Mi corazón se aceleró al escuchar aquellas palabras. Voltee bruscamente para así darme cuenta como ese demonio había clavado su espada en Marks.
—¡Marks!— Exclamaron todos en sincronía al ver tal situación. Cristop y Draco se lanzaron en contra del general demonio en un intento desesperado por ayudar a Marks. Intente ir a detenerlos pero por alguna razón no pude dar ni un solo paso.
—¡Esperen!— Grité estirando mi brazo.
Pero fue imposible llegar a ellos ya que aquella bestia era demasiado para ellos. Su cuerpo desprendió rayos de color rojizos y tan solo un segundo le basto para acabar con mis dos generales.
Para este momento los restantes no dejaron salir ni un solo ruido. El miedo que sentían era más fuerte que todas sus otras emociones. Los entendía perfectamente ya que era la primera vez que se enfrentaban a una lanza demoníaca.
—Inos, yelos, Sora retirense. Este demonio está a un nivel superior al de ustedes, solo yo puedo enfrentarlo. Si se quedan aquí solo serán un maldito estorbo—
Sabía que estaba siendo muy duro, pero era lo único que podía hacer. No me perdonaría si más de mis generales murieran frente a mis ojos.
Era inevitable que se sintieran frustrados y enojados aún así, tenían que ser conscientes de sus límites y aprender en que momento debían retirarse.
—Pero mi Rey—
—¡Larguense de una maldita vez!— Me encontraba alterado por lo que intente calmarme —Ayuden a Tadori, no se preocupen por mi, los alcanzo en un instante —
Los tres asintieron con la cabeza para posteriormente marcharse.
Ahora que estábamos solos y que no tenía que proteger a nadie, podía actuar libremente sin preocuparme de herir a mis camaradas.
—Ahora dime... ¿Qué es lo que quieres?— La lanza demoníaca emitió una sonrisa antes de responder.
—Te sorprenderas una vez que te enteres. Primero necesito saber lo que es capaz el tan aclamado monarca del tiempo—
Al finalizar esa oración su cuerpo comenzó a desprender esa electricidad, lo que indicaba que estaba a punto de atacar.
Su cuerpo se convirtió en una flecha carmesí mientras se acercaban a mí. Su velocidad era tremendamente poderosa y debido a que mi poder estaba débil gracias a el, tenía mis dudas de si sería capaz de detenerlo.
Aún con mis dudas, debía enfrentarme como el monarca del tiempo por lo que tenía que confiar en mis habilidades. Su velocidad era fenomenal, pero no contaba que su ataque a tan solo diez centímetros de mi cuerpo se detuviera por completo.
—¿Que pasa? ¿Por qué e no continúas?—
[PUNTO DE VISTA]
[LANZA DEMONÍACA]
Que di... ¿Por qué mi espada se detuvo antes de que lo tocara? Si eso no funciona entonces probemos de otra forma.
Rápidamente, levanto mi pierna con el fin de darle un fuerte golpe, pero para mí sorpresa mi pie también se detuvo a solo diez centímetros de su cráneo.
—Si sigues de esa manera nunca lograras nada— Comentó un tanto orgulloso.
Al ver esto rápidamente regresé a mi posición inicial a fin de entender lo que estaba sucediendo.
Tenía una hipótesis basada en su poder. La única forma en la que él sería capaz de evitar que mis ataques se detengan, es tener un campo temporal cerca de su cuerpo.
—Te diré algo. Nosotros las lanzas demoníacas no somos tan fáciles de llevar. Nuestro poder de combate está a un nivel mucho más elevado que el de cualquier líder de raza—
—A pesar de todo lo que estás diciendo, no eres capaz de darme un solo golpe ¿Cuál es ese poder del que estás tan orgulloso?—
—Hay algo más de lo que nosotros las lanzas demoníacas estamos orgullosos y es nuestra increíble forma de descifrar los mas grandes enigmas—
Ya era la hora de poner a prueba mi hipótesis.
Debido a que siempre permanecía estático en el mismo lugar me permitió entender como funciona su poder.
Solo tendré que hacer lo que el ya supone que haré.
Respiro y presiono fuertemente el suelo debajo de mi. A continuación me lanzó al ataque.
Mi cuerpo desprendía un calor intenso asi cómo también destellos eléctricos debido a mi poder.
Mi intención era darle una fuerte patada llena de electricidad pero cuando estába a tan solo unos pocos centímetros de su campo de protección desvaine mi espada y aumente la velocidad. .
A tan solo cinco centímetros cuando estaba a punto de detenerse, volví a aumentar la velocidad con la cuál impulsaba la espada al extremo, entonces su campo de protección falló y avanzo.
Los ojos de Kronos se abrieron de par en par al ver que mi espada le iba a cortar el cuello. La sonrisa que tenía en mi rostro por la alegría que estaba sintiendo desaparecío cuando a tan solo un centímetro detuvo la espada con su mano.
Pensé que todo iba a estar bien hasta que de un movimiento tomo mi brazo. Solté una fuerte descarga eléctrica con el fin de salir de su agarré hasta que pude retroceder rápidamente.
Mi brazo instantáneamente comenzó a pasar por un estado de deshidratación hasta el punto en que la piel vieja y arrugada hizo presencia.
Pero nada de eso me preocupo tanto, después de todo solo tenía que hacer circular mi poder para que mi brazo regresará a la normalidad.
—¿Cómo? ¿Cómo lo hiciste?— Preguntó totalmente sorprendido y algo alterado.
—Tu poder elimina el tiempo de vida de todo lo que toca. Sinceramente, que monstruosa habilidad, pero lastimosamente con algo tan simple no podrás hacerme daño—
Al terminar de decir esas palabras algo empezo a cambiar, todo a mi alrededor comenzó detenerse.
Los ojos de este Monarca comenzaron a tornarse algo sombríos, entonces supe que había llegado la hora de rendirse.
—Me rindo— Comenté con mis manos alzadas.
—¿Que acabas de decir?— Pregunta algo confundido a lo que respondo tomando asiento en el suelo.
—¿Kronos cierto?. No vine hasta acá para enfrentarme contigo, mi intención con todo esto era probarte—
—¿Probarme? No seas ridículo—
La expresión en el rostro de Kronos era muy extraña por un lado se notaba confundido pero por el otro estaba molesto.
—Para así poder ofrecerte un trato—
—¿Que?—
[ZONA CENTRAL DE ELSSIA]
[PUNTO DE VISTA, GENERAL DE ELITE, SORA]
La idea de abandonar al rey Kronos en ese lugar me irritaba más que cualquier cosa, pero era la única opción que quedaba ya que ese demonio era sumamente fuerte.
Espero pueda con el, mi rey...
A la velocidad que nos movíamos era cuestión de minutos para llegar a la zona central de Elssia. De camino a aquí nos encontramos con varios enemigos e incluso pequeños conflictos, pero todos fueron resueltos rápidamente.
Después de unos minutos logramos llegar a la zona central. Cómo lo suponíamos, el lugar estaba hecho un completo caos por lo que no entendía a lo que se refería mi rey al decir que confiaremos en Tadori.
Eso era una estupidez, ¿Cómo podríamos confiar en una ser inservible como el?.
—¿Que está pasando?—
No podía creer lo que mis ojos estaban viendo. La mayor decepción del cuerpo de generales. La basura más inútil, a la que nunca consideré digna de estar al lado del rey Kronos. Se encontraba peleando de igual a igual con el monarca de la ira.
—¡E-esto es sorprendente! Le está siendo frente a un monarca— Dice Inos sorprendido.
En ese momento uno de los guardias reales llega rápidamente para informarnos de la situación actual.
—!Generales¡— Dice el guardia real inclinadose ante nuestra presencia.
—Dinos que es lo que está sucediendo— pregunto a lo que el guardia responde.
—El general Tadori nos reunió e hicimos frente al enemigo. Pensamos haber logrado algo hasta que el monarca de la ira apareció. Desde ese momento Tadori ha estado enfrentando solo a ese hombre—
No puedo creer que ese lisiado haya estado enfrentando todo este tiempo al monarca de la ira. Si ha sido así de fuerte ¿Por qué nunca enseño su fuerza?
—¿Si siempre fue así de fuerte? ¿Por qué lo oculto tanto?— Pregunta inos a lo que yelos responde.
—Con el fin de vengar a sus compañeros caídos—
Tanto el guardia como Inos y yo volteamos a ver a yelos sin entender el significado de sus palabras.
—¿Es que nunca se enteraron? ¿Recuerdan la vez que Maru le preguntó al rey Kronos cuáles eran las cualificaciones de Tadori para estar a su lado? El rey Kronos hablo sobre algo de sus compañeros, no me quise quedar con esa duda así que decidí investigar a fondo y lo que descubrí fue que el monarca de la ira asesino a su grupo de compañeros frente a sus ojos y, desde ese momento estuvo entrenando como loco—
Así que está es la verdad detrás de todo esto. No pensé que hubieras pasado por todo eso.
—Miren, ¿Eso no es un arma espiritual?—la pregunta de Yelos ocasionó que volteara rápidamente. Efectivamente aquella espada que blandía era un arma espiritual.
Estaba completamente atónito. Nunca imaginé que el rey Kronos le daría a el un arma espiritual. Solo había seis altos elfos que estaban en procesión de armas espirituales y su fuerza era descomunal
El tiempo pasó mientras la batalla se extendía entre Tadori y El Monarca de la ira. En ese periodo de tiempo no quisimos intervenir ya que solo seríamos un estorbo, ademas a simple vista se podía observar que Tadori estaba llevando las riendas.
La batalla prosiguió de manera firme y de igual manera, hasta que ese hombre liberó su poder.
Todo había concluido. Ahora, con su poder liberado, Tadori no tenía cómo superar esta batalla. Teneniamos que hacer algo. Era necesario que nos brindaramos asistencia hasta que el rey Kronos arribe.
Pero por otro lado si el moría, había una posición muy grande para convertirme en la mano derecha del rey Kronos. Me gustaba entonces.
El monarca de la ira se abalanzó al ataque, Tadori se encontraba entre la espada y la pared, pudo esquivar uno de sus golpes y dirigirlo al suelo, abriendo así un enorme cráter.
Si solo no lo hubiera esquivado, posiblemente estaría muerto.
Pero la suerte estaba de mi lado, ya que el monarca de la ira era mucho más fuerte de lo que se imaginaba y de un momento a otro este Monarca ya lo tenía en el suelo dandole fuertes golpes.
—Tenemos que hacer algo. No podemos dejar que Tadori muera— Dice Inos angustiada por la lamentable situacion en la que se encontraba Tadori.
—Estoy contigo Inos, vamos a darle una mano—
Estos bastardos eran más insoportables que Tadori, una mínima ayuda por parte de ellos sería el final de mi ascenso, por lo que tenía que impedir su intromisión.
—¡Calmense! Tadori tiene todo esto bajo control, además si van en este momento solo serán un estorbo y los matarán—
—Pero Tadori...
La expresión de desesperación en el rostro de Inos era estupenda. Solo necesitaba esperar un poco más y Tadori moriría.
—¿Qué está pasando?—Pregunta Yelos sorprendido mirando hacia donde estaba Tadori.
Al voltear la envidia el odió y todo mi estómago se revolvió, nunca paso por mi mente que ese desgracido podía liberar el poder de una arma espiritual.
[PUNTO DE VISTA, TADORI].
Al pronunciar esa palabra inmediatamente la sombra que producía mi cuerpo comenzó a extenderse por el suelo. Una leve sonrisa se formó en la comisura de mi boca por el gran alboroto que se iba a formar.
—Te lo he dicho, no soy el mismo de hace tres años—
Una espada comenzó a surgir de las sombras, apuntando a Maximus. Al ver esto, rápidamente me soltó y trató de destruirlo con su espada.
Mi cuerpo parecía estar lleno de energía, así que me levanté para darle lo que se merecía..
—Tu bastardo, como puede ser posible que hayas liberado la habilidad del arma espiritual además, ¿Qué clase de poder es ese?— Máximus cada vez estaba más irritado con el cambio de situación.
En cambio para mí, todo ésto había dado un giro tan drástico, era como si algo me estuviera dando una segunda oportunidad.
—Hasta aquí has llegado, Monarca de la irá, en este momento ya no eres un rival digno, así que dile a todos tu aliados que se marchen y dejen al reino de Elssia en paz, si no sufrirán las consecuencias—
—Que mierdas estás diciendo, ¡Todos Ataquen!—
Mi discurso no había sido acogido con éxito. El orgullo de Maximus era considerablemente superior a la totalidad de los demás, por lo tanto, no sería posible permitir que sea pisoteado de tal manera.
—Al parecer, mi buena voluntad no fue valorada—
Al pronunciar esto, comienzo a avanzar mientras, detrás de mí, la sombra que estaba extendida aumentaba su tamaño cada vez más.
Las diminutas esferas de color negro comenzaron a salir de ella como si fueran gotas de agua, y en menos de un pestañear había más de un centenar, las cuales se convirtieron rápidamente en espadas.
Ahora que poseía este poder, podía defender todo lo que me importaba.
—El que de un paso más, será perforado— Dije con un tono dominante, los aliados de Máximus no pudieron seguir avanzando, por lo que solo comenzaron a retroceder.
—Tu maldito—
Maximus se encontraba en una posición adyacente a la espada y la pared, y, sin duda, podría ser un adversario para mí, no obstante, si se dirigía hacia algo inusual, todas las espadas serían dirigidas hacia el individuo.
Pensé que todo había terminado y que, por fin, podría vengar a mis compañeros, pero no fue así.
De un instante a otro, un fuerte dolor procedente de mi pecho empezó a inmovilizarme. El dolor era completamente insoportable. Coloqué mi mano derecha en mi pecho tratando de apsiguar el dolor, pero nada cambiaba.
—¿Que es... este dolor en mi pecho?—
Caí de rodillas indefenso ante tal situación, mi poder estaba fallando pues las espadas oscuras estaban comenzando a desvanecerse.
Me dirigió mi mirada hacia la ubicación del grupo de guardias reales con el fin de observar su situación. Observé la inquietud que experimentaban, algunos individuos emitieron un grito de mi nombre, y intentaron brindarme asistencia, sin embargo, detuve la oportunidad de evitar su partida.
El dolor que sentía era insoportable, no tenía idea de a qué se debía, pero estando en este estado sabía que Maximus aprovecharía la situación.
Y efectivamente, no vasto mucho tiempo hasta que emitiera una nueva orden.
—A todas nuestras fuerzas, maten a estos imbéciles—
La orden fue atendida y los gritos de guerra no tardaron en surgir, mientras observaba cómo todos esos malditos se acercaban hacia nosotros.
Un sentimiento de incomodidad e indignación se intensificaron en mi organismo, pues por primera vez, poseía un poder suficientemente fuerte para enfrentar a un monarca, sin embargo, en este momento me encontraba atrapado en el suelo aguardando mi fallecimiento.
—Alto&
La escasa esperanza que me quedaba volvía a mostrar, una persona estaba de pie en frente, mi vista estaba algo nublada así que no podía ver exactamente quién era. Poco a poco todo comenzo a verse mucho mejor, entonces pude ver quién era.
—Ey Tadori, ¿Tan rápido decidiste rendirte?—
—¿¡Kronos!?— no puedo evitar gritar.
—Ey, ya te lo he mencionado, usa el Rey al inicio&
&Rey kronos, lo siento mucho, no pude hacer nada y los chicos... los chicos están en peligro por mi culpa— le digo con lágrimas en mis ojos.
—No te preocupes gracias a ti lograron resistir hasta que yo llegara y con respecto a los chicos ya me hice cargo—Dice Kronos con una enorme sonrisa en su rostro.
_¿Cómo que te hiciste cargo?— Le pregunto sorprendido.
—¿Que tal si dejamos eso para después?, ahora hay algo más importante, démosle una pálisa al idiota de mi hermano?— Kronos rectifica de manera inmediata, y voltea a observar a Máximus, quien se encontraba aguardando la presencia de Kronos.
—Maxi, Maxi, Maxi, hubiera preferido que me notificaras tu llegada con anticipación, así me hubiera vestido algo formal, pero bueno contigo todo es sorpresa, además hoy cometiste el mayor error de tu vida, el meterte en mi reino, asesinar a mi gente y acorralar a mis generales y eso me pone de muy mal humor—
La expresión en el rostro de Kronos provocó que mi organismo experimentara un estado de temor, cuando su actitud infantil se desvanezca y, a cambio, se produce una actitud más seria, significa que de verdad está enojado y lo que se viene será...
Irremediable...
—Hoy pagarás el precio de haberte metido con mi reino—
Con esas palabras, Kronos comienza a caminar lentamente en dirección de Máximus y, en un instante, se puso en frente de él, empuño su mano y, con un fuerte puñetazo, lo manda volar.
—Que comience la diversión—
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