Algo extraño de entender

Capítulo 3

Algo extraño de entender

Traté de estar calmada de camino al colegio, pero fue en vano cuando vi que Jun salía de la casa conmigo. Él me miró, pero yo traté de ignorarlo.

–¿No vas a decirme buenos días? –me preguntó con una gran sonrisa de esas que solo las personas perversas pueden darte.

–Hola. Buen día – dije obligada.

Él tomó mi mano y me empujó contra la pared que estaba cerca de la esquina de nuestra casa. ¿Qué le estaba pasando?

–Aléjate de los chicos de mi curso –dijo en tono amenazante –de todos ellos.

Yo lo empujé y traté de seguir caminando, pero él volvió a tomarme de la mano y me arrinconó.

–¿No soy claro? Quiero que te alejes de todos ellos –dijo y me miró enojado.

–Esta bien. No voy a avergonzarte con ellos. No pienso hablarles –dije y aunque en mi mente siguiera la idea de hablar con Akiyama Senpai, ya empezaba a desistir.

Jun estaba más extraño que de costumbre. ¿Por qué le preocupaba tanto que yo hablara con sus compañeros? Yo nunca solía hablar con ellos y ahora con lo que me había pasado menos ganas de hacerlo tenía.

Al subir al tren se quedó a mi lado. Era extraño porque siempre se alejaba de mí. Incluso cuando un asiento de tras nuestro se desocupó él no se sentó. Lo más probable era que yo estuviera pensando demasiado. Él era un demonio y tenía que tratar de mantenerme lejos de él.

A mitad de camino el tren comenzó a llenarse. Yo iba pensando en que hacer cuando tuviera la clase de literatura y de repente sentí que una mano fría me rozaba la cintura. Entre en pánico, alguien estaba intentando manosear mi cuerpo. No sabia que hacer, tenía miedo y asco. Jun estaba a mi lado, pero no parecía darse cuenta que algo me pasaba. Incluso si lo hacia no creo que quisiera ayudarme.

Comencé a llorar, me sentía muy avergonzada. De pronto ya no sentí más esa mano rozando mi cuerpo. Escuché un quejido, parecía que alguien estaba siendo lastimado. No sabia si mirar o fingir que nada había pasado.

–Eres una tonta –dijo Jun colocándose detrás de mí–. Ni siquiera te quejas, parece que te gusta que un extraño te toque –dijo sobre mi hombro y agarrándome del mismo lugar que el acosador.

–¿Qué haces? –le pregunté sorprendida de que me sostuviera de la cintura. A diferencia del acosador Jun solo apoyo su mano sobre mi ropa y no debajo de ella. Además, no se movió, solo me sostuvo. Su mano era cálida en comparación con la del acosador. Y aunque seguía sintiéndome incomoda. No sé por qué, pero me alegró que él estuviera ahí y no me molestó que me tratara mal.

Al bajar del tren salí corriendo para llegar al colegio. Busqué por todos lados a Taiga, pero no fue a clases. Le escribí un mensaje con el teléfono y me dijo que estaba enferma. ¿Justo hoy tenía que enfermarse? En realidad, me preocupé por ella. No era de las alumnas a las que les gustaba faltar por lo que debía estar muy enferma.

Respiré para tratar de tranquilizarme, pero no lo conseguí. Todos me miraban de manera extraña. Algunos chicos de la clase de mi hermano incluso me saludaban. Me pellizqué para ver si estaba en un sueño, pero dolió mucho. Lo que dejaba en claro que no era un sueño.

Fui a mi salón y uno de mis compañeros se me acercó y me preguntó si podía sentarse a mi lado. Lo quedé mirando por un segundo y le dije que si con la cabeza. Kimura Ryuchi se sentó y comenzó a hablarme. Algo que era sumamente extraño.

Al terminar la clase fui a buscar mis libros para ir a literatura. Akiyama Senpai pasó al lado mío y ni siquiera me miró. Lo seguí y cuando estuvimos solos en el pasillo traté de hablarle.

–Aléjate de mí –me dijo enojado.

–Solo quería disculparme por lo que pasó ayer. Si hubiera llegado antes quizás no nos abrían hecho esa broma –dije tratando de ser amable.

–Te dije que te alejes de mi –dijo él más enojado –Por tu culpa ahora tengo al consejo estudiantil detrás.

–No lo entiendo Senpai. ¿Por mi culpa? –Pregunté

–No me hables ni me mires. Has como si no me conocieras. No quiero estar cerca con una chica problemática como tu –dijo finalmente. Sus palabras me hirieron. ¿Qué significaba ser una chica como yo?

–¿Fue mi culpa que nos lanzaran agua? –pregunté molesta. Seguía sin entender nada.

Él se dio cuenta que yo era sincera al decirle que no sabia de que me hablaba y me contó lo que pasaba.

–Alguien desde el consejo estudiantil dijo que no podemos acercarnos a ti. Pensé que era solo un rumor. Pero sino pertenecemos al consejo no tenemos derecho a hablarte –dijo como si hablara en serio.

–Eso es una tontería. Nadie sabe quién soy, las personas ni siquiera me hablan. Además, no conozco a nadie del consejo estudiantil.

Él notó que alguien se acercaba a nosotros y se fue. Miré quien era y me di cuenta que era mi compañero Kimura Ryuchi. Me preguntó si estaba todo bien y le dije que sí. Cuando estaba por irme tomó mi mano y me dijo que no me convenía acercarme a Akiyama.

–¿Perdón? –pregunté confundida. ¿Podía ser verdad lo que Akiyama Senpai me había dicho?

–No importa. Escucha, ¿te gustaría ir conmigo a tomar algo a la salida? –dijo tratando de mostrarse amable.

–Lo siento. Voy a ir a la casa de Taiga Chan a llevarle la tarea –le dije mientras seguía pensando en lo que estaba pasando.

–Genial. Te acompaño –dijo alegremente como si no le importara cambiar sus planes.

–Te hago una pregunta. ¿Tu perteneces al consejo estudiantil? –parecía sorprendido y a la vez complacido por mi pregunta. ¿Pero por qué?

–No. Es difícil para los de primer año entrar. ¿Te gustaría pertenecer? –me preguntó con curiosidad.

–No. A mi amiga Taiga le gustan esas cosas –dije tratando de que no sospechara porque le había hecho esa pregunta.

–Podemos hablar con mi hermano a la salida. Él sabe cómo se debe hacer para poder ingresar al consejo estudiantil. Él es del último año.

Sonó la campana y me despedí de él. Kimura Ryuchi era muy extraño. Hasta ahora nunca me había hablado y de repente lo hacía como si fuéramos familia. Entré a la clase de literatura y sentir como si fuera un fantasma para la mayoría. Bajaron la vista al mismo tiempo. Solo los que me habían saludado en la mañana me miraban, bueno ellos y mi hermanastro Jun. Me saludaron y les devolví el saludo. Me senté al lado de Jun y saqué la tarea. Le di la suya y noté que me miraba de una manera extraña.

–Te dije que no hablaras con mis compañeros de curso –dijo susurrando en mi oído.

–No lo hice. Ellos me saludaron cuando llegué –dije tratando de defenderme

En ese momento se nos acercó Kimura Osamu y saludó a Jun y luego me miró

–Mi hermano me dijo que hoy iremos a la casa de tu compañera a llevarle la tarea –me dijo a mi

–Le dije que no era necesario que me acompañaran –dije y Jun me miró como si me quisiera aplastar con la mirada

–Disculpa Kimura, Kikio debe ir a otro lugar antes de pasar por la casa de su amiga –dijo sin que yo pudiera entender.

– ¿Sasaki, porque la llamas por su nombre de pila a Mori? –le preguntó y lo miró como si estuviera enojado con él.

–¿Algún problema superior? –dije defendiendo a Jun sin darme cuenta.

–Para nada Mori Chan –dijo y me sonrió. El profesor entró, pero no le pidió al superior Kimura que se sentara.

–Creo que la clase está por comenzar –le dije y él se alejó con una sonrisa en su rostro.

No pude concentrarme demasiado en la clase. Cuando la campana sonó Jun tomó mi mano con fuerza y me obligó a quedarme sentada. El superior Kimura se nos quedó mirando pero unos chicos le hablaron y salió del salón.

–No iras a la casa de Taiga hoy –dijo enojado –Tu no me mandas –dije y me solté de su agarre

–Vendrás conmigo a casa o te juro que haré que te arrepientas –dijo como si fuera un demonio a punto de comerme.

No pude evitar agachar la mirada. Tenía miedo de Jun así que hice lo que me dijo y volvimos a casa. Cuando entramos se aseguró de que no hubiera nadie y me obligó a entrar en su dormitorio.

–Suéltame Jun, ya vine a casa como pediste. Ahora déjame, me lastimas –dije al sentir como apretaba mi mano.

–Te prohíbo que vuelvas a hablar con alguno de los Kimura –dijo y me soltó.

–Tu no me mandas –dije olvidando lo que esa frase provocaba en él.

–¿Crees que estoy jugando gusano? –me dijo con una sonrisa diabólica en su rostro.

¿Como pude pensar que alguien como él tendría algo de bondad? No era mas que un demonio que quería verme sola. Sali de su cuarto y de la casa. Empecé a caminar en dirección a la casa de Taiga cuando un auto detuvo su marcha y la ventanilla empezó a bajar.

– Kimura…

Autora: Osaku

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Comments

Adry Cuéllar

Adry Cuéllar

Será q esta obsesionado con ella.

2024-02-24

1

Viviana Bustos Aldana

Viviana Bustos Aldana

Junt esta detrás de todo esto 🙄🙄🙄🙄 está enamorado de ella o la protege de algo 🤔🤔🤔🤔🤔

2023-11-22

3

Graciela Peralta

Graciela Peralta

que pasara con el loco este

2023-10-23

1

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