Buenos días, Apolonia, le podrías informar al señor Morante que lo estoy buscando, por favor - le dijo Fátima a la secretaria.
- Buenos días, Fátima, lamento informarte que el señor Morante ha salido de viaje de negocios y no sé cuando regrese. - le explicó la secretaria.
- ¡Oh! - exclamó la rubia - Que mal, de verdad necesitaba hablar con él.
Había ido decidida a confesarle la existencia de su hijo, por consejo de su amiga, analizaron que era lo mejor, debido al insistente acoso de Sorrentino.
De igual manera, había contactado a su grupo de abogados, encabezados por su mejor amiga, quienes le estaban asesorando en caso de que el hombre quisiera hacer una jugada en su contra.
Fátima sabía que Benicio Sorrentino era un hombre astuto, sabía tejer hilos sin salir implicado en nada.
.......
Guido había tomado un vuelo a Bahamas, que era el siguiente arribo del crucero donde iban Fabiana y su ''primo gay'', ya quería verle la cara al ser descubierta con su amante.
Mientras iba en el jet, a su mente regresaban los recuerdos de cuando él y la serpiente de Fátima tenían sus momentos de hacer el amor. Recordó lo vivo que se sentía con sus fingidos te amo que le decía al oído, cada vez que juntos tocaban el cielo.
- Tengo que sacarte de aquí. - se pinchaba el mismo su lado izquierdo - No puedo creer que después de casi 14 años, aún tengo vivo este amor.
Y es cierto, él había conocido todo tipo de mujer, desde la más recorrida, hasta la supuestamente más inocente, todas rogando o mendigando por un poco de su atención, pero jamás pudo sacar de su cabeza, el fantasma de su Venus.
Incluso, volvió a retomar la relación con aquella mujer con la que terminó por Fátima, nunca pudo llegar a sentir por ella ni siquiera un mínimo de cariño de hombre.
Había decidido tener algo con Fabiana, pero no fue, si no ver a la serpiente y enseguida la aborreció, ya quería acabar con ese teatro.
- Te voy a tener de nuevo entre mis brazos, le voy a demostrar a ese mequetrefe que tú no cambias aunque te las des de gran señora. - dijo entre dientes.
Después de varias horas de viaje, su avión aterrizó en Nassau, donde ya lo esperaba un carro con chofer. Fue llevado al hotel donde sabía que llegaría su prometida.
Así fue, al día siguiente, cerca del medio día, los pasajeros de aquel crucero, tocaron pronto tierra, siendo guiados al hotel para que descansaran esa noche pues al día siguiente las actividades náuticas y de senderismo, iniciarían.
La parejita de enamorados, venían por todo el pasillo del piso asignado, que era el de las dos únicas suites, comiéndose a besos.
A trompicones abrieron la puerta, la habitación se encontraba en penumbras, así que no podían ver, que estaban siendo observados por un par de ojos verdes, que los miraban inquisidores.
Guido tenía su celular grabando el momento pues no quería que aquella mujer quisiera decir mentiras, solo para quedar como una víctima, conocía a las de su calaña, él amaba a una.
Con el control para abrir las cortinas en mano, procedió a presionar el botón que pronto comenzó a accionar el mecanismo de apertura. La pareja dejó de hacerse arrumacos y sobresaltados, vieron a Guido, que los miraba con una sonrisa macabra.
- Mi amor, no es lo que tú crees. - dijo rápido la mujer intentando cubrirse el busto.
- ¿A no?, entonces, ¿qué es? - preguntó con sarcasmo.
- Mi primo me pidió que le enseñara a besar, pues su enamorado del viaje le dijo que no sabía besar. - ambos hombres tuvieron reacciones diferentes ante lo que dijo la mujer.
Carlo, estaba anonadado por la idiotez que acababa de decir, y Guido estaba divertido porque no sabía si ella jugaba a ser astuta o jugaba a ser estúpida.
- Es la idiotez más grande que he escuchado, de verdad insultas mi inteligencia, ¿acaso crees que tengo el mismo IQ del imbécil a tu lado? - preguntó el hombre, mientras se ponía de pie, dejando ver su magnífica estatura.
- Guido mi amor, tienes que creerme. - rogó un poco la mujer.
- Me largo de aquí, si tienes dignidad, no se te ocurra volver a acercarte a mí. - caminó hasta la puerta, la abrió y antes de salir, miró al tipo - Carlo, huye de esta víbora ahora que aún hay tiempo, las mujeres como ella jamás aman, algún día te dará una patada por el culo cuando se aburra de ti.
Dicho todo aquello, salió del lugar, sintió que sacó un peso de encima. Su objetivo ahora era tener a Fátima, porque una vez que se la quite a ese estúpido de Sorrentino, la echaría de su vida para siempre.
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Updated 52 Episodes
Comments
Mirta SUSANA Barbera
BUENO SALIÓ DE UNA. PERO ESO DE SACARSE A FÁTIMA DE ENCIMA, NI LO PIENSE. JAMAS PODRÁ
2025-02-06
1
Paola Martiz
debo decir que la historia es diferente me a enganchado
2025-01-26
0
Kitty
Le encanta ser un cuernudo
2024-08-29
0