Capítulo 10

Tatiana se sentía asfixiada, sentía que Leon la perseguía a todos lados, pues, este le estaba exigiendo renunciar y mudarse con él, cosa que ella había estado ignorando abiertamente con la intención de seguir trabajando, cuestión que a Leon no le agrado mucho.

Por lo que le pareció una buena idea ir al trabajo de Tatiana todos los días desde que entraba hasta su hora de salida a medio día, todos los días sin falta iba a sentarse en la misma mesa, pedía las mismas cosas e incluso trabajaba desde esa mesa.

Las compañeras de trabajo de Tatiana estaban encantadas con la presencia de aquel hombre, aunque este no les prestaba atención o simplemente les hablaba con frialdad, Ana una de sus compañeras notó la cercanía entre Leon y Tatiana, pues, este solo le hablaba a ella y esperaba por ella todos los días.

—¿De dónde conoces a ese hombre? –Preguntó Ana con mucha curiosidad– se ve que son cercanos.

—¿Hablas de Leon? Él es mi… –Tatiana dudo un poco en decirlo, pero de todos modos iba a renunciar, ya no quería soportar la insistente presencia de Leon– es mi prometido.

—¿¡Qué!? –Dijo exaltada– ¡Mientes!.

Tatiana tapó la boca de Ana ¿Por qué gritaba de esa forma? Tatiana miró de reojo a Leon y este estaba sonriendo de manera burlona mientras está seguía intentando callar a su compañera, acto seguido Tatiana soltó a su compañera y la miró mal, haciendo que Leon riera para sí mismo.

—¿Por qué gritas? –Preguntó Tatiana enojada con una mirada agresiva– ¿Estás loca?.

—¿Por qué creería que un hombre como ese sería tu prometido? –Dijo Ana con un tono arrogante– se ve que tiene mucho dinero, es de clase y tú…

—¿Yo qué? –Preguntó Tatiana mucho más enojada que antes– termina de hablar.

—¿Cómo quieres que lo diga? –Desvía su mirada un poco avergonzada– Tatiana, eres una mujer un poco vulgar y simple, ni siquiera puedes pagar ropa decente y abandonaste tus estudios, ningún hombre así en su sano juicio se fijaría en ti, además de que eres sumamente agresiva.

Por culpa de esas palabras Tatiana llegó a sentirse herida, sí, pero ella no dejaría que Ana la pisoteara, sus palabras solo indicaban que se sentía superior a ella, pero sentía envidia y todo por un estúpido hombre que solo las miraba como insectos.

—¿Crees que tu opinión me importa? –Respondió Tatiana con un tono serio– al menos yo si admito lo que soy, no tengo mucho dinero, pero tú tampoco, ambas trabajamos en esta cafetería con el mismo sueldo. La diferencia es que tú ya eres una mujer de veintidós años graduada que tiene un trabajo mediocre y se considera superior por tener una blusa más bonita.

—¿Cómo te atreves a hablarme de esa forma?

—Tú empezaste, incluso dijiste que soy vulgar ¿En qué te afecta mi personalidad? –Dijo Tatiana de forma irónica– Oh, te importa mucho como soy porque envidias al hombre que viene a verme todos los días.

Ana sintió tanta rabia que intento darle una bofetada a Tatiana, la peor idea que pudo haber tenido, pues, Tatiana sujeto la mano de esta y la miró de modo amenazante, a penas esta intento poner un dedo sobre Tatiana, Leon se levantó como un resorte y se acercó a ellas con un rostro bastante amenazante.

—Dijiste que yo era vulgar y mírate, intentando golpearme solo porque te dije la verdad, eres patética…

Tatiana apretó su agarre y empujó a Ana, esta estaba totalmente asustada, Leon se acercó a Tatiana en busca de una explicación.

—¿Qué ocurrió? –Preguntó a Tatiana mientras veía con desprecio a Ana– ¿Por qué esa mujer intento golpearte?.

—Eso a ti no te importa –Dice enojada– ni siquiera deberías estar aquí.

—¿Olvidas nuestro trato? Ya deberías haber dejado de venir a este lugar.

Leon intento tocar a Tatiana, pero solo recibió un fuerte manotazo, esta no deseaba estar cerca de Leon, Leon se quedó paralizado viéndola muy enojado, mientras está simplemente fue a la oficina de su jefa.

Antes de entrar tocó la puerta varias veces, su jefa pasaba toda la mañana en la cafetería, se iba a medio día y regresaba casi a la hora de cerrar, ya que esta se dedica a mucho a su esposo, tras escuchar un “adelante”, Tatiana entró a la oficina cerrando la puerta lentamente.

—Oh, eres tu Tatiana –Dijo con un tono amable– ¿Necesitas algo?.

—Acabo de tener una discusión con Ana, pero eso no es por lo que vengo.

—¿Por qué discutieron? Bueno, si no paso a mayores, dime, ¿Qué necesitas?.

—Necesito renunciar.

Las palabras de Tatiana dejaron atónita a su jefa ¿Por qué quería renunciar? Hasta ahora Tatiana era su mejor empleada, conocía a los clientes y no creaba problemas, su jefa creía que estaba a gusto en su trabajo.

—¿Algo te incomodó? Puedo reprender a Ana, pero no es necesario renunciar, si es por el sueldo tal vez podemos llegar a un acuerdo.

—No, no es nada de eso, voy a casarme y no puedo mantener un horario de trabajo.

—Pero eres muy joven, ¿Estás segura? Bueno, yo me casé a los diecinueve, pero me sorprende de ti, si no puedo hacer nada no me queda más que pagar tu liquidación.

—Lamento haber renunciado de forma tan repentina.

—No, estás en todo tu derecho de hacerlo.

Tatiana estaba enojada, ella adoraba su trabajo en la cafetería, no tenía el mejor sueldo del mundo, pero era un trabajo bueno en el que se entretenía mucho, pero su “prometido”, el cual solo la veía como un vientre de alquiler, no deseaba que ella trabajará.

Al salir de la oficina Leon quiso hablar con Tatiana, sin embargo, esta siguió de largo ignorándolo deliberadamente.

Al salir de la cafetería Gerardo iba llegando por su típico café diario, no obstante, Tatiana iba de salida de la cafetería, cosa que lo desconcertó un poco.

—¡Tatiana! –Grito Gerardo– ¿A dónde vas?

—Hola –Dijo Tatiana mientras se acercaba a este– voy a casa.

—¿A casa? ¿No vas a trabajar?

—Oh, no… bueno, acabo de renunciar.

Las palabras de Tatiana sorprendieron de sobremanera a Gerardo, ella adoraba trabajar y lo hacía por necesidad, por lo que no se permitía a sí misma estar sin un trabajo.

—¿Conseguiste otro empleo?

—No, en realidad es por cuestiones personales, debo irme, nos vemos después.

—Sí…

Tatiana intentó irse, en cambio, Leon no estaba feliz por la actitud de esta y sobre todo mucho menos al verla hablar amablemente con otro hombre, hombre el cual también iba a la cafetería a diario y recibía un mejor trato que él.

Tatiana se estaba alejando bastante, pero Leon logró alcanzarla y sujetarla del brazo, tras esa acción precisamente la estaba arrastrando hacia su auto.

—¿¡Qué te pasa!? –Exclamó Tatiana con enojo–¡Suéltate!.

—No se me viene en gana, soy tu dueño desde el momento en el que firmaste ese maldito contrato, no es mi culpa que te lleves mal con otros o que te negarás a renunciar a tu trabajo, fui muy claro.

—¿En qué te afectaba que trabaje?.

—Este tema ya lo habíamos aclarado, si quieres distraerte simplemente pagaré tus estudios, no hagas las cosas más difíciles y simplemente obedece.

Al llegar al auto Leon obligó a Tatiana a subir al asiento de copiloto, esta iba haciendo pucheros mientras cruzaba sus brazos, Leon desistió de cualquier idea de cruzar una conversación con esta.

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Comments

Carmen Morris

Carmen Morris

no es manita la niña

2023-11-19

0

GiovannaXchelMayaCejudo

GiovannaXchelMayaCejudo

jajajaja

2023-08-31

2

RÖSÏTÄ RÖDRÏGÜËZ ÇÄRÇÄMÖ

RÖSÏTÄ RÖDRÏGÜËZ ÇÄRÇÄMÖ

uyy si, Tatiana, ahora sí está muy graves problemas porque ya ella firmó y con eso Leon la puede dominar 😞🤦

2023-08-07

1

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