NovelToon NovelToon
Imperfecto [Mpreg Libro 1]

Imperfecto [Mpreg Libro 1]

Status: Terminada
Genre:Embarazo no planeado / Apoyo mutuo / Contratadas / ABO / Médico-paciente / Completas
Popularitas:69.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Yaoi-Hands-Mio

Ilan tiene un grave complejo con su persona, el cual lo lleva al hospital y, luego, a terapia con Aidan, quien lo ayudará a superar su complejo y le enseñará que su auto percepción no es impedimento para lo que está por venir.

NovelToon tiene autorización de Yaoi-Hands-Mio para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10

Aidan

Ilan entró al consultorio logrando que levantara la vista hacia él. Me levanté rápidamente cuando cerró la puerta y me acerqué. Ni bien estuve delante suyo, me abrazó ocultando su rostro en mi pecho; algo había sucedido con él, ayer, mientras nos enviábamos mensajes, noté que algo no se encontraba del todo bien. Aun manteniendo el abrazo, lo llevé hasta la silla que se encontraba frente mi escritorio y lo senté, miré su rostro unos instantes; había estado llorando.

—¿Qué sucede? —puse mi silla junto a la de él y me senté como solía hacer—. ¿Tu padre te ha hecho algo nuevamente?

Sentí de inmediato un deseo fuerte por protegerlo de aquel hombre que le hace daño. Me estaba involucrando demasiado con él, pero a éstas alturas, ya no me importaba hacerlo; ya habíamos cruzado la línea de lo profesional.

—N-no, él se ha ido ayer —soltó un suspiro pesado—. M-mi madre ha regresado de Gales, pero es lo mismo de siempre. Nunca me presta atención, no le importo —volvió a suspirar bajando la mirada hacia sus manos—. Anoche me ha dicho que no quería ver mi asquerosa cara en la mesa, que le quitaba el apetito, así que me envió a comer o en mi cuarto, o en el que se suponía que era el lugar de servicio, aunque después de tantos años Ivana ya no lo usa por ser considerada parte de la familia. Pero parece que yo no puedo ser considerado como tal —noté que unas lágrimas comenzaban a resbalar por su mejilla, sin perder un segundo, las sequé con mi pulgar.

—Ilan...

Susurré sin intención de que me escuchara, pero ni bien lo nombré, levantó la mirada hacia mí dejándome ver que sus ojos y su rostro estaban rojos. Abrí la boca para decir algo, pero las palabras no salían; no tenía idea de qué decir para que no se sintiera así. Solté un pequeño suspiro, me acerqué a él y lo abracé. Acomodó su cabeza en mi hombro sollozando, aferrándose a mi como si fuese un niño pequeño.

—Tranquilo, Ilan —acaricié suavemente su espalda con una mano, mientras que con la otra acariciaba su cabello.

—L-lo siento —dijo sin despegar su cara de mi hombro y sin dejar de sollozar—. I-intento estar tranquilo, p-pero todo esto es más fuerte que yo. N-no puedo simplemente ignorarlo —sentí que se aferraba más a mí.

—Ilan —Lo separé de mí y posé mis manos en sus mejillas secando alguna que otra lágrima—. Sé que lo es, pero por eso estoy aquí contigo, para ayudarte a que eso no importe —aparté una de mis manos para ver la herida de su mejilla, él giró su cara para que no pudiera verla—. Es la cicatriz más bonita que he visto en mi vida —noté que su rostro se ponía aún más rojo de lo que lo estaba antes—. Sí, fue un error hacerle una herida así a un rostro tan lindo, pero no te ha restado belleza en lo absoluto —Ilan me miró avergonzado, ya había dejado de llorar, aunque sus lágrimas seguían resbalando por sus mejillas—. Ella está muy equivocada si piensa eso de tu rostro. Considero que eres muy lindo y no debo ser el único que lo piensa —en su rostro se formó una pequeña sonrisa vergonzosa. Desvió la mirada de mí.

—G-gracias, doctor.

Habló con la voz algo quebrada aún. Tomó mis manos, pero no las alejó de su rostro, sino que las apretó un poco contra sus mejillas. Ante su acción le dediqué una pequeña sonrisa cariñosa. Se acercó a mi rostro disparando mis alarmas; besarlo aquí era peligroso, no debería hacerlo. ¿Qué tal si nos veía alguien? ¿Cómo me verían luego de eso?

—Ilan... —susurré logrando hacer que me mirase. Estábamos bastante cerca, tragué saliva algo nervioso.

—Lo siento, no debería hacerlo en tu trabajo.

Antes de que siquiera pudiera razonarlo, lo besé. Ilan correspondió al instante, pero el beso no duró mucho. Nos separamos rápidamente para evitar que alguien nos viera por accidente.

—Creí que no lo harías —volvió a abrazarme hundiendo su cara en mi hombro nuevamente—. Me gusta mucho abrazarte, me haces sentir querido.

Acaricié su cabello suavemente, abrazándolo más a mi cuerpo. Al cabo de unos instantes se separó un poco de mi para mirarme.

—¿D-de verdad te parezco lindo aún con mi cicatriz? —asentí consiguiendo que en su rostro apareciera un pequeño sonrojo. Pasé mi mano por su mejilla, acariciándola suavemente.

—Ven conmigo, ya sabes a qué hora salgo de la clínica —tomé sus manos—. No tienes por qué aguantar eso. Podemos trabajar con eso en mi casa —me miró unos instantes en silencio, bajó la mirada a nuestras manos y luego soltó un suspiro.

—No tienes que trabajar fuera de tus horas laborales. No quiero molestarte.

—Quiero ayudarte, más allá de que seas mi paciente —admití, aunque no estuviera muy seguro de que Ilan entendiera a qué me refería concretamente; ni siquiera yo entendía del todo como quería verlo—. No eres ninguna molestia para mí, Ilan —me miró nuevamente.

—Está bien. Iré por la noche —sonreí y le besé en la mejilla.

—Te esperaré —asintió. Ambos nos levantamos y nos quedamos mirando unos instantes en silencio.

—¿De verdad crees que soy lindo? —preguntó nuevamente.

—Sí, Ilan. Sinceramente lo creo —desvió la mirada de mi—. Creo que eres muy lindo. No te conozco sin esa herida, pero eres lindo aún con ella —me acerqué un poco más a él consiguiendo que levantara su rostro hacia el mío—. No te preocupes por esa herida, ¿sí? Lo que más llama la atención de tu rostro son tus ojos, son muy bonitos —noté como su cara lentamente se tornaba más roja de lo que estaba; parecía que Ilan auténticamente sentía algo por mí.

—E-está bien... —apartó la mirada nuevamente—. Ya es hora de que me vaya, doctor. Lo veré más tarde —asentí acercándome a su rostro para besar justo encima de su cicatriz, luego le di un corto beso en los labios. En su rostro se dibujó una sonrisa ladina.

—Nos veremos luego. Te estaré esperando.

Asintió, volvió a darme un beso rápido, luego salió del consultorio. Me quedé allí parado unos segundos completamente en blanco; siempre que estaba con él, me quedaba así y aún peor si acababa de besarlo, como ahora. Solté un suspiro y me senté frente al escritorio, ni bien lo hice, sonaron unos toques en la puerta y al instante esta se abrió dejándome ver a mi próximo paciente.

Pasé prácticamente todo el día ansioso de que llegara la hora de volver a mi casa; estaba impaciente por estar con él. Cuando el trabajo se terminó, me puse mi abrigo, tomé mis cosas y salí como un rayo hasta mi auto. Esta vez tenía la suficiente suerte como para no cruzarme con Lyubina y que me arruinara el día. Llegué a mi casa rápidamente, aún Ilan no estaba en mi puerta y no sabía a qué hora estaría aquí, así que comencé a ordenar y limpiar. Empecé con la sala y la cocina, luego seguí con el piso de arriba, dejando para el final la habitación de huéspedes que usaba él cuando se quedaba, aunque luego de la última vez que se quedó, no estoy muy seguro de que vuelva a usarla. Al terminar, bajé a la sala a esperarlo. No pasaron ni cinco minutos de que me senté en el sillón, que el timbre sonó, me levanté, me acerqué a la puerta y la abrí.

—Hola —sonreí apartándome para dejarlo pasar. Ilan entró sin decir nada—. ¿Tienes frío? Puedo prepararte café si quieres —negó con la cabeza—. ¿Te encuentras bien? —soltó un suspiro.

—Mi padre me ha echado hasta que mi madre se vaya, es decir, hasta dentro de dos semanas —se volvió hacia mi dejándome ver su rostro al fin, tenía los ojos rojos y uno de ellos, además, morado—. Estaré hasta mañana aquí. Luego iré con Aksel, no quiero molestarte por tanto tiempo —negué con la cabeza, haciendo que me diera su mochila y se sacara el abrigo.

—Ven —dije dirigiéndome a las escaleras—. Antes que nada —subí un escalón y me giré hacia él—. ¿Quieres quedarte en la habitación de huéspedes, o prefieres usar mi cuarto? —él se me quedó mirando unos instantes en silencio.

—N-no lo sé. ¿Q-quieres que durmamos juntos?

¿Realmente quería pasar otra barrera más? Mierda, a estas alturas ya no debería fijarme en esto, ya había roto más de una regla. Al paso que iban las cosas, seguramente llegaríamos aún más lejos.

—Sí, me gustaría que durmamos juntos.

Sonreí para luego subir las escaleras. Escuché sus pasos apresurarse hacia mí. Me dirigí hasta mi cuarto, dejé su mochila y su abrigo sobre una cómoda, luego me senté en la cama, haciéndole una seña para que se sentara también, lo cual hizo con la cabeza a gachas.

—Dime, ¿qué ha pasado? —me dirigió una mirada que rápidamente volvió a posarse en sus manos.

—Es una larga historia, doctor.

—Tenemos toda la noche —tomé una de sus manos—. Si quieres que te ayude necesito que hables conmigo para que pueda hacer algo —levantó la mirada nuevamente hacia mí en completo silencio—. Ilan —soltó un suspiro, se acercó más a mí y colocó su cabeza en mi hombro al tiempo que entrelazaba nuestros dedos.

—No quiero hablar de esto ahora, solo quiero quedarme contigo y tener un momento de paz —sonreí colocando mi cabeza sobre la suya.

—Haces que me sienta como cuando tenía quince años —reconocí con cierta vergüenza.

—¿Cómo cuando tenías quince años? ¿Por qué? —Se apartó un poco para mirarme.

—Era muy enamoradizo y tenía sentimientos muy fuerte por las niñas que me gustaban —sonreí—. Haces que me sienta igual de tonto que en esa época —noté como en sus mejillas se formaba un pequeño sonrojo—. Aún no tengo muy claro que es lo que siento, pero no creas que estoy jugando contigo de alguna manera, porque no es así.

—¿H-hay posibilidades de que te guste, entonces? —lo consideré unos segundos y luego asentí.

—Si algo más pasa entre nosotros, ya no podré ser tu psicólogo. Tendré que derivarte a alguien más —le expliqué.

—O darme el alta —colocó su cabeza en mi hombro nuevamente—. Cuando estoy contigo estoy bien, no necesito más terapias que tú, Aidan —sonreí acariciando el dorso de su mano con suavidad.

---------------------------------------------------------------------------

Luego de la cena, Ilan y yo nos sentamos en el sillón a ver televisión cubiertos con una frazada, dado al frío que hacía. Miré a Ilan, nos encontrábamos cada uno en un extremo del sillón, él se encontraba mirando su celular, sonriendo de vez en cuando.

—Deja de mirarme —dijo de repente levantando la mirada hacia mí—. No te creas que no me doy cuenta de que lo haces —sonrió acercándose a mi aún por debajo de la frazada, acomodó su cabeza en mi pecho y volvió a fijar la vista en su celular—. Aksel dice que está comenzando a llover y con el frío seguramente mañana amanecerá nevado —volvió a bloquear el celular, crucé mi brazo alrededor de sus hombros acercándolo un poco a mí. Ahora se encontraba recostado contra mi pecho—. ¿Y si nos acostamos? Vamos a estar más cómodos.

Se apartó un poco de mi acostándose en el sillón, imité sus acciones cruzando mi brazo alrededor de él nuevamente, mientras Ilan se recostaba en mi pecho, comencé a acariciar su cabello con suavidad. Desvié la mirada hacia el ventanal, las cortinas no se encontraban completamente cerradas, por lo que podía ver que, como había dicho antes Ilan, estaba lloviendo.

—¿Te gusta la nieve? —asintió levantando la mirada hacia mí.

—Cuando era pequeño, Ivana solía jugar conmigo los días de nieve —sonrió—. Luego, cuando conocí a Aksel, salíamos él y yo. Aún lo hacemos al menos un par de veces —sentí como pasaba su brazo alrededor de mi cintura abrazándome, acomodándose nuevamente en mi pecho—. Podríamos jugar con la nieve nosotros también —sonreí; no jugaba con nieve hacía años, lo hacía cuando era un niño pequeño con mi hermana—. Estoy ansioso por que nieve —dijo en un tono sosegado. Mentiría si dijera que yo no lo estaba también; Ilan era, sin dudas, un soplo de aire fresco para mi vida.

1
Denny Lopez
linda historia me engancho desde el inicio gracias por compartir, sigue escribiendo,
MioSakine: muchísimas gracias 😊💖💖
total 1 replies
Denny Lopez
me alegra así se sana tu corazón
Denny Lopez
si, si, como marido cuando sabe lo que tiene llora por lo perdido
Denny Lopez
as se habla Ilan
Denny Lopez
pensé que había perdido la memoria🤔 si seguro si, aaaaah ya la acaba de recuperar y se acordó de su HIJO😤
Denny Lopez
arrepentimiento tarde o temprano llega🥺 pero es tarde tara muy tarde
Denny Lopez
ahora sí es tu hijo😤
Denny Lopez
uno la nombra y ella aparece
Denny Lopez
yo no confiaba mucho en tara será que si cambio ?
Denny Lopez
ooohhhh que lindo 😍
Denny Lopez
los ojos de mi hija , cuando nació eran azul y luego gris y hoy día los tiene verdes 😍
Denny Lopez
😤😡pero que le pasa a este tipo, tiene par de cucarachas en el cerebro. pobre cucarachas han de estar bien mal allí adentro 😅🤭😌
Ilan me encanto qele hicieras frente estás agarrando confianza eso me gusta.
Denny Lopez
está mujer ya me tiene verde ,
Denny Lopez
y ahora vas a mencionar eso estoy queme como las uñas por saber cómo serán tus padres
Denny Lopez
seguro son excelentes padres 😍
Denny Lopez
entiendo pero deberías referirlo a otro doc para q puedas ayudarlo mejor .
Denny Lopez
y eh aquí el meollo de asunto , la perra acosadora 🤭
Denny Lopez
🥺
Denny Lopez
no creo Jamás uno trata a sus hijos mejor que como trataron a uno , aunque llevemos ese patrón . no se repite no, y no, tú serás e mejor para tu bb, y podrás hacer con el lo que no hicieron contigo
Denny Lopez
no Aidan no creo que sea eso, imagino que el está así porq sus padres son la propia 💩 y el no quiere que su BB pase lo mismo, pero tú si amas ese BB y e también
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play