Sumido en sus pensamientos, no se dio cuenta de que había pasado mucho tiempo y el doctor está ahí listo para darle el diagnóstico.
- Señor Arslan, puede acompañarme por favor - le indica el camino con la mano.
Después de llegar al consultorio y tomar asiento pregunta ansioso por saber de su esposa.
- No le voy a mentir, hemos echo todo lo que pudimos para salvar la vida de su esposa, dado que llegó en un estado crítico, su condición por ahora es estable, pero la mantendremos en coma hasta que sus heridas hayan sanado, ya que hay una en particular que es profunda, claro no afecta a ningún órgano, pero es la más severa ¿Puedo hacerle unas preguntas?? Su respuesta ayudaría con la recuperación de su esposa. - duda por un segundo en sí acepta contestar.
- ¿Qué necesita saber? - Frío y tajante como siempre.
- ¿Su esposa ha estado enferma en estos últimos días? Quizá alguna gripa, fiebre....
Con asentimiento de cabeza confirma sus sospechas.
- Encontramos indicios de deshidratación en sus riñones, eso es debido a la fiebre con alta temperatura, pero afortunadamente fue hidratada lo que no afecto por completo su inmunidad - le da una breve explicación. Ahora lo más importante señor Arslan, este caso debo comunicarle a las autoridades policiales del hospital, pues las heridas de su esposa muestran que son hechas base a algún objeto como alguna soga o un látigo. - se ajusta la montura de sus lentes.
- No hay necesidad de comunicar a nadie, usted limítese a hacer su trabajo que yo me encargo de lo demás. - Se levanta y se daba vuelta. Mi esposa debe ser su prioridad, pongo en sus manos su vida, si algo le sucede, ni usted, ni este hospital vivirán para ver un nuevo amanecer. - Escupe esas palabras con un tono serio y sale del consultorio.
- ¿Cómo está mi niña, hijo? - se acerca a preguntarle, pero esta es ignorada y lo ve pasar de largo.
- Doctor ¿Cómo está la señora? - se acerca al doctor que venía detrás de Andrew.
- Como le dije al señor Arslan, su esposa se encuentra estable y por el momento la mantendremos en coma hasta que sus heridas hayan cicatrizado - comentó el doctor de mediana edad.
- Gracias a Dios mi cuñada está bien, te lo dije nana, ella es fuerte - abrazándola de lado.
- ¿Podemos verla? - pregunta Lola.
- Por su puesto, pero una persona a la vez y si no hay nada más, continuaré con mi trabajo, permiso - haciendo un gesto de despedida, se retira.
- Vamos hija, veamos como esta - se apresuran a entrar, pero se detienen al ver a Andrew parado frente a la ventana de cristal.
- Nana, mejor volvamos más tarde - le susurra a en el oído y lentamente retroceden y salen de la sala de cuidados intensivos.
Parado frente a la ventana de vidrio observándola, con una mano se agarra la cabeza, sabe que todo es su culpa por tomar una decisión tan apresurada, ahora las consecuencias de una despiadada abuela casi acaban con una vida inocente, porque para él, ella era inocente de todo. Un repentino dolor le invadió su corazón, si no quería que esto vuelva a suceder, debía hacer algo rápido y su mejor amigo era quien podía ayudarlo, viéndola solemnemente agacha la cabeza y sale.
- Amigo - Arnold había llegado tan pronto como pudo. Me acabo de enterar ¿hay algo en lo que pueda ayudar?
- Ven conmigo - se le lleva fuera del hospital y entran en la camioneta.
- ¿Qué pasa hombre? ¿Por qué hemos salido así de adentro? - lo interroga.
- Necesito que me consigas una casa urgentemente - se lo dice muy serio. No pienso exponerla de nuevo a que mi abuela trate de matarla.
- ¿Qué hay de la mansión? Es tuya por derecho, ¿no debería ser tu abuela quien regrese a su ciudad natal? - le da una sugerencia muy adecuada.
- Después de la muerte de mi madre, ella fue quien me crío como su hijo, no puedo así simplemente echarla - reflexiona con la cabeza.
- Entonces otra casa será, yo me encargo de eso, no te preocupes, por cierto ya envié a alguien de confianza para que se encargue del cuidado de su abuela y también compre una nueva casa, para su estadía. - informa y piensa en todos los enemigos que están al rededor de su amigo hermano.
- Bien, ahora más que nunca debemos cuidarla, aquí hay algo que no cuadra y las únicas personas que pueden revelar la verdad son mi padre y ella. - su estado de ánimo cambió automáticamente al pensar en su padre.
- Supongo que el tío Alonso debió sufrir mucho todos estos años - le toca el hombro. Te aseguro que yo personalmente me encargaré de sacarlo de ahí y lo llevaré lejos hasta que todos sus sentidos vuelvan a la normalidad. - una promesa echa desde el fondo de su corazón.
- ¿Quién es tan cruel para recluirlo en una cárcel infernal? Mi padre siempre fue un hombre intachable - sus manos se aprietan en un puño sólido, las venas de su frente brotan.
- Calma amigo, este asunto lo resolveremos muy pronto, no hay dinero que no pueda mover el cielo a la tierra - trata de tranquilizarlo, pues está seguro de que pronto sacara a su padre de ahí. Volviendo al tema de tu abuela ¿no te parece sospechoso que insista tanto en asesinar a una pobre muchacha? Más aún sabiendo que ya es tu esposa.
- Claro que lo es y de ese asunto me voy a encargar - su mirada se vuelve sombría. Consígueme una orden de alejamiento, no quiero que Lorena esté metiendo las narices en mi casa, su presencia no trae nada bueno.
Con asentimiento de cabeza le dice que sí.
- Hablando de ella, me acabo de enterar que su padre quebró y huyo del país, me pregunto si será conveniente entregar más evidencia a la policía - alza una ceja, ya que ellos fueron quienes anónimamente informaron a la policía de todos los negocios chuecos.
- Dales todo lo que necesiten, pero como siempre, no dejes que sepan de nosotros. - con eso se arregla la chaqueta listo para bajar de la camioneta, pero una figura les llama la atención.
- ¿Esa es Lorena? - pregunta Arnold sorprendido.
- ¿Qué hace esa mujer aquí? - Abre la puerta pero es detenido.
- Esperemos un poco más y veamos que sucede. - Buena sugerencia.
Mirando para un lado y el otro camina rápido y entra en el hospital preguntando por Bianca haciéndose pasar por su hermana, a lo que es informada de su estado, la rabia la invade en su interior, a lo que está pide hablar con la enfermera a cargo.
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