La traición es algo que no perdono, regresa por donde has llegado.
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Felipe es liberado
El investigador junto a Arón salieron detras de un muro, Daimon le había pedido un favor justo antes de salir, haría qué Nora confesara la verdad frente a todos
- Fue una trampa... ¡Me has tendido una trampa! ¡Perro maldito! ¡¿Cómo te atreviste a ponerme una trampa!? Te mataré, y esta vez no fallaré - Nora se lanzó para atacar a Daimon, este la sostuvo de las manos y sin piedad la lanzó al suelo provocando qué la mujer quede impactada por el acto.
- ¡Madre! - grito Felipe al ver a su madre en el suelo - Daimon es nuestra madre
- No, no es mi madre, mi madre se llama Amara Stallon la hija de Coral y Roger Stallon, ¿ahora entiendes?
- ¿Lo sabes?... Aún así ella te cuido como a un hijo, te dio un hogar ¿así le pagas? -
Daimon quedo sorprendido al igual que Nora, esta no estaba al tanto de que Felipe supiera la verdad,
- Felipe ¿tu...? -
- ¡Si madre! Lo sé hace mucho tiempo, por eso lo odio porque pese a ser un bastardo ha recibido el trato favorecedor del abuelo
- Jajajaja - la risa de Daimon se escucho de repente interrumpiendo a Felipe, era como si hubiera escuchado el chiste más gracioso de la historia, solo él no sabía la verdad,
- Daimon... - Arón le hablo estaba muy inestable debían sacarlo de ahí, aun recuerda lo frágil qué lucia la noche anterior
- Arón, escuchaste, soy tan patético qué yo soy el único que no lo sabía, así de estúpido debí verme todos estos años al preguntarme por que mi familia no me querían - respiro profundo tratando de calmar su dolor, no debía sentirse mal, ya había pensado en hacer algo y lo iba a hacer
- Señor investigador, ya escucho a la señora Stallon, ella fue el autor y con los hombres que tenemos detenidos haga su trabajo, solo pido algo que ninguno de los Stallon se acerquen a mi excepto a la abuela Coral, ella no es una de ellos
Daimon tomó la mano de Arón y se marchó, no quería estar ahí ni un segundo más, camino tan lejos arrastrando a hombre con él, este no dijo simplemente se dejó llevar
- Creo que ya estamos lo más lejos de ellos, detente ahora, es tarde te hará daño el frío, - Arón lo detuvo casi a fuerza cuando vio que Daimon no sabía a donde se dirigía, habían salido del pueblo e iban hacia el bosque, solo entonces Arón noto que algo iba mal, en ese momento Daimon se quedo estático, no movió un musculo, su cara carecía de emoción alguna
- Arón abrazame, no me sueltes, eres el único consuelo qué quiero, eres la única razón por la que sigo de pie, -
Arón no comento nada, solo siguió las ordenes de Daimon, así fue como Arón se fue dando cuanta de lo importante que era para él, Daimon ya lo trataba como alguien especial, y eso era suficiente por ahora, no desea presionarle, las cosas llegarán a donde tengan que llegar.
Felipe fue liberado, fue absuelto de culpa y de cualquier sospecha,
- Felipe, ¡dile a tu padre que me ayude, no puedo y no quiero estar aquí! - Nora con los ojos llorosos suplico a su hijo
- Madre, antes que todo contestame algo si Daimon no te hubiera presionado como lo hizo hace un momento, ¿hubieras confesado tu crimen o me habrías dejado pagar con tu culpa? -
Nora no supo que contestar, en sus planes no estaba revelar la verdad, sino fuera por la trampa y la presión de Daimon ella hubiera guardado silencio
- Así que tanto él como yo no somos nada a tus ojos, eres repugnante, yo odio a Daimon porque siempre ha sido mejor que yo en todo, tiene mejores rasgos, aunque siempre trate de opacarlo y menospreciarlo siempre fue más y mejor que yo - respiro profundo antes de seguir - Espero estés feliz, acabas de perder el único hijo que tienes,
- Felipe, tu no me puedes dejar aquí, tienes que avisarle al abuelo qué estoy aquí, el vendrá junto a tu padre a liverarme - demandó la mujer, pese a las palabras que su hijo acaba de decir ella sigue pensando en si misma
- ja! Dudo que la abuela Coral lo permita, pero yo pasaré tu recado -
Que se podría esperar de un corazón seco y podrido como el de ellos, solo piensan en si mismos en el daño que reciben, pero nunca en el que hacen.