La noche fue ligera, en un abrir y cerrar de ojos, ya era de día, como todas las mañanas, se levantó e hizo su rutina de cuidado de la piel. Se dio una ducha larga, aprovechó que es una madrugadora, para poder consentirse antes de ir a L'Bella CIA.
Una vez salió del baño, secó su melena rubia, se colocó un cardigan negro cuello alto y uso un maquillaje natural, aunque optó por usar labial rojo, resaltando sus hermosos labios.
Bajó al livin del hotel, donde ya se encontraba el chofer que le había sido asignado. Como no solía desayunar tan temprano, lo haría luego de verse con su nuevo jefe.
El carro se detuvo frente a un hermoso edificio de arquitectura clásica, con gargolas en cada esquina de la azotea, sin embargo, al entrar notó que lo clásico solo era en la parte externa.
La recepcionista la recibió con una linda sonrisa, muy amable con cada persona que llegaba al lugar.
- Buenos días, soy Fátima D'alessio, soy...
- Es la modelo de la campaña de este año... - la interrumpe la chica, ensanchando aún más su sonrisa - ¡wow! Es mucho más hermosa en persona. - confiesa.
- Muchas gracias, eres muy linda. - agradeció la rubia ante el cumplido que le hizo la chica pelinegra frente a ella.
Luego de anunciarla, le dio las indicaciones hacia donde debía dirigirse.
Pronto el ascensor abrió las puertas del piso donde estaba la oficina del presidente y propietario de la compañía.
- Buenos días, soy Fátima D'alessio. - se anunció con la secretaria.
- Buenos días, señorita D'alessio, el señor ya la está esperando. - le contestó la mujer de unos 40 años.
- Gracias, es usted muy amable. - respondió Fátima.
La secretaria se puso en pie y se acercó a la puerta, después de dos toques muy suaves, se escuchó desde adentro un ''puede pasar''.
Ambas mujeres entraron, la secretaria iba de primero, así que Fátima aún no veía el rostro de su nuevo jefe. Al hacerse un costado la secretaria, el mundo le dio vueltas a la rubia recién llegada. No se permitió mostrar su nerviosismo.
Era él, quien en antaño fue su amor, aunque hoy en día lo seguía siendo.
Quiso salir huyendo de ese lugar, sabía perfectamente las intenciones del hombre frente a ella.
- Señorita D'alessio, la estaba esperando. - fingió no recordarla.
- Buenos días señor... - ella también sabía jugar.
Él la miró fijamente, su rostro no mostraba ni la más mínima emoción. Ya no era aquel muchacho de ojos soñadores y hermosa sonrisa.
- Morante, es mi apellido. - le respondió.
- Muy bien, señor Morante, es un gusto conocerlo. - su cinismo hacía hervir la sangre del hombre.
- Apolonia, puede retirarse, la señorita D'alessio y yo vamos a discutir los puntos del contrato. - le habla a su secretaria.
- Como ordene señor, si necesita algo, me avisa. - le dice y Guido solo asiente.
Una vez la secretaria salió de la oficina, la expresión de Guido cambió a una de desprecio. Fátima no bajó la cabeza ni la mirada, ella sabía perfectamente que si demostraba debilidad, le daría pie a él, para humillarla, porque era claro que no estaba allí por azares del destino.
- Veo que sigues siendo altiva, ni siquiera los ojos se te llenan de vergüenza. - escupe, luego de un silencio nada agradable.
- No tengo porqué bajar la cabeza delante de ti ni de nadie. - contestó con soberbia, aunque por dentro se estaba muriendo de nervios.
- Siempre tan soberbia, tan altiva... - se pone de pie y se acerca a ella, quedando frente a ella, luego camina a su alrededor para quedar detrás. Se acercó a su oído - tan cínica. - concluyó.
- Ya sabes, siempre fui así, para qué bajar la cabeza, si mi rostro siempre fue mi carta de presentación. - volvió a ser altiva.
- Esas ínfulas te las arrebataré. - le dijo.
- He venido aquí por trabajo, no ha estar jugando a la venganza, si usted no es un profesional en su trabajo, no es mi asunto. - ella da vuelta y quedan de frente, en un duelo de miradas - Si usted maneja líos personales, lo mejor es que este contrato quede anulado. - le dice.
- Pues fíjate, serpiente, que si quieres anular este contrato, deberás desembolsar del triple de lo que estoy pagando por ti. - sonríe malicioso.
El corazón de Fátima, comienza a latir fuerte y no sabe exactamente por qué, si es por la cercanía que tienen, o por esa amenaza económica.
- Además, se haría público el incumplimiento y falta de seriedad de la gran modelo, Fátima D'alessio. - espeta, triunfal.
Fátima apreta los dientes, con levedad, para que él no note que ya se imaginó mil maneras de matarlo ahí mismo, su favorita fue meterle su tacón aguja en el cráneo.
- Muy bien, jugaremos tu ridículo juego, para que tus huevos crezcan más. - le dijo con sarcasmo.
Guido ya no dijo nada más, regresó a su silla y la observó detenidamente.
- Puede retirarse señorita D'alessio, mañana dará inicio la campaña y debe lucir fresca, la edad ya se empieza a marcar. - habló, creyendo que eso la lastimaba, al ser una mujer vanidosa.
- Je... - mostró una sonrisa burlesca - La mujer que es bella, no necesita de muchas cosas, mi belleza siempre ha sido una bendición, - ''y una maldición'', pensó - así que hasta trasnochada, siempre me voy a ver bien, nos vemos mañana, señor... Morante.
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Updated 52 Episodes
Comments
marisol castillo palacios
jajajajajaja
2025-02-23
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Mirta SUSANA Barbera
AHORA (Y HASTA QUE SE ENTERE DE LA VERDAD) HA EMPEZADO UNA GUERRA DESDE LO MAS PROFUNDO DEL CORAZÓN
2025-02-06
2
Melina Ferreyra
ay Guido no seas malo,dale una oportunidad ella tiene un tesoro que es tuyo también
2024-08-19
0