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LA ELEGANCIA DE LAS CENIZAS

LA ELEGANCIA DE LAS CENIZAS

Status: Terminada
Genre:Venganza / Traiciones y engaños / Romance / Completas
Popularitas:7.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

Traicionada por la sangre que la vio nacer y despojada de todo lo que amaba en una sola noche de infamia, Cataleya Mendoza pensó que había tocado fondo al perder su hogar, su hijo y su dignidad bajo los golpes de un amor ciego. Creyó que el exilio y el silencio serían su único destino. Pero el destino, caprichoso y sediento de justicia, la colocó frente al imperio intocable de los Moretti y frente al hombre más temido del país: un titán arrogante al que nadie se atreve a retar. Lo que no sabían ni su exprometido, ni su familia, ni el implacable Gael Moretti, es que una reina destruida no regresa a pedir clemencia... regresa a reclamar su trono.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2: La Red de Mentiras y la Sombra de la Traición

​La noche tras la desastrosa cena familiar había dejado una atmósfera espesa y cargada de resentimiento en el penthouse. Para Cataleya, el silencio que se instaló en las habitaciones no era de paz, sino el preludio de una tormenta que llevaba gestándose demasiado tiempo. A la mañana siguiente, mientras los primeros rayos de sol iluminaban la ciudad, ella decidió que no podía seguir permitiendo que la relación con Dennis se desgastara por culpa de los constantes malentendidos y los celos infundados de su hermana.

​Cataleya salió de la ducha envuelta en una bata de baño, con el cabello húmedo cayendo sobre sus hombros, y encontró a Dennis en el estudio privado, revisando expedientes médicos con el ceño fruncido y una expresión de evidente fastidio. Se acercó con paso suave, decidida a limar asperezas. Apoyó las manos con delicadeza sobre los hombros firmes de su prometido y comenzó a masajearlos con suavidad.

​—Dennis, amor... por favor, no te dejes envenenar por lo que dicen en casa —susurró Cataleya con voz dulce, inclinándose para besarle la mejilla—. Sé que anoche la cena fue insoportable, pero sabes cuánto te amo. Mi familia es complicada, y Carol siempre busca la forma de victimizarse para llamar la atención. Lo único que quiero es que estemos bien tú y yo, a pocos días de nuestra boda.

​Dennis detuvo su lectura, apartó ligeramente las manos de Cataleya con un movimiento seco y se giró en la silla giratoria para mirarla con los ojos fríos y distantes.

​—Cataleya, el problema no es tu familia, eres tú —respondió Dennis con un tono cortante que la dejó helada—. No sabes tener tacto. Anoche humillaste a Carol enfrente de todos, la hiciste llorar y pusiste a tus padres en mi contra. ¿Te das cuenta de lo incómodo que es para mí ver a mi futura esposa comportarse con tanta soberbia? A veces pienso que te importa más tu título de eminencia que la paz de nuestro hogar.

​—¿Soberbia por decir la verdad? —replicó Cataleya, sintiendo cómo la frustración le encogía el pecho—. Yo organicé esa obra benéfica, Dennis. Carol solo apareció para tomarse fotos y decir que era suya. ¿Por qué nunca me crees? ¿Por qué siempre prefieres creerle su papel de niña buena?

​—¡Ya basta, Cataleya! —exclamó Dennis poniéndose de pie de un salto, con el rostro contraído por la ira—. ¡Estoy harto de tus celos enfermizos hacia tu hermana! Si sigues así, juro que esto se va a acabar.

​Mientras tanto, a varios kilómetros de allí, en un café apartado del centro de la ciudad, Carol Mendoza se encontraba sentada en una mesa al fondo, ocultando su rostro tras unas gafas de sol oscuras y una gorra. Tenía el teléfono móvil pegado al oído, hablando en susurros con una voz fría y calculadora que contrastaba totalmente con la fachada de dulce inocencia que mostraba frente a su familia.

​—Escúcheme bien —dijo Carol con tono imperativo al otro lado de la línea, dirigiéndose a los hombres sin escrúpulos que había contratado—. El plan sigue en pie para el día de mañana. No quiero fallas. Necesito que se la lleven antes, que desaparezca por completo. Y asegúrense de dejar el rastro suficiente para que parezca que se fugó por voluntad propia. ¿El pago? Ya tienen la mitad en su cuenta; la otra mitad se las transferiré en cuanto me envíen la confirmación de que está encerrada. No me fallen o aténganse a las consecuencias.

​Carol colgó la llamada con una sonrisa perversa dibujada en los labios rojos. Cada pieza de su plan macabro encajaba a la perfección. Quería quitar a Cataleya de su camino, arrebatarle su vida, su estatus y sobre todo, quedarse con el hombre que obsesionaba sus pensamientos más oscuros: Dennis Álvarez.

​De vuelta en el penthouse, la tensión entre Cataleya y Dennis no hizo más que escalar. A pesar de los intentos de ella por calmar las aguas preparando el desayuno favorito de él y evitando cruzar palabras punzantes, el ambiente era insostenible.

​Fue en ese preciso momento cuando comenzó a sonar en el móvil de Dennis. Era una llamada de emergencia de la madre de Cataleya, quien, azuzada por las mentiras que Carol le había estado contando durante toda la mañana, decidió descargar toda su furia contra el yerno.

​Dennis, con los nervios a flor de piel, contestó la llamada y activó el altavoz, sin imaginar lo que estaba a punto de escuchar.

​—¡Dennis, hijo! —exclamó Santa al otro lado de la línea, con voz chillona y descompuesta por la rabia—. ¡Tienes que poner en su lugar a esa malagradecida de Cataleya! Acabo de hablar con Carol y me dice que tu prometida la llamó hace un rato para amenazarla, para decirle que es una maldita ladrona y que la va a destruir socialmente si se atreve a asistir a la prueba del vestido de novia! ¡Es una desalmada, una envidiosa de mierda que no merece llevar nuestro apellido! ¿Cómo es posible que te cases con semejante arpía? ¡Si sigues aguantándole sus desplantes, te vas a arrepentir toda la vida, Dennis! ¡Esa mujer no quiere a nadie más que a su maldito ego!

​Cataleya, que se encontraba limpiando la barra de la cocina, soltó el repasador de golpe y se acercó a la sala con los ojos abiertos de par en par por la incredulidad.

​—¡Eso es mentira! ¡Mamá está mintiendo o Carol le está inventando otra de sus mentiras! —gritó Cataleya con desesperación, acercándose al teléfono—. ¡Yo no he hablado con Carol en todo el día! ¡Juro por mi vida que no la he llamado!

​Pero ya era demasiado tarde. Las palabras de Santa habían encendido la mecha en la mente ya predispuesta de Dennis. Ciego de rabia, sintiendo que su paciencia se había agotado por completo y creyendo firmemente que Cataleya estaba acosando a su hermana menor, Dennis estrelló el puño contra la pared de la sala, haciendo temblar los cuadros.

​—¡Cállate, Cataleya! ¡Cierra la maldita boca de una vez! —rugió Dennis con una furia descontrolada, con las venas del cuello saltadas y los ojos inyectados en ira—. ¡Acabo de recibir otra llamada desesperada de Carol llorando porque la amenazaste! ¡Me tiene harto tus mentiras, tu soberbia y tus celos enfermos hacia tu propia hermana! ¡Eres una manipuladora de primera categoría!

​—¡Dennis, abre los ojos! ¡Es una trampa! ¡Carol me odia y quiere destruirnos! —suplicó Cataleya, sintiendo que las lágrimas finalmente rompían el dique de sus ojos, rodando por sus mejillas con impotencia.

​—¡Lárgate! ¡Lárgate de mi vista ahora mismo! —le chilló Dennis fuera de sí, señalando la puerta principal del penthouse con un ademán violento, mientras el teléfono seguía transmitiendo los gritos de aprobación de Santa de Mendoza desde el altavoz—. ¡No te soporto ni un segundo más! ¡Vete a donde quieras, pero déjanos en paz a Carol y a mí!

​Cataleya retrocedió dos pasos, sintiendo que el suelo se abría bajo sus pies. El hombre al que le había entregado su amor, su confianza y su hogar durante tres años la estaba echando a la calle basándose en mentiras calculadas.

1
Cliente anónimo
Excelente
keila arias
Como puedes tu permitir que vengan a tu casa a molestar insultar y humillar y de paso tu misma familia??? Loa agarro y los despacho de una qué se vayan para el carajo vergacion
Diana Quintero
Espectacular novela ♥♥♥♥👏👏👏👏👏👏
Diana Quintero
Serán padres de gemelos, Fael atino muy bien 🤣🤣🤣♥♥♥
Diana Quintero
Cataleya va a resultar embarazada 🤰 Gael no ka deja respirar 🤣🤣🤣
Diana Quintero
Cataleya nunca les dijo del bebé que perdió a causa de los disparos 🤔🤔
Diana Quintero
Al fin Cataleya logró su venganza, gracias a su tóxico esposo 👏👏😉🤣🤣 todos quedaron en prisión
Diana Quintero
Todos son unos seres miserables y repugnantes 🤬🤬🤬 pero a cualquier detenido les hacen un juicio, porque los llevaron directamente a la cárcel? 🤔
Diana Quintero
Los hermanos cayeron 👏👏👏 ahora faltan los padres y Carol 🤬🤬🤬
Diana Quintero
Al fin esa basura Dennis esta en la cárcel 👏👏 ahora faltan todos esos engendros de la familia 🤬🤬
Diana Quintero
Gael y Cataleya son venganza y Amor al mismo tiempo, ellos no pierden el tiempo 🤭😉
Diana Quintero
El abuelo casi los encuentra en plena faena 🤣🤣🤣😉
Diana Quintero
Eso si fue un amor a primera vista ♥♥♥
Diana Quintero
La familia Alvarez no tendrá una mañana calida 🤬🤬🤬 ya deben saber la noticia 🤣🤣🤣
Diana Quintero
Al fin empezó la venganza de Cataleya, encontra de esos miserables 👏👏🤬🤬🤬
Diana Quintero
waaaaooooo impresionante ♥♥♥♥
Diana Quintero
Serán la pareja perfecta, ambos son implacables 👏♥
Diana Quintero
Cataleya deje que Gael la ayude, sola no puede contra esos miserables 😔😔🤬🤬🤬
Diana Quintero
Brenda le advirtió que no fuera sola, pero no le hizo caso y la golpiza que esos infelices le propinaron fue grande 😔😔🤬🤬🤬🤬
Diana Quintero
Gael se topo con una Eminencia y termina babeando por ella 🤗🤣😉
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