NovelToon NovelToon
¿A Dónde Vamos?

¿A Dónde Vamos?

Status: En proceso
Genre:Dominación / Equilibrio De Poder / Doctor / Apoyo mutuo / Romance
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Fer.

Grace, estancada en el desempleo y la monotonía, decide arriesgarlo todo por una conexión virtual de años. Junto a su mejor amiga, cruza la frontera para conocer a Noah, un dedicado estudiante de medicina que vive consumido por la exigencia de sus guardias hospitalarias. Aunque Noah queda cautivado al ver que ella es más hermosa en persona de lo que imaginó, no está dispuesto a comprometerse: su carrera es su única prioridad. Sin embargo, la química física y emocional pronto desbarata sus planes. ¿Podrán construir un futuro real o simplemente el trabajo consumirá a un lado?

NovelToon tiene autorización de Fer. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Parte 2

Noah 

Grace era una mujer hermosa. No había duda, ninguna de las fotos que había visto mentía. Incluso ahora, con su cabello recogido por el calor —algo que casi nunca se veía en las fotos—, no se veía fea ni diferente. Al contrario, la gran sonrisa que mostraba era mucho más linda en persona. Había algo en su expresión que no podía captarse del todo por una pantalla. Algo cálido, lleno de vida.

Estaba feliz de verla así, con esa alegría ligera que le cubría el rostro. Después de todo, ella había aprovechado mis vacaciones para venir a visitar mi ciudad, a conocer un pedazo de donde yo era. Su amiga también era muy bonita, con un aire más directo, más estructurado, pero de alguna manera, mi mirada volvía una y otra vez a la que conocía hace casi cinco años.

—¡Noah, mira! —Emma le había dicho que se sentara de copiloto, y aunque su mirada hacia mí tenía algo extraño, siempre sonreía con Grace.

Ella me mostraba cómo se veía la ciudad desde su perspectiva, con los ojos brillantes mientras veía el sol escondiéndose tras los edificios y las montañas lejanas. Estaba tan emocionada que se notaba incluso en la forma en que sostenía el celular. Se veía... demasiado linda. Pero tampoco podía mirarla tanto. Sabía que no debía.

Total, ella no se quedaría para siempre. Y ambos teníamos vidas totalmente diferentes.

Yo solo estaba de vacaciones por ahora, y aun así no podía estar tranquilo. Tenía mucho trabajo pendiente, muchos pendientes médicos y responsabilidades que no daban tregua. Pero no había podido decirle que no. No podía decirle que buscara a otra persona. Tenía miedo de que le pasara algo, y no podía permitirme eso. No a ella.

—¿Es tu primera vez? —le dije con una sonrisa burlona, apenas desviando un poco la mirada del camino.

—¿Qué cosa?

—Ver el sol salir.

—En otro país, sí —respondió sin quitar su sonrisa inocente. Esa sonrisa era lo que más me agradaba de ella. Siempre sabía qué responder. A veces era muy grosera, otras veces tranquila, pero siempre auténtica.

—¿Ya sabes a dónde nos llevarás a comer? —pregunta Emma desde el asiento de atrás, sin mirar nada más que por la ventana.

—Claro, aunque sé que Grace es un poco más quisquillosa con la comida.

—Si a ella le gusta, hicieron muy bien el trabajo —Emma se ríe con suavidad —. Era un chiste que todos decíamos cuando salíamos a comer.

—Verdad... ¿no se suponía que vendrían otros más?

—Sí, pero pedir permiso en el trabajo es más complicado. Yo lo había pedido hace mucho, entonces ya estaba fijo desde hace un rato —responde. Pero noto la expresión de Grace. Ya me lo había dicho antes: necesitaba este viaje. No solo por el cambio de aire, sino porque no conseguía un trabajo de su carrera. Había trabajado como mesera, asesora comercial, de todo un poco... pero nada de lo suyo.

La conversación se apaga por un instante, como si el ambiente entendiera que esa herida todavía estaba abierta. Así que solo conduje en silencio hasta el Airbnb que había conseguido para ellas. Era un apartamento central, bonito y cómodo. Lástima que no tuviera ascensor para poder con esas maletas.

—¿Seguro que no quieres que te ayudemos?

—Tranquila, yo puedo —le doy una sonrisa a Grace, mientras tomo las maletas. Emma me observa de arriba a abajo, evaluándome sin disimulo, y luego jala a la castaña para que suban los tres pisos y conozcan el apartamento.

Luego de casi una hora, lo consigo. Llego a la cima como si fuera una pequeña victoria personal. Al entrar, Grace se acerca para ofrecerme algo de tomar. Acepto con una sonrisa cansada. Era una botella de agua. Fría. Refrescante. Sencilla. Pero en ese momento, se sintió como un premio.

Ambas estaban mirando todo a su alrededor, explorando cada rincón del apartamento, bastante felices. Sus risas llenaban el lugar como si ya lo conocieran, como si siempre hubieran estado ahí.

Y por un momento, olvidé el peso de los días que vendrían.

Los siguientes días fueron una seguidilla de recorridos, paseos y lugares por conocer con ellas. Todo era nuevo para Grace y Emma, y yo trataba de ser un buen anfitrión, mostrándoles rincones que incluso para mí volvían a sentirse distintos con su presencia.

Emma, poco a poco, se fue adaptando a mí, o al menos eso creía. Se la llevaba bien conmigo —o eso me hacía pensar—, hasta que un día, mientras caminábamos por una calle llena de cafés y árboles viejos que daban buena sombra, Grace nos dejó solos. Había dicho que necesitaba ir al baño con urgencia y desapareció por una puerta de vidrio sin dejar mucho tiempo para reaccionar.

Quedamos los dos en silencio. El tipo de silencio que no es cómodo, pero que tampoco se siente del todo hostil. Solo... tenso.

—¿Me puedes decir por qué te caigo mal? —le pregunté. Me costó hacerlo. La voz me salió más baja de lo que esperaba. Tenía miedo de arruinar el ambiente que había entre los tres, de que todo se volviera incómodo e irremediable.

—No me caes mal, solo que... —me miró por un instante, luego desvió la mirada hacia la dirección por la que eventualmente volvería Grace. Sus ojos se movieron con rapidez, como si buscara una excusa para no continuar. Finalmente, negó con la cabeza, apenas un gesto.

—Mejor llévanos a una discoteca. Creo que eso necesitábamos.

La idea me tomó por sorpresa. Lo pensé por unos segundos. Era fin de semana, el ambiente nocturno empezaba a despertar, y perfectamente podía llamar a mis amigos para reunirnos. No era tarde para eso.

—Si eso es lo que quieren, claro que sí.

Emma asintió sin decir nada más, justo cuando Grace regresó, con una sonrisa fresca y esa alegría que a veces parecía contagiarlo todo.

—Ya le dije —dijo Emma, con una media sonrisa.

Grace me miró con curiosidad, sin dejar de sonreír.

—¿Le dirás a tus amigos?

Asentí mientras sacaba el celular. Escribí rápido en el grupo que teníamos, sabiendo que algunos tal vez estarían ocupados, pero otros no. Era mi oportunidad para hacer que la noche tuviera otro ritmo, otra vibra.

Había notado en estos pocos días que esas dos mujeres se robaban las miradas donde estuvieran. Eran lindas, altas, con presencia y con una inteligencia que se sentía. Sabía que para mis amigos sería algo nuevo. Y sí, lo fue.

Así fue.

Aunque lo más incómodo, lo que más me removió, fue notar cómo ellas también empezaban a llamar la atención de los demás. Grace trató de evitarlas —las miradas, las sonrisas, los gestos—, como si le molestaran, como si ya las conociera. Y una de mis amigas... se me pegó de inmediato. Como si no quisiera soltarme.

—¿Por qué no me llamaste en vacaciones?

—Estaba trabajando en la finca, no podía —le dije, mientras le sonreía por cortesía y trataba de sonar sincero. Pero no lo lograba.

La sonrisa se sentía forzada. El momento... incómodo. No sabía si era por ella, por Grace, o por algo que aún no quería admitir.

1
Maria Elena Martinez Lazaro
Tenía que pasar esto para que Noah reaccionara
Maria Elena Martinez Lazaro
Sabía que esto iba a pasar solo se iban a vivir así sin conocerse bien y sin Noah tener claro lo que siente por ella, ya que Grece si está segura de su amor hacia él , Pero para Noah es más importante su carrera que Grece . que lastima que esto vaya a terminar mal
Maria Elena Martinez Lazaro
Grace no debería de pensarlo mucho y quererte ahí, no viviendo con Noah ni que te mantenga , de pronto en esa cuidad te va mejor y consigas un buen trabajo y de paso miras si tú relación con Noah pueda funcionar
Maria Elena Martinez Lazaro
Hola querida autora fer que pena si te incómodo con mi comentario Pero la verdad no entendí bien este capítulo no se quiénes son estos nuevos personajes de la historia si estábamos leyendo la de Grace y Noah entonces quien es Lía y Harold?
Maria Elena Martinez Lazaro: A ya, yo si decía que estaba perdida , pero se ve super buena ya la quiero leer me podrías decir si la vas a subir por esta app porque quedé con ganas de leerla, Gracias por la aclaración y bendiciones
total 2 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente la historieta Díos te bendiga querida Fer y que sigas cultivando ese talento maravilloso que te ha regalado
Fer: Muchas gracias 🥰
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Gracias autora Fer , bendiciones 👏👏👏👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play