“Madre ¿es verdad que el marqués Rohan está organizando una fiesta en honor a su hijo?”
Si Willow no mostraba conocimiento sobre esa fiesta obviamente que la duquesa no se atrevería a llevarla, sería imprudente por parte de ella llevar alguien capaz de opacar a Adelaide. Y no era por más, en sólo un mes Willow parecía tan familiarizada con su nuevo entorno que causaría gran revuelo.
“¿Cómo es que se enteró, si ordené a todos no decir nada?”
“Sí, es cierto, no sabía que te interesaran esas reuniones ya que ahí van personas mayores, a veces los niños tienden a aburrirse.”
“Si mi hermana va, yo también iré, como madre dijo podría ser aburrido si solo son adultos, así que iré a darle compañía a Adelaide” usó sus propias palabras en contra.
“Pero claro que si quieres ir, no hay problema.”
No se negó para evitar problemas con su suegra.
“¿Cómo es el hijo de los Rohan?”
“Es alguien muy cordial con todos y aún más con las personas de orígenes pobres”
Adelaide era muy imprudente al intentar sacar de quicio a su hermana. Era una decisión pésima.
“¿Quieres que reniegue aún cuando estoy feliz por conseguir que Amelie por fin se me una?”
“Entonces podré hacerme su amiga. Estoy muy emocionada.” sonrió como si no hubiera entendido la referencia.
“Qué estúpida”
La pobre Adelaide lo creyó. Chanel, era el nombre de la duquesa, también lo creyó así.
“Al parecer aún no es muy inteligente”
Quedaba no menos de una semana para la fiesta y toda la ciudad era un caos.
Willow no tardó en ir a comprar un vestido. Pero no fue sola, le pidió a Lady Helena que la acompañase y obviamente ella aceptó.
“Lady Helena acaba de llegar, señorita”
Le dio el aviso una sirvienta ni bien el carruaje de los Hughes se detuvo afuera de la mansión.
“Enseguida bajo”
Contesto y respiró hondo. Hoy saldría al exterior con una nueva imagen y posiblemente se toparía con uno de sus amigos. Ellos no se le acercarían por su nuevo estatus pero la reconocerían.
“¿Qué pensarán de mí?”
“¿Esta bien, Lady Willow?”
Le preguntó Helena en el carruaje, Willow había permanecido callada durante la travesía. Eso sorprendió a Helena ya que ella siempre era muy sociable durante sus clases.
“…Disculpe mi silencio, maestra Helena” recobró sus sentidos.
“No estamos en clases así que puedes decirme Helena y yo Willow ¿Te parece?”
No pudo ocultar su asombro, dirigirse de manera coloquial con alguien mayor era difícil, sus esfuerzos valieron la pena.
“Claro, hermana Helena”
Le regaló una dulce sonrisa sin malicia.
“Es tu primera salida ¿Cierto?”
“Sí, sólo paro en casa estudiando, no quiero que mi hermana se averígüense por tener una hermana ignorante”
“Eso no es verdad. Willow es la niña más espectacular que haya conocido, por algo te quiere tanto Lady Sahara” apretó suavemente sus manos.
“¿Esa mujer me quiere? Qué ridículo”
“Gracias, hermana Helena”
Sonrió tan dulce que las mejillas de su acompañante se sonrojaron.
El carruaje se detuvo y bajó con cuidado recibiendo siempre ayuda de Zuri para no tropezar. Y Helena sólo vio sus hermosas mejillas rosadas y algo regordetas, se veía adorable.
“Primero entremos aquí, esta boutique es muy conocida y siempre venía aquí de pequeña”
Le señaló un tienda bastante hermosa, la fachada estaba pintada de blanco y las ventanas parecían diamantes frente al sol. La puerta era dorada como si fuera de oro fino la pintura que habían usado.
“Que desperdicio de dinero. Este es un lugar pobre y hay tantos lujos”
Efectivamente, el Imperio de Ferlia no era tan rico, había perdido tierras y comercio por culpa del país vecino que cada vez estaba en mejores condiciones, por lo que a Willow le pareció imprudente ver como unos desperdiciaban su dinero en cosas innecesarias que para ayudar a la gente pobre de su alrededor.
“Bienvenidas, señoritas”
El dueño se apresuró a saludarlas al notar el sello del carruaje estacionado. Los claveles blancos eran el sello de la familia Widget y eran populares.
Willow quedó embelesada con todos los vestidos que ahora veía, si era posible se los compraría todo, no tendría problema pero debía resistir para demostrar que era alguien humilde frente a Helena. Además luego se difundirían rumores diciendo que la hija adoptiva de los Widget era un parásito.
“Calma Willow, no caigas en la tentación”
“Bueno, qué les parecen estos. Son los últimos de la línea de Madame Verónica. Colores recatados y cortes únicos. No hay quién no los compre”
“Si, me gustan mucho”
En eso vieron un vestido hermoso, color rosa con blanco, con pocos lazos y un bordado en las puntas que harían juego con los adornos en el cabello que se pondría. Era perfecto.
“Creo que ya es hora de irnos, sería peligroso si regresamos tarde ya que eres aún niña, Willow”
“Si. Llevemos el primero que vimos. Ese le gusto mucho a Helena y a mí me gusta lo que a Helena también”
Era imposible no derretirse ante esas palabras. Aunque no habían funcionado con Amelie para nada.
Pagaron al dueño y las tres salieron satisfechas.
A Zuri también le parecía increíble como Sahara había recogido a esa Willow, Sahara que era tan fría había actuado de intermediaria con Willow. Y así, pensó que debía de haber un motivo. Y se le vino a la mente que tal vez era por su apariencia, no era nada sencillo encontrar niñas con cabellera plateada. Más bien eso le trajo más preguntas.
“¿Acaso en verdad será hija del duque? Las mayoría de las personas con cabellera plateada son de la familia Widget ”
Adelaide era idéntica a su madre, cabellos negros azulados y hermosos ojos grandes color noche. El duque en cambio tenía el cabello plateado largo y sedoso, ojos azules como el cielo despejado. Y ahora ya a sus 34 años aún conservaba sus encantos gracias a la «eterna juventud» que le daba su particular cabellera.
“Me divertí mucho con la hermana Helena”
“Yo también, espero volver a salir otro día contigo y verte con ese vestido en la fiesta”
“¿Helena irá a la fiesta? Si era así hubiéramos también ido a comprar un vestido para usted”
“No te preocupes, yo fui la semana pasada además recibo muchos regalos en estos días”
Se sonrojó.
Helena ahora que era mayor de edad y obviamente recibía invitaciones de fiestas y regalos de pretendientes.
“Aún cuando Helena se case prometa que yo seré su hermana”
Puso unos ojos enternecedores que iluminaron el rostro de la rubia.
“Claro que sí. Willow siempre lo será”
Luego de despedirse, el carruaje de Helena desapareció de su vista.
“Iré directo a mi recamara, estoy cansada así que dile a mi madre que hoy no cenaré”
Le ordenó subiendo a su habitación.
Zuri después de dejar el vestido en la cama de Willow bajó rápidamente a informar sus órdenes.
“Así que hoy no comeremos con gente vulgar, madre”
“Trata de no hablar así en frente de tu abuela, ella adora a esa niña”
“No entiendo qué le llamo la atención, Willow parece ingenua, no entiende mis indirectas y si la molesto solo sonríe. Debe de estar acostumbrada a esos tratos por venir de la calle”
“Estoy casi segura que puede ser la bastarda de Aedus”
“Si te provoca, ignórala”
“Madre, el sólo hecho de que exista me irrita. Mi propia abuela ama a esa desconocida ¿no sería justo derramar mi ira hacia ella?”
Al cabo de una semana la fiesta era la comidilla de todos en el Imperio. Todos los nobles asistirían.
“Madre, ¿Vendrá papá para la fiesta?”
“Dijo que llegaría hoy temprano para descansar y luego ir con nosotras. Él y el marqués Rohan tienen negocios juntos por lo que tiene que ir”
“Entonces quiero entrar de la mano con papá”
“Claro, las dos entraremos de la mano con él”
“Como siempre me excluyen de manera descarada ¿Lo hacen para que me enoje? Pelearme por un padre que no me quiere es ridículo”
“Pobre Willow, papá también te llevaría de la mano pero sólo tiene dos” Adelaide con un rostro de lamento – para nada sincero – mostró su simpatía.
“¿Acaso tengo cara de qué me importa?”
“ Supongo que entraré sólo a su lado”
“Yo te daría la mano de mi padre pero él es mío por lo que no puedo hacer eso. Tú eres huérfana debes estar acostumbrada ¿no?”
“Si no tuviera que fingir ya le hubiera tirado el jugo en la cara”
“No te preocupes, hermana”
“¡Ah! Y no te juntes con Raphael Rohan, él a pesar de ser bueno con las personas pobres no puede verse involucrado con gente así. Sería un total escándalo”
“Me apartaré de él, no quiero ser una molestia” bajó sus ojos.
“Es mejor darle la razón a esta niña creída”
“Hermana ¿A ti te gusta el hijo de los Rohan?” preguntó nerviosa jugando con sus dedos.
La cara de Adelaide se puso roja al instante, era demasiado obvia. Mientras que la mano de la duquesa tembló y sus ojos se abrieron grandes.
Ella no permitiría que su hija le interesara otra persona que no sea el Príncipe Heredero, era el propósito por el que había concebido a Adelaide.
Adelaide notó la mirada de su madre y no tardó en negar todo.
“¡Qué dices! ¡De verdad que eres estúpida!”
“Y-Yo pensé eso porque te veías feliz cuando hablabas de él” tartamudeó.
“¡Eres una imprudente!”
“Cálmense, si ya terminaron de comer vayan a sus habitaciones” la duquesa aún fastidiada estaba llegando a su límite.
“Fue fácil malograr su cena”
Se fue luego de quitar la sonrisa de ambas arpías con simples suposiciones.
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Updated 304 Episodes
Comments
Jehiel Ortiz Cruz
/Chuckle/Si me está gustando como las pone en su lugar por creídas /Smirk/
2023-11-14
0
Esilda Muñoz
bueno veremos qué se trae esa niña
2023-10-08
1
Ana Molina
aquí va a suceder algo entre amores ggg
2022-12-18
1