NovelToon NovelToon
La Última Orden Para El Mafioso

La Última Orden Para El Mafioso

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Reencuentro / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:712
Nilai: 5
nombre de autor: Wan Marte

Mi última orden para mi marido mafioso fue que firmara los papeles del divorcio. Por fin dejé atrás mi obsesión por él, y ahora es libre para vivir con su verdadero amor… sin embargo, ahora es él quien me persigue.

Mi marido Gio no era más que un soldato, una herramienta para los trabajos sucios de la mafia de mi padre.
Pero yo estaba enamorada de él y lo perseguía durante años. Mi primera orden fue que firmara los papeles de nuestro matrimonio, y creía que lograría conquistarlo.

Pero en mi peor momento, el día de la muerte de mis padres, me abandonó para estar con la mujer que amaba. Esa fue la gota que colmó el vaso.

Le dejé los papeles del divorcio y me fui, decidida a criar sola al bebé que llevaba en mi vientre.

NovelToon tiene autorización de Wan Marte para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8

Savanna

Él estudió mi rostro, sus manos arrugaban los bordes del papel. Su frialdad habitual parecía estar agrietándose.

Seguí mirándolo fríamente, solo quería esa firma y a partir de ahí seguiríamos caminos separados.

—Este no es el mejor momento para esto. Déjame llevarte a un lugar seguro primero, después conversamos.

Intentó sujetar mi brazo, pero esta vez fui más rápida y di algunos pasos hacia atrás, alejándome.

—¡No! Este es el mejor momento. Es aquí donde nuestros caminos se separan.

—Lo entiendo, no deberías haber pasado por todo esto sola. Me equivoqué, debería haber estado a tu lado. Debes estar enojada ahora, yo también lo estaría. Es mejor que dejemos que las cosas se enfríen primero y después hablamos sobre esto.

—Gio, ¿qué piensas que estás haciendo? ¿Estás intentando ser comprensivo ahora? Después de tantos años ignorándome ahora estás intentando decir que te importa alguna mierda sobre mí? ¡Aff! ¡Qué falso!

Sentí un nudo en la garganta y las lágrimas queriendo salir, pero hice toda la fuerza del mundo para aguantar. No iba a humillarme más delante de él. Nunca más.

—¿Quieres saber? Casarme contigo fue el mayor error de mi vida. Tener esta vida donde necesito ordenar para sentirme amada, nunca fue lo que mi padre quiso para mí. La voluntad de él era que yo me casara con un hombre fuerte, que me amara y me protegiera. Tal vez si lo hubiera escuchado, no estaríamos en este momento y él estaría vivo ahora. Gio, fuiste una desgracia en mi vida. ¡No te quiero más!

—Quiero hacer la voluntad de mi padre y estar con alguien fuerte de verdad, que merezca estar al lado de una De Luca. Eres solo un chico de la calle miserable, que no puede ofrecerme nada. Sé digno al menos una vez y firma los papeles del divorcio.

Vi la máscara de frialdad de él hacerse añicos delante de mí, emociones como odio, traición o algo de tristeza, pasó por su rostro.

Él firmó aquellos papeles en movimientos rápidos, la pluma llegó a perforar el papel, con su furia evidente.

Él me arrojó el papel, con los ojos rojos de furia.

Tras hizo una reverencia y dijo.

—Hecho como ordenó, señora De Luca.

Después él se giró y se fue a pasos rápidos.

Yo lo observé, desapareciendo del campo de visión.

Se acabó.

Se acabó esa obsesión que destruyó mi vida y la de mi familia.

Dejé las lágrimas descender y mi corazón se oprimió. Hice lo que era preciso, pero eso no significa que no fue doloroso.

Dije palabras duras, que no eran totalmente verdad. Realmente pensaba que él podría ofrecer el mundo a alguien, pero esa persona no era yo.

Él no era culpable por toda esta desgracia, la culpable era yo.

Yo era la De Luca y debería haber puesto delante de mis deseos, el legado de mi padre.

Si hubiera hecho eso, nunca me habría casado con Gio, me habría casado con alguien fuerte que garantizaría la continuidad de nuestra familia.

Yo fui mezquina y mimada. Yo es que no tenía nada para ofrecer a nadie.

—Savanna. Tenemos que irnos.

Dijo Ferdinando, poniendo la mano en mi hombro.

Me giré hacia él y puse una tarjeta en su mano.

—Ferdinando, es aquí donde nuestros caminos se separan. Esta es una compensación por haber sido tan leal a mi familia y haber cuidado de nuestros intereses como si fueran los suyos propios.

—No, Savanna. Voy a seguir protegiéndote, es una promesa a tu padre.

—Ferdinando, tienes familia, mujer e hijos. Estamos todos en peligro ahora y lo sabes, si los Santinnis me encuentran, ellos exterminarán a cualquiera que esté a mi lado. Sería muy egoísta de mi parte retenerte en una deuda de gratitud. Cuando uno realmente quiere el bien del otro, uno no retiene, uno deja ir. Eso es lo que aprendí con la vida.

—Pero, señorita Savanna…

—Sin más, mi amigo. Voy a conseguir defenderme sola. Aún tengo la sangre de mi padre y eso debe servir para algo, ¿no? Él era tan fuerte, no merece tener una hija mimada e inútil. Seré fuerte para honrar el nombre de él.

Sonreí entre lágrimas y Ferdinando también sonrió, pero con los ojos enrojecidos.

—¿Qué vas a hacer ahora? —preguntó él.

—Voy al hospital. Tras, solo Dios sabe para dónde voy, Ferdinando.

Sonreí, intentando dejar leve lo que no podría ser encarado con levedad.

—Tome. Si necesita, me llama que yo iré corriendo.

Ferdinando puso un papel en mi mano y se fue.

Abrí el papel y eran algunos códigos en japonés.

Para cualquiera parecían letras aleatorias, pero mi padre ya me había enseñado que aquel código era un número. Y por estar en código significaba que era una línea segura.

Yo lo rasgué en pedazos y lo tiré fuera. Yo nunca pondría en riesgo la vida de alguien que fue tan leal y tan querido por mi familia.

Yo sé, si necesitara llamarlo es que las cosas estarían muy malas y la vida de él estaría en peligro además de la mía.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play