Esmeralda estaba muy nerviosa, digamos que sabía que no era precisamente su área laboral, pero en su carrera había llegado a ver el tema sobre los ancianos, así que pondría en práctica algunas cosas que aprendió, esperaba que la contratarán y que el pago le pudiera ayudar para juntar y poderse independizar, pues, sabía que no duraría mucho más en ese dizque hogar.
Señor podría buscar otra ruta más rápida, la verdad tengo mucha prisa.
Señorita, no ve que no puedo avanzar más, si tanta prisa tiene bájese y camine.
Esmeralda no sabía ni que decir, no se dejaba tan fácilmente cuánta la gente abusaba de los demás, pero en esos momentos necesitaba de llegar pronto, pero al ver que el taxi de plano no quería moverse saco un billete y le pago al señor taxista.
Déjeme decirle que es usted un grosero, — no espero a escuchar lo que decía el taxista y salió corriendo en busca de la calle y el número correcto, sabía que estaba cerca, y aunque le faltaba 45 min para la cita ella corría y corría, pero por esa distracción sin darse cuenta choco con un hombre muy alto y muy fuerte pensó ella, pues, fácilmente la tiro de nalgas al suelo.
Aquel hombre era un señor demasiado guapo, pensó ella, lo miro a esos ojos de un color azul profundo.
Domnisoara ( señorita en rumano), ayudarle se encuentra usted bien.
Gracias, señor, pues así que digamos bien, bien, pues, no, párese usted un muro, me duele el trasero.
Yo tengo la culpa por venir viendo mi celular cuando debería de fijarme por donde camino, le pido una disculpa.
No se preocupe, también yo por venir corriendo, así que los dos somos culpables.
Permítame enmendar mi error, le invito a tomar un café o lo que usted guste.
Le agradezco, señor, pero tengo prisa.
Aquel señor extraño la quería tomar de la mano y no dejarla ir, era difícil de creer que un hombre como él sintiera la necesidad de tenerla cerca, como era posible que aquella señorita que a leguas se veía mucho más chica que él, no quería dejarla por ningún motivo y les diré Por qué.
Mi nombre es Dragos Kovacs soy un hombre de 32 años de edad, soltero, muy mujeriego, pero díganme que hombre no lo es, estatura de 1.80, me gusta mucho La Oina, (deporte nacional rumano, que después les contaré que es y como se juega), mi cuerpo es atlético, mi cabello es rubio ondulado y me llega a los hombros, mis ojos son azules, mi boca es de tamaño normal ni tan grueso si tan delgados, mi nariz es respingada, soy un arquitecto reconocido a nivel mundial, poco a poco irán conociendo de mí.
Salí molesto de mi casa en México, pues mi hermana mayor que yo me sigue insistiendo en quedarse aquí, cosa que aún no entiendo por qué, y lo que es peor quiere que mi padre se quede con ella, no podía seguir discutiendo la amo y lo que menos quiero es estar disgustado con mi familia, quería tomarme un café en el restaurante de Verónica, así que decidí irme caminando para despejar mi mente, lo que nunca me imaginé es que mis ojos se toparían con una mujer realmente única, el asunto es que por ir viendo mi celular choque con ella, cuando mis ojos la vieron fue de esos momentos en los que jamás te imaginas creer en el mentado amor a primera vista, increíble, pero me paso, y lo más raro del mundo es que es una hermosa jovencita gordita, de ese moreno que me encanta de las mexicanas, la tomé de la mano y demonios esa corriente eléctrica que te pasa por la columna y ese vacío que sientes en el estómago por fin lo pude sentir, no quería dejarla ir, así que me las ingenia como cualquier adolescente invitándola a enmendar mi estupidez, ahora espero que ella acepte mi invitación.
Entiendo, entonces dame tu número de teléfono para pagarte ese café, te parece, — por favor que me lo dé— pensé en mis adentros — pero qué demonios me pasa, yo el arquitecto más famoso del mundo pidiendo que una señorita inferior a mí en todos los aspectos me dé su número, esto es inaudito, pero que si me lo dé—.
Está bien, mmm mi número es *****, bueno, señor hasta pronto.
Espera señorita, cómo te llamas.
Esmeralda— grito muestras seguido corriendo—.
No sé por qué carajos le di mi número a un desconocido, de verdad que no me reconozco, tantos pinches secuestros que hay en México y a mí se me ocurre hacer semejante estupidez, pero como negarme a esa vocecita en mi cabeza de “dale tu número, no se ve mal hombre”, esperemos que se le olvide mi número y no marque, hay dios, pero como negarlo si es un cuerpo de hombre, se ve mayor que yo eso es definitivo, pero ese cabello a lo salvaje, y esos ojos que parece que te hundes en un mar profundo, ahora que si le quitamos esa ropa, no hombre, válgame dios, pero qué cosas estoy pensando, vamos Esmeralda corre loas que puedas que llegarás tarde.
Y si con ese hombre esmeralda perdió 35 min, en lo que reaccionaban después de que se miraban con mensos, y en lo que se levantó del suelo y se sobó el trasero, y así transcurrieron 35 minutos, cuando por fin llegó a la mentada dirección ya habían pasado los 45 minutos, tocó la puerta y espero a que le abrieran y no notarán su tardanza.
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Comments
Rosa Parco
ojalá le den el trabajo, este más tranquila y pueda pensar en el amor a primera vista
2024-08-20
1
Andrea Venezia
Sin discusión "flechados a primera vista" 😍🤭
2024-01-16
0
Francisca Alcantara
Encontró el amor de su vida
2023-07-18
2