Sabía que las cosas no serían tan fáciles como las harían parecer, pero tenía que hacer lo posible por estar cerca de mi hijo, para saber qué tanto daño emocional y mental le había ocasionado ese maldito infeliz.
-Sea cuál sea el plan que tengas, todos te apoyaremos y haremos lo que nos pidas, Victoria - dijo Joshua, dándome ese apoyo que antes jamás había esperado recibir de él.
-Gracias, es muy importante para mí que estén con nosotros en este momento, especialmente porque será una etapa muy difícil para Violeta.
El ver a su hermano por primera vez había causado una fuerte conmoción, no podía ni siquiera imaginarme cómo serían las cosas viviendo bajo el mismo techo. Conocía muy bien a mi hija, podía estar segura de que haría lo que pudiera para acercarse a su hermano, pero también desconocía a mi pequeño. No sé cuál sería su trato hacia ella o hacia cualquiera de nosotros, así que debíamos estar preparados.
-Ya las cartas están puestas en la mesa, ahora toca saber jugarlas - mencionó mi suegro.
-Hay que hacer lo posible porque esos desgraciados paguen - dijo Sabrina con un odio profundo - lo que hicieron no tiene perdón.
-Sabrina tiene razón, ese ser puede llevar mi sangre, pero desde hoy lo desconozco como mi hermano - prosiguió Ignacio.
-De verdad agradezco mucho lo que están haciendo, pero necesito que sigan mis órdenes, y si las cosas se complican, dejen que sea yo la que decida sin llevarme la contraria ni interponerse - los miré suplicante pero decidida a recuperar a mi hijo a cualquier costo.
En medio de nuestra charla, pudimos ver a tres figuras acercarse desde la sala principal en compañía de Leila.
-Buenas, señora, disculpe, estas mujeres quieren hablar con usted - dijo despectivamente mientras las anunciaba - como usted dijo que si venían no las hiciera esperar... - sabía que estaba preguntándose si estaba haciendo bien al hacerlas pasar a la casa como si nada, sabiendo que una de ellas era su sobrina.
-Está bien, Leila, no te preocupes, muchas gracias - le dije sonriendo con amabilidad.
"Veo que después de tres días han podido llegar a un acuerdo", les dije mirándolas desafiantes.
"Samuel aceptó tus peticiones, pero con la condición de que nos quedemos con el niño", dijo Amaia.
"Ni lo sueñes", gritó Maximiliano molesto. "Ustedes no tienen derecho de pisar mi casa, mucho menos de quedarse en ella".
Tomé su mano para calmarlo. Era muy astuto de parte de Samuel enviar al niño con sus guardias.
"Bien, si esa es la única condición, yo acepto", dije.
"Victoria", dijo mi suegro tratando de detenerme.
-"Les he dicho que me dejen manejar las cosas a mí. Es mi hijo, soy capaz de lo que sea con tal de recuperarlo", le respondí desafiante. Era la primera vez que le hablaba de esa manera a Don Máximo.
"Vico, puedes pensar bien las cosas por favor", imploró Maximiliano.
"Max, tengo años separada de mi hijo. Quiero recuperarlo sea como sea", le advertí.
"Tengo una petición para ustedes dos. Tienen que seguir mis reglas porque esta sigue siendo mi casa. Y segundo, no van a dormir aquí. Mandaré a preparar un chalet que está al lado para ustedes", dije con arrrogancia.
"Esa no es la condición del señor Samuel", gritó Emilia molesta.
"Me importa lo que diga tu jefe. Esa es mi condición. Si no, pueden regresarse por donde vinieron", dije. Aunque mi mirada seguía impasible, mi corazón estaba que se desbocaba, casi se salía del pecho, solo de pensar que mi plan podía arruinarse por mi soberbia.
"Si eso es lo que tú quieres, nos iremos", gritó Emilia
"Victoria, en ese caso el niño tendrá que dormir con nosotras en el chalet", me advirtió Amaia mientras miraba a Emilia con ganas de matarla.
"No hay ningún problema. si aceptan pueden ir a instalarse en el chalet. yo Luego iré a buscarte Amaia para ponernos de acuerdo con los horarios del niño", dije.
"Me parece muy bien", dijo Amaia mientras esperaba ser escoltada al lugar.
"Por favor, Maximiliano, hazte cargo del personal que estará a disposición de Amaia y el niño para que no les falte nada", dijo Don Máximo, ejerciendo su última palabra para dar a entender a ese par que él también iba a participar en esto.
"Muy bien, padre", dijo mientras caminaba fuera de la habitación. Enseguida llamé a Leila.
"Leila, por favor instala a las señoras en el chalet, asegúrate de que nada les falte", Leila me miró sorprendida.
"Está bien, no hay problema señora, lo que usted ordene", respondio con obediencia. Ella podía imaginarse que estaba loca, pero me conocía bien y sabía que si estaba haciendo todo esto era porque tenía un plan.
Las tres personas que estaban delante de mí se marcharon detrás de Leila para instalarse en su nueva casa temporalmente. Cuando vi que se había alejado lo suficiente, me dejé caer en uno de los sillones que estaban junto a mí.
"Tienes que ser fuerte, Vico, no estás sola", me dijo Adriana colocando su mano en mi hombro.
"Estamos y siempre estaremos para ti, cuñis", dijo Ignacio mientras me dedicaba una cálida sonrisa.
"Gracias, de verdad son los mejores".
"No nos agradezcas, ve preparándome una habitación para Nacho y para mí", dijo Sabrina algo emocionada. "Si vamos a hacer esto juntos, vamos a hacerlo bien, así que nosotros dos nos mudamos temporalmente para tu casa, y no hay discusión alguna, así que ni pienses en decir que no, porque no te estoy pidiendo alojamiento, te estoy informando que nos mudamos contigo".
No pude evitar llorar por sus palabras y su solidaridad.
"Gracias, Sabri", le dediqué una sonrisa sincera.
"En ese caso, creo que también habrá espacio para Adriana y para mí", dijo Joshua haciendo que Adri se volteara de golpe sorprendida.
"¿De verdad, amor?", dijo Adri aún en shock.
"Maximin y Vico nos necesitan, amor, no podemos dejarlos solos, y si no nos quieren aquí, pues tocará compartir el chalet con Emilia y Amaia".
"No, no es necesario, en mi casa hay suficiente espacio para ustedes".
"En ese caso, mandaré a mi chófer a que me traiga mis cosas también, después de todo son mis nietos", dijo Don Máximo.
Todos terminaron en esa enorme casa, que ahora era tan acogedora y familiar, para darnos su apoyo. Daba mil gracias por haberme rodeado de personas tan especiales. Ahora, con ellos cerca, estaba más convencida de que podíamos recuperar a Marcus.
...****************...
Leila
"Muy bien, aquí es", dije mientras dejaba pasar a las dos mujeres y al pequeño niño que las acompañaba.
"Pensé que era más pequeño, pero no está nada mal", dijo Emilia con soberbia mientras entraba.
"Hay cuatro habitaciones, señora Amaia. Puede tomar la principal para usted y el niño si gusta", le informé.
"Gracias, Leila. Ya nos repartiremos las habitaciones", respondió con amabilidad.
"Si es todo, me retiro".
"Un momento, tía", me detuvo Emilia. "Tenía años sin verte, ¿así es como me recibes?"
"Disculpe, señora, pero yo a usted no la conozco", me dolía ver a la pequeña niña que había criado convertida en una mujer avariciosa y despiadada.
"¿Ahora vas a salir con eso? ¿No ves que amo a Samuel y estaremos juntos después de que esto acabe?"
"Él solo te utiliza, muchacha tonta", le dije con una ira brotando desde el fondo de mi ser.
"Cuando Samuel recupere el dinero, nos iremos lejos, tía Leila. Puedes ir con nosotros, nada te faltará", trató de persuadirme.
"No iré a ningún lado contigo".
"¿Por qué? ¿Porque quieres más a esa puta que a mí?"
Me giré y la abofeteé con toda la fuerza que pude. Sentía mi mano palpitar de dolor.
"A mí me respetas, muchachita. Lástima y vergüenza me das, y esa señora es mucho más buena persona que cualquiera de ustedes dos. Me das pena y pesar. Te hubiera dejado tirada cuando tus padres te abandonaron".
Sabía que le decía palabras duras, pero necesitaba descargar todo esto que llevaba dentro.
"Para mí estás muerta, vieja infeliz", me gritó.
"Para mí, tú ya estás enterrada", y con eso me di la vuelta, dejándola sola en la entrada de la casa.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 50 Episodes
Comments
H. Parra
waoo tienes una imaginación tremenda
2025-03-06
0
Rous
Jajaja
2024-07-26
1
Leorelis Rojas
si de acuerdo con el comentario de yusbe fuesen llamado a la policía y le quitan el niño después lo llevan a terapia
2024-07-25
0