Capítulo 7
¿Quién es ella?
Aun no puedo creer lo que está pasando. Mi hermanastro en un dios de la muerte y yo soy algún tipo de criatura que controla el clima. O eso es lo que creo ya que ni yo entiendo quien soy.
Abro los ojos y me doy cuenta que ya no estoy en mi cama. Por el contrario, estoy al aire libre. ¿Estoy volando? Miro hacia abajo y veo a mi madre y a mi padrastro que me suben a un auto. Tengo cinco años, me veo, pero no me reconozco, mi cuerpo esta lleno de hematomas y grito como si estuvieran tratando de matarme. Jun esta a mi lado y llora.
–Lo siento papá –dice Jun mientras los ayuda a subirme al auto.
¿Qué rayos pasa? De repente dejo de volar y caigo muy rápido en dirección a mi cuerpo de niña. Abro los ojos y me despierto. Al parecer solo había sido una pesadilla. Miro alrededor pero mis primas no están.
–Todo es real –me dijo la voz de Jun mientras miro hacia la puerta
–¿A que te refieres? –Pregunto sorprendida
Él se acerca a mi y me besa. No quiero besarlo, pero aun así me dejo y no lo aparto. Cuando estoy por mover mi cuerpo para acercarme más a él, Jun se aparta.
–Por lo que veo recuperas muy rápido tu energía vital. Serás un buen bocadillo para mis mañanas –dijo mientras me miraba con picardía.
–¿Cómo hare para ir al colegio si mis ojos son rojos? –le pregunté y él me dijo que no era problema suyo
Después de que ese demonio abandonara mi dormitorio fui al baño para darme una ducha antes de empezar a prepararme para ir al colegio. Por momentos me preguntaba que me diría Taiga al saber todo esto. Por otro lado ¿Será bueno que le cuente esto a ella?
Según Jun el colegio al que íbamos se encontraba lleno de demonios. ¿Y si Taiga también es un demonio? Me pregunto preocupada hasta que me doy cuenta que eso es imposible. Conozco a Taiga desde siempre. Ella no es más que una chica ordinaria como lo era yo antes de todo esto.
Me miro en el espejo y noto que mis ojos ya no son de color rojo. Genial, pienso. No se cuál es la razón y la verdad es que no me interesa con tal de que ya no estén. Me visto y salgo de mi dormitorio. Mi madre me mira desde el comedor, parece desconforme.
–Buenos días –digo al darme cuenta de que no deja de mirarme.
–¿Cómo siguen tus ojos? –me pregunta ella
–Creo que no era nada –digo mostrándoselos al abrirlos como platos.
–De todas maneras, cuando regreses del colegio te llevare para que te vean –me dijo seria.
No es que mi mamá fuera muy simpática, pero actuaba más distante que de costumbre. Como si me mirara y tratara de ver a través de mí.
A veces pienso demasiado...
Después de desayunar salgo de la casa y veo a Jun. Le pregunto que se supone que hace aquí y me dice que aun me seguirá llevando y trayendo del colegio. Es entonces que recuerdo que él se la pasaba vigilándome. Maldigo en silencio, odio tenerlo tan cerca o eso creo hasta que su mano rosa la mía y mis mejillas se tornan de color rosado.
–¿Parece que tienes fiebre? –me dijo como si se preocupara por mí. Incluso tocó mi frente.
Yo traté de evitarlo y empecé a caminar más rápido. No iba a aceptar que él me molestara. Aunque en parte no entendía porque me daba vergüenza que él supiera que en realidad me sonroje.
Llegamos al colegio y una chica vino corriendo hasta nosotros y abrazó a Jun. Me quedé parada ahí como si fuera una estatua. Pero como si estuviera de más.
–Amorcito –dijo la chica y abrazó…En realidad se colgó del cuello de Jun
–Suéltame Sakura –dijo él y trató de apartarse de ella pero la chica no lo dejo.
–Maestro, no sea malo conmigo. Aquí se nos permite hacer esto. ¿No me diga que no le gusta como me veo? –dijo en tono sensual.
¿Qué rayos estaba tratando de hacer esta chica? ¿Por qué trataba con esa confianza a mi hermanastro? Me sentí molesta y de repente pese a estar nublado empezó a hacer más calor y todos se sacaban sus abrigos. Jun me miró y muy enojado me tomo de la mano y me llevó lejos de todos, incluso de la chica misteriosa.
–¿Qué se supone que estás haciendo gusano? –me preguntó como si se hubiera enojado conmigo por algo. Aunque no me importaba, por fin nos habíamos alejado de esa chica tan molesta.
–¿Quién es ella? –pregunto sin darme cuenta que le pongo mucho énfasis a la pregunta.
–Ella es un demonio y si se hubiera dado cuenta que tú tienes una energía vital tan fuerte ella te abría devorado, pedazo de gusano tonto –me dijo no solo como si estuviera enojado sino más bien como si se preocupara por mí.
–¿Y por qué se enteraría que yo tengo esa energía? –pregunté sintiéndome avergonzada
–Porque hiciste que empezara a hacer calor de la nada. ¿Acaso no lo hiciste a propósito? –me pregunto más tranquilo.
–¿Yo hice eso? No me di cuenta –dije mientras veía como él se acercaba a mi para volver a besarme.
–¿Cuánta energía vital más tienes que sacarme para que no me pase eso hoy en el colegio? –le pregunté preocupada por volver a mostrar mis poderes delante de la pobre de Taiga.
Él pareció molestarse por mi pregunta y se fue hasta la puerta del salón donde estábamos solos y la abrió. Después salió sin decirme nada. La chica que lo había abordado en la entrada apareció y lo abrazó. Yo me di media vuelta y me fui por la otra puerta. Jun era un desgraciado que ni siquiera había querido ayudarme.
Me fui al baño de mujeres para ver cómo estaban mis ojos. Lo extraño fue que mis ojos seguían sin ponerse rojos. Entonces, ¿Por qué Jun me había tratado de besar en el salón? Cuando estuviera más tranquilo tendría que preguntárselo.
Autora: Osaku
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 24 Episodes
Comments
𝓐𝓷𝓰𝓲𝓮 𝓭𝓮 𝓢𝓾𝓪𝔃𝓪 🦋
También pensé lo mismo
2023-11-26
4
Viviana Bustos Aldana
Creo que la doña sabe cosas 🤔🤔🤔
2023-11-23
1
Graciela Peralta
que pasara cuando la lleve al médico
2023-10-23
2