editando léela dame tu opinión
NovelToon tiene autorización de mi villano favorito para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
cap 23 salida y sitas
Al día siguiente, con todo listo, se presentaron en el comedor. Estaba toda la familia cuando César Luis entró, vio a Lucía y sonrió. Darlis los observó y fulminó con la mirada a ambos, quienes desviaron la vista. Darlis parecía querer matarlos.
Ya con todo preparado, cada quien se fue a sus actividades.
Lucía y César se fueron a cabalgar cerca del lago. Al llegar, desmontaron y amarraron los caballos a un árbol mientras se sentaban a contemplar el paisaje. Allí, Lucía redactó su vida pasada y la de la dueña del cuerpo. En ese momento, César la abrazó y la consoló.
—César: Lucía, ya estás bien, estás a salvo. Yo te protegeré y te ayudaré a hacer justicia a la verdadera Lucía.
Lucía sonrió y lo besó. Ese beso se tornó más duradero y profundo. César rodeó su cintura y la montó en su regazo, comenzando a besarla con desesperación, deseo y posesividad.
Lucía jadeaba por el beso, y César lo hizo más profundo, metiendo sus manos por debajo de su camisa y tocando sus senos. Lucía gimió, desatando la cordura de César, quien le quitó la camisa y besó su cuello y sus senos, chupando y lamiendo esos pezones que se endurecían. Sabía que a Lucía le encantaba y estaba excitada. Él bajó la mano a su intimidad y le introdujo los dedos en esos pliegues húmedos.
—Lucía: Rico, guapo, quiero más, no es suficiente.
César se levantó con ella en brazos y fueron a una cabaña cercana, donde se desataron como dos bestias. Lucía mordía y chupaba cada parte del cuerpo de César, y él hacía lo mismo con ella. Era exquisito cuando se posicionó entre sus piernas y comenzó a adentrarse en ella de una sola estocada. Ella gritó y gimió.
—César: ¿Paro si es doloroso?
—Lucía: Ni se te ocurra, sigue, que eso pasa. Es lo más rico que he probado.
César sonrió y continuó con unas exquisitas estocadas profundas y certeras dentro de ella. Su cuerpo lo apretaba demasiado y eso lo volvía loco, hasta que llegaron al clímax de la noche. Así continuaron hasta el amanecer. Ya dormida, César la abraza y se acuesta a su lado.
—César: Serás mi esposa, ya lo verás, serás mía.
Al mediodía, César se despierta y ve a su chica a su lado, dormida. Sonríe y la besa.
—César: Mi reina, debes levantarte, hay que irnos. Tenemos que investigar y hundir a un marquesado.
Lucía abre los ojos con pesadez.
—Lucía: Sí, sí, ya estoy agotada, eres un salvaje, pero estuvo rico. ¿Sabes algo que pueda tomar para no tener bebés? No sé nada de eso en este mundo.
—César: No quiero hijos míos, serás mi esposa.
Lucía se despierta de repente y se sienta en la cama.
—Lucía: ¿Cómo que esposa? ¿Cuándo me lo pediste?
—César: Cariño, mi reina, fui criado para ser fiel y honesto con una sola mujer. Mi madre dice que cuando la mujer indicada llega, uno lo sabe, y yo he decidido que serás mi esposa, tarde o temprano.
—Lucía: Ya va, por ahora déjame tener mi venganza y después veremos eso. Sobre los bebés, es muy pronto, no tengo nada y estoy en peligro. Si descubren dónde estoy, me llevarán de vuelta y me venderán a ese tipo sádico.
—César: Eso no pasará, serás mi esposa y punto. Yo te protejo. Ya mandé a mis hombres a investigar, solo hay que esperar, esposa.
—Lucía: Tú eres un caso perdido. No me digas que ambos éramos vírgenes. De donde vengo, ya eso de responsabilidad por virginidad no existe. Las mujeres son libres de tener sexo con quien quieran, por eso...
César la besa y con voz ronca y profunda, todo posesivo, dice:
—César: No me importa cuántos hombres tuviste, ahora serás mía, solo mía.
Lucía piensa: "Qué lindo, posesivo como yo".
—Lucía: Bueno, cariño, cuidado con las lagartijas que se te acerquen, porque no vivirán más. Y sabes que lo haría, ¿verdad?
César traga grueso y asiente.
—César: Vamos a casa, mi cielo.
Al llegar a la casa de César, en la entrada está su madre, con cara de pocos amigos.
—César: Madre, deja esa cara. Ella será mi esposa, es la elegida, ¿sí?
Darlis suspira y mira seriamente a Lucía, quien sonríe y le da una cara de suegra.
—Lucía: Te lo dije. 😝😝😝😝😝😝😝
he estado editando la novela y no sale 😭😭😭😭😭
solo te falta corregir los errores
no se entiende.
adiós