—Te digo algo... —sigo hablando —Me encontré con Lucía... —le miro —Es hermosa... Ella, va a cumplir 6 años pronto. —las lágrimas asoman por mi cara —Me... Gustaría que la vieras... Estoy segura que te amara. —sollozo —Despierta Sherry... Todos te queremos... Tienes mucho por lo que luchar bebé. —me limpio las lágrimas con el dorso de la mano. —Te prometo que te pondrás bien.
Al salir de terapia intensiva me siento de mal humor. Joder, si tan sólo hubiera sido más precavida.
Camino por el pasillo y en una silla, Cárter está sentado leyendo un libro.
—Hola... —saludo
Mi niño consentido me mira y sus ojos se iluminan en dos cristales de agua.—Tía... —solloza
—Oh mi niño —me acercó a él y le abrazo. Lo sostengo en mis brazos y lo escucho llorar con fuerza.
—No quiero que mi mami muera, no quiero, no quiero... —jadea mientras estruja mi blusa con fuerza
Las lágrimas, abandonan mis ojos mientras le acarició la espalda —Shhhh, mi niño, tu mami se pondrá bien, te lo prometo... Haremos todo lo que podamos para que regrese con nosotros. ¿Si? —me separó de él y le limpio las lágrimas —Ella... Ella no quisiera verte así, triste, porque ella se pondrá bien.
Cárter asiente —Tengo que ser fuerte.
—Lo eres, y no está mal llorar. Pero ten fe en que todo saldrá bien. —le beso la frente —¿Si? Confía en tu tía.
Cárter fue vestido por las enfermeras y entró a ver a su madre, cuando me desvisto me dirijo a la sala de espera.
En el camino me detengo a mitad del pasillo al ver a Alik delante de mi.
—Alik...
Él sonríe y me abraza. Entonces, rompo en llanto...
.
.
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—Hable con Dylan... Teme que el dinero de la herencia de sus padres no sea suficiente para cubrir los altos gastos de Sherry.
Asiento —Si, incluso con mi herencia no es posible. M se ofreció a ayudar pero él se negó, maldito cabezón. —siseo —En fin, ya lo convencere de aceptar la ayuda de M, sino, MackGregori no creo que se oponga. —me mofo
Emir levanta la mirada hacia mí —Nunca jamás tengas tratos con él, ya hiciste mucho borrando sus huellas de la base de datos de la sede.
Sonrió y me inclino a él para darle un beso en la frente —Te estaré eternamente agradecida, te compensare, ¿lo sabes no?
—Mmhm —ladea la cabeza con mofa —Lo dice la que no me ha conseguido según ella a "mi hombre ideal"
Río —Ay eso es porque sólo hay patanes por ahí, pero ya estoy trabajando en eso.
...[...]...
..."Querida HadaMadrinaSuprema....
...Hoy conocí a mi hadamadrina, no se como se yama, pero se que eya ha cuidado de mi....
...Mi tía me digo que es hadamadrina de día y agente secleto de noche... Su trabajo es difícil, pero realmente deseo que le den permiso porque quiero queme cuente de mi mamá y que pase el día de mi cunpleaños con migo. Gracias......
...Atte. Lucía MakGregori."...
Sonrió ante las faltas de ortografías que tiene mi niña y cierro la carta que me ha dado.
Miro el cielo estrellado y cierro los ojos, recostando mi cabeza en la pared de mi casa.
—¿Estás bien?
Miro a Alik a mi lado, sigue en bata y se acerca a mi con cuidado, se sienta y permanece callado esperando mi respuesta.
Le tiendo la carta y él la toma dudoso pero al final la lee en silencio.
—Escribe bien para tener casi 6
Sonrió —Si... Así es.
—Quería que te quedarás...
Me cruzo de brazos y suspiró —Si, pero bien sabes que no pasará jamás.
—¿Lo dices por M?
—Por M, Dylan, Sherry... Todo.
Alik se recuesta en la pared —Te ha llovido sobre mojado.
—Si... Pareciera que todo me sale mal últimamente, primero MackGregori escapa, luego Lena secuestra y hiere a Sherry. Luego... Veo a mi hija de nuevo y las malditas pesadillas regresan. —coloco los brazos en mis piernas y sumerjo la cabeza entre ellas. —Cuando creí superarlo...
Alik coloca una mano en mi hombro —Tranquila, todo estará bien...
—No lo sé... —le miró —Debiste verla, ella... Ella estaba tan feliz de conocerme aunque no supiera quien soy. Y yo...
—Deseabas quedarte.
—Con toda mi alma... Perdí a mis hijos Alik y cuando creí que lo superaría viene Lena y me hace recordar mi pasado... Mi conexión con MackGregori y a mi hija... Se que... Lo hago para protegerla pero no sabes cuanto me duele no poder decirle que soy su madre, que la amo y que nunca desee irme realmente. Que... Si estoy lejos es para que... Este a salvo. —miro mis manos y juego con mis dedos
—Se porque le mentiste a M y fue por una buena razón Amanda, no debes sentirte mal, eres la mejor madre del mundo y se que lo seguirás siendo.
Sonriendo estiro la mano y tomó la suya —Gracias por ser paciente todos estos años... De verdad, gracias.
Alik se inclina hacia mí y me mira a los ojos —Cuando uno ama, soporta lo que sea.
Sus labios sobre los míos son cálidos, llenos de amor.
...[...]...
Base Central: "Élite"
..."Bienvenida agente Rivera."...
La puerta de metal se abre y puedo acceder a la base subterránea de la sede central.
Bajo las escaleras y me dirijo al despacho de M.
Tocó y abro asomando la cabeza. —¿Puedo pasar?
M, desde el otro lado del escritorio asiente —Adelante, agente.
Entró y cierro la puerta. —Con permiso.
M lee unos documentos y sin mirarme me ordena —Toma asiento...
Sin oponerme le hago caso y me siento, esperando a que continué.
—Ha pasado un mes desde el suceso del ex agente García —me mira —¿Ha habido algún avance con su esposa?
Niego y suspiró —No, está en coma y los doctores dicen que posiblemente quede así definitivamente
—Cuanto lo siento Amanda.
Asiento —Gracias...
—Dylan supongo no se da por vencido.
Sonrió y niego feliz —No, si algo nos enseñaron mis padres es no rendirnos y darlo todo.
—En eso tienes toda la razón, y tienen una gran familia que los respalda.
Asiento —Así es, en fin... ¿De qué desea hablar jefa?
—Tienes una misión personal —mientras me habla, busca entre sus carpetas y al final me extiende uno sobre la mesa —Es sencilla la misión así que no deben haber sorpresas.
Tomó la carpeta —¿Un miembro pilar?
—No, no hemos sabido nada sobre transacciones de nada estos días. Sin embargo, en un evento de caridad habrá un comerciante de armas, queremos que obtengas información de él y la traigas. Sencillo... Todo lo que puedas es bienvenido.
—Claro... —susurro revisando a mi objetivo —Le diré a Emir que...
—Es una misión personal, no especial, así que tendrás que ir sola. —confiesa —Lamento mandarte lejos cuando tu cuñada esta hospitalizada pero no confío en nadie más.
Ella no confía en nadie más y yo necesito el dinero, así que es ganancia mutua.
—Bien, me iré preparando. —me levanto de la silla —Gracias jefa.
—Buena suerte agente Rivera.
...[...]...
Puerto Rico.
Salgo al balcón a tomar aire, si bien la fiesta recién empieza, yo sólo deseo que termine. Estoy cansada de esperar a mi objetivo, al parecer le gusta hacerse de rogar.
Asco... Vámonos.
Al menos tengo a mi conciencia para platicar, ¡yei!
Miro mi copa de vino tinto y luego observó el mar, es de noche, y el agua es tan oscura que parece mi alma.
Ja' Ja'
Me enderezó y bebo el resto del vino, estábamos en una mansión privada y literalmente cerca de un acantilado que da al mar.
Sacudo la cabeza y me empiezo a debatir en decir que la misión fue un engaño mientras entró a la fiesta de nuevo.
De pronto, me petrifico al escuchar balazos. La gente grita y escuchó vidrios romperse.
¿De qué me perdí?
Entró con premura al gran salón y la gente está alrededor de dos personas. Me hago espacio entre los chismosos para poder yo ver el chisme en primera plana. Cuando entro dentro del círculo observó la escena directamente.
Tiene que ser una jodida broma.
Un hombre, alto, musculoso, cabello negro y piel clara sostiene a otro del traje con una mano y con la otra tiene el puño casi cerca de su rostro, mirándolo con odio.
El otro, de cabello dorados y piel morena tiene un arma en el pecho del peli negro mientras le mira con reto, deseando que le golpee.
—Vamos, hazlo... Golpeame.
Mi objetivo amenaza a MackGregori.
Cuando Lían alza la mirada y sus ojos conectan con los míos creo morir.
Lían palidece —Aman...
Otro disparo me estremece y mi objetivo termina en el suelo mientras la gente corre despavorida por todo el lugar.
Me cuesta unos segundos darme cuenta que han entrado personas a repartir disparos por doquier hasta que Lían, parado delante de mí, me saca de trance.
—¿Estás bien?
Asiento —Si...
Tomandome del brazo Lían me sisea —Ven conmigo...
—Pero...
Sin dejarme rechistar ambos empezamos a correr como locos tratando de salir de la fiesta como todos los demás.
Un grupo de personas vestidas de negro nos siguen así como a los demás invitados, disparandoles sin remordimiento.
—¿Son tuyos?
—¿Qué? —miró a MackGregori extrañada —Eso debería preguntarte a ti, ¿no veniste con ellos?
—Pues no... ¡Espera! —Lían me sostiene del brazo para que no caiga por el acantilado. —No, no son míos...
—Ni míos
—Pero si son los mismos de hace tres años.
Le miró asombrada —¿Cómo lo...
—¡Busquenlos!
Con el corazón a mil veo luces venir a nosotros
—Salta. —me ordena MackGregori
Miro el acantilado —Oh no... Eso sí que no.
—¿No confías en mi?
—Jamás. —siseo
—Respuesta correcta... —Lían sonríe y sin esperarlo, me empuja con fuerza al vacío.
.
.
.
Mi cuerpo explota en un dolor tremendo cuando hace contacto con el agua fría por primera vez.
Como si activasen un chip dentro de mi, lucho por salir a flote y cuando lo hago tomó una gran bocanada de aire.
—¿Estás...
—¡Ahhhhhh! —pataleo y golpeo con fuerza
—¡Calmate! —Lían me sostiene las manos —¿Estás loca?
—¡Me lanzaste de un acantilado estúpido!
—Pero estás viva, ¿no? —pregunta con obviedad —Ya estamos a mano... Ven.
MackGregori nada hacia la orilla y yo le imitó.
Cuando llegamos jadeo con fuerza mientras mis dientes castañean.
—Ven...
Observó que él se acerca a una lancha. —¿Qué...?
—Nos buscarán por todos lados, debemos ir a un lugar seguro.
—¿Contigo? Jamás... —me abrazo a mi misma
—Bien, muere de frío o a manos de ellos. Como quieras.
Siseo —Bien... —me levanto y lo alcanzo a la lancha a la cual subo.
.
.
.
No se donde estamos pero sin duda no es mejor que los matones aquellos.
—¿Qué lugar es este?
Lían baja de la lancha y me tiende la mano pero le ignoro y bajo sola.
—Es una isla —se encoge de hombros
—Obviamente es una isla... —siseo —¿Pero que te hizo pensar que era mejor una isla desierta que ir a la cuidad?
—Porque aquí estaremos seguros.
—¿En una isla desierta? Vaya... —me mofo
Lían me ignora y sigue caminando, así que sin oponerme le sigo.
No se a donde va, pero parece que él conoce el lugar.
Al final, me sorprende ver una pequeña casa en aquel lugar.
—¿Vive gente aquí?
Lían mira la casa con algo de... ¿Melancolía? —Iban a vivir... En fin, entremos.
Lían abre la puerta de la casa y me deja pasar, es de madera pero sin duda es acogedora.
—¿Cómo sabias de algo así?
Lían suspira —Porque la isla es mía.
—¿E-en serio? —balbuceo —Vaya...
Él sonrie con mofa —Si, aunque técnicamente esta al nombre de Iván, pero es mía.
Asiento —Entiendo.
—¿Tienes algo de ropa seca? —me frotó los brazos
Él niega —No, nunca use la casa, pero encendere la chimenea y nos calentaremos. Mañana, regresaremos a Puerto Rico.
Asiento y lo observó trabajar —Gracias... Por salvarme.
Lían se agacha y empieza a encender la leña —Te dije —explica sin mírame —Te lo debía, estamos a mano ahora.
—Dime... ¿Qué hacías en la fiesta?
Lían logra encender la chimenea y me mira —Me invitaron a ir, un viejo amigo.
—¿Ese amigo era al que querías golpear?
Él niega —No, al que iba a golpear era el que realmente me invitó y no mi amigo.
—Supongo que se odian —ladeo la cabeza
—Muchas preguntas, agente.
Ruedo los ojos —Es que es mi objetivo, tenía que saber todo de él.
Lían me observa de pies a cabeza —¿Vas a todas tus misiones así?
—¿Así como?
Él niega —Olvidalo —suspira y se levanta —No, no somos socios mucho menos amigos. Sin embargo, me dijo que él me invitó a propósito... Dijo que lo hizo para molestarme.
Ladeo la cabeza —Raro... En fin, que causalidad ¿no?
Él asiente y se sienta en una de las pocas sillas que hay en la casa. —Por favor... —me ofrece la otra silla —Si, muy raro... Hace 3 años también fui invitado anonimamente.
Recargo mi espalda en la silla y suspiró —Extraño, que ambos en el mismo lugar nos ataquen gente que no es nuestra.
—¿Qué querrán?
—Ya intente dar con algún involucrado pero no lo he conseguido, se esfuman. Al principio creí que era un enemigo... Pero ahora, descarto la idea.
Asiento —Si, podría decir lo mismo... —suspiró y observó el fuego
El silencio que reina no es tan abrumador como antes.
.
.
.
Abro los ojos y me percató que me he quedado dormida sentada. Busco a Lían y no lo veo, maldición.
Espero no me haya dejado, me levanto y salgo de la casa, que para mi fortuna estoy ya seca.
Busco a Lían con la mirada pero al no verle salgo en su búsqueda y no tengo que caminar mucho hasta que lo veo caminar por la orilla de la playa, observando las olas. Viene hacia mi con algunas maderas entre el brazo.
—Creí que me habías dejado...
Lían se detiene y al mirarme niega —Fui por más leña.
Asiento —¿Te ayudo? —me acerco a él
Lían deja que tome unas leñas y asiente —Gracias.
Apuntó el mar con mi mentón —Es hermoso, ¿no?
Él asiente —Lo es, sobre todo con las estrellas sobre el.
—Cierto... —me coloco de su lado derecho, cerca del mar, dejando que el agua moje mis pies pues perdí mis tacones en la caída.
Caminamos en silencio, yo observó el mar y Lían... No me importa realmente lo que hace.
—Puedes preguntar por ella si quieres.
Le miró extrañada —¿Cómo sabes que quiero preguntar por ella?
—Bueno, en tus ojos vi ese deseo así que sólo lo intérprete.
Sonrió —¿Cómo está?
Lían lo piensa unos segundos —¿Quieres que sea amable o realista?
—Definitivamente, realista.
—Bueno, en este momento realmente odia a su hada madrina.
Suspiro y me detengo.
Lían hace lo mismo y girando sobre sus talones me mira.
—¿Tanto así? —hago una mueca
—Bueno, hace un mes que dijiste que volverías pero... Bueno.
Ladeo la boca —Tal vez deba redactar una carta del departamento de hadas mundial. —sigo caminando
—Si... Tal vez... O tal vez... Debas ir a verla.
Me detengo en seco al escucharle decir eso y ahora soy yo la que gira sobre sus talones y le mira —¿Escuche bien?
Lían parece debatirse en lo que dirá pero al final, asiente —Escucha, si alguien está uniéndonos a propósito y desea hacernos daño... ¿No será mejor investigar?
—Claro que lo voy a investigar. Pero le tengo que decir a M sobre ello
—¿Y si los matones vienen de tu lado?
—No creo que...
—Piénsalo. Tal vez las misiones sean correctas pero hay algo más... Algo que no vemos.
—No puedo irme porque si.
—Pero debemos darle una solución, yo puedo investigar y tú estarás en calidad de protegida en la casa y podrás pasar tiempo con Lucía.
—Wow wow, ¿a qué viene tanta amabilidad MackGregori?
—¿No lo deseas?
—Si, estar con Lucy es lo que más deseo... Pero no puedo dejar a mi hermano sólo cuando está pasando por algo tan difícil con su esposa.
—Si esto se agrava y si realmente desean hacerte daño, tu familia podría estar en peligro.
Temo admitirlo, pero Lían tiene razón.
—Tengo que pensarlo... Tengo que hablar con tanta gente.
—Supongo que hablas de tu novio.
—¿Es tan malo?
Lían sonríe —¿La gran Amanda pide permiso?
Niego —No, pero desde que estoy comprometida debo tomar en cuenta los sentimientos de mi prometido.
Lían aprieta los labios y asiente —Claro. Pero si decides hacerlo... La casa está abierta para ti.
Me rio —Sin duda, la amabilidad no te queda, pero aprecio el esfuerzo.
Él bufa —Menos mal, no lo volveré a hacer.
Me carcajeo y sacudo la cabeza.
—Ésta escena me trae recuerdos —confiesa mirando el mar y sus fuertes olas
—¿Qué escena? —inquiero —¿Nosotros llevándonos bien?
Alzando una ceja sonríe de lado —No, tú y yo en la orilla del mar.
Mi sonrisa pierde fuerza —Hablas de la feria, ¿no?
Él asiente y mira las estrellas unos minutos con tanta intensidad que parece que se quedará así, petrificado admirandolas y no dirá nada más.
O tal vez sólo eso es lo que quería decir.
Doy un paso atrás pero me estremezco al grado de emocionarme cuando Lían cierra los ojos y al abrirlos, me mira con tanta intensidad que me ahogo.
—Aquel día... En la feria, luego de haber pasado juntos por muchas dificultades, había estado decidido a pedirte la mano.
Lo sabía, por eso lo había detenido con todo el dolor de mi alma. Antes de rendirme a sus pies...
Lían se encoge de hombros —En realidad, esa noche fue la tercera vez que intentaba pedirte la mano.
Mi corazón se agitó cuando aquellas palabras salieron de su boca. Esa parte no la sabía...
—¿T-tercera?
Él asiente —Si, la primera en la cena que tuvimos juntos, la segunda en la mansión, el día que llegó Tobby y la tercera en la feria.
Lían se acercó a mí dudoso, sin embargo, no podía moverme a causa de aquella confesión que le salió tan natural, incluso mi leña había desaparecido, tal vez la tire al sentir mis manos temblar.
Mi cabeza trabaja como loca, recordando esos días a la perfección y en las tres, Lían parecía nervioso y dudoso, ¿quién diría que estaba preparándose para pedirme matrimonio?
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T.N
🤯🤯🤯🤯🤯
2025-02-06
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T.N
Ay no
2025-02-06
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T.N
Aaaaah
2025-02-06
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