El duque llegó horas antes del almuerzo como lo habían predicho y salieron a darle la bienvenida.
“¡Papá!” Saltó Adelaide a sus brazos.
“Papá te extrañe mucho, no vuelvas irte” hizo un tierno puchero.
Y mientras tanto, Willow permanecía callada, con la cabeza agachada. No le habían pedido que hablará y ella no diría nada. Además no le molestaba que ignoren su presencia, eso era mejor, si todos los sirvientes veían ese trato circularían rumores sobre ello. Sería beneficioso para ella. Era tan feliz.
Las verdaderas intenciones de una villana debían de ser planeadas con cautela y sobre todo verse siempre inocente. Los Widget solos cavarían sus propias tumbas con las trampas de la pequeña villana.
Una vez acabó la incómoda bienvenida todos subieron a sus habitaciones a esperar la hora para partir.
Willow sólo sabía que los Rohan eran una familia muy distante de la realeza, eran del Partido Aristocrático. Sabía que eran de cierta forma enemigos pero a pesar de eso, ella tenía que agradarles, puesto que si quería ser la Emperatriz tenía que ganar el amor y respeto de todos y más aún de sus posibles enemigos, al menos el respeto era importante.
Ya en la tarde se podía escuchar movimiento en la mansión, los sirvientes corrían para un lado y otro ayudando a sus amos a alistarse.
La duquesa había ordenado a todos que nadie ayudase a Willow a prepararse, debía de hacer de todo para retrasarla y si fuera posible no llevarla. Eso alteró a todos, era inaudito ese comportamiento egoísta.
“Pobre niña, no debieron de adoptarla si no la querían”
“A mí me parece que no la quieren llevar para evitar que opaque a la señorita Adelaide”
“¡Qué horror!"
“Y ¿Vieron cómo la trata la señorita Adelaide? Es tan egoísta”
“Es envidia, aunque lo nieguen, yo creo que la señorita Willow es en verdad hija del duque”
“Oh por dios ¿Tú lo crees?”
“Por supuesto. Son como dos gotas de agua”
“ Señoritas, deberían de trabajar en vez de hablar a espaldas de sus amos”
El mayordomo las reprochó al escuchar parloteos en la cocina, rápidamente todas se esfumaron a sus tareas.
“Señorita, ya esta listo”
Zuri acabó por peinarla, su cabello largo era sedoso y brillante y cualquier peinado le caería bien. Y sin sobrepasar el uso de adornos igual se veía hermosa.
Aún con tener ayuda solamente de Zuri, Willow estaba acostumbrada a estar sola, no es como si hubiera tenido a personas que la ayudase a vestirla. Era común.
Se miró nuevamente en el espejo, su rostro efectivamente era parecido a su padre, eso le daba cólera ya que el único parecido a su madre eran sus ojos rojos llenos de odio. Aún a pesar de ese pobre parecido sonrió admirando sus bellos ojos. Acomodó nuevamente su vestido y con ayuda de Zuri bajó a la sala a esperar a los demás.
Las otras criadas estaban atareadas por las exigencias. Cansadas fueron directo a la cocina a beber agua, antes de pasar por la cocina inconscientemente cruzaron por la sala. Ahí vieron a Willow bajar las escaleras con ayuda de Zuri, parecía toda una princesa. La bella imagen hizo latir sus corazones y llenarles de energía como por arte de magia. Estaban felices de haber pasado por ahí.
No tardaron mucho y los demás integrantes de la familia llegaron. La duquesa se espantó al verla, era como si hubiera visto un fantasma, no podía creer lo que veía.
“¿Cómo hizo para llegar a tiempo y más aún por qué compró ese vestido?”
No pudo evitar comparar a ambas niñas con la mirada, obviamente su hija era hermosa pero, Willow parecía estar en otro nivel, parecía delicada, seductora y elegante a la vez. Quería prohibirle que váyase pero era imposible. Hubiera tenido la excusa que ella no se pudo alistar a tiempo o que se enfermo pero no resultó nada a pesar de haberle quitado ayuda y darle comida en mal estado a escondidas, nada funcionó.
Willow claramente pudo notar la comida descompuesta, había vivido en las calles por lo que reconocía olores de ese tipo, fingió comer pero en su habitación vomitó y le pidió a Zuri traer hierbas a escondidas para evitar una infección.
Qué se podía decir, era una niña astuta que no caería ante esos trucos que ella ya había experimentado en carne propia.
“¿Ya nos vamos, familia?”
Sus palabras dañaron la dignidad de la duquesa. Cómo pudo perder contra una niña, era imposible.
“Claro” Aún así tenía que sonreír.
Subieron como una familia amorosa al carruaje más elegante que tenían, debían de resaltar por encima de todos aún si no eran los anfitriones, eran nada menos que la familia más rica del Imperio.
“Oh Aedus, Chanel que alegría verlos” Barin Conrad Rohan se acercó a saludarlos “Vinieron con su hija, digo hijas” Se retractó con una sonrisa al ver a Willow “Deberían de dejar a las niñas en el cuarto de juegos junto a los otros”
“Ya lo escucharon niñas, vayan y esperen por nosotros” Las mandó con un criado para que les indicará el camino.
Como era de esperar la habitación estaba llena de niños ruidosos, los más pequeños gritaban y peleaban entre ellos sin que nadie los separase mientras que los mayores solo veían de lejos todo sin importarles sus hermanos menores. Obviamente todos habían sido arrastrados a la fuerza por sus padres, sus rostros incómodos los delataban.
Aunque no eran muy mayores ya que solo podían estar ahí hasta la edad de 12 años, luego podrían participar en la fiesta abiertamente.
Willow fue la primera en acercarse a los de su misma edad ya que si iba por los más grandes la sepultarían en conocimientos.
“Hola, es un placer, soy Willow Widget ¿Y ustedes cómo se llaman?”
“…”
“¿Me están ignorando?”
“¿Disculpen?”
Inclinó un poco su cabeza desconcertada pero a pesar de volver a preguntar no hubo respuesta. Sólo evitaban el contacto visual y la ignoraban.
“No te esfuerces Willow, ellos no hablaran contigo” Adelaide se acercó burlándose del desprecio que estaba viviendo “Ninguno hablaría con una niña sucia como tú. A pesar de usar un lindo vestido sigues siendo la misma pordiosera que recogió mi abuela por lástima”
“Eso es absurdo. Los niños no suelen fijarse en los rumores que mencionan los adultos, es más ni escuchan lo que dicen, cómo podrían ignorarme. No. Alguien tuvo que pedirles que lo hicieran”
“¡Regrese!”
Un niño de aparentemente más edad que Willow entró corriendo con una sonrisa agotada.
“¡Hermano Raphael!”
Los niños que antes estaban tiesos parecían haber cobrado vida con su llegada. Hasta Adelaide cambio su rostro hostil por uno brillante.
“Ese cambio de ambiente y esa sonrisa por parte de esa niña, no hay duda, él debe ser Raphael Rohan”
Un circulo repleto de niños se construyó en medio de él. Parecía que era muy querido por todos. Hasta los más grandes salieron de su trance.
“Muchas gracias por venir”
“Qué alegría que estés bien, Raphael”
“¿Aún tiene la fuerza para mantenerse de pie, no quiere descansar?”
“Raphael, le traje muchos regalos por su recuperación. Ojalá le hagan muy feliz”
“Apenas tendrá 8 y a logrado formar aliados aunque parece que de manera inconsciente”
“Tú debes ser Willow, la hija adoptiva del duque Widget”
Notó la vaga presencia que tenía Willow en esa fiesta y en ese instante miradas celosas se le dirigieron.
“Esta puede ser mi oportunidad”
“Correcto. Yo, Willow Widget le presento mis saludos al joven Rohan. Que la bendición de Ferlia caiga sobre usted" hizo una reverencia “Qué la salud siempre lo acompañe” terminó.
Usando un rostro vulnerable logró romper la brecha entre el niño.
“Muchas gracias” Le regalo una sonrisa sincera “Como eres nueva no debes de conocer a nadie aquí excepto a tu hermana, así que te voy a presentar a los demás”
“….No se si eso sea lo correcto” Tartamudeó jugando con sus manos nerviosa.
"¡Claro que es necesario! ¡Pero vamos, mira, mira que estoy siendo intimidada por estos niños!”
“Esta en su fiesta Sir. Rohan así… que no se preocupe por mí y …disfrútela”
“¿Por qué parece incómoda? Aquí todos tenemos casi la misma edad ¿Quizás solo sea tímida?”
Volteó rápidamente y lo notó, los ojos con desprecio fijos en ella que le hicieron estremecer.
“¿Qué pasa con ellos?”
“Acompáñame” La agarró de la mano con delicadeza y se la llevó afuera de la habitación.
“Disculpa mi rudeza pero es que creo que ellos te estaban molestando ¿no?”
“No se preocupe, creo que solo no les caigo bien”
“Pero no es justo que la traten así cuando no la conocen. Adelaide debería de hacer algo”
“Cierto, por qué no los hizo de una vez ya que estaba adentro ¡!”
“¿Quieres jugar?” decidió cambiar de tema.
“..¿Yo?”
“Sí. Es que no me gusta mucho las multitudes y pensé que a ti tampoco” Rascó su cuello nervioso.
“No se, no quiero monopolizar al joven Rohan” Agachó la cabeza para ocultar su sonrisa.
“Tienes razón…espérame aquí” entró decidido, no había algo que decir, Raphael defendería a cualquier inocente.
Después de un rato poco a poco los niños empezaron a disculparse aunque algo vagos, pero soportable.
“Discúlpanos, señorita Willow, es que escuchamos que tú maltrata a Adelaide y te teníamos miedo, pero el joven Raphael junto a Adelaide aclararon todo esto”
“¿Adelaide? ¿Yo maltratarla? ¿Este es otro truco de la duquesa? Porque sí lo es ahora puedo enojarme en serio"
“No se preocupen, la hermana Adelaide y yo vivimos en paz y tenemos muchos gustos en común”
Como eran niños rápidamente olvidaron el incidente y empezaron a jugar, a Willow no le gustaba mucho el ruido pero tenía que actuar como todos ellos, hizo un sacrificio grande.
Moría por dentro. Ya casi no tenía energía para seguirles el paso. Pero valía la pena cansarse un poco más si es que podía ver la cara de disgusto de Adelaide. Ella no sabia fingir bien, era como un libro abierto a disponibilidad de Willow.
“Lo único bueno que tiene y lo esta malogrando” vio la frente arrugadas de la niña.
Aqui otro capítulo!! ( ̄ε ̄ʃƪ)
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Comments
Ana Molina
ya consiguió acercarse al niño algo bueno más para ella
2022-12-19
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