Después de un comienzo del día complicado, entre Maya y Henry, era la primera vez que cenaban juntos y sin discutir.
Después cada uno se fue a su habitación.
Henry estaba por entrar a la ducha, cuando tocan la puerta. Era Judith que estaba con una caja en la mano.
Se acordó que esa caja la tenía Maya el día que se casaron.
¿¿Se habrá olvidado de ella?? Se preguntaba Henry.
La tomó y guardo en un mueble.
Maya veía que pasaban los días y no tenía nada que hacer en casa. Lo que hacía que se aburriera.
Necesita hacer algo, así que se inscribió en talleres de verano en la universidad y también consiguió un trabajo de medio tiempo en una tienda de convivencia.
Ella salía temprano por la mañana y ya no volvía hasta minutos antes de cenar.
En casa ella dijo que había tomado talleres de verano en la universidad, pero omitió el trabajo de medio tiempo.
Ella necesitaba juntar dinero... No quería nada que le pudiera dar Henry.
Casi no se veían durante la semana, y los fines de semana ella simplemente se encerraba en el estudio.
Un día que hacía mucho calor, Maya quiso ir a nadar a la piscina, no se percató que Henry estaba ahí. Bebiendo.
Ella se saca el vestido que cubría su traje de baño.
Henry que miraba desde lejos, quedó hipnotizado con lo que veía, sin duda esa chiquilla que vio por primera vez a las orillas del río, ahora era toda una mujer y era su esposa.
Él observaba con la gracia que su esposa nadaba, como de una sirena se tratara.
Que decido entrar a la piscina.
Maya que no se había percatado de la presencia de su esposo. Estaba relajada flotando de espalda con los ojos cerrados.
Está deliciosa el agua, le dice Henry. Muy cerca de ella.
Fue tanto el susto que se llevo Maya, que trato de pararse, pero solo logro hundirse.
Henry la toma de la cintura la levanta y la apega a su cuerpo.
Quedando piel con piel.
Maya respiraba agitada.
Henry no resistió y la beso. Ella se resistía al beso. Como pudo se zafó y dio una cachetada a Henry que le dio vuelta la cara.
Me das asco le dice Maya, y sale de la piscina.
Henry enojado por la cachetada, la sigue... Gritando que era su esposa y que él tenía derechos sobre ella.
Ese día no había nadie en la casa, solo un guardia en la entrada de casa, los demás tenían el día libre.
Maya corrió escaleras arriba asustada , se tropezó al llegar al último peldaño haciéndola caer, Henry le dio alcance, ella se levanta, corre como puede, se había golpeado la pierna al caer, antes de poder cerrar la puerta Henry la alcanza.
Maya fue retrocediendo de a poco mientras le gritaba a Henry que saliera, que le repugna su presencia.
Él parecía no escuchar nada, estaba enceguesido por el alcohol.
La toma y la lanza a la cama.
Trataba de besarla, pero Maya no cedía.
Serás mía le decía Henry y besaba su cuello. Y de un tirón saco la parte de arriba del traje de baño.
Maya lloraba, gritaba que lo odiaba.
Él era más fuerte que ella y no podía quitárselo de encima. Ella sentía el hálito alcohólico de su esposo.
Maya rogaba llorando, que por favor parara.
Henry con un atisbo de cordura que le quedaba, se dio cuenta lo que estaba haciendo, sale de encima de Maya, mientras ella tapaba su desnudez llorando.
Perdón, perdón, perdón, decía Henry, se paró y salió del cuarto de Maya.
Maya se quedó ahí llorando. Se levantó, cerro la puerta y puso seguro.
Henry se fue a su cuarto, no sabía que le había ocurrido, él no era así.
Un sentimiento de culpa lo invadía.
Él jamás ocuparía la violencia para estar con una mujer ni mucho menos la tomaría a la fuerza.
Ahora no sería capaz de mirar a la cara a Maya
Se duchó, vistió, tomo las llaves de su auto y salió.
Esa noche no volvería a la casa, pasaría la noche en un hotel y por lo que quedaba del fin de semana.
Él no tenía excusa por lo que había echo.
Si bien, no tenía mucha comunicación con Maya, pero ya no estaban discutiendo.
Y él había echado a perder todo eso.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 60 Episodes
Comments
rous
no se porque pero esta clase de cosas me gusta
2023-08-11
7