“Buenos días señorita Willow”, la anterior criada de ayer la espero junto a Zuri afuera de su habitación.
Era aún temprano pero el Sol ya irradiaba su brillo e iluminaba la mansión entera.
“El duque antes de partir para los papeles de la adopción me encargó en mostrarle la residencia, señorita” le avisó.
“Entiendo” asintió.
Su corta palabra fue recibida con satisfacción por ella.
“Buenos días, madre, hermana”
Hizo una pequeña reverencia al entrar al comedor.
“Buenos días”
Dijo la duquesa con una sonrisa que intentaba aplacar el frío tono de su voz.
“Buenos días, hermana”
El tono alegre y dulce de Adelaide llenó la habitación de ternura. El rostro de ella era delicado y elegante como la duquesa, digno de la hija de los duques Widget.
El inesperado cambio de actitud le dio asco a Willow, pero no mostró su verdadero sentir y decidió solamente seguirle el juego.
“Después de desayunar ¿Quieres acompañarme a dar una vuelta por la mansión, hermana?”
Iluminó su rostro y ojos fingiendo gran entusiasmo.
Una pobre niña ingenua era perfecta máscara para alguien terrible con objetivos oscuros.
“¡Sí, hermana!” Sonrío y sus suaves cachetes se sonrojaron.
Ver a las dos pequeñas hablando tan tiernamente hizo retorcer de ternura los corazones de todos los testigos.
El desayuno fue alegre a comparación de la cena de anoche pero la hipocresía y el odio oculto en sus miradas eran el mismo.
Tal vez si fuera otra persona hubiera caído ante este acto tan dulce pero este no era el caso.
“Piensan que por ser niña soy ingenua, pobre gente estúpida” tocó un poco de la fruta poniéndola en su boca.
En la anterior noche la duquesa se escabulló a la habitación de su hija para hablar de la intrusa.
“¡¿Por qué, por qué aceptaron a esa niña?!¡Tú misma dijiste que yo era su única hija para que todo sea mío!”
Mostró un rostro molesto y celoso que hizo que la duquesa liberará una carcajada silenciosa.
“No fue nuestra decisión, Adelaide, tu abuela obligó a papá a adoptar a esa mocosa pero quiero que sepas que tú serás mi única hija y juntas quitaremos la mala hierba que esa mujer puso junto a rosas”
Adelaide era pequeña pero su madre la había instruido desde que pudo hablar en clases de etiqueta para lograr ser de ella una mujer elegante y respetable entre los nobles. Además acompañó sus clases con su continúa charla sobre «ser mejor que nadie» y ahora en su propia casa parecía tener a alguien que podía rebajar su nivel o amenazar su lugar.
Ella no podía permitirlo, ella era la verdadera hija de su padre y por ende la única digna heredera de los Widget.
Su madre pensaba lo mismo, no podía permitir que alguien amenazará el puesto de su única hija.
Regresando a la realidad ahora se encontraban como lo habían prometido caminando por la mansión, recorriendo cada habitación mientras la criada le explicaba sobre todo lo que tenía que saber.
Willow estaba satisfecha con la información que le proporcionaba ya que ella no sabía nada sobre la vida noble.
“La casa es muy grande” Dijo una vez que el recorrido llego a su fin.
“Debe ser porque nunca estuviste en un lugar así, hermana. El Castillo Widget fue un regalo del Primer Emperador para el Primer Duque Widget, es normal que sea así”
Todas esas palabras claramente habían sido elegidas por la duquesa.
“Sí, tienes razón, yo sólo fui una pobre niña que tuvo que aprender modales y etiquetas por si sola”
Lamento su suerte pero destacó que era más inteligente y capaz que ella, a pesar de no haber tenido las mismas oportunidades que Adelaide y así su propia bala se le fue lanzada al instante aún con más fuerza.
“Es gracioso, poder incomodar a esa niña es sumamente fácil”
Ya en su cuarto esperó con ansias que llegará su padre con noticias sobre la adopción. Eso era lo que más le preocupaba e ignoraba prefiriendo entretenerse con la actitud que habían decidido tomar su ahora madre y hermana.
El duque llegó a la hora del almuerzo con un juez para conocer y validar la adopción.
“Buenas tardes, padre, Sr. Bolton”
Adelaide fue la primera en estar en la puerta para darle la bienvenida a su padre y a la visita.
“Buenas tardes señorita Adelaide, veo que ha crecido más. Pronto será una señorita” le devolvió el saludo.
Aún ella parecía una niña pero el sólo hecho de ser hija de los duques más ricos del Imperio la volvían especial.
“Adelaide aún es una niña que aprende poco a poco” rio su madre al llegar y ponerse al lado de su hija.
“Mi hijo es mayor por dos años, espero que pronto se conozcan. No será tan especial como la señorita pero es verdaderamente ingenioso”
“Estoy segura que se llevaran bien si es que surge la oportunidad” cubrió su boca con su abanico.
Por dentro la duquesa odiaba la idea, como se atrevía un pobre juez aspirar a que su hijo se relacionara con la hija de los duques.
“Disculpen la tardanza”
Llegó el motivo por el cual habían venido.
“Buenas tardes, señorita Willow”
El juez notó la hermosa imagen de la niña que parecía toda una princesa ahora que tenía ropas elegantes. El duque también noto el gran cambio y se sintió aliviado de al menos poder contar con la esperanza de poder casarla con alguien de buena posición una vez tuviera la edad.
Sin decir más se apuraron a comenzar lo que vinieron a hacer. Después de haber terminado oficialmente los tramites la otra parte se retiró gustoso de haber compartido su tiempo con gente de tan alta gama.
“Padre” llamó Willow al duque “Padre, quisiera yo también tener clases de etiqueta como Adelaide” puso sus orejas rojas.
Ella no había llevado clases de etiqueta en su anterior estilo de vida por lo que sólo sabía unas cosas de lo que veía en los nobles caminar por la ciudad o en grandes tiendas.
“Ah, claro, te daré una lista con posibles damas con las que puedes contar” Su respuesta tardó un poco pero hizo latir de felicidad el pecho de Willow.
“No te defraudaré, padre”
Se retiró con una sonrisa satisfactoria.
“Tengo que apresurarme y aprender más rápido que mi hermana si es que quiero sobrevivir en este mundo. Tal vez no sea fácil por la base que tiene pero estoy segura que lo lograré. Hasta el momento no he notado nada extraordinario en ella, solo simples modales y su relación de sangre la destaca. ¡Yo puedo hacerlo mejor!” Peinaba su cabello con sumo cuidado.
“También tengo que protegerme de los peligros que me acechan en el futuro. Aún soy una niña pero de seguro que muchos anhelaran mi posición una vez que crezca, tengo que buscar aliados y lo más importante un fiel sirviente que jure dar su vida por mí, alguien que no tenga nada excepto cuidarme. Zuri no es la opción, ella solo obedece a mi abuela”
A pesar de ser su criada ella solo veía y adoraba a su salvadora, la ex duquesa que la sacó de las calles.
“Quizás deba hacer lo mismo que esa mujer y rescatar un perro para que lama mis pies, aunque odio usar los mismos métodos que ella” dudó.
Se encontró indecisa sobre lo que debería hacer, por un lado lo que se consideraba moral y en el otro, lo necesario para vivir y lograr su venganza. Había un pequeño hilo que le hizo dudar el resto de la tarde. Pero al final su moralidad fue aplastada por el deseo de venganza.
“Odio tener que usar a una persona ingenua pero si no es otra persona seré yo la que caiga”
Willow si que sabe como usar sus encantos de niña (*´∀`*)
Psdt: Corregir todo es tan pesado pero me sirve para recordar hechod que ya había olvidado.
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Updated 304 Episodes
Comments
Jehiel Ortiz Cruz
/Hey/Recordar es vivir/Tongue/
2023-11-14
0
Esilda Muñoz
no entiendo porque la niña habla de una venganza y qué tiene que ver está familia con ella
2023-10-08
1
Ana Molina
gggg encubierta 😄
2022-12-13
1