta que pasabas tiempo con ella. De seguro ella también amaba los retos como yo
Le sonreí y continué --- Tienes miedo de venir por mí, dulzura ---
Nathasha suspiro frustrada --- no es cierto --- dijo con terquedad
Mi sonrisa se amplió --- sí que lo es --- contraataque
Nathasha no se pudo resistir a mi encanto y sonrió conmigo --- Está bien lo acepto me das miedo y también me vuelves loca --- dijo con un suspiro feliz
A la mención de esas palabras no esperé ningún movimiento por parte de ella y me acerqué, entrando en su espacio personal --- es justo lo que quiero ---le dije
Nathasha lanza una carcajada que apretó mi corazón de alegría era cierto lo que dije, verla sonreír o cada movimiento que hacía, se volvía adictivo. No me cansaría jamás de contemplarla.
Ella continúa --- ¿Eso les dices a todas las chicas para llevarlas a la cama? --- pregunto con una sonrisa
--- No tienes idea de las cosas que hago --- dije y a la mención de esas palabras los ojos de Nat se llenaron de deseo y abrió su boca de nuevo como sorprendida.
Mierda está chica me mataría de excitación ---¿Qué cosas harías?--- pregunto ella jugando conmigo
Me acerqué más y puse una mano en su cintura. Nathasha se tensó un poco pero cuando pegué totalmente mi cuerpo con ella y sintió mi erección, sé relajo y el deseo aumento en su mirada.
--- Con ellas solo se trata de sexo ---- dije y su mirada se oscureció, seguro su mente evoco mi relación con Hayley.
Nathasha bajo su mirada pero la obligué a mirarme y continué diciendo --- pero contigo quiero hacer más que eso y a la vez no tengo el manual exacto de como debería tratarte, por qué quiero que sea especial para ti, Nat ¡eres tan importante para mí! --- le dije reflejando en mis ojos la verdad de mis palabras
Continúe --- Con ninguna chica me paso esto, no puedo mantenerme lejos de ti --- dije y pegue mi excitación en contra de ella --- ¿Lo ves?---- le pregunté
Nathasha asintió y no apartó su mirada de mí, estábamos demasiado cerca casi al punto de besarnos y quería mucho eso. Nathasha también lo percibía, ella respiraba rápidamente y estaba tan afectada como yo
--- No soy como Hayley --- dijo de repente insegura.
Negué no quería esos pensamientos en su cabeza ---- ¿Crees que no lo sé?, dulzura si fueras como Hayley no estaría aquí, ella jamás podría hacerme sentir lo que tú, eres todo lo que ella no es ----
El cuerpo de Nathasha comenzó a relajarse cada vez más por mis palabras y ella continuó desvelando sus más oscuras inseguridades
--- Hayley se acercó a Emiliano para ganar fama, no quiero que me pase de nuevo --- dijo con voz afectada
¿Espera que?, ¿Nathasha paso por lo mismo que su hermano?. Estaba seguro de que mi mandíbula estaba tan tensa que por suerte mis dientes no se rompieron por lo fuerte que los apreté, estaba enojado. No con Nat, sino con Hayley y con cualquier chico que le hubiera hecho pensar que ella solo era un símbolo de estatus para escalar en su mundo.
Un agudo dolor atravesó mi pecho ante sus vulnerables palabras porque yo no era de esa forma jamás le haría eso.
Alcé mi mano y levanté su barbilla para que me mirara directamente a los ojos, quería que viera que estaba siendo sincero, quería que me creyera
--- Nunca te usaré para ganar estatus social. He conocido a Ben Jones, tu padre toda mi vida. Mi mismo padre está hace mucho en este mundo social y no estoy deslumbrado por esta clase de cosas. Esto que tenemos y estamos comenzando, es todo sobre ti Nathasha, te quiero solo a ti,... solo a ti.--- le dije
Las lágrimas brillaron en sus grandes ojos color chocolate y parpadeó rápidamente. ¿Nunca nadie le dijo eso?, casi quería golpear a cada hombre que conoció y la hizo sentir insegura por esto.
Pero Nat no me dio lugar de preguntarle por qué justo ella dijo ---- ¿Vas a besarme ahora?--- susurró.
Mierda esto hizo que olvidara mi enojo y me enfocara de nuevo en ella, en su cuerpo pegado al mío, su boca entre abierta esperando ser tomada y sus hermosos ojos tan atentos y deseosos por mi
Le sonreí y me sentí como si estuviera en el instituto de nuevo con mi primer amor. Esas simples palabras de Nathasha pidiéndome un beso, me hacían temblar.
Sin esperar cubri sus labios con los míos y se sintió tan bien como hace dos noches. Sus labios eran totalmente adictivos era tan dulces, suaves y esponjosos. No sabía que más adjetivos utilizar. Esta dulce chica me tenía completamente.
Lamí su labio inferior, porque quería hacerlo. Nat gimió en mi boca y la abrió para mi dándome acceso total. Nuestras lenguas se entrelazaron y nuestros cuerpos se pegaron más y como si eso fuera posible nos fundimos totalmente el uno con el otro
Nathasha enrosco sus dedos en mi cabello y me acerco más a su boca. Dios me quedaría con ella, haría lo que fuera necesario, lucharía contra mil obstáculos por tenerla a mi lado. No dejaría que se fuera y es que era la primera vez en mi vida que me sentí en casa, justo como me sentí cuando la besé por primera vez
me gusto mucho