La noche llego y Esmeralda estaba muy pensativa con todo lo que había acontecido, tenía tanta información que la cabeza ya no sabía si le dolía por los golpes o, por tanto, pensar, Pero de algo estaba segura, pasara lo que pasara no regresaría a esa casa, por fin se sentía libre, sentía como si esa carga que llevaba por años ya no la sintiera, sabía que si su relación con Dragos no le funcionara ella tendría que vivir sola o con su hermano, solo era cuestión de esperar y dejar que el tiempo o el destino como lo decía Dragos cumpliera su propósito, estaba mirando el cielo por aquella ventana grande que estaba justo de lado derecho de la habitación donde se veían los árboles de un verde oscuro y que pese a estar en la ciudad podía ver una que otra estrella junto a la luna que se encontraba en cuarto menguante.
— Hola mi vida, una voz la interrumpió de sus pensamientos.
— Estás aquí, dijo esmeralda con lágrimas en los ojos.
— Si aquí estoy como lo prometí, incluso antes de los dos días exactamente, pero no llores, que eso sí me parte más el alma, aparte de verte en esas condiciones, conforme le decía aquellas palabras, él se acercó y ala abrazo de manera tan delicada como si fuera un vaso hecho de caramelo superfrágil.
— Lloro por la emoción de escuchar tu voz, de saber que estás ahí… te extrañe tanto.
— Mi vida, yo también no sabes cuánto te extrañé, maldije por haberme ido cuando más me necesitabas, perdóname por favor, me fue confiado porque sabía que aquel en este hospital no te faltaría nada y te estarían monitoreando constantemente, pero créeme cuando te digo que cerré nuevamente los negocios.
— No necesitas darme ninguna explicación.
— Claro que sí mi amor, si era mi todo, como no darte explicación, además una relación duradera es importante la comunicación, solo que no me podías escuchar cuando te traje y porque sabía que este negocio lo podía cerrar en menos de dos días, pero te doy mi palabra que no me volveré a ir cuando más lo necesites.
— Está bien, te creo.
— Pasando a otra cosa mi reina, como te sientes.
— Me duele todo mi cuerpo y ni que decir de mi cara, me duele mucho mi cabeza.
— Te dieron algo para el dolor.
— Sí, pero creo que se está pasando el efecto.
— Deja pediré que te pongan un poco más de medicamento en el suero.
— No… solo quiero que me abraces y te quedes aquí conmigo.
— Quieres que pida tu alta y nos vallamos a casa, y ahí te cuide como si fuera tu enfermero personal.
— Me encantaría, odio los hospitales, pero no sé si se pueda.
— Deja le preguntaré al médico en turno y regreso mi amor.
— Está bien.
Dragos al recibir y a respuesta afirmativa para poderse llevar a Esme, realizó todo el trámite y se llevó a su preciosa Esme, a su nuevo hogar, Dragos cargo a Esme hasta su habitación, ella le había dicho que no hiciera semejando acto en donde de seguro le saldrían algunas hernias por cargar a semejante peso, palabras textuales de Esme, él haciendo caso omiso a esas palabras la llevo, y aunque si se cansó más que todo por las escaleras, no le importó la recostó en la cama, y él se fue a preparar un rico baño de espuma en esa inmensa tina que en su baño, después fue por ella le ayudo a desnudarse, él pensaba que se excitaría al verla, pero cuál fue su sorpresa de ver ese hermoso cuerpo todo amoratado con hematomas que apenas escasos dos días estaban desapareciendo, estaba molesto, estaba triste, ella pudo ver su cara con el ceño fruncido, inmediatamente ella pensó que era por estar gorda y no cumplir con sus expectativas de mujer hermosa, con dolor ella tomó la sábana y se cubrió.
— No es tu físico el que me molesta mi amor, es el cómo te dejaron, y no quiero un no como respuesta, pero quiero me cuentes quién fue y como pasó.
— Entonces no es por ser gordita.
— No mi amor, él se acercó a ella quitándole la sábana colocando sus manos de manera delicada en su cintura— eres hermosa por donde sea que te vea, me encantas, solo que el verte así me entra un sentimiento de impotencia por no haberte defendido.
— Pues si es así, no estamos en igualdad, pues, yo te veo a un vestido.
— Ja, ja, ja mi vida, tienes razón, ahora solo observa.
Dragos comenzó a desnudarse lentamente, paso sus manos primero por su cabello sedoso y bajo sus manos lentamente por los botones de su camisa amarilla, saco un brazo primero, después el otro, bajo sus manos para desabrochar el cinturón, posteriormente el botón del pantalón muestras no dejaba de mirarla a los ojos, ella de vez en cuando seguía el camino de las manos de Dragos para después subir su mirada a esos ojos tan hermosos en donde creí se hundía en las profundidades del mar, cuando el bajo sus pantalones quedando solamente con sus trusas color azul, esmeralda dejo de mirarlo a los ojos porque instintivamente miro como bajo muy, muy lentamente hasta quedar expuesta su virilidad, no era enorme, pero tampoco era pequeña, Dragos al ver que ella no decía nada la saco de sus pensamientos.
— Sé que sonara trivial, pero te gusta lo que ves.
— La verdad sí, eres como esas esculturas griegas que exhiben en los museos, claro que tú estás con mejor paquete.
— ¡Paquete!, Explícate mi amor.
— Tu… tu, Pe**e, ve**a, po***a, o cualquier otro sinónimo con el que se le conozca a tu miembro.
— Ooo perdona mi ignorancia, pero no había escuchado que le dijeran de esa manera, pero tú le puedes decir cómo quieras no me molesta, ahora vente vamos a darnos un baño y si quieres cenamos o nos dormimos como quieras.
Dragos se metió, primero se acomodó y después le tomo él sin ninguna pena de sus nalgas y cintura para yo darla en sentarse delante de él.
— Te gusta así el agua.
— Me encanta el agua caliente, mejor dicho supercaliente, me relaja demasiado.
— A mí me gusta un poco más rubia, pero de ahora en adelante la pondré más caliente.
— Yo también me acostumbro a todo, no creas que son melindrosa.
— Y si lo fueras no me importa, te daría lo que me pidas.
— Ja, ja, ja eso dices ahora, quiero verlo en unos años.
— Si me hablas de años, quiero pensar que tú nos ves a los dos en un futuro juntos, o me equivoco.
— No, no te equivocas Dragos, yo me veo a futuro contigo, nos veo con los dos en una cabaña ya viejitos viendo cómo juegan nuestros nietos, muestras vemos cómo se besan nuestros hijos con sus respectivas parejas.
— De verdad nos ves así, yo he tenido visiones así, de lo que deberá el destino para los dos y nos vemos, pero sin hijos, caminando por las calles más antiguas de Francia e Inglaterra de la mano.
— Bueno, cada quien tiene sus ideales, solo espero que podamos seguir juntos .
— Yo también eso espero hermosa, hora si cuéntame cómo pasaron las cosas, y no quiero mentiras.
— Por qué habría de mentirte, que sabes tú que quieres confirmarlo.
— Me encanta que seas tan inteligente.
— No me considero inteligente, porque si lo fuera me hubiese dado cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor, con mi familia, resulta que no soy hija de mi madre, sino que la que consideraba mi madre es mi tía realmente,
Y así Esme entre lágrimas le siguió contando todo lo que pasó, conforme seguí ala plática Dragos la abrazaba más fuerte, pero sin lastimarla acercándola más y más a su cuerpo, hasta que ella ya no pudo más y dio un pequeño giro y aunque se quejó de dolor recostó su cabeza en el pecho de Dragos, él por instinto le comenzó a acariciar su cabello y la piel su hermosa espalda, prosiguieron así por un rato más hasta que él la termino de bañar, la seco y la cambio para quedarse dormidos abrazados los dos sin importarles el tiempo.
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Updated 60 Episodes
Comments
Yuranis Zabaleta
yo quiero un amor así ❤️
2024-03-08
3
Francisca Alcantara
Que lindo amor 😍😘
2023-07-18
4
Liliana Guzman Bonilla
Ay que lindo amor 🥰🥰🥰🥰
2023-05-20
4