NovelToon NovelToon
YO, ¿POBRE? NI MUERTA

YO, ¿POBRE? NI MUERTA

Status: En proceso
Genre:Yuri / Omegaverse / Posesivo
Popularitas:3.2k
Nilai: 5
nombre de autor: maite lucía

En un mundo de depredadores, el hambre es más fuerte que el miedo."

En una sociedad regida por las Jerarquías de Oro, donde el aroma de un Alpha puede doblegar voluntades y los Omegas son meros accesorios de estatus, Fabiana Lagos ha decidido romper las reglas. Criada en la miseria asfixiante de "El Cinturón", Fabiana no busca amor ni redención; busca el poder que solo el dinero puede otorgar. Ella es una Omega recesiva: invisible para el radar de muchos, pero con una voluntad de hierro que compensa su biología "débil".


Su objetivo es Alessandra Volkov, conocida como la "Viuda de Hierro". Una Alpha Pura cuya sola presencia colapsa el sistema nervioso de quienes la rodean y cuyas finanzas mueven los hilos del mundo.

En este duelo de voluntades, la línea entre la ambición y la supervivencia se desdibuja.

¿Podrá Fabiana cobrar su cheque antes de que el sistema nervioso, su corazón se calcine bajo el toque de la Viuda de Hierro?

NovelToon tiene autorización de maite lucía para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10

La Catedral de San Judas Tadeo, una joya arquitectónica de mármol blanco y vitrales que filtraban la luz del sol en tonos amatista y oro, se erguía como el escenario final de una farsa perfecta. Las flores —orquídeas raras traídas de los invernaderos privados de los Volkov— adornaban cada banco. La alta sociedad, el Consejo de Alphas y los magnates que controlaban el flujo de energía global estaban allí, luciendo sus mejores galas, pero todos compartían un mismo sentimiento: una curiosidad morbosa por ver a la "Viuda de Hierro" reclamar a la hija del Cinturón.

Fabiana caminaba hacia el altar con una elegancia que dejaba sin aliento. El vestido de encaje francés flotaba a su alrededor, pero bajo la tela, su corazón era una piedra fría. Roberto, su padre, la llevaba del brazo con los ojos empañados, mientras Lucía, sentada en la primera fila, la miraba con una mezcla de orgullo y terror. Lucía aún sentía el rastro del perfume de Victoria en su propia piel, un secreto que quemaba bajo su vestido de dama de honor.

Al llegar al altar, Alessandra la esperaba. La Alpha lucía imponente en un traje de gala color carbón, su aroma a tormenta y sándalo dominando el espacio sagrado. Cuando Alessandra tomó la mano de Fabiana, la conexión eléctrica fue instantánea, pero esta vez, Fabiana no sonrió con sumisión.

—Estás hermosa —susurró Alessandra, sus ojos grises recorriendo el rostro de la Omega con una intensidad que casi parecía devoción.

—Ahorra tus elogios para los invitados, Alessandra —respondió Fabiana en un susurro gélido mientras se posicionaban frente al obispo—. No he olvidado lo que dijiste en tu oficina. No soy tu sustituta, y tú no eres mi amor. Eres mi cajero automático, y yo soy tu seguro biológico. En cuatro años, cuando el heredero tenga la edad suficiente, firmarás el divorcio y me darás mi fortuna. Ese es el trato. No lo olvides.

Alessandra apretó la mano de Fabiana con una fuerza que rozaba el dolor, una sonrisa depredadora dibujándose en sus labios.

—Tienes cuatro años para intentar no enamorarte de mí, pequeña. Pero hoy, ante el mundo, eres mía.

El intercambio de votos fue una coreografía de poder. Las fotos capturaron el momento exacto en que Alessandra deslizó el anillo de diamantes negros en el dedo de Fabiana: una marca de propiedad envuelta en lujo. Cuando el obispo pronunció las palabras finales, Alessandra tomó a Fabiana por la cintura y la atrajo hacia ella.

El beso fue cinematográfico. Húmedo, posesivo y cargado de una rabia sexual que los invitados interpretaron como pasión pura. Alessandra mordió el labio inferior de Fabiana, saboreando el desafío, mientras las manos de la Omega se aferraban a los hombros de la Alpha, no por afecto, sino para no caer ante la potencia de sus feromonas.

Mientras los invitados aplaudían, una figura envuelta en un abrigo oscuro entró por la puerta lateral de la catedral. Era Elena. Había pasado la noche en vela, debatiéndose entre el miedo y el deber. Al ver a su hija en el altar, besando a la mujer que alguna vez fue su todo, sintió que el mundo se detenía.

Ivanov, observando desde el coro alto, hizo una señal a Dante.

—Es hora. Que empiece el espectáculo.

Las pantallas gigantes instaladas para que los invitados vieran los detalles de la ceremonia parpadearon de repente. No mostraron las fotos de la recepción, sino documentos confidenciales con el sello del "Experimento 04" y grabaciones de audio de hace más de veinte años.

El murmullo en la catedral se convirtió en un silencio sepulcral.

Alessandra se separó de Fabiana, sus ojos fijos en las pantallas. Vio su propia firma en los documentos de genética. Vio el nombre de Elena Lagos vinculado a una compatibilidad del 99%. Y luego, apareció el video: Elena, joven y asustada, hablando ante una cámara oculta sobre la noche del celo olvidado.

"Alessandra no lo sabe... ella perdió el conocimiento. Pero esa noche concebimos. Ella cree que huí porque no la amaba, pero huí para salvar a mis hijas de sus propios experimentos."

Alessandra sintió que el aire se volvía plomo. Se giró lentamente hacia el pasillo central y allí, de pie entre las sombras, vio a Elena.

—¿Elena? —el nombre salió de sus labios como una súplica rota.

La Viuda de Hierro, la mujer incapaz de sentir, dio un paso hacia abajo del altar, ignorando a su nueva esposa, a los invitados y a las cámaras. Su mirada estaba clavada en la mujer que amó y perdió. Fue un momento de vulnerabilidad absoluta. Alessandra parecía una niña perdida frente al fantasma de su pasado.

Elena caminó hacia ella, sus ojos llenos de lágrimas.

—Alessandra... detén esto. No puedes casarte con Fabiana.

—¿Por qué me dejaste? —preguntó Alessandra, su voz quebrada, ignorando el caos que estallaba a su alrededor—. ¿Por qué me condenaste a más de veinte años de odio?

—Para proteger a mis hijas—respondió Elena, su voz resonando en toda la catedral a través de los micrófonos que Ivanov había dejado abiertos—. Fabiana es hija de Roberto, Alessandra. Pero Lucía... Lucía es tuya. Ella es la verdadera heredera Volkov. La sangre que buscas está en la hermana de tu esposa.

El estallido de asombro fue ensordecedor. Victoria Thorne, sentada a pocos metros de Lucía, se puso de pie de un salto, su rostro pasando de la palidez al shock absoluto. Miró a la joven Omega a su lado, la chica a la que hace unos días que acababa de besar con obsesión, y se dio cuenta de que se había enamorado de la hija biológica de su mejor amiga.

Fabiana, plantada en el altar, observaba la escena con una risa amarga escapando de sus labios. La ironía era perfecta. Ella se había vendido por poder, solo para descubrir que el verdadero trono siempre le perteneció a su hermana "mediocre".

—¡Malditos sean todos! —gritó Fabiana, lanzando su ramo de orquídeas al suelo—. ¡Toda mi vida siendo la sombra para que al final la corona sea de ella!

En ese momento, Ivanov y los hombres del Consejo de Alphas irrumpieron por las puertas principales, armas en mano.

—Alessandra Volkov —gritó Ivanov desde el balcón—. Por traicionar los estatutos del Consejo y ocultar información genética vital, quedas destituida. Y la heredera... Lucía Lagos... viene con nosotros.

Esa misma noche - El refugio de seguridad

La boda había terminado en un tiroteo y un secuestro frustrado. Alessandra había logrado llevarse a Fabiana, Lucía y Elena a una de sus casas de seguridad en las montañas, pero el daño estaba hecho.

Alessandra estaba sentada en un sillón de cuero, bebiendo directamente de una botella. Elena estaba frente a ella, curando una herida en el brazo de la Alpha. El contacto era eléctrico, cargado de un amor que se negaba a morir a pesar de las décadas y las mentiras.

—Me mentiste, Elena —susurró Alessandra, cerrando los ojos ante el roce de los dedos de la Omega—. Me dejaste morir por dentro mientras criabas a mi hija en la miseria.

—Era mejor que criarla en tu mundo de cristal y sangre, Ale —respondió Elena, su voz suave y llena de dolor—. Mira en lo que te convertiste. Mira lo que le hiciste a Fabiana.

Mientras tanto, en la habitación contigua, Fabiana se miraba al espejo, todavía vestida de novia pero con la tela desgarrada. La puerta se abrió y Alessandra entró. La tensión entre ellas ya no era de negocios, era de odio puro y una atracción destructiva.

—¿Vas a ir a buscar a tu "verdadero" amor ahora? —escupió Fabiana—. ¿O vas a usarme como consuelo porque no puedes tener a mi madre?

Alessandra no dijo nada. Se acercó a ella con la velocidad de un depredador. La acorraló contra el espejo, sus manos apretando las nalgas de Fabiana con una fuerza salvaje. El beso que siguió no tuvo nada de la belleza de la catedral. Fue rudo, cargado de una dominancia feroz. Alessandra mordió el hombro de Fabiana hasta sacarle sangre, reclamándola en medio del caos.

—Sigues siendo mi esposa —gruñó Alessandra contra su piel—. Y si Lucía es mi hija, eso te convierte en la madre de mis intereses, quieras o no. No te daré el divorcio. No te daré la fortuna. Te daré el infierno que elegiste al entrar en mi gala.

Fabiana respondió con un gemido de placer y rabia, envolviendo sus piernas alrededor de la cintura de Alessandra mientras el espejo se empañaba con su calor.

En la sala de estar, Lucía miraba por la ventana. Victoria Thorne apareció en la oscuridad, su silueta plateada bajo la luna.

—No me importa de quién seas hija, Lucía —dijo Victoria, su voz llena de una obsesión peligrosa—. Eres mía antes de que fueras una Volkov. Y no dejaré que nadie, ni siquiera Alessandra, te arrebate de mi lado.

La red se había roto, pero las piezas estaban más afiladas que nunca. La guerra por el imperio Volkov acababa de empezar, y las hermanas Lagos estaban en el centro de un incendio que amenazaba con consumirlo todo.

Continuará...🔥

1
Zlahi Magica
¿Principessa? ¿Eh?
Michica Omegavers: Es princesa en español está escrito en Italiano 🥰
total 1 replies
Zlahi Magica
Hay un error ortográfico de la niñera.
Zlahi Magica: Na, no es gran cosa.
total 2 replies
Zlahi Magica
Jajajaja, nuevo halago en la lista: “Quiero verte redonda”.
Zlahi Magica
🔥 Picante, picante🔥.
Zlahi Magica
Picante final, me encanta.
Zlahi Magica
Uuuhh, dramon.
Zlahi Magica
Buen capitulo.
Zlahi Magica
Interesante capitulo.
Zlahi Magica
Buen capitulo.
Zlahi Magica
¿Fabiana no se le ocurrió grabar las sesiones de sexo y mandarla a Alessandra? Tipo, revelando lo que está haciendo.
Michica Omegavers: esa es una buena idea pero no se puede porque cómo sabes Alessandra no es una persona fácil de engañar después de todo ella es posesiva y si se entera de eso no se sería algo bueno para Fabiana 🤭
total 1 replies
Zlahi Magica
Ouch, eso sí que dolió, uffff.
Zlahi Magica
Bien, interesante capitulo. Aunque es odioso que Noveltoon límite el erotismo.
Zlahi Magica: Siiii, espero que el mío no tenga amonestaciones.
total 2 replies
Zlahi Magica
Uuhh, interesante.
Zlahi Magica
Uuuhh, picante.
Michica Omegavers
Alessandra quería ganar la confianza de Lucia dándole bienes acciones empresas propiedades que pertenecía los quería transferir a Lucia
Zlahi Magica
Bien, bien, interesante capitulo.
Zlahi Magica
Interesante capitulo.
Zlahi Magica
Bonito apellido.
Zlahi Magica
Buen capítulo.
Zlahi Magica
Depresión Postparto, no adaptación postparto.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play