Capítulo 6
–¿Por qué me besaste? –dije y sin darme cuenta toqué mis labios.
–Los demonios debemos absorber energías de otros para manifestarnos. Y lo hacemos en la manera en la que los humanos se besan.
–¿Quién eres? –pregunté nerviosa. No podía creer que él fuera mi hermanastro Jun
–Soy un shinigami –dijo muy tranquilamente.
–No puedes ser un dios de la muerte –dije aterrada
–¿Ahora si me temes? –dijo contento por mi reacción.
Se volvió a acercar a mi y acaricio mi cara. Sus uñas eran de color negro algo que no había notado. Él volvió a besarme, pero esta vez lo aparté después de darme cuenta que besaba a un demonio. Al verlo me di cuenta que su apariencia había vuelto a ser la de siempre.
–Creo que estoy loca –dije y miré mis manos. Estaba temblando.
–No estas loca solo viste a un demonio de la muerte –escuche decir a la voz del superior.
–¿Tú otra vez aquí? –preguntó enojado Jun
–Así que le mostraste tu verdadera identidad. El gran dios de la muerte cae ante los brazos de una humana –dijo con ironía el superior.
–Tú eres el tonto. ¿No ves sus ojos? Ella no es humana –dijo Jun y me toqué el rostro.
–¿Qué es lo que tienen mis ojos? –pregunté asustada.
–Parece que tienes razón. ¿Pero cómo? –pregunto el superior
–¿Qué tienen mis ojos? –volví a preguntar y el superior me dejó verme en su teléfono celular. Mis ojos se habían vuelto rojos–. ¿Por qué mis ojos están de este color?
–Parece que has despertado –dijo el superior.
–No entiendo nada –dije y me puse a llorar. De repente comenzó a llover.
–¿Qué clase de demonio controla el clima? –preguntó el superior a Jun
–¿Controlar? No creo que este gusano controle nada. Más bien parece que descontrola –dijo y me abrazó lo que hizo que me sorprendiera y de repente dejó de llover.
–Increíble –dijo el superior.
–Ahora hay que averiguar si en verdad es un demonio o solo esta poseída por un fantasma fuerte –dijo Jun
–¿O sea que el dios de la muerte va a perder su tiempo con ella? Eso si me agrada –dijo el superior Kimura.
Jun me llevó a casa. Por suerte cuando llegamos no había nadie. Entramos a su dormitorio y me pidió que me desnudara. Lo miré asombrada.
–No quiero nada contigo gusano. Solo quiero ver si tienes alguna marca que nos pueda decir que clase de demonio eres –dijo él sentándose en su cama y cruzándose de brazos.
Todo era muy difícil de procesar, pero me limité a hacerle caso. Me quité el uniforme quedando solo en ropa interior Si esa mañana hubiera sabido que me desnudaría delante de Jun no me habría puesto mi conjunto blanco con conejitos rosas. Él me dijo que rotara sobre mi cuerpo muy despacio, no parecía con ganas de burlarse de mí. Lo hice y cuando volví a estar frente a él me pasó mi camisa y me pidió que me vistiera.
–No será tan fácil saber que clase de demonio eres –dijo y se recostó sobre su cama –ahora vete. Necesito descansar.
–Espera. ¿No me dirás de que se trata todo esto? –le pregunté molesta ya que yo había hecho todo lo que él me había pedido y sin embargo aun no entendía lo que ocurría.
–Eres extremadamente molesta –dijo y volvió a sentarse en la cama.
Pensé que me echaría de su cuarto, pero en vez de eso empezó a relatarme una historia.
Desde tiempos antiguos los demonios y espíritus caminan sobre la tierra. Los seres humanos no tienen la capacidad de verlos. En general los humanos han sido utilizados como herramientas para muchas cosas como alimentarse, reproducirse o simplemente por diversión de estos demonios.
–¿Pero, tu padre es un demonio también? –le pregunté tratando de entender lo que me decía.
–No. Él no es mi padre. Solo uso este cuerpo desde que el alma del joven dentro se fue.
–El alma de Jun ya no esta en su cuerpo? ¿Dónde está? –pregunté aterrada.
–No lo sé. Soy un demonio de la muerte no de las almas –dijo malhumorado.
–¿Cómo entraste en él? ¿Eso es posible? Meterte en el cuerpo de alguien digo.
–No es fácil mantenerse dentro. Hay que ser muy fuerte para lograrlo. Ahora vete o me quedaré con tu alma –dijo y me tuve que ir de su cuarto.
Como era posible que un demonio estuviera dentro de mi hermanastro. Estaba en la sala cuando mis primas llegaron. Me saludaron tratando de molestarme, pero cuando las miré se asustaron.
–¿Qué les pasó a tus ojos? –gritaron al mismo tiempo.
Me había olvidado que mis ojos eran de color rojo. Aunque me gusto que me temieran. Ya me habían hecho suficientes maldades. Las miré como si estuviera enojada y ellas empezaron a temblar.
–¿Qué es este frio que siento? –preguntó una de ellas.
–Dejaron la puerta abierta y hace frio –dije y me fui a la cocina.
Esa noche ambas inventaron una excusa para quedarse a dormir en la casa de sus amigas.
–Disfrutas el poder. Me sorprende de un gusano como tu –dijo Jun al ver mi cara de felicidad cuando abrió la puerta de mi dormitorio y me vio sola.
–Mamá dijo que me va a llevar al médico para que revisen mis ojos así que todo estará bien –dije y me puse de pie para cerrarle la puerta en la cara, pero él me detuvo la mano.
–A caso crees que esto es un juego? Los demonios han casado humanos desde tiempos antiguos. Si se enteran que tienes poder vendrán por ti y tratarán de absorber toda tu energía hasta matarte.
–¿Qué? ¿Porque no me dijiste eso antes? –pregunté preocupada.
–No pensé que serias tan tonta de mostrar tus poderes frente a otros humanos antes de poder controlarlos –dijo con ironía.
El maldito estaba tratando de provocarme, pero esta vez no me iba a dejar influenciar. Tomé su mano e hice lo mismo que con mis primas.
–No tengo miedo al frio niña tonta –dijo y me tomó del cuello.
Acercó su rostro al mío y me besó. Lo hizo suave, aunque abarcaba gran parte de mis labios. Traté de soltarme y él intensificó su beso y se puso más rudo. De repente empecé a sentirme cansada. Hasta el punto de que dejé de luchar.
–Bien, te quité suficiente vitalidad para que no puedas jugar con tus poderes hasta que averigüe que es lo que eres –dijo y me dejó caer al suelo. Mi cuerpo se desplomó contra el piso. No podía caminar. Pensé que dormiría ahí pero no. Extrañamente él me alzo del suelo y me coloco sobre la cama.
–¿Por qué? –pregunte con la poca fuerza que me quedaba
–Porque soy un demonio, no un monstruo –dijo y se marchó. Yo cerré mis ojos cayendo en un profundo sueño.
Autora: Osaku
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Updated 24 Episodes
Comments
Zoraida Elena Castillo Figueroa
Sra Educación Si No Le Gusta Este Tipo De Novelas No Lo Haga Digo Yo ... A I Me Fascinan
2024-08-05
2
Eduarda Qujada
nooooo. no me gusta este tipo de novelas
2024-07-18
1
Patricia Dominique
No me gustan este tipo de historias. Demonios, brujas y los famosos mates no son de mi agrado. creo que voy por uno más y sino me convence abandonó. lástima me gustan las historias cortas pero no esos géneros tan ficticios. Me gusta lo real
2024-06-03
4