Feliz cumpleaños princesa

Tuvo el más tranquilo de los sueños esa noche, despertó por un lejano ruido, aún no había abierto sus ojos, pero una sensación cálida lo invadía. Ese olor a flores recién brotadas, a lluvia de mayo, con un toque dulce de algo que no alcanzaba a identificar.

- Adelaida!- gritó sobresaltado al verla tendida a su lado, y le dió vuelta pensando lo peor - Despierta por favor - le susurro con voz estrangulada, abrazándola con fuerza.

- Sadek - susurro Adelaida con mucha dificultad- no puedo respirar.

Sadek la miró a los ojos y comprobó rápidamente que no estaba herida y le vio una sonrisa en los labios, volvió a abrazarla contra su pecho mientras olía su cabeza

- Estás bien, gracias, gracias, pero, porque no me obedeciste, tienes idea del peligro en el que estuviste, si algo te pasará yo...

- Te dije que no iba a pasar nada.

¿- Qué ocurrió?

- Luego de transformarte conversamos, cuando te transformas eres encantador, me di cuenta de que eras inofensivo te liberé, tomaste un baño, caminaste por el palacio y volviste aquí, yo me acosté a tu lado como hago desde siempre.

¿- Dormiste con el lobo?

- Dormí contigo - Adelaida se quedó escuchando - qué es ese ruido?

-Creo que tocan a la puerta.

Ambos salieron de la celda, Adelaida lo precedía, y fue la primera en abrir, Zonia se abalanzó sobre ella:

- Estás bien? Por qué tardaron tanto en abrir?

- Tranquila, estoy bien, solo estábamos en el piso de abajo. Has venido sola?

- No, me ha traído Francis, lugarteniente de Sadek.

Adelaida a penas había reparado en el chico que estaba en el umbral, se trataba de un adolescente de aproximadamente la misma edad que ellas. Tenía rasgos muy delicados, casi femeninos, vestía de azul con una capa negra y llevaba la espada ceñida al cinturón, era de complexión delgada aunque atlético, tenía unos ojos azules grandes, y su cabello era dos tonos más claros qué el de Zonia.

- Princesa- saludó a Adelaida inclinando graciosamente la cabeza luego dirigiéndose a Sadek le dijo- me alegro de verlo reestablecido señor, todo está en orden en el campamento.

- Muy bien Francis, lleva a las chicas a Ezila - te esperaré para irnos al campamento de Ocre.

- Así? - dijo Zonia - sin desayuno?

- Te lo puedes creer? - dijo Sadek asombrado mirando alternativamente a sus interlocutores - esta cría nació con estómago de albañil.

- Tenemos fruta fresca, jamón, carne salada, huevos, he traído de todo ayer- dijo Francis

- Pues bien a comer se ha dicho - dijo Adelaida entusiasmada

- De acuerdo yo pondré la mesa- dijo Zonia.

- Voy por la comida- dijo Francis

- Yo qué hago?- dijo Sadek

- Obviamente ponerte ropa, vas semidesnudo- observó Adelaida, Francis y Zonia bajaron la mirada avergonzados, pero Adelaida sostuvo la mirada de Sadek que fue tan penetrante que la hizo enrojecer - bueno arriba cada quien a lo suyo- dijo disipando la tensión.

Las chicas fueron hacia el gran salón, mientras, Zonia se fijaba en el vestido de Adelaida y comentaba:

- Es un vestido muy bello, un poco pasado de moda pero la tela, el corte y el color te sientan de maravilla.

- Probablemente sea de alguna de las chicas que mi padre mandó para entretener a los soldados.

Aquello fue como una bofetada para Sadek qué las alcanzó con paso rápido y agarrando a Adelaida del brazo la hizo mirarlo a la cara, Zonia fue a intervenir, pero la mirada del príncipe fue tan fría que la paralizó por completo.

- Crees que es el vestido de una zorra? Qué sabes del mundo niña? Dime cuánto debería ganar una zorra para tener un vestido así?

- Señor, por favor, cálmese - dijo Francis en un tono conciliador- suelte a la princesa, por favor.

- Es sugerente, atrevido- contestó Adelaida con voz entrecortada.

- Sugerente de qué Adelaida? No has visto más que Tiamor, Dark y Ezila, siempre con Zonia con tus padres o conmigo volviéndote la cara en el momento correcto para que no veas el desastre, tienes idea de lo que hiciste anoche? Del riesgo que corriste? Sabes cuántas vidas dependen de tus decisiones Adelaida de Dark princesa heredera de Valtran y gran duquesa de la Casa Lefein?

- Espera todo esto es por lo de anoche? - preguntó Adelaida sorprendida y dolida.

- Es por todo Adelaida, es porque si digo no, tú dices si - dijo el príncipe soltándola y pasándose la mano por el pelo- mejor dejar esta discusión aquí, me voy tengo que irme.

- Ni siquiera me felicitaste, era mi cumpleaños imbécil, solo quería estar cerca de ti, solo me interesaba pasarlo contigo y que estuvieras bien. - Sadek se detuvo junto a la escalera con la mano sobre el pasamanos, respiró profundamente y comenzó a subir aún con cierta dificultad.- Awhhhh - gritó Adelaida a todo pulmón mientras la cristalería de la sala estallaba y Sadek seguía subiendo con paso tranquilo y firme - Porqué se ha puesto así de pronto, solo era un comentario para picarlo - dijo para si más calmada.

- Mi señora- dijo Francis con humildad- el vestido que llevas era de la reina Serena, madre del príncipe. El mandó arregrarlo para usted, era su regalo de cumpleaños, ningún artista del reino quería hacer el trabajo, tuvo que pagar una fortuna.

- Oh no - dijo ella- porque me es tan difícil hablar con el? Porqué le es tan difícil recibir afecto?

- Ahora si que la cagaste Adelaida! - dijo Zonia, Francis prácticamente salto ante la expresión- literalmente llamaste zorra a su madre.

- Usted no tiene la gracia de la palabra entre sus talentos verdad? - preguntó Francis

- No, de los elfos solo tengo la belleza celestial, y el don de ver el futuro, todo lo demás es orco.

- Debo hablar con el - dijo Adelaida

- Será mejor que espere a que se calme señora.- dijo Francis previendo otro desastre.

- No, donde se cae el burro se le dan los palos- dijo subiendo la escalera.

- Ya está, lo próximo es que nos caiga el castillo encima.

Adelaida escuchó a Zonia y con un movimiento de mano y un susurro, los cristales levitaron hasta su lugar de origen como si no acabasen de estallar.

- Presumida- masculló Zonia.

- Te escuché - contestó Adelaida con una media sonrisa escaleras arriba. Llegó hasta el cuarto donde había estado el día anterior y entro.

- Maldita sea - dijo el príncipe que estaba completamente desnudo vistiéndose apresuradamente, Adelaida lo recorrió con los ojos sin ningún pudor, siempre había creído desde niña que Sadek era el hombre más lindo del mundo después de su padre ahora se daba cuenta de que lo superaba con creces, tenía un tono muscular envidiable propio de un guerrero, esto unido a su estatura considerable lo hacía parecer uno de los dioses antiguos, sintió un calor de pronto que se extendió a sus mejillas y los oídos comenzaron a pitarle - pero que haces?- Dijo el rojo como la grana- Ella volvió la cabeza, mas no cerró los ojos, continuó mirando a hurtadillas.

- He venido a pedirte perdón - logró articular entrecortada.

- Te he dicho que no tienes que pedirme perdón, ya no importa. - contestó vistiéndose a prisa.

- Sadek si haces algo por alguien y no se lo dices, es como si no lo hicieras - dijo ella acercándose a él ya vestido.

- No tienes que explicarte - dijo el recostandose a la mesa junto a ella- se que soy torpe, irascible, ignorante...

-Si, es cierto, eres todo eso y más, pero sabes que más eres? Eres amable, tierno, cariñoso, me quieres, lo sé, aunque no lo digas, eres un amigo excepcional, eres mi confidente y aunque no lo aceptes soy la única persona a la que jamás vas a lastimar. No sabes cómo me duele que no veas eso. Es un vestido precioso, muchas gracias.

- Me encantaba verla con ese vestido, era la mujer más bella del mundo, parecía una estatua de oro cuando se lo ponía, ya casi no logro recordarla, pensé que si te lo veía puesto a ti, la recordaría mejor - una emoción oscura cruzó su rostro - la última vez que lo usó mi padre le pegó y la llamó zorra frente a toda la corte, pero ella no lo era, era una buena mujer, me quería lo sé, podía sentir su amor, pero esa noche ya no pudo soportarlo más, me gustaba dormir con mi madre cuando me metí a su cama estaba muy tranquila pero respiraba y me abrazó aunque profundamente dormida, yo tenía cinco años, en la mañana la llamé grité a todo pulmón hasta que la tía vino y me saco de su lado, fue la última vez que la vi - Sadek terminó de contar su historia entre sollozos Adelaida lloraba tanto como él y se abrazaban con fuerza, de pronto el ladrido de un cachorro de lobo con pelaje gris los sacó de su ensimismamiento, en su cuello se leía en una placa Pulgoso, Adelaida lo cargó y leyó al dorso," Propiedad de la princesa Adelaida"

- Feliz cumpleaños princesa - dijo Sadek secándose las lágrimas y mirándola con una sonrisa

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Comments

Ido Rojas

Ido Rojas

que tiernos , encantadores los dos

2024-03-05

4

Irma Ruelas

Irma Ruelas

❤️❤️❤️❤️🐺

2024-02-28

1

Marian Contreras Cardenas

Marian Contreras Cardenas

pulgoso 🤣 que sutil príncipe

2024-01-25

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