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Entre Vidas Y Miradas Indiscretas

Entre Vidas Y Miradas Indiscretas

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Época / Completas
Popularitas:114.6k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella renace en otra época. Decidida a ser feliz y a no perder la sonrisa.

*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Christine Harlen 2

El último eco de la canción aún parecía flotar en el aire cuando Christine estalló.

—Eres una perra desvergonzada.

El insulto cayó pesado.

Directo.

Sin filtro.

Pero Emily… no se inmutó.

Al contrario.

Soltó una risa suave, casi divertida, como si aquello no tuviera el peso que Christine quería darle.

Giró apenas hacia el conde, con una sonrisa despreocupada.

—Llévese a la loca, por favor.

Las ancianas contuvieron el aliento.

Y Christine… perdió lo poco que le quedaba de control.

—¡Nunca te daré el divorcio! ¡Recuperaré todo lo que es mío! ¡Tú nunca serás la condesa!

El taller se tensó aún más.

Pero esta vez…

El conde no se quedó en silencio.

No dudó.

No retrocedió.

Se movió.

Se interpuso.

Y habló.

Firme.

Claro.

Con una autoridad que no dejaba espacio a discusión.

—Christine.

Su voz la obligó a mirarlo.

—Si no firmas… te enviaré al calabozo.

El silencio fue inmediato.

—Tengo pruebas de todo.. De tu abandono. De tu engaño.. y ya consegui tambien de los crimenes que has hecho..

Su mirada no tembló.

—No lo hice antes… por Fred.

Hubo un segundo de pausa.

Uno cargado de significado.

—Pero no volverás a poner un pie en mi casa.

Cada palabra fue una sentencia.

—O firmas… o te hundes.

Emily, a un lado, observaba.

Y sonreía.

Esa sonrisa suya… burlona, tranquila… como si supiera perfectamente cómo terminaría todo.

Christine temblaba de rabia.

Y entonces.. Intentó lanzarse hacia Emily.

—¡Tú—!

Pero no llegó.

El brillo del acero la detuvo.

El conde ya había desenvainado su espada.

Rápido.

Decidido.

Y su voz… fue aún más fría.

—No vas a tocar.

El silencio fue absoluto.

—A la mujer que amo.

Las palabras quedaron suspendidas en el aire.

Claras.

Innegables.

Sin vuelta atrás.

El conde dio un paso adelante.

Sin bajar el arma.

—Elige.

Su mirada no se apartó de Christine.

—Firmas… tomas el dinero… y quedas con prohibición de volver al reino de Sunderland.

Señaló la bolsa que uno de sus hombres había dejado discretamente a un lado.

—O te vas al calabozo… y enfrentas todo lo que he reunido contra ti.

No había amenaza vacía.

Solo verdad.

Peso.

Consecuencia.

Christine quedó inmóvil.

Furiosa.

Humillada.

Acorralada.

Y frente a ella… Emily.

Sonriendo.

Como si ya hubiera ganado.

Christine volvió a mirar al conde, nunca lo había visto así.

Ni siquiera el día que lo abandonó.

Ni cuando él descubrió su traición.

Nunca.

Ese hombre frente a ella… no era el conde frío, distante, casi impenetrable que recordaba.

Era alguien distinto.

Alguien que estaba dispuesto a todo.

Y eso… la enfureció aún más.

—¡Maldito hielo! —gritó, con la voz quebrándose entre rabia y desesperación—. ¡Ni siquiera eras capaz de tocarme!

El taller entero quedó en silencio.

Nadie se movía.

Nadie respiraba con normalidad.

—¡Tuve que comprar un afrodisíaco para que me miraras como mujer! —escupió con desprecio—. ¡Así nació Fred!

El golpe de esas palabras fue brutal.

El conde no reaccionó.

Ni un músculo.

Pero su mirada… se endureció aún más.

Christine rió, amarga.

—¡Y después de eso no volviste a tocarme! ¿Qué esperabas? ¿Que viviera como una sombra? ¡Tuve que buscar consuelo en otro hombre!

Señaló hacia él con rabia.

—¡Es tu culpa!

Y entonces, giró apenas, mirando a Emily con odio puro.

—¡Y ahora… por esa maldita mujer… me amenazas con una espada!

Emily no retrocedió.

No se inmutó.

La observó… y sonrió.

Una sonrisa elegante.

Fría.

Burlona.

Luego, como si aquello ya le resultara tedioso, giró apenas hacia el conde.

—Esa mujer me molesta.. ¿Podría hacer algo rápido?

El contraste fue brutal.

Entre el caos de Christine… y la serenidad afilada de Emily.

El conde no dudó.

—Entonces has elegido.. El calabozo.

Su voz fue definitiva.

Sin retorno.

Alzó la mano.

—Guardias.

El sonido de pasos acercándose se escuchó desde fuera.

Christine palideció.

Retrocedió.

Y de pronto… cayó al suelo.

—¡No! —gritó, levantando las manos—. ¡No se acerquen!

Su voz ya no era furia.

Era pánico.

—¡Esto salió mal! ¡Así no debía pasar!

Su mirada se volvió frenética.

—¡Ella debía dejarte al saber que estoy viva! ¡Tú estarías solo… y yo te consolaría… y volvería a ser la condesa!

Su voz se quebró completamente.

—¡Era ella quien debía estar llorando!

Silencio.

Pesado.

Inapelable.

Pero nadie se movió para consolarla.

Nadie la miró con compasión.

Porque sus palabras… solo confirmaban lo que ya todos entendían.

Y frente a ella… Emily seguía de pie.

Intacta.

Serena.

Como si todo eso… nunca hubiera sido suficiente para derribarla.

El silencio después de los gritos se volvió casi insoportable.

Emily fue la primera en romperlo.

Se llevó una mano a la sien, con una expresión ligeramente cansada.

—Me iré.. Esos gritos de loca me harán doler la cabeza.

Se giró, dispuesta a marcharse.

Pero el conde reaccionó de inmediato.

—Emily… por favor.

Su voz cambió.

Se suavizó.

—Espérame.

No era una orden.

Era una petición.

Sincera.

Casi… vulnerable.

Christine lo escuchó.

Y algo en su expresión cambió.

Nunca lo había oído así.

Nunca.

Recordó, sin querer, la canción.

["…me persigue como un niño…"]

Y ahora… lo veía.

Lo entendía.

Ese hombre no era de hielo.

Nunca lo había sido.

Solo…

Nunca lo fue con ella.

Se quedó quieta unos segundos.

Mirándolo.

Y luego, lentamente, se puso de pie.

—El dinero —dijo, con voz más baja.

El conde frunció el ceño.

—No estás en posición de exigir nada.

Christine negó suavemente.

—Firmaré.

Hizo una pausa.

—Pero con una condición.

El conde no respondió de inmediato.

Solo la observó.

Christine bajó la mirada por un instante.

Y cuando volvió a hablar… su voz ya no tenía rabia.

—Díganle a Fred… que estoy muerta.

El silencio volvió.

Pero esta vez… fue distinto.

Más pesado.

Más humano.

—Pero… díganle que lo amé.

Las lágrimas comenzaron a caer.

No de furia.

No de orgullo herido.

Sino de algo más profundo.

Más real.

—Sí lo amé… Me ilusioné cuando lo llevaba en mi vientre…

Sus manos temblaron levemente.

—Por un momento… creí que todo sería distinto.

El conde no dijo nada.

No había palabras para eso.

No en ese momento.

Christine tomó los documentos.

Firmó.

Sin dramatismo.

Sin pausa.

Como si con cada trazo cerrara algo que ya no podía recuperar.

Luego dejó la pluma.

Se secó las lágrimas con el dorso de la mano.

Y antes de irse, dijo con voz firme, aunque aún frágil..

—Me llevaré un caballo.

El conde asintió.

—Hazlo.

Ella dudó un segundo más.

Y entonces, mirándolo por última vez..

—Cuida de Fred.

No fue una súplica.

Fue… una verdad entregada.

Y sin esperar respuesta, se dio la vuelta.

Y se fue.

Sin mirar atrás.

Dejando tras de sí…

Silencio.

Y un final que, aunque necesario…

No dejó de doler.

1
Silvana Termesana
Bueno para cuando la boda todos los alagos muy lindos pero me estoy aburriendo
Enery Páez
Felicidades. Hermosa!
Blanca Montero Angulo
Gracias mi linda escritora, lo tendré en cuenta, bendiciones infinitas 👏🏻 🙏 🙌 👏🏻 🙏 💕💕💕💕💕💕💕
Silvana Termesana
Gracias escritora terminó mi sufrimiento 😂😂😂😂
Silvana Termesana
Escritora me estás poniendo nerviosa x el asunto del divorcio 🙏porfa😂😂
Estef.G 😍😍
uyyyy la competencia con Ethan es dura🤭🤭🤭🤭🤭
Estef.G 😍😍
ahora sí Vittorio máximo meridio va a gozarse a los nietos como es debido
Corina Galantti
la verdad me atrapó, una novela perfecta! me encantó. BENDICIONES ESCRITORA
Sandra Vielmas
que agradable es para la vista leer sin faltas de ortografía, tus historias son especiales con cada enlace una a otra... te felicito LUNA por tus logros.
Bar_Rok
muy linda. me encantó
Sandra Vielmas
ahhhh leyendo los comentarios ahora recuerdo...por Ophelia
Jesica Bonilla
hermosa historia, como todas tus historias 💞
Paola Coria
excelente
hermosa novela
ame a Fred
😍Jacky😘💓✨
sencilla , tierna , llena de sentimientos. Muy hermosa 👏👏👏👏👏 recomendada
😍Jacky😘💓✨
hermosa demasiado tierna . yo que he leído muchísimas . .. rei, me apenaba con. sus conversaciones , hasta sienta sus emociones ❤️❤️❤️😏linda 👏👏👏👏👏
😍Jacky😘💓✨
bello mi frenk todo un hombre maduro🥰🥰
MARINA SIMÓN
/Ok/
Yorleni Velasquez Villamizar
autora 👏👏👏👏la mejor
Ceecee
hermosa 😍
Ceecee
que dulce 🥰🥰🥰
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