Para salvar a su familia de ser ejecutados por las tradiciones de su tribu Asra decide casarse con un hombre que jamás a conocido en su vida, el todo poderoso jefe de su tribu un hombre sin corazón dispuesto a todo por sus objetivos, tenía que evitar la muerte de los que ama y salvar una vez más a su hermano kerem de sus malas decisiones en la vida, le prometió a su padre antes de morir siempre mantener a la familia unida pero las consecuencias de su promesa la harán pagar caro por los errores de otros.
NovelToon tiene autorización de scarletita para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capitulo 23
Dos semanas después de que se llevarán a esa loca de Hatice, tuve que cumplir mi promesa a Firat nos juntamos a conversar con mamá, todo salió bien la verdad que la extrañaba mucho, pasamos una muy buena tarde en familia, un momento de paz en medio de la tormenta que había sucedido era necesario.
Las reparaciones del café iban a toda marcha, pronto podría abrir al público mi soñaba cafetería, estaba tan feliz por poder realizarme cómo mujer, estaba con el arquitecto cuando veo llegar las camionetas de los hombres del consejo, creo que por tener mi negocio tendrías problemas con ellos.
-Tio Ceifula que gusto verte.
-A mi también mi querida pero la verdad necesitamos hablar contigo.
-Si pónganse cómodos.
-Bueno, la verdad es que estamos molestos contigo, porque desafiaste nuestro veredicto, en vista de eso venimos a clausurar este lugar.
-Ustedes no pueden hacer eso, este es mi lugar ustedes no me pueden hacer algo así.
-El consejo te dió una orden Asra, no te dimos permiso para que abrieras un café.
-Tengo todos los permisos necesarios.
-El nuestro no.
-Pero el mío si, acaso tienes algo contra eso Ceifula.
-Mi señor, no sabía que estaba aquí.
-Estaba en mi oficina, cuando mis hombres me dijeron que ustedes estaban incómodando a Asra.
-No, mi señor pero el consejo le dió una orden a Asra.
-Ustedes son el consejo, pero yo mando este lugar, si tienen problemas con mis decisiones díganme.
-Mi señor no se vería bien que la esposa del jefe de tribu una dama respetada trabaje, ella debe cuidar su casa y sus hijos.
-Si, entiendo tu punto, pero está decisión no la tome como jefe de tribu, sino como Aslan Cëver un hombre común y corriente, que desea que su esposa pueda desarrollarse profesionalmente.
-Mi señor, si usted así lo determina quienes somos nosotros para cuestionar sus decisiones.
Después de decir eso se marcharon del lugar con el rabo entre las piernas, la verdad es que fue gracioso como todos tuvieron miedo de las palabras de Aslan, el se quedó conmigo para llevarme a casa, estaba segura que su gentileza se debía a que tenía celos del arquitecto, la verdad me encantaba cuando Aslan se ponía celoso de los demás hombres que me rodeaban, me encantaba esa pose de macho alfa cuando a su beta.
Llegamos a la casa, fui a ver a mis bebés qu estaban con Hulya quien les estaba leyendo un cuento, note una inquietud en Aslan que me dejó un poco pensativa, quizás fue por sus palabras o por los problemas que le traería desafiar al consejo, a la hora de dormir le preguntaría sobre sus inquietudes, gracias a Alá generalmente conversábamos casi todas las noches, de las inquietudes del otro teníamos una muy buena comunicación.
-¿En que piensas mi amor?.
-En que me gustaría tener una vida normal.
-¿Como es eso mi amor?.
-Mi puesto de jefe, es solo un título Asra que acarrea responsabilidades que estoy cansado de llevar, quiero solo dedicarme a mi familia, mi empresa, estoy pensado en renunciar al cargo de jefe y ser un hombre normal.
-¿Aslan estás seguro?.
-Totalmente mi amor.
Las palabras de Aslan por un lado me alegraron pero por el otro me entristecieron, dejaría su cargo solo por el hecho de que quería una vida normal para mí, sabía que la ida del consejo a mi cafetería habia dejado la idea de replantear el futuro.
Esa semana transcurrió de forma normal, seguí con mis remodelaciones de la cafetería que pronto abriría, estaba en mis remodelaciones cuando veo humo a la distancia, se estaban quedando unos campos de olivos que pertenecían a la corporativa de la tribu, ví como los bomberos salían a toda prisa para el campo debían salvar la producción del pueblo, Aslan les advirtió sobre los peligros de plantar en ese lugar pero no le quisieron escuchar, sabia que esto traería muchos problemas para él por eso deje todo en manos del arquitecto, me fui donde los hombres de seguridad que ya sabía que me vigilaban para que me llevarán a casa de inmediato.
Al llegar estaba Aslan herido por el incendio, estaba siendo atendido junto a algunas personas que alcanzó a rescatar, rápidamente me dispuse a ayudar a los heridos que había en casa, por lo que pude oír el incendio comenzó por un maldito descuido de dos trabajadores, en la cual uno tiro vertió combustible para crear una fogata, con el afán de asar un cordero que con el viento prendió los campos de olivos, el incendio fue perdida total.
Aslan como jefe debía responder por todos los daños, la verdad estaba indignada con lo sucedido mi esposo por salvar a los trabajadores casi pierde la vida, como podían los del consejo molestar con esas banalidades en este maldito momento, ya estaba por caer la noche aún se podía respirar el olor a quemado en el aire, estaba ordenando con Hulya cuando comenzamos a sentir una bulla afuera de la casa, nos sobresaltamos cuando dispararon hacia la casa, corrimos a refugiarnos al segundo piso donde estaba el cuarto de mis hijos, en eso siento que derriban la puerta, una turba enardecida de hombres entro en nuestra casa buscando linchar a mi esposo.
Aslan estaba en nuestra habitación salió rápidamente a calmar a esos zánganos que reclamaban.
-Es necesario venir a mi con ese nivel de violencia, aquí estoy para oírlos cómo siempre.
-Queremos una solución a las perdidas de hoy, nuestras familias necesitan comer, usted en un inútil que hace lo que su mujer le ordena.
-Sabes, por gente como ustedes es que estoy cansado de llevar en mi espalda el peso de sus problemas, ya hice el recuento de sus pérdidas totales, si revisan sus estados bancarios tienen depositados el doble de la producción anual que les correspondía por los olivos.
Todos los hombres estaban sorprendidos con la rapidez que el jefe Aslan les había solucionado el problema, quería salir a dispararles a todos para que se fueran de mi casa.
-La producción de este año sigue intacta, ya calcule las toneladas que aún tenemos de producto, los pedidos llegarán sin falta a todos los compradores, los olivos se pueden recuperar trasplantando árboles,
ahora les pregunto, ¿ porque si ya está todo solucionado vienen de forma violenta a mi casa?.
-Jefe no sabíamos que ya usted tenía todo solucionado, sentimos entrar así le pedimos disculpas, nos vamos a retirar repararemos los daños a su casa.
-No se vayan, tengo algo muy importante que comunicar, en vista que para ustedes soy un inútil, de la misma forma se dan el lujo de insultar a la mujer que amo, he decido renunciar oficialmente como jefe de la tribu y a la presidencia de la corporación Olivos.
Los hombres no podían creer lo que oían, su jefe de años estaba renunciando a seguir en el cargo, para Aslan ya fue suficiente con todo lo que habían hecho hoy, entendía su irá y rabia pero no era el culpable del incendio.
-Renuncia aceptada.
Entre la multitud aparece Ceifula, Aslan ya sospechaba de que el estaba detrás de todo esto, hace mucho que él quería la cabeza de mi esposo, eso más de una vez lo conversamos en la intimidad de nuestro cuarto con Aslan, nose que haría Aslan ahora que no era jefe buscaría quizás un trabajo, en realidad nunca me interesó saber de dónde teníamos tanto dinero, el me habló de minería y barcos pero debe ser algún negocio pequeño para tener más recursos, bueno cuando vayamos a Estambul sabré más del asunto por ahora no preguntaré nada.
-Bueno, si me disculpan les pido que se retiren de mi casa, necesito cenar por primera vez como un ciudadano común con mi Familia, el consejo buscará un lugar para elegir un nuevo jefe de tribu, mi casa ya no es centro de reuniones, cuando tengan elegido a su nuevo jefe les haré legalmente el traspaso de la corporación Olivos, por favor les pido que abandonen la mansión Cëver.
Los hombres se retiraron con una gran tristeza en sus caras, menos uno quien obviamente ya se sentía jefe de tribu, Ceifula Cëver el hermano menor del papá de Aslan.