NovelToon NovelToon
La Mirada Del Destino

La Mirada Del Destino

Status: En proceso
Genre:Embarazo no planeado / Reencuentro / CEO
Popularitas:6.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Una mirada puede cambiarlo todo; la de él es un enigma indescifrable. Ella tiene apenas veinte años, una vida por delante y unos ojos azules llenos de inocencia. Él, diez años mayor, lleva marcada en el rostro la severidad de un pasado intransigente y en sus ojos oscuros una frialdad capaz de intimidar a cualquiera. Sus caminos no debían cruzarse, pero el destino no pide permiso. Entre el misterio de un secreto silenciado y la tensión innegable que surge cada vez que sus miradas se encuentran, ambos se verán arrastrados a un juego donde las barreras de la razón colapsan. Él intentará mantener la distancia para protegerla de sus propios demonios, pero la determinación de ella romperá cada una de sus defensas. ¿Es posible encontrar el amor en la mirada más fría? Una apasionante historia de tensión, secretos inconfesables y una atracción inevitable que te mantendrá en suspenso desde el principio.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El dolor del alma

El aire en la habitación se volvió denso y pesado, cargado de una electricidad invisible. Antes de que Isabela pudiera retroceder, el cuerpo de Renzo experimentó una sacudida violenta. La copa de whisky que sus amigos le habían insistido en tomar contenía algo más que alcohol; una sustancia química diseñada para doblegar su inquebrantable autocontrol y desatar impulsos que él solía mantener bajo una cerradura de hierro.

Combinado con la fascinación reprimida que ya sentía por la joven desde la noche del callejón, el efecto fue devastador.

Sin poder frenar el impulso, Renzo la atrajo hacia sí con una fuerza abrumadora y la besó a la fuerza. El arrebato fue brusco, dominado por el efecto del químico y la desesperación del deseo.

Isabela, sobresaltada y con el corazón en la garganta, forcejeó levemente y logró apartar el rostro, exigiendo con un hilo de voz:

—¡No... detente, por favor!

Al escuchar su súplica y sentir la resistencia de la joven, una chispa de lucidez atravesó la neblina que nublaba la mente de Renzo. Retrocedió de golpe, soltándola como si el contacto le quemara, y cayó de rodillas al suelo, respirando con dificultad, con los nudillos blancos de tanto apretar los puños mientras luchaba contra su propio cuerpo.

Cualquier otra persona habría huido despavorida de la habitación. Pero la naturaleza de Isabela, profundamente arraigada en esa necesidad inagotable de cuidar y auxiliar a quien sufriera incluso a riesgo propio, la cegó ante el peligro. Al verlo ahí tirado, temblando y vulnerable bajo los efectos del veneno que corría por sus venas, el miedo se transformó en compasión.

Sin medir las consecuencias, Isabela dio un paso al frente y se agachó a su lado. Le tocó con suavidad el hombro, con la intención genuina de asistirlo.

Ese toque inocente y compasivo fue la chispa final. Renzo levantó la vista, y al verla ahí, dispuesta a ayudarlo a pesar de todo, la fuerza arrolladora del deseo se mezcló con una rendición absoluta.

La tomó de la cintura con una desesperación contenida y la besó de nuevo, pero esta vez el arrebato se transformó en una intensidad profunda, febril y extrañamente suave que desarmó todas las defensas de la joven.

La resistencia de Isabela se desvaneció entre el calor de sus brazos y la marea de emociones encontradas. Ya no era un forcejeo; era un abandono mutuo a una fuerza incontrolable que los arrastró hacia la cama entre susurros ahogados y sábanas revueltas. Antes de perderse por completo en la penumbra de la pasión, la voz de Isabela apenas logró formular una última petición, temblorosa y frágil contra su oído:

—Por favor... sé amable.

Y él lo fue. Con una extraña mezcla de ferocidad y una cautela casi dolorosa, Renzo se entregó a ese torbellino, marcando para siempre el destino de ambos.

Las primeras luces del alba aún no se asomaban por el horizonte cuando la habitación quedó sumida en un silencio sepulcral.

Isabela abrió los ojos lentamente. El contraste entre la suavidad de las sábanas de la suite y la dura realidad de su vida la golpeó con la fuerza de un latigazo. La culpa le caló los huesos, helándole la sangre. Se sentía despojada, no solo de su inocencia, sino de los principios que siempre había defendido.

Sin hacer el más mínimo ruido, se incorporó con cuidado de no despertar a Renzo, quien dormía profundamente, agotado por los efectos de la sustancia y la intensidad de la noche. Recogió su ropa del suelo, se vistió con manos temblorosas y, antes de salir, sus ojos se detuvieron en el sobre con dinero que estaba sobre la mesita de noche, dispuesto por los amigos de Renzo.

Las lágrimas rodaron por sus mejillas. No quería tocarlo, pero la urgencia de la clínica, la vida de su madre pendientdo de un hilo, no le dejaron alternativa. Tomó el sobre, abrió la puerta con mucho cuidado y se desvaneció en el frío amanecer de la ciudad, huyendo con el alma rota.

Horas más tarde, los rayos del sol filtrándose por el ventanal despertaron a Renzo.

Su cabeza palpitaba con fuerza, pero el efecto del químico había desaparecido, devolviéndole la claridad. Estiró el brazo hacia el lado derecho de la cama buscando a Isabela, pero sus dedos solo encontraron sábanas frías y vacías.

Se incorporó de un salto, recorriendo la suite con la mirada. No había rastro de ella. Solo el eco de su partida y el sobre de dinero parcialmente abierto sobre la mesa de noche.

La expresión de Renzo se endureció hasta convertirse en piedra. Sus ojos oscuros se llenaron de una fría decepción. Para él, la ecuación era simple y cruel: había caído en una trampa perfectamente calculada. La joven inocente de ojos azules que fingía compasión no era más que otra mujer interesada que había cumplido su cometido y había desaparecido con la recompensa en los bolsillos.

Se ajustó la camisa con rabia, cerrando el puño con fuerza. Su opinión sobre ella cayó al abismo más profundo, ignorando por completo que, a pocos kilómetros de allí, Isabela entregaba ese dinero en el mostrador de un hospital con el corazón hecho pedazos y la culpa pesándole como una losa de plomo.

1
Kim Nava
😩 necesito una boda de ellos 🤭
Kim Nava
ojalá y no se quede callado y le diga a Renzo en el peligro que está Isabela
esas dos solo les importa el dinero😡
Telcel Cruzad
yo creo que si ,va a,ser su papá
Mariadelosangeles Londoño
🤣🤣🤣🤣
Mariadelosangeles Londoño
esta super la siguiente parte por favor
Alexandra Ortiz Posada
Renzo se portó a la altura, es un guerrero defendiendo su familia 🥰
Kim Nava
no falta más
malo que sabiendo la verdad todavía quisieras hacerle daño
Kim Nava
sabía es su hija
espero isabela o Renzo sospechen eso
Kim Nava
jajajajaj en sus caras
magnífico Renzo
pero sigan teniendo cuidado
Kim Nava
😲😲😲😲 no es lo que me estoy imaginando o si
Kim Nava
Elana va a dar más rápido con el Secreto de Isabela que Renzo es que este no piensa nada 🙄
Kim Nava
tenían que hacerlo lo más difícil
Kim Nava
ok pero espero después de este encuentro no oculte a su hijo Renzo no tuvo culpa pero ella tampoco los dos están pensando mal el uno al otro a ver que pasa no sea la típica historia
Kim Nava
ose que ella trabajando para el y no me digan que ni siquiera una foto vio de el por qué si es el famoso empresario por más las revistas saldria
Kim Nava
es enserio 6 años y no pudo dar con isabela
no estan poderoso entonces 🙄
y ahora este matrimonio y con una niña Rica de las que se encaprichan
Kim Nava
por que la cual el sabía también sus disque amigos lo llevaron ahi
Liliana Torres
No puede ser , la vida y su destino
Cliente anónimo
Hola espero con ansias l actualización de la historia es muy buena
keila arias
Magnífico Renzo
Maria Mongelos
Isabella se encontró con la abuela de Ethan
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play