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ESTA VEZ LOS PROTEGERÉ

ESTA VEZ LOS PROTEGERÉ

Status: Terminada
Genre:Hijo/a genio / Época / Reencarnación / Completas
Popularitas:15k
Nilai: 5
nombre de autor: Tiinii_1605

El frío del acero en mi garganta no dolía tanto como la mirada de mi propio hijo.

Frente a mí, con la túnica imperial empapada en sangre fresca y la espada goteando sobre el mármol, Cassian ya no era el niño de mirada dulce que alguna vez buscó mi mano. A sus veinte años, se había convertido en la bestia implacable que yo misma forjé a fuerza de golpes, exigencias y castigos.

—¿Es esto lo que querías, madre? —me preguntó, con una sonrisa rota que no alcanzaba sus ojos muertos—. ¿Estás feliz ahora? Míralo tú misma... soy el nuevo Emperador. Asesiné a mis hermanos como me ordenaste. Acabé con el duque que torturó a Rosalind hasta arrojarla al vacío desde el balcón norte. Ya no queda nadie en el trono, solo yo. Dime... ¿por fin estás orgullosa de mí?

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Capítulo 2: Las garras del Escudo de Hierro

Cuando el llanto de Cassian se transformó en pequeños hipidos tranquilos, me puse de pie despacio y los miré con una sonrisa llena de afecto sincero.

—Marta —llamé a mi doncella.

—¿S-sí, Su Alteza Ilustre?

—Lleva a los niños a los jardines privados del Palacio Zafiro. Ordena que preparen una mesa con fruta fresca, leche tibia y todos los pasteles de crema que quieran. Nada de lecciones, nada de tratados militares y nada de bordados por el resto del día. Que jueguen hasta que se cansen.

Cassian y Rosalind me miraron una vez más, todavía temerosos de que todo fuera un sueño hermoso del que fueran a despertar con un castigo peor. Pero al ver la determinación tranquila en mis ojos, sonrieron con timidez. Cassian tomó la mano de su hermana y ambos salieron detrás de Marta hacia la terraza soleada.

Al quedarme a solas en la biblioteca, la ternura de mi rostro dio paso a una frialdad absoluta. Caminé directo hacia el gran escritorio de caoba y tomé asiento en el sillón principal.

Faltaba exactamente una semana para la cacería imperial del catorce del mes de las hojas doradas.

En mi vida pasada, la Consorte Evelyn utilizó a sus sirvientes de confianza para sobornar a los mozos de cuadra y aplicar un veneno corrosivo en las cinchas del caballo de Cedric. Cuando el caballo saliera a galope tendido detrás de los ciervos, el cuero se rompería, el veneno penetraría en las heridas del muchacho y Cedric caería por el despeñadero de las rocas afiladas.

Yo me enteré de ese plan tres días antes a través de un informe interceptado. Y en lugar de salvarlo, me crucé de brazos. Pensé que sin el Primer Príncipe en el camino, el Emperador no tendría más opción que volcar su atención sobre Cassian.

«Qué error tan estúpido y sanguinario cometí».

Aquel día no solo destruí el corazón de Cassian, que idolatraba a Cedric como a un hermano mayor generoso, sino que me gané el odio eterno de la Emperatriz Eleanor y dejé claro a las demás consortes que en el palacio jugábamos a matarnos sin reglas.

«Cedric no va a morir esta vez. Voy a salvarlo, voy a desenmascarar a Evelyn y voy a destruir su red de intrigas frente a toda la corte».

Sin embargo, para aplastar a una consorte respaldada por el gremio mercante más rico del continente y plantarle cara al cinismo del Emperador, no podía actuar con las manos vacías. Mis palabras dentro del palacio no valían nada porque Kaelen se había encargado de aislarme.

Abrí el cajón inferior del escritorio con la pequeña llave de plata que guardaba en mi anillo interior. Saqué un pliego grueso de papel membretado de lino puro y un frasco de cera carmesí.

«Fui una orgullosa insensata», me recriminé con amargura.

A los diecisiete años, deslumbrada por las palabras melosas y la apostura gallarda de Kaelen, me enfrenté a gritos con mis propios padres.

Mi padre, el Gran Duque Guillermo von Rosental, Comandante en Jefe de todas las legiones occidentales y conocido en todo el continente como el Escudo de Hierro. Un hombre al que los generales y soldados le debían lealtad absoluta antes que a la misma corona imperial.

Mi madre, la Princesa Real Seraphina del poderoso Reino Marítimo de Valoria, una mujer con la flota de guerra más imponente del océano y dueña de las rutas comerciales que alimentaban a la capital.

Ambos me lo advirtieron antes de mi boda:

«Kaelen no te ama, Valeria. Solo quiere anular el poder militar de los Rosental y quedarse con el oro de Valoria a través de tu vientre. Te va a encerrar en una jaula dorada y te dejará pudrirte entre sus concubinas».

Y yo, con una soberbia ridícula, les rompí el corazón. Les juré que jamás volvería a poner un pie en la mansión ducal y me metí por voluntad propia en este nido de víboras, cortando toda comunicación con mi familia durante trece años.

Mojé la pluma de metal en el tintero oscuro y apoyé la punta sobre el papel en blanco.

Mi mano no vaciló ni un solo segundo.

«Padre, madre: Tenían razón en cada una de las palabras que me dijeron el día que me marché. Fui una niña tonta, caprichosa y ciega que arruinó su propia vida por un hombre que solo ve a las personas como piezas de ajedrez. No tengo derecho a pedir nada para mí. Si quieren repudiarme como hija, aceptaré el castigo con la cabeza baja.

Pero no les escribo por mí. Les escribo por sus nietos: Cassian, de diez años, y Rosalind, de doce.

Kaelen ha convertido el palacio en una carnicería donde obliga a sus hijos a competir hasta la muerte por un trono que jamás piensa entregar. Mis hijos están desprotegidos frente al veneno y las intrigas de las otras cuatro consortes imperiales. Me trago cada gota de orgullo y soberbia que tuve en el pasado y les ruego de rodillas su auxilio.

Falta una semana para la gran cacería imperial, el evento donde planean iniciar las purgas de sangre entre los príncipes. Les suplico que envíen a los caballeros de confianza del ducado y a los emisarios oficiales de Valoria a la capital antes del día catorce. Hagan saber a toda la corte que los niños no están solos.

Perdónenme. Su hija arrepentida, Valeria».

Terminé de escribir, doblé la carta con cuidado y derramé la cera carmesí sobre el doblez. Presioné con fuerza el sello de mi anillo con el escudo del dragón bicéfalo, el blasón sagrado de la casa Rosental y Valoria combinados.

«Siete días son suficientes para que el halcón mensajero de la orden militar llegue a la frontera occidental y las tropas de avanzada de mi padre se movilicen hacia la capital», calculé con frialdad táctica.

Me levanté y guardé la carta sellada en la manga de mi bata.

Tenía que entregar este mensaje personalmente al capitán de la guardia de la puerta oeste, un veterano que sirvió bajo las órdenes de mi padre antes de ser transferido a la capital. Era el único hombre en este palacio en quien podía confiar para enviar un ave militar sin que los espías de Kaelen la interceptaran.

Me acerqué al ventanal de la biblioteca. A lo lejos, en el jardín iluminado por el sol matutino, Cassian perseguía una mariposa con una risa infantil que no le escuchaba desde hacía años, mientras Rosalind comía un pastelillo sentada en el césped, vigilándolo con cariño.

Apreté los puños con una determinación inquebrantable y miré hacia lo alto de la torre central del palacio, donde ondeaba el estandarte dorado del Emperador.

—Se acabó el juego, Kaelen —susurré con una sonrisa helada en los labios—. Ya no soy la tonta solitaria a la que podías acorralar en un rincón. Te metiste con mis hijos, y ahora vas a tener que lidiar con todo el ejército de mi padre.

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minjoon
quede 👁👄👁👏
marcela Gimenez
muy buena historia gracias
Marlucha💋
Así que andar con cuidado Emperador porque son dos contra uno!
Marlucha💋
Pensé que la ejecutaria! y con todo y familia!
Pao Suarez
me encantó, gracias autora
Arely Castañeda
ameeee desde el principio al final
Arely Castañeda
😭😭😭😭😭
Arely Castañeda
por fin es libreeeeee🥰
Arely Castañeda
ameeee
por fin es libre y Kaelen por fin murio
Arely Castañeda
me va a dar un infarto
Arely Castañeda
me dolió sus palabras
se la mujer libre que yo no puedo ser 😭😭😭
Arely Castañeda
perdón pero que se muera el desgraciado de KAELEN asi Cedric será nombrando emperador y su mamá lo ayudara
jajaja como dicen muerto el perro se acabó la rabia 🤭
Arely Castañeda
maldita teresa pero ya valiste 🤭
Arely Castañeda
ame esta capitulo
y tómala maldito emperador por fin Cassian puede ser libre
Arely Castañeda
me da tanto coraje pobre Cassian pero me alegra que ese miedo que tenia se esta diluyendo y creo que el mismo emperador no mandara a cassian
Tania 🇨🇴✈️
Hola espero que les guste está nueva historia, como a mí me gustó escribirla
Marlucha💋: Saludos Autora!, hasta ahora esta interesante 💖
total 1 replies
Adaly Cruz cruz
👏👏👏👏👏
Tania
Me encantooo
Liseth
Inicio, fuete me gusta
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