Nicolás Falcón fue humillado por Alessia Duval y su familia.
Años después, él regresa convertido en un millonario implacable… justo cuando Alessia lo pierde todo.
Su madre al morir le confiesa algo que ella se cuestióna si es verdad o mentira.
Él la acorrala solo para que se case con el, no por amor, sino para vengarse y hacerla pagar cada una de las humillaciones y el acto más cobarde que una mujer puede hacer.
Entre el odio, la convivencia, el dolor y los secretos, ambos empiezan a sentir algo que creían extinto.
Lo que él no esperaba…
era que verla rota despertara sentimientos que pensaba muertos.
Lo que ella no imaginaba.
era descubrir que detrás del hombre frío y cruel que ahora la domina, aún vive aquella persona buena al que ella hirió.
Entre venganza, culpa, deseo, odio y un gran
secreto capaz de destruirlos, terminan atrapados en un matrimonio donde el amor se convierte en la venganza más peligrosa.
Novela no apta para todo público.Contiene +18 y Maltrato emocional.
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La Alessia que Ame.
NARRADO POR NICOLÁS.....
La observo dudar.
Ese segundo en el que no responde me pone mal.
¿Por que no respondes?¿A qué le teme?
Alessia siempre tratando de no lastimar a los demás.
—Responde.
Repito, sin alzar la voz. No hace falta.
El jet vibra levemente mientras avanzamos.
El silencio pesa más que el ruido del motor.
Ella aprieta el celular entre sus dedos como si fuera un salvavidas. Sus labios tiemblan.
No me mira.
—Nicolás…
—No es una petición.
Me acerco a ella. Invado su espacio. quiero que entienda que aquí no hay si quiere o no.
Emilio se mantiene a distancia.
Hace bien. Esto no es asunto suyo.
La llamada sigue sonando.
Néstor.
Alessia traga saliva y finalmente desliza el dedo por la pantalla.
—¿Alessia? —La voz del otro lado sale clara, demasiado confiada—. Gracias a Dios contestaste. Estaba preocupado.
La observo mientras escucha.Esta nerviosa lo sé.
—¿Que quieres Néstor?
—Necesitamos vernos. Lo que te escribí es en serio. Estoy arreglando todo. Tu casa, tu papá, todo. Podemos irnos lejos, empezar de nuevo…
Aprieto la mandíbula.
Qué patético.
Hace unos días le pidió un hijo a Paola y aquí está prometiendo no se cuanta cosas a Alessia.
Sus dedos se tensan.
— Néstor no me molestes, me case y tú igual lo estás así que ya no me molestes.
Silencio.
Incluso a través del teléfono puedo sentir cómo se le cae el mundo a Néstor.
—¿Con… quien? —pregunta—. Alessia, escúchame, ¿con quién te casastes?
—No te importa.
—Si me importa, ¿tu padre te obligó? Si es por el dinero ya tengo lo suficiente para ayudarlos, ese día hice eso para que mi padre no les hiciera daño.
—Nestor olvídate de mi.
—Puedo ayudarlos solo escúchame.
—No necesito que me salves. Mucho menos tú.
Ella termina la llamada.
Sonrío apenas.
Emilio niega yéndose al lugar más alejado.
—¿Por que no querías responder?
Le pregunto mientras bloqueo el número.
Apago el celular.
Ella me mira como si acabara de romper algo irremediable.
—No tenías derecho…
—Claro que lo tenía.
Me enderezo y la observo Hermosa. No tengo por qué regarlo, aunque aún no quiera aceptarlo, no en voz alta.
—Sientes culpa. Y una necesidad absurda de arreglar la vida de todos menos la tuya.
Sus labios se separan, pero no responde.
—No voy a soltarte. Y no voy a permitir que otro hombre si quiera piensen que puede tenerte. Aterrizamos en dos horas. Descansa.
Ella no se mueve de inmediato, pero al final obedece.
La observo de reojo mientras se acomoda, rígida.
Cierro los ojos solo un segundo.
Esto es más que venganza.
Esto es posesión.
Y no pienso perderla.
Llegamos y Alessia baja seguido de la secretaria de Emilio.
—Necesito mi celular.
Me dice Emilio y lo guardó en mi bolsa del pantalón.
Bajo la escalerilla y crei que la vería triste, mal, después de todo fue Néstor por quién hizo todo.
Pero ahí está ella parada, el aire le mueve el cabello y sonríe observando todo.
La secretaria de Emilio le señala no se que mientras le habla.
Ella salta uniendo sus manos como una niña pequeña cuando el cielo se ilumina con juegos artificiales.
Me voltea a ver y me sonríe, le dije que un día viajaríamos a observar el año nuevo chino.
Aún que ahora es por trabajo, ya que pienso expandirme en otra cosa.
Y así como está ahora me recuerda a la Alessia que ame.
Como se le ocurre decirle a una niña semejante estupidez