Valeria siempre soñó con la vida de una persona, sintiendo que la conocía. Descubre que lo que soñó es similar a una novela que lee, disgustandole el final. De camino a su empresa muere en un accidente de tráfico. Despierta y una chica le dice que si le hace un favor ella le concederá lo que quiera.
Es entonces que Valeria rencarna en Rebecca la madre de la supuesta villana. Pero ella va a cambiar el trágico final de la madre de la villana, porque ella no piensa morir por una dichosa obsesión.
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Capítulo 10
Ya en el jardín de la mansión del marquesado se encontraban reunidos todos los sirvientes, los cuales no entienden el porqué los han mandado a llamar. Pero se sorprenden aún más cuando Rebecca aparece siendo guiada por Kaya.
– Bien muchos se preguntarán a qué se debe esta reunión – sigue caminando observando a cada uno de los sirvientes – es para informarles que a partir de hoy yo seré quien me haga cargo del Marquesado, mi nombre es Rebecca Ibek Whitney, hija de los archiduques Ibek. Pueden retirarse
Todos volvieron a sus obligaciones, algunos estaban contentos con que Rebecca fuera la nueva Marquesa, estos eran los empleados que llevaban trabando en la mansión desde que eran jóvenes, en cambio, los que habían sido contratados por el que se hace llamar Marqués no estaban muy contentos con que los fuera a mandar una mujer.
Rebecca se dirigió siendo guiada por Kaya a la oficina administrativa, al llegar allí se encontraba sentado en la silla tras el escritorio el señor que se cree Marqués. Quien al verla solo sonríe de lado.
– Señorita Rebecca, no esperaba verla por aquí
– Marquesa o Lady para ti – camino hasta donde estaba aquel señor – y que yo recuerde tienes que hacerme una reverencia cada vez que me veas o se te olvida quien soy
– Lo siento Señorita Rebecca, pero yo no tengo por qué hacerle ninguna reverencia, yo soy el Marqués, dueño y señor de estas tierras
– Ya me estás cansando
Rebecca utilizo su poder de viento para empujar al señor lejos de ella, haciendo que saliera volando contra la pared. Rebecca se acercó lentamente a él y lo tomó del cuello levantándolo en el aire
– Si no te queda claro quien soy te lo demostraré, no me gustan los hombres como tú, y menos que me miran con tanto morbo
Enseguida por el alboroto entraron los guardias del Marquesado quienes al ver la situación intentan separar a Rebecca de aquel hombre.
– Arresten a esa loca – señala a Rebecca – ha intentado matarme a mí el Marqués
– Por dios – pone los ojos en blanco – ya deja de creerte dueño y señor que no lo eres – mira fijamente a los guardias – lleven lo al calabozo
Los guardias arrastran al hombre fuera de la vista de Rebecca y ella solo le ordena a Kaya que llame a las sirvientas para que limpien el desastre de la oficina, y que le lleven los libros de administración del marquesado a la otra oficina.
Rebecca paso la tarde entera revisando los libros contables encontrando algunas fallas y falsos presupuestos en el dinero que se utiliza para las construcciones del pueblo. Además de encontrar que hay sirvientes que están relacionados también con estos desvíos de dinero.
– Parece que tendré que hacer una limpieza por las ratas
Rebecca sale del despacho dirigiéndose al comedor allí le sirven la cena y después de comer se retira a su habitación, ya mañana se encargará de las ratas.
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En los pueblos del marquesado ya se corría el rumor de la nueva Marquesa, quien apenas llegó puso orden en el marquesado mandando a ejecutar al que se estaba encargando del marquesado y algunos sirvientes que estaban involucrados en el desvió de fondos.
En tan solo una semana las cosas cambiaron Rebecca empezó por la mansión, se despidieron a todos aquellos que no querían estar bajo el mando de una mujer y quienes le eran leales al señor Tomás. Se contrataron nuevos empleados más capacitados. También recorrió los pueblos del marquesado viendo que le faltaba a las personas, donde descubrió que las áreas más pobres apenas tenían para comer, así que con ayuda del archiducado de sus padres pudo enviar ayuda estas personas, además de que empezó a invertir en pequeños negocios.
El marquesado era rico en minerales, así que Rebecca aprovecho esta ventaja e invirtió en una pequeña joyeria, donde la dueña del lugar tenía buenas ideas para la confección de joyas. Además de contrato a un arquitecto para que la ayudara con los planes que tenia para el Marquesado en el futuro.
Ya en la noche se encontraba Rebecca en su habitación terminando de revisar unos informes, cuando siente que alguien se para detrás de ella.
– Sabes que son las puertas, ¿verdad? – sigue revisando los informes sin darse la vuelta –
– Si, pero es más fácil entrar directo
– Y bien – se da la vuelta observando fijamente a Nick – ya está hecho
– La chica ya fue enviada a la escuela de señoritas, y la otra chica Sabrina, fue enviada a un monasterio para que se arrepienta de lo que hizo.
– Buen trabajo Nick
– Por cierto voy a estar una temporada lejos de aquí
– ¿A dónde vas? – despega su vista de los papeles y lo mira – y por cuanto tiempo
– Me voy a una misión en el continente de Skaad – la sigue mirando y es cuando se da cuenta de que Rebecca solo se encuentra en unos pequeños shorts negros de encaje de dormir a juego con una blusa de tirantes –
– Se puede saber por qué te das la vuelta – se dirige hacia Nick llegando hasta donde está – oye Nick no piensas responder mi pregunta – le toca el hombro para que sé dé la vuelta –
– No se por cuanto tiempo me voy – se quita la mano de Rebecca del hombro – y podrías por favor cubrirte
– Que – Rebecca se miró a sí misma y luego sonrió – mi ropa no tiene nada de malo, es con lo que suelo dormir o por las noches o andar por la mansión a estas horas – se encoge de hombros –
Nick se giró de golpe hacia ella, estaba molesto por lo que había escuchado, y fue que se percató de la son risita que tenía Rebecca entre sus labios.
– Que te causa tanta gracia – se cruza de brazos aún enojado –
– Es que si vieras tu cara también estarías muerto de la risa – se echo a reír mientras Nick la miraba con mala cara –
– Rebecca esto es serio sabes lo que podrían pensar los demás de ti, te recuerdo que la mayoría de los guardias son hombres
– Y eso que más da, muchos podrán desearme, pero no tenerme – se encoge de hombros – además que te importa a ti quien me mira y quien no – se acerca a él – te recuerdo que soy una persona libre que puede hacer con su vida lo que quiera
– A sí – la mira seriamente –
– Sí – se acerca más a él – y tú n...
Rebecca se quedó con las palabras a medias porque Nick la había silenciado con un beso, del cual Rebecca se sorprende, pero al final termina correspondiendo. Nick la toma de ambos muslos y la carga hasta apoyarla encima del escritorio donde Rebecca estaba revisando los papeles.
Rebecca paso sus manos a través del cuello de Nick profundizando aún más el beso, que desbordaba deseo y lujuria. Nick empezó a acariciar la piel expuesta de Rebecca y fue subiendo sus manos hasta meterlas por debajo de la blusa que llevaba puesta, haciendo que por el toque Rebecca soltará un jadeo que fue ahogado por el beso. Empezó a amasar uno de sus senos y luego el otro. Dejó de besar los labios de Rebecca y empezó a besar desde su clavícula hasta su cuello. Rebecca solo disfrutaba de las sensaciones que todo esto le estaba provocando y de momento, Nick se detuvo, se separó de ella.
– Yo también se como provocar a las personas pequeñas fiera – miro a Rebecca por última vez para luego desaparecer –
– Que – Rebecca estaba furiosa, se bajó del escritorio y empezó a tirar todo lo que tenía a su alcance – Eres un maldito Nick – Rebecca siguió repicando cosas hasta que se calmó – pero esto no se quedará así te lo aseguro