Una noche equivocada para Emma, su hermanastra quién la detestaba desde muy pequeña, le tendió una trampa al llevarla a la habitación equivocada, con engaños ella esperaba a su novio, sin embargo, la vendió a un hombre poderoso, sin saber quién era.
Cuando nota que salió embarazada, su familia decide abandonarla a su suerte, pensando que era de su novio el hijo que esperaba decide buscarlo, pero él jamás estuvo con ella esa noche.
abandonaba y sola decide irse para salir adelante sola.
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Perdón...
A la media noche, Emma miraba el techo sin poder dormir, el silencio de esa casa era algo escalofriante para ella, el canto de los grillos y el agua del estanque pequeño la ponían incómoda. Sentía miedo así que mejor decidió levantarse y salir afuera para tomar aire fresco, en silencio caminaba hasta la puerta, miró en la otra habitación donde dormía la vieja pareja y noto que solo estaba la señora Gloria durmiendo; se le hizo extraño que solo estuviera ella. Al salir al pórtico, se sentó en el sillón movible que había a la vista hacia el estanque pequeño. Pensaba en Emilio en cómo estaría sobrellevando su desaparición, esperaba con todas sus fuerzas que la buscará y se volvieran a reencontrar, las estrellas brillaban y era un espectáculo hermoso que la ciudad no podía tener
-¿Has visto bebé? Las estrellas brillan intensamente en la noche, si salimos de esto... prometo traerte al bosque para que veas lo hermoso que es aquí...
-Puedes traer a tu bebé, muchacha- dijo la señora Gloria asustando a Emma- Perdón, no quise asustarte ¿Qué haces despierta, no puedes dormir?- pregunto al ofrecerle una frazada para taparla por el frío de la noche
-No, no estoy acostumbrada al silencio del campo. La ciudad es muy ruidosa... Supongo que extraño a mi familia. Deben estar preocupados en casa...
-Escuche que saliste y me fijé que se fue mi viejo. Me imagino que fue al baño de afuera... ¿Ya sabes que será tu bebé?- pregunto mirando su pancita tratando de distraer su mente
-No, se supone que iba mañana a mi chequeo, pero... Me alejaron de mi familia...
-Tu esposo debe estar preocupado, hija... ¿Por qué no intentas marcarle mañana?
-Eso haré mañana... Espero que esté bien, es un poco... Explosivo, pero es un buen hombre. Lo conocí en malas circunstancias aunque llegue a tenerle afecto- Dijo, con una sonrisa boba al recordarlo
-Debe de quererte mucho, es un buen esposo si se preocupa mucho por ti
-No estamos casados... Él y yo tenemos una relación algo complicada, me gusta, pero no sé si yo le gusto...
-¿Qué tienes ahí?- pregunto tomando sus muñecas- ¿Te lo hicistes tú?
-Fue donde me tenían maniatada. Mi piel es sensible al tacto... Cualquier golpe me hace marcas fácilmente...
-Tranquila, pronto estarás de nuevo en casa. No pierdas las esperanzas nunca, muchacha
-Muchas gracias, señora Gloria. Es usted muy amable... Supongo que a su esposo no le gusta la idea de que esté aquí
-Lo siento, cariño. Es solo un dulce amargo- dijo abrazándola- Mi hija se hubiera llevado bien contigo, tenían la misma edad...
El sonido de un carro aproximándose las alarmó, la señora Gloria se paró mirando hacia la dirección dónde provenía el ruido, salió del pórtico y miró a su esposo bajarse con unos hombres armados. Emma al ver que esos dos hombres se dirigían hacia ella corrió hasta la casa junto a la señora Gloria
-Ocúltate en la cocina, si algo pasa ve por la parte de atrás y escapa, muchacha- la señora Gloria la jalo hacia la cocina
-No... Esperé, no me deje sola, por favor-suplico al ver que se iba
Gloria salió con la escopeta de su marido y apunto a los dos hombres, su esposo alzó las manos al igual que los hombres armados, estos retrocedieron al verla armada
-Roberto, eres un traidor. Te dije que dejaras esa idea loca- dijo al apuntar a su marido- ¡Y ustedes! Váyanse de mi casa, aquí no hay nada que busquen
-¡Mujer, baja el arma!- grito tratando de acercarse- Dales a la muchacha y ellos nos dejarán libres.
-¡No! Esa muchacha debe regresar con su familia- replicó apuntando hacia la camioneta de los hombres- Den un paso más y hago volar el auto
-Señora, si no nos entrega a la joven, vamos a matar a su marido- dijo aquel hombre sacando un arma y apuntándole- No estamos jugando, señora.
Emma al escuchar eso, decidió salir por su propia cuenta con las manos arriba y lágrimas en los ojos, Gloria le reclamaba "no salgas, vete muchacha" gritaba mientras seguía apuntando su arma hacia ellos.
-Es mejor que me entregué, señora- acercándose para abrazarla- Llame a mi esposo y dígale donde estuve, por favor- murmuró dándole en silencio una nota en sus manos.
-¡Vamos!- exclamó uno de los hombres tomándola del brazo a la fuerza
-Iré con ustedes, pero dejé a los señores en paz, por favor- suplico por la vida de ambos a pesar de que el esposo la entregó
-De acuerdo. Samuel, entrega el dinero. Las promesas no se rompen
Uno de los hombres lanzo un saco con dinero, dándole la oportunidad a Roberto de tomarlo mientras su esposa le gritaba. Emma podía verlos discutir mientras el auto se alejaba, le pusieron un saco en la cabeza para que no viera por dónde iba, en su cabeza solo podía pensar en que hizo lo correcto para que no sufriera esa humilde mujer.
Gloria al ver que se fue Emma, abrió la nota leyendo el número de Emilio "55***67 Emilio, gracias, señora"…
-Eres un desgraciado- reclamo llorando a su marido
-Era necesario entregarla- replicó recogiendo el dinero
-¿Y si hubiera sido Alma, hubieras hecho lo mismo?
Roberto se detuvo al escuchar a su mujer mencionar a su hija, su corazón sintió un hueco que lo hizo cambiar de parecer, pero era muy duro para demostrarlo; dejando a su mujer afuera se encerró en la habitación de su hija, viendo las fotografías de su hija y sus cosas. Roberto al recordar una vez más que ya no estaba su hija, empezó a llorar desconsoladamente
Gloria entró después y tomo el teléfono escucho a su esposo llorar en la otra habitación, dudó por un momento si debía hacerlo o esperar hasta mañana... Miro hacia la fotografía de su hija y decidió marcar el número de Emilio. El teléfono sonaba y sonaba, pero nadie contestó, volvió a intentarlo una vez más... Hasta que alguien respondió
-¿Hola, hablo al teléfono de Emilio?
-¿Quién habla?...
Quien será el padre del bebe?