Debido al agotamiento del viaje y el haberse reunido con el príncipe, Caesar durmió hasta muy tarda, al despertar escucha el sonido del metal de dos espadas chocando, así que se pone de pie para asomarse en la ventana, viendo que era Evelyn teniendo un duelo con uno de los caballeros de la familia, Caesar se sorprende al verla pelear, su maneja de la espada era muy bueno, su madre le había comentado sobre eso en una carta, pero no pensó que Evelyn hubiese avanzado tanto, si otras chicas ponen de su parte y se esfuerzan como Evelyn, la creación de una división femenina, sería un hecho, tal vez no sean enviadas al campo de batalla, pero podrán estar para proteger a las personas en el pueblo.
Tras cambiarse baja a la zona de entrenamiento, para observar mejor el entrenamiento de Evelyn, hasta que logra ganar nuevamente, su maestro, Gill, es un caballero retirado de la familia Smirnov, fue el mejor en su generación y ha entrenado a los nuevos aspirantes, por lo que sabe que Evelyn tiene un talento impresionante para el manejo de la espada.
— Joven duque, saludos y bienvenido a casa.— Gill hace una reverencia.
— saludos, Sir Gill, espero no estar interrumpiendo su entrenamiento. Esposa, buen día.—
Caesar la saluda sujetando su mano para dejarle un beso en dorso de esta, algo que sigue sorprendiendo a Evelyn. Ella hace una reverencia.
— buen día, joven Duque, espero haya descansado.—
— así es, gracias, pero no es necesario eso de joven duque, es mi esposa, puede llamarme Caesar.— ante eso desvía la mirada avergonzado.
— de acuerdo, Lord Caesar ¿está bien?—
— si, está bien. Pero continúen, solo quiero observar un poco.—
Caesar se pasa a sentar en una banca cercana, mientras que Evelyn tiene otro duelo, esta vez con otro caballero. Tras terminar su entrenamiento y después de que Evelyn se dio un baño y se cambió, bajo a desayunar con Caesar.
— me informaron que mis padres habían salido ¿le gustaría salir al pueblo?—
— por mí está bien, no tengo otros pendientes hoy. — responde Evelyn.
— perfecto, tendré listo el carruaje, póngase algo cómodo.—
Al terminar el desayuno, Caesar subió para bañarse y vestirse con algo cómodo para salir. En la habitación de Evelyn, Lily le ayuda a escoger un vestido y le aconseja llevar zapatillas bajas, pues no saben cuanto tiempo estarán caminando por el pueblo, ya que este de esta fiesta por las cosechas y hay mucho que ver. Durante el viaje en carruaje, Caesar le menciona a Evelyn que se mudaran a la mansión del norte dentro de un mes, pues quiere pasar un tiempo con sus padres, Evelyn no tiene problema con ello, es entendible pues lleva años sin ver a sus padres.
Al llegar al pueblo, ambos bajan del carruaje, había demasiada gente, así que los guardias se mantendrán a una distancia considerable, mientras que Caesar le sostiene la mano.
— me disculpo, pero es para no perdernos.— menciona algo apenado.
— está bien, aunque sea su territorio no se puede confiar.—
Mientras caminan viendo los puestos, Evelyn recuerda que fue en un festival también cuando la verdadera Evelyn resulta herida, aunque clara, para ese acontecimiento aún falta mucho, ya que sucede cuando ellos ya estaban en la mansión del norte. Caesar se detiene en un puesto de armas, siendo este el de un herrero muy conocido en el pueblo y de inmediato reconoce a Evelyn.
— joven duquesa, que gusto verla.— saluda con una reverencia.
— es un gusto sir Riva, hoy viene conmigo mi esposo, el joven duque Caesar Smirnov.—
— tanto tiempo sin verle sir Riva.— saluda Caesar.
— joven Duque, cuanto ha crecido y déjeme felicitarlo por su boda, tiene una esposa encantadora.—
Caesar sostiene la mano de Evelyn con un poco más de fuerza.
— lo sé, creo que he tenido mucha suerte.—
Al estar ahí, Evelyn revisa las espadas, pese a que ha comprado algunas, le gusta siempre tener de repuesto, Riva le ofrece una, era delgada, pero resistente, con un bello diseño, debido a que Evelyn ya era conocida en el ducado, algunas chicas han optado por conseguir espadas para practicar, así que Riva ha estado haciendo algunas especiales, trata de hacerlas ligeras y resistentes.
— es perfecta, Riva, me la llevo, es un regalo perfecto para mi esposa.— Caesar muestra una leve sonrisa.
— no era necesario, yo traigo dinero...—
— no tiene nada de malo que le regale algo especial a mi esposa ¿o si?—
— no y lo acepto gustosa. Gracias.—
Rivas la coloca en su funda y la envuelve, siendo uno de los caballeros quien lo agarra, para poder llevarlo, al estar ya cansados de caminar, se detuvieron en un restaurante callejero para comer y cuando se hizo más tarde, comenzó el baile en el centro de la plaza, así que Caesar le ofrece bailar, algo que Evelyn no esperaba, aún le resulta extraño que Caesar se comporte de esa manera con ella, cuando suponía sería alguien indiferente. Ambos pasan a bailar, siendo el centro de atención, pero a Caesar era lo que menos le importaba, solo no podía despegar la mirada de Evelyn.
Desde que la vio aquel día en el mercado, llevando una espada, quedo encantado con ella y aunque le dijo que no esperará amor de su parte, es él quien ha estado sintiendo algo por ella, es una mujer admirable, fuerte y despiadada si así lo desea, ya que él estuvo observando lo que hizo años atrás, cuando Evelyn masacro a su familia y a todos aquellos sirvientes que nunca intentaron defenderla, pues su madre le contó que Evelyn fue víctima de violencia por parte de Martha y la castigaba de manera muy cruel.
Aprovechando la cercanía, Caesar le ciñe de la cintura para tenerla más cerca, incluso le dedica una cálida sonrisa, aún no sabe si lo que está sintiendo es "amor" pero si de algo está seguro, es que no quiere dejar ir a Evelyn. Más tarde, siendo ya de madrugada, van llegando a la mansión, los guardias dejan todo lo que han comprado en una sala y se retiran, mientras que Evelyn y Caesar suben las escaleras, pero la duquesa estaba asomada por el barandal.
— así que volvieron... Y yo creyendo que ya me estaban fabricando un nieto en alguna posada u hotel.— muestra una expresión de decepción.
— madre, no diga esas cosas, tenga un poco de vergüenza... lo siento esposa, mi madre dice cosas extrañas.— Caesar tenía un leve sonrojo en las mejillas.
— lo entiendo, su madre suele ser así, conozco su forma de ser. Lamento decepcionarla.— Evelyn deja ver una breve sonrisa.
— es broma, me alegro de que hayan salido a divertirse, venga, suban y descansen.—
La duquesa se retira, caminando por el pasillo derecho, mientras que Evelyn y Caesar van del lado contrario, ambos se despiden para ir a sus respectivas habitaciones.
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Updated 47 Episodes
Comments
Elizabeth Bustamante Gaona
Se està enamorando Caesar 🥰
2025-03-27
1
Luirma Pineiro Ramos
jajajaja
2025-03-29
0
Lita Wellington
Que amable dama
2024-12-13
1