Han pasado varias semanas y ya volví a trabajar, los fines de semana la paso en mi departamento con Peter o en ocasiones en el de él, a veces salimos a pasear, de fiesta con mis amigos o caminamos por la playa para relajarnos.
Estar con él me ha ayudado mucho a superar la tristeza que me quedó por la muerte de mi madre.
En ocasiones jugamos videojuegos y hacemos apuestas tontas, la última vez yo gané y quería ir a comer hamburguesas a un sitio que acababan de inaugurar y era costoso, supuestamente hamburguesas gourmet, a mi me parecieron normales.
En otra ocasión el ganó y quiso ir a la playa de noche para bañarnos como dios nos trajo al mundo, el muy desvergonzado, casi nos meten presos por andar mostrándonos en una playa pública.
Hoy vamos a jugar porque el quiere que vea apartamentos, no le gusta que viva en esa zona, puedo decir que es algo peligrosa pero a mi nunca me ha sucedido nada.
Pone mi juego favorito, siento que me la está poniendo fácil para que gane y me confío, por lo que tristemente pierdo y me va a tocar ver los apartamentos.
-Yo lo quiero de una habitación- le digo
-A mi me parece que de dos seria bueno, a menos claro que quieras dormir conmigo – dice con una sonrisa pícara.
-Entonces será de dos habitaciones y deberá estar cerca de mi trabajo – le respondo
-Estoy de acuerdo y me gustaría con opción a compra para que en un futuro sea tuyo – me dice
-Vamos por partes –
-Yo me haré cargo de todo ¿Te parece? – respondió sigiloso
-Está bien
No volvimos a tocar el tema en toda la semana y eso que hablamos todos los días.
El viernes cuando salgo del trabajo puedo ver que está esperando afuera, recostado de su auto, me abre la puerta del copiloto, me da un beso en la mejilla y me subo.
No dice una palabra, lo veo escribir en el teléfono y recorre unas pocas calles para detenerse y veo un enorme edificio de vidrio.
Salimos del auto y me regala una sonrisa.
-Te dije que veríamos departamentos y aquí estamos – me dice con una sonrisa de triunfo
Veo acercarse a una señora de unos cuarenta años con un traje bastante formal, se presenta ante nosotros y comienza el recorrido.
El edificio tiene vigilancia las 24 horas, el apartamento queda en un piso 10 y tiene dos puestos de estacionamiento, cuando entramos es todo blanco, hasta el piso es blanco, me gusta la distribución pero el color no me gusta aunque tiene una hermosa vista por la altura no me enamora, me siento como en una sala de hospital.
El segundo queda a una cuadra de este y ni siquiera me gusto el edificio, de verdad que no me veo viviendo allí, Peter me veía la cara y sabía si le agradaba o no.
Vimos otros dos departamentos pero ninguno que me llamara la atención.
Cuando fuimos al último creo que ya la asesora estaba de mal humor, ya que dijo que nos iba a mostrar este último a riesgo porque estaba fuera del presupuesto y ha estado unos meses sin habitar.
Fuimos casi que refunfuñando, a mi me gustaba el lugar donde vivía y de verdad no me veía viviendo en otro lugar.
Llegamos y era un edificio con una fachada de ladrillos y al parecer cada apartamento tenía balcones, podía verse pequeñas mesas para sentarse afuera y eso me llamó la atención.
El apartamento quedaba en un piso 4, me agradaba ya que podía subir por escalera o caminando según mi estado de ánimo.
Cuando entramos creo que fue amor a primera vista, estaba amoblado aunque un poco minimalista, el piso era de madera y toda la decoración era en tonos tierra y verdes oscuros, se podía ver que en algún momento tuvieron plantas pero estas había muerto por descuido.
La cocina y la sala la dividía una barra de desayuno con unos bancos en madera, tenía dos habitaciones la principal estaba pintada en rosa viejo, eso no me gustó pero podía cambiar el color y tenía su propio baños.
La otra habitación era más pequeña sin baño y tenía un color amarillo bebé, había otro baño afuera con cerámica gris y rosa, no es una combinación que hubiera escogido pero no se veía mal.
La cocina necesitaba un poco de actualización pero era hermosa y tenía carácter, lo que más me gustó fue el ventanal que tenía para ir al balcón era del piso al techo y el balcón era amplio, por lo que me veía tomando un café luego del trabajo mientras veía a la gente pasar.
Revise cada rincón del apartamento y cada gaveta que encontraba, pude ver como Peter y la asesora me veían ir de un puntal otro de ese espacio.
-Creo que alguien encontró su espacio soñado – dijo la asesora
-Algo me dice que si - respondió Peter
-Creo que le estaba esperando y está listo para mudarme– dije con una gran sonrisa
-Creo que deberíamos sacar cuentas porque esta por encima del presupuesto – dijo Peter probándome
-Puedo pagarlo, el presupuesto lo había colocado para intentar no encontrar nada pero este espacio me enamoró – le dije con alegría
La asesora me pasó unos documentos para firmar y me entregó la llave cuando le di el cheque por el depósito.
Vi a Peter y casi que saltaba de la alegría, estaba contenta, ahora solo tendría que traer mis cosas aquí.
Cuando la asesora salió este me dio un gran abrazo y fuimos a comer para celebrar.
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Updated 80 Episodes
Comments
Graciela Saiz
me pregunto si su amor por Sebastián ya pasó ☹️
2025-01-04
1
Carmen Moreno
Me gusta piter, es incondicional con ella osea pa' lo que salga.
2023-09-04
5
Edith Jimenez
nuevo apartamento está muy feliz la Carro
2023-04-30
9