Capítulo 10
–Hola, Taiga Chan –dije al verla en la escuela.
–Kikio, tu cabello volvió a la normalidad –dijo feliz mientras me abrazaba.
–Si, eso fue solo una cosa que no tiene importancia –le dije ya que no sabia como explicárselo.
Jun pasó por detrás de nosotras sin decir nada. Lo miré para saludarlo, pero me ignoro. Ese tonto siempre está haciéndome difícil las cosas…
–¿Estudiaste para el examen de física? –me preguntó Taiga sacándome de mi burbuja y distrayéndome un poco.
–He…En realidad no mucho –no podía decirle a Taiga que ahora sabia que era hija de un dios y un demonio y que me quedaba poco tiempo de vida. Lo cual no me había dejado estudiar demasiado.
–No importa, seguramente nos permite usar el libro. Será fácil –dijo Taiga tratando de tranquilizarme.
El día fue agotador. Las clases me parecían extremadamente difíciles. No se porque, pero supongo que mi cabeza se encontraba en otro lado. Cuando tocó la campana me despedí de Taiga y pasé al baño de mujeres. Me miré en el espejo y por suerte mi cuerpo se veía normal. No había ojos rojos ni cabello platinado. Era solo yo.
Justo cuando estaba por salir del baño la puerta se cerró. Detrás de mi salió una chica. Al verla me di cuenta que era la misma chica que había estado coqueteando con Jun días atrás.
–Así que tu eres la niñita molesta que siempre anda con el superior –dijo ella y se acercó a mi para mirarme con detenimiento. Algo que me ponía bastante incomoda.
–¿De que estas habiendo? –le pregunté mientras trataba de alejarme de ella.
–Tratas de llamar la atención del superior. ¿Crees que no me doy cuenta pequeña tonta? –dijo ella y yo comencé a reír.
–¿Crees que me gusta Jun? –dije y comencé a reírme.
–Deja de hacerte la tonta. Incluso te atreves a llamarlo por su nombre de pila. Eres una maldita acosadora –dijo fuera de sí.
–Él es mi familia, nuestros padres se casaron y por eso le habló así. No es que me guste ni nada –dije tratando de calmar su furia.
–Entonces por eso salió corriendo cuando supo que estabas en la enfermería? Solo te toma como su hermanita menor. Que alivio –dijo ella más tranquila.
No sé porque, pero su forma de hablar de mi hizo que me molestara bastante. Aunque me sorprendió que Jun se preocupara cuando le dijeron que yo estaba en la enfermería. ¿Por qué me pasaba todo esto?
Al salir del baño ella parecía estar de muy buen humor. En cambio, yo me había quedado con una sensación horrible. Me di cuenta que ni siquiera sabía su nombre. Además, no debía ser del curso de Jun si le decía superior.
Hablando de superiores, el superior Kimura me sorprendió al aparecer detrás de mí.
–Superior Kimura –dije asustada. La última vez me había enviado a la enfermería.
–¿Al fin ya sabes que clase de demonio eres? Supuse que si te ponía en peligro el malhumorado dios de la muerte trataría de ayudarte. Así que te robé suficiente energía como para que tu cuerpo perdiera el control y tu transformación saliera a la luz –dijo él sintiéndose orgullosos de su plan.
–¿Así que planeaste todo eso? ¿Y como sabias que Jun me ayudaría? –pregunté con curiosidad
–En realidad no lo sabia –dijo y comenzó a reírse de manera incomoda.
–¡Entonces me pusiste en peligro sabiendo que existía la posibilidad de que no me ayudara! –dije eufórica. Estaba muy molesta con el superior.
–Kimura, no sabía que tenías novia –dijo la chica que me había abordado en el baño.
–Kashima, ella no es mi novia –dijo el superior Kimura
–Claro que no. Tu novia debe ser más de tu estilo –dijo ella tratando de molestarme.
Pensé que con aclarar que Jun y yo no éramos nada se sentiría mejor y dejaría de molestarme. Pero no fue así. Al parecer le gustaba molestarme como a Jun.
–Aunque seria lindo que fueras mi novia, pequeña –dijo el superior y trató de abrazarme, pero una mano se interpuso.
–¿Jun? –dije sorprendida
–¿Qué se supone que hacen todos aquí? Es hora de ir casa –dijo molesto
–Solo estábamos conversando –dije, pero aun así pareció molestarse conmigo.
–Superior, ¿puedo acompañarlo? –dijo Kashima, pero él la rechazó haciendo que me diera un poco de gracia su cara de decepción.
–¿Por qué no vas con ella? Yo me encargaré de acompañar a Kikio Chan a su casa para que llegue sana y salva –dijo el superior Kimura y me abrazó.
Jun lo miró como si tratara de asesinarlo con su mirada. Pero al final fuimos los cuatro juntos. Kashima se abrazaba de Jun y el superior iba muy pegado a mí. De repente Kashima se tropezó y casi se cayó. Jun la ayudó a levantarse y extrañamente sentí una opresión en el pecho. Me angustiaba ver como él la ayudaba y ella se sentía satisfecha con eso.
–Creo que olvide algo en la escuela. Debo volver. No se preocupen por mi –dije y salí corriendo.
Lágrimas comenzaron a caer de mis ojos y mi pecho me empezó a doler. ¿Qué era esta extraña sensación? Me apresuré para que no pudieran seguirme. Extrañamente terminé en la plaza a la que iba siempre. Me senté en la banca y me di cuenta que el cielo se había puesto gris. Debía dejar de llorar o comenzaría a llover. Traté de calmarme respirando de manera más profusa. Recordé haber entrado al parque con Jun y una extraña calidez me invadió. Qué mi hermanastro fuera un dios de la muerte no me atemorizaba lo suficiente y eso era algo extraño.
Me pregunté cómo recogería las almas de aquellos que mueren. Acaso las personas morían porque él llegaba o seria al revés. Mientras pensaba en eso un chico se acercó a mí. Al mirarlo me di cuenta que no era una persona ordinaria, sino que era un demonio. Traté de levantarme de la banca, pero no me lo permitió.
–Dicen por ahí que hay una ofrenda despidiendo energía cerca de aquí. Me pregunto si eres tu pequeña –dijo y se me acercó
Autora: Osaku
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 24 Episodes
Comments
Maria Mercedes Rojas
un poco tonta está ofrenda, se pone en peligro al pepe
2024-09-02
1
Viviana Bustos Aldana
Nunca falta la maldita arpía 😡😡😡😡
2023-11-23
2
Graciela Peralta
que pasara ahora con ella y el tipo este
2023-10-23
2