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DIVA RENACIDA

DIVA RENACIDA

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Época / Mujer poderosa
Popularitas:3.3k
Nilai: 5
nombre de autor: More more

Estaré subiendo capítulos diario y es una historia corta sin muchas complicaciones y personajes

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CAPÍTULO 10

El sol de la mañana se filtró por los ventanales del palacio de los Belmont, iluminando un ajetreo de sedas y perfumes. La habitación de Evelyn era un santuario de feminidad y poder.

Su madre, la Duquesa, con lágrimas en los ojos, ajustaba el último encaje del vestido: una obra maestra de seda blanca con hilos de plata que pesaba lo justo para dar un porte regio.

​De pronto, la puerta se abrió con firmeza. Un hombre alto, con el uniforme de la caballería de élite y el rostro curtido por el sol de las fronteras, entró con paso decidido.

Era Alexander, el hermano mayor de Charlotte, que regresaba de su misión secreta justo a tiempo.

​—¿Es esta la pequeña pavo real que dejé hace un año? —preguntó Alexander, con la voz quebrada por el asombro—. Charlotte... pareces una emperatriz.

​Evelyn sonrió y lo abrazó. —Ya no soy una niña, hermano. Ahora yo muevo las piezas del tablero.

​El Duque de Belmont entró poco después, ofreciéndole el brazo con orgullo infinito. Al llegar a la Catedral, el silencio fue absoluto. Mientras caminaba hacia el altar, Evelyn vio a la nobleza inclinarse a su paso. Maximilian la esperaba al final del pasillo, luciendo imponente, con sus ojos verdes fijos en ella como si fuera el único objeto de valor en el universo.

​Frente al obispo, los votos no fueron los tradicionales de sumisión. Maximilian tomó las manos de Evelyn y, con voz profunda, declaró:

—No te tomo como mi propiedad, sino como mi soberana. Prometo ser la espada que proteja tu imperio y el hombre que adore tu fuego hasta mi último aliento.

​Evelyn, sosteniendo su mirada con la seguridad de una diva que ha conquistado el escenario más difícil, respondió:

—Te tomo como mi igual y mi refugio. Construiremos un reino donde la inteligencia sea nuestra ley y nuestra pasión el motor de cada amanecer.

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​Tras el banquete, el carruaje los llevó a la residencia de los Sterling.

La habitación nupcial estaba impregnada del aroma de rosas blancas y sándalo. Para Evelyn, este era un momento trascendental; era la primera vez que este cuerpo joven y virgen experimentaría el placer, pero ella, con su alma de mujer experimentada, sabía exactamente cómo llevar las riendas.

​Maximilian la ayudó a desvestirse con dedos temblorosos, maravillado por la blancura de su piel bajo la luz de las velas.

Cuando finalmente quedaron piel con piel sobre las sábanas de seda negra, el contraste era embriagador.

​—Charlotte... tengo miedo de romperte —susurró él, su respiración agitada rozando el cuello de ella.

​—No te detengas, Max. No soy de cristal —respondió ella, guiando sus manos—. Déjate llevar por mí.

​Evelyn decidió que esta noche Maximilian conocería un placer que los libros de etiqueta de este siglo jamás mencionarían. Con la destreza de quien conoce el mapa del deseo, se deslizó por su cuerpo atlético.

Maximilian soltó un jadeo de sorpresa cuando ella lo reclamó con sus labios de una manera que él, un guerrero acostumbrado a la tosquedad de la época, nunca imaginó.

​Él arqueó la espalda, sus manos se enterraron en las sábanas de seda mientras un gemido profundo y gutural escapaba de su garganta.

Evelyn jugaba con el ritmo, usando su inteligencia para explorar cada reacción de él, llevándolo al borde del abismo.

Maximilian jadeaba, su pecho subiendo y bajando con violencia, completamente sumiso ante la técnica y la entrega de su esposa.

​—Charlotte... por Dios... —logró articular él, con los ojos nublados por un éxtasis desconocido.

​Cuando finalmente se unieron, la delicadeza de la primera vez del cuerpo se mezcló con la pasión ardiente de sus almas.

Maximilian la reclamó con una intensidad protectora, mientras ella lo envolvía, sintiendo cada latido, cada jadeo compartido. Fue una danza de poder y entrega donde no hubo secretos.

Maximilian terminó rendido sobre su pecho, exhausto y completamente devoto a la mujer que no solo había reformado su reino, sino que había reclamado su cuerpo y su alma.

​La Patética Visita del Pasado

​A la mañana siguiente, mientras desayunaban en la terraza bañada por el sol, un guardia anunció que el viejo Marqués, padre de Julian, suplicaba una audiencia en la puerta principal.

​Evelyn, luciendo una bata de seda que dejaba ver las marcas de la pasión de la noche anterior en su cuello, bajó a recibirlo. El Marqués estaba demacrado, con el sombrero en la mano, luciendo como una sombra del hombre arrogante que fue.

​—Lady... Gran Duquesa —tartamudeó el hombre—. Mi casa está en la ruina. Julian ha perdido el juicio por esa mujer... Por favor, en memoria de nuestra antigua cercanía, pida a la Reina que no nos expropie las tierras.

​Evelyn tomó un sorbo de café, observándolo con una frialdad absoluta.

—Marqués, la memoria es un lujo que solo los que actúan bien pueden permitirse. Usted permitió que su hijo insultara a una Belmont. Usted permitió que una víbora como Rose se burlara de mi familia.

​—¡Fue un error de juventud! —suplicó el hombre.

​—No, fue un error de cálculo —sentenció Evelyn—. Julian no buscó a una "doncella", buscó un espejo de su propia mediocridad. No moveré un dedo. De hecho, acabo de comprar la deuda de su mansión.

Mañana, su casa pertenecerá a la Fundación L'Éclat. Será un centro de formación para jóvenes talentosas que, a diferencia de su hijo, sí saben lo que es el valor real.

​El Marqués cayó de rodillas, pero Evelyn ya le había dado la espalda. Maximilian bajó las escaleras y la rodeó con su brazo, mirando al viejo con desprecio.

​—Váyase —dijo Maximilian—. Mi esposa tiene un ducado que dirigir, y nosotros tenemos una vida que disfrutar. No desperdicie más de nuestro tiempo.

​Evelyn subió los peldaños con la cabeza en alto. El drama de los Belmont había terminado; ahora comenzaba la leyenda de los Sterling.

1
❤️More more❤️
Evelyn su kombre en el mundo moderno y Charlotte su nombre de renacida
Nicol Basauri
es buenisimo en serio como transforma todo la diva y sus hijos
Diana Garzon
se llama Evelyn o Charlotte me confunde
Kira Javan
pienso que vamos bien
que no tiene una obsesión por humillar más de lo debido.
y que el pelirrojo va hacer su piedra de tropiezo. 😂
Iliana Curiel
Me encantó el comienzo y nuestra prota más ❤️❤️❤️
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