Cuando estuvo frente a mi, estiró el brazo y su mano se poso en mi mejilla mientras su pulgar acariciaba lentamente mi piel.
Ese calor, ese tacto...
No pude evitar cerrar los ojos y lanzar un suspiro.
—Amanda...
Abri los ojos y alce la cabeza hacia él, como siempre, unos cinco centímetros más alto que yo. Como años atrás, sus ojos azules como el mar me atraparon cortando mi respiración en ese momento.
—Te he extrañado tanto... —confiesa con un hilo de voz, dejando la frase en el aire —Moría día a día al no saber de ti. —susurra pasando su pulgar por mis labios.
—Hubo un tiempo en el que quería que murieras... —le confieso ahora yo —Quería vengar a mi familia y verte sufrir. —en sus ojos veo un pequeño destello de comprensión
—Te he lastimado tanto...
Sonrió a medias —Estaba tan cegada por la promesa que les hice a mis padres que no me daba de como me iba enamorando de mi enemigo.
Lían sonríe mientras sus ojos se cristalizan —Me has matado y revivido en un segundo.
Trago saliva y tomando la mano que tiene en mi mejilla, me alejo de él —Pero el destino quiso otra cosa. —miró nuestras manos entre lazadas —Ahora... Cada uno a hecho su vida. —le suelto y doy un paso atrás —Lo único que nos une ahora es Lucía... —le sonrió y parpadeo para que ninguna lagrima salga —Serás feliz... Lo sé.
Lían traga saliva y me deja petrificada con su pregunta —¿Feliz cómo tú lo eres?
Bajo la mirada y cierro los ojos —Si... Como yo... —le miró y sonrió —Regresemos a la casita.
Le doy la espalda y me alejó de él
—Amanda.
Me detengo y le miró por encima de mi hombro —¿Si...?
—No, nada...
¿Qué esperabas que dijera?
Asiento y sigo caminando hacia la casita.
«—Entre tu y yo no habrá nada, cada uno tomó su lado, ahora nos toca vivirlo. Cuida de Lucía y no quiero verte nunca más... Se el padre que ella se merece.»
Yo se lo dije antes, y tengo que sostenerlo ahora.
Sólo deseaba que amaneciera de una vez.
...[...]...
—¿Cómo es posible que tu misión haya fallado?
—Siendo sincera, yo tampoco se M
Mi jefa camina de un lado a otro —Debe haber algo detrás de ello.
Asiento y doy un paso hacia ella —Si, creo que es posible alguien me quiera muerta.
M, levanta la mirada con los ojos entre cerrados —Lo que dices es serio, ¿puedes sostenerlo?
Niego —No, ¿pero no es mucha coincidencia que en las dos misiones donde voy técnicamente sola, hayan querido meterme una bala en el cráneo?
M, analiza lo que le he dicho. —¿Alguna hipótesis?
Contengo la respiración —Smug
—¡Por favor Amanda! —sisea y camina por la habitación
—Piénsalo —le sigo de cerca —Agmur es el único que desea verme a 10 metros bajo tierra.
—En realidad a 50 —susurra mi jefa
—¿Gracias...?
M sonríe —No, pese a que él cree tener un "motivo" no lo haría, no lo ha hecho antes, ¿por qué ahora? Porque justo ahora...
Medito un poco —Bueno... No lo sé... En el primer evento me encontré con MackGregori pero a ambos nos quisieron matar, no sólo a mi.
—Lo sé, lo dijiste en el reporte. —se detiene —¿Acaso está vez lo viste de nuevo?
Uy
—Bueno no —miento —Pero la primera vez, si moriamos ambos, era suficiente evidencia para probar que tengo algo que ver con él.
—¿Y ésta vez?
—Ah...
—Amanda —me detiene con enojo —Si no hay pruebas, no podemos detener a Agmur sin razón.
—Y... Y si MackGregori si estuvo en la fiesta pero está vez no lo vi
M deja de caminar y acercándose a la silla más cercana a ella se lanza de nalgas —Maldición... No lo entiendo. —suspira masajeandose las sienes —Me vuelvo vieja...
Me rio —Un poco pero... Creo que si es Agmur y... También tengo fuertes razones para creer que él fue el que ocasionó que el barco explotará aquella vez.
—No, no...
—¿Por qué no?
—Se compró que un patriarca pilar lo hizo o al menos hay sospechas de ello.
Ladeo la boca y recuesto mi espalda en la pared —No se que está pasando, pero de que Smug tiene algo que ver, tiene algo que ver.
—Bien, para tu tranquilidad —susurra ella con cansancio, más que confidencialidad —Haré que le sigan el paso... ¿Contenta?
Asiento —Si
—¿Algo más? —pregunta tocandose el puente de su nariz
—Si, quiero unas vacaciones.
M me analiza con la mirada a través de sus dedos —¿Por cuanto tiempo agente?
Respondo sin titubear—Sólo este mes de diciembre, regreso para el 6 de enero
—Un mes... ¿Puedo saber la razón?
—No he tomado vacaciones por dos años seguidos, salvo un descanso hace meses para un asunto familiar.
M medita —Bien, pero si necesitamos de ti debes venir sin dudar, después podrás retomar los días que te hagan falta. Claro, se te pagará si vienes.
—Claro M.
—Supongo que Alik también tomará sus vacaciones ¿no?
—C-Claro... Por supuesto.
—Perfecto, entonces disfruta tus vacaciones Amanda y por favor, no te metas en más problemas.
—Gracias.
.
.
.
—¿Qué nosotros qué...?
—No —sisea Alik
—Por favor chicos.
Emir y Alik me miran extrañados.
—¿Ayudarte a encubrir...
—...Que estarás en casa de MackGregori? —Emir niega —No
Alik suspira —No entiendo, ¿por qué no investigar tus dudas desde aquí?
—O mínimo decirle a M —sisea mi conciencia
—Chicos... Dylan esta vulnerable, y si realmente Agmur quiere hacerme daño debo mantenerme alejada de mi familia.
—Voy contigo —susurra Alik
Niego —No, amor... Tengo que ir sola.
Emir ladea la boca antes de cruzarse de brazos —¿En que entró yo?
—Quiero que Alik pida vacaciones como yo pero se quede cerca para proteger a Dylan y a Cárter y tú —miro a Emir —Encubras mi ubicación de cualquier persona. Yo sé que puedes hacerlo... ¿Si? —junto las manos en plegaria —Chicos... Mmmh —me lamento
Ambos suspiran y se miran entre sí
—Bueno, creo que podemos hacerlo. —suspira Alik
—¡Si! —chillo y me lanzó a sus cuellos en un abrazo grupal.
...[...]...
El día que debo regresar a la mansión MackGregori simplemente no puedo dormir.
Abro los ojos y me siento en la cama a tomar aire.
—¿En qué piensas? —Alik se sienta igualmente y me abraza masajeando mis brazos
—De todo lo que tengo que hacer ahí, hay una cosa que no sé si pueda hacer... Alik, cuatro años... Cuatro largos años sin ver a mi hija, ¿podré hacer bien las cosas?
Alik sonríe y me besa la mejilla —Yo creó que serás una madre estupenda Amanda.
—Uf', no estoy tan segura Alik... Si para hada madrina soy un asco, no se si seré buena madre.
—Bueno, dicen que los primeros hijos son el experimento social de los padres.
Le doy un codazo juguetonamente. —Bobo...
—Práctica y gana experiencia... —su voz se hace más ronca —Así podremos cuidar de nuestros bebés.
Me estremezco ante su aliento que recorre mi cuello.
Sonrío —Si, si... Práctica y error. Lucía me odiara. —me levantó de la cama
—Esa niña te ama, sino, no hubiera pedido que te quedarás.
Rodeo la cama y luego el cuello de Alik —Nos vemos en año nuevo. —le beso en los labios pero él me atrapa y me los devora.
—Cuidate. —dice al separarse de mi
—¿Podrás cuidarte solo?
Alik lo piensa —No creo quemar la casa si sólo como ceral con leche.
—Jajajaja.
.
.
.
La moto sin duda es conveniente para los viajes.
Al llegar a la gran entrada de la mini mansión un guardia me detiene.
—¿A qué viene?
—Vengo a ver a Jenny.
—El señor MackGregori no ha mencionado visita.
¿Por qué no me sorprende?
Tal vez porque no le avisaste.
—Porque no vengo a verle a él. —digo con obviedad —Pero puedo llamarle... —saco mi celular.
El guardia asiente y marco esperando que siga siendo su número.
—Jenny, ¿puedes abrirme?
—¿Amanda...?
—¿Puedes?
—Claro.
Segundos después en la radio del guarida la voz de Jenny resuena.
—¡Abranle la puerta!
El guardia asiente y me abre el gran portón.
—Gracias... —me despido y entro a mansión dirigiéndome al garaje.
Al llegar, la puerta está abierta y Jenny me espera con una gran sonrisa. Detengo la moto y me quito el casco.
—Hola diva.
—Ja' hola Amanda.
Bajo de la moto y puedo unirme en un gran abrazo a ella.
—Te extrañe tanto Amanda.
Sonrió —Yo también...
—Vamos a dentro. Debes tener hambre, no hemos almorzado.
—Deseo hablar con MackGregori antes.
Jenny alza las cejas —¿MackGregori? No se nota el odio.
—No se me ocurre otra cosa que MackGregori. —me encojo de hombros
—Tiene nombre, Amanda.
No me hago la idea de llamarle por su nombre. Aj...
—Bien, veré que puedo hacer.
Ambas entramos a la casa, y soy recibida por el delicioso aroma de caldo.
—¿Todo bien en casa?
Observo a Jenny quien entra a la cocina, la sigo y asombrada veo como se acerca a la olla y mete verduras en el caldo.
—¿Cocinas?
Jenny asiente —Si, termine de estudiar como te comenté antes y ahora ayudó en casa.
Tiene razón, luego de su llamada hace 4 años, nos volvimos a comunicar hace 3 una vez más antes de nunca más volver a llamarnos, por precaución.
«—Gracias por ir a verlo...
—No tienes porque agradecerme, ¿cómo has estado?»
En fin, agua pasada.
—¿Y Sonia?
—Oh, fue a comprar algunas cosas. No sabe que vendrás. —sonríe con emoción —A decir verdad, creí que no volverías.
Bajo la mirada —No pensaba hacerlo —susurro, me acerco a ella y me apoyo en la meseta —¿Y tu madre?
Jenny tapa la olla y se acerca a mi —Ella se fue... Claro, viene cada año para el cumpleaños de Lucy.
—¿Por qué se fue?
Jenny mira detrás de mi y al asegurarse que nadie viene, susurra —Odia a Esmeralda.
Eso me asombra —¿Por qué?
—Vamos Amanda, ella te quería mucho. Que te fueras fue un golpe duro para todos, menos para ella.
—No entiendo.
—Mi madre sabia que algo así podía pasar... —sonríe —Me contó que hablo contigo años atrás donde te mencionó que te conocía.
—Me dijo que se equivocó... —medito
Jenny niega —No, bueno, tal vez se confundió, pero cuando Lían regreso molesto echado humo y nos dijo que te habías ido, ella sólo sonrío y le dijo a mi hermano: "te lo dije"
—Un momento... ¿Lían y-ya sabia de mi? —mi corazón se aceleró como loco
La diva niega —No, pero al parecer mi madre habló con él sobre ti no sé de que... En fin, cuando Esmeralda empezó a venir a la casa mi madre le dijo que no deseaba verla, pero seguía viniendo así que decidió alejarse.
—Wow, cuanto lo siento.
—No te preocupes, fue decisión de ella, pero le he dicho que estás aquí. Supongo que vendrá pronto.
Suspiro —¿Tenías que decirle?
Ella me mira ofendida —Por supuesto que si, fue lo primero que hice en cuanto me llamaste para que te abran el portón —sonríe con emoción —¿Te soy sincera? No me convence del todo Esmeralda. No sé... Está embarazada de mi hermano si, y sólo por eso la tolero. Pero...
—Dime, ¿vive con ustedes?
—E...
—¿Qué hace ella aquí?
Jenny y yo miramos a Lucía entrando a la cocina con Lían detrás de ella.
—Hola prince... —me agachó a su altura para darle un beso en la mejilla pero ella se aleja
—Pensé que no venías. —se cruza de brazos
Sonrió a medias tratando de parecer menos dolida de lo que me siento —Si, yo tampoco creí poder venir. Pero de pronto, el departamento de hadas madrinas mundiales leyó tu carta y me dejó.
No muy convencida, Lucía ladea la boca —Ah, que bien.
—¿Cómo estás? —preguntó con formalidad
—Bien, he regresado de la escuela...
—Eso es perfecto... —habla Jenny interrumpiendo la tensión entre las dos —Sapito, ve a lavarte las manos que vamos a comer.
—¡Si! —Lucía sale corriendo de la cocina dejándonos solos a los tres.
—¿Y Esmeralda? —pregunta Jenny
Lían se acerca a ella para darle un beso en la mejilla —Vendrá en la noche... Amanda. —dice con algo de rudeza y sequedad
—Mack... Lían.
Él alza una ceja —Tenemos que hablar.
Asiento y miro a Jenny —Ahora regreso.
Lían me extiende la mano para que salga primero. Supongo que iremos a su despacho así que paso por la sala.
—¡A la madre!
Me sobresalto y miro como Sonia se petrifica y deja caer las bolsas de compra que tiene en las manos.
—Oh, Sonia... —me acercó para ayudarle a recoger las bolsas —¿Estás... —levantó la mirada hacia ella pero ella se arrodilla y se lanza a mi cuello —Sonia...
La mujer rompe en llanto —Es increíble... ¿Realmente eres tú, Amanda?
Sonrío y le abrazo con fuerza —Así es Sonia... Que bueno verte, ha pasado mucho tiempo.
—¡Demasiado! —se separa de mi —Oh, te he manchado de mis lágrimas.
—Tonterías Sonia... Tonterías... —le limpio las lágrimas —Gracias. —le beso la mejilla
Lían que ha estado detrás de nosotras todo este tiempo se acerca para ayudar a meter las cosas en las bolsas. Le ayudó y cuando está todo en su lugar se las entregó a Sonia.
Lían hace lo mismo —Estaremos en el despacho Sonia, te encargó las bolsas.
—Claro que si Lían...
Le doy unos toquesitos en el hombro a esa hermosa mujer y sigo a Lían quien ahora lidera la caminata.
Entró a su despacho, cierro la puerta y le miro. —¿De qué deseas hablar? —cuestionó
Él se sienta en el borde de la mesa y se cruza de brazos —¿Qué pretendes hacer con Lucía?
—Secuestrarla... —me mofo y luego nuevo las manos desinteresadamente —Pasar tiempo con ella, ¿qué no es obvio? —pongo los brazos en jarras —¿No acaso tu me sugeriste que viniera? Tenemos mucho que hacer.
Lían me mira detenidamente sin decir nada por lo que continuó yo.
—Me voy hasta año nuevo.
Le veo tensarse —¿Año nuevo?
—El 6 para ser precisos y no te preocupes, no me quedaré aquí, rentaré un departamento en algún hotel. Así será menos incomodo para Esmeralda.
—Esmeralda no vive aquí.
Le miro extrañada —¿Por qué no? Es tu hijo al que carga... ¿No deseas mantenarla a salvo?
Él niega —Con ella deseo hacer las cosas bien. —responde con sequedad
¡Golpe bajo!
Lían: 1 / Amanda: 0
Cambio de tema—¿Y dónde se queda?
—En el centro de maternidad.
—¿Y supones que nadie le puede herir estando ahí?
—Ese es asunto mio, no el tuyo.
Buen punto —Ok, ¿Entonces a qué viene el que me digas que no vive aquí?
—Supongo que Lucía deseará verte diariamente, no puedes vivir lejos y si voy a investigar el suceso de la fiesta debes estar cerca.
—Genial... de nuevo encerrada. —me cruzo de brazos
Lían sonrie de lado —¿No lo harías por Lucía?
Le devuelvo la sonrisa retadora —No es la primera cosa que sacrifico por el bien de mi hija.
Lían queda serio de nuevo —Ok, entonces le diré a Sonia que prepare una habitación para ti.
—Claro, gracias. —abro la puerta y me petrifico al ver a Lucía en la puerta
—Mi tía me dijo que venga por ustedes, ya vamos a comer —dice con toda la seriedad que puede, pero en sus ojos hay un brillo de emoción.
Sonrió y la cargo con algo de dificultad al estar ya grande —¡Vamos!
—¡Bajame! —chilla —No soy una niña.
Alzo una ceja —Lástima, los niños pueden volar con el polvo de hadas que les damos —la bajo y sonrió —Pero supongo que ya estás grande como para aprender a volar. —me alejo de ella y bajo las escaleras
La veo debatirse en que hacer y al final corre detrás de mi, bajando las escaleras a la par pero no me dice nada.
—Cuentame, ¿Cómo te fue en la escuela? —le preguntó dirigiéndome al comedor
Jenny, Edik y Sonia, están ya en el comedor.
—B-bien... —dice algo desanimada
¿Me he pasado con lo del polvo para volar?
Tenía sólo un mes para ponerme al tanto de todo lo que a mi hija concierne, y no iba a desperdiciar mi tiempo, claro, si ella me lo permite.
Lían entra al comedor.
—¡Papi sientate a lado de mi hada madrina!
Lían niega —Estoy bien aquí. —toma asiento en el centro extremo de la mesa.
Miro mi antigua silla y dudo si usarla, pero Jenny sonríe —Sientate donde desees.
—Si gustas, puedes sentarte aquí. —Lucía me muestra un lugar a su lado con emoción pero cuando sus ojos conectan con los míos, esa emoción baja y susurra —Si quieres...
—Claro. —me siento a su lado
Todos comemos escuchando el amplio repertorio del día de Lucy en la escuela.
—Wow, eso es asombroso Sapito. —le sonríe Jenny
—Ma-madrina... —me mira
—¿Mmm?
—¿P-puedes decirme Sapito también?
Asiento y la miró —Si así lo deseas ahijada, lo haré.
—Ok
Sonia sonríe —Pero que hermosa mi niña.
Seguimos platicando y riendo ante las ocurrencias de Lucía.
—Ahora que están juntos de nuevo... —nos mira Lucía pasando la mirada de MackGregori a mi con seriedad como si estuviera haciendo negocios, eso me estremece. —Madrina
—¿Si?
—¿Puedes decirme quien es mi mamá?
Todos nos petrificamos.
—¿Por qué... Quieres saber eso? —le pregunta MackGregori
—Porque quiero que mi Mami y mi Papi me den un hermanito también.
—Cof' Cof' Cof' —toso mi comida y MackGregori me sigue escupiendo su agua y tociendo también
—¿Qué? —le mira asombrada
Jenny y Sonia reprimen su sonrisa al ver nuestras caras enojadas hacia ellas
Lucía me mira —Si mi madrina me dice quien es, podemos llamarla para que me de un hermanito.
—Sapito creo que mal interpretaste las cosas. —aclaro mi garganta —Así no funcionan las cosas, además, tu padre está con Esmeralda y ella te dará un hermanito, ¿No es genial?
—¿Y mi mami?
—Ah... Eh...
Lían al fin decide ayudarme —Tu madre y yo no somos esposos bebé.
—Tampoco con Esmeralda... —mi niña hace un puchero
Lían la mira asombrado. —Si... Pero... Cuando nazca tu hermanito vamos a casarnos.
Lucía gruñe —Yo quería un hermanito de mi verdadera mami.
Sonrío con pesar, recordando cosas del pasado...
«—¡HABLA! ¿¡DÓNDE ESTÁ MACKGREGORI!?
Siseo ante el golpe en el mentón. —No... Sé... —la sangre cae por mi boca y veo borroso a mi atacante
—Es una lastima que estés en cinta, sino, ten por seguro que ya hablarías...
—Toca a mi bebé y te mato. —siseo con odio tensando las cadenas
—Jajaja ¿miedo?»
—¿Madrina? —el toque de Lucy me sacan de mis pensamientos y la miro —¿Estás bien? Te vez como un fantasma.
Alzo la mirada y todos están mirándome detenidamente.
—Eh, si, si Sapito...
Jenny carraspea —En fin, dejemos temas de bebés para otra ocasión Sapito. —me mira rápidamente antes de seguir comiendo.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 52 Episodes
Comments
T.N
jajajajaja será una mujer de negocios
2025-02-06
0
T.N
JAJAJAJAJ
2025-02-06
0
T.N
Dios!!!!
2025-02-06
0