Mi nombre era Nicolle, era la cantante más famosa del momento, tenía la vida perfecta, hasta que... Desperté en el cuerpo de Victoria, una emperatriz hermosa y bondadosa, amada por su pueblo, pero ignorada por su esposo. En este Imperio si el emperador puede tener un harén yo también, entonces... ¿por qué no hacerlo?. Construire mi propio harén y haré pagar al emperador en nombre de la verdadera Victoria.
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Yo no soy Victoria.
El viento golpeaba mi cara debido a la velocidad a la que íbamos, pero no me daba miedo, me sentía segura con Zyan a mi lado.
Cuándo llegamos al pueblo Zyan detuvo el caballo.
Zyan: ¿Exactamente a dónde nos dirigimos?.
Victoria: Las chicas mencionaron a un brujo, alguien que pueda aconsejarme acerca de esa clase de temas.
Los ojos de Zyan se abrieron de par en par.
Zyan: ¿Piensa usar magia?.
Victoria: No, pero hay cosas que quiero preguntar y tal vez ellos tengan respuestas.
Zyan: Ya veo... Conozco a alguien.
Y bajamos del caballo y seguimos a pie, Zyan me llevó a un lugar un poco escalofriante, no era feo el lugar, pero la energía era un poco fuerte. Zyan tocó una puerta y de ella salió una mujer de edad avanzada, cabello blanco, ojos azules y la piel llena de arrugas.
???: Viniste Zyan.
Zyan: Ah pasado un tiempo Rose.
Rose: Me enteré de que te volviste un concubino de su majestad. Dijo y me miró atentamente.
Zyan: Si, algo así.
Rose: Y bien ¿qué te trae por aquí?.
Zyan: Es ella la que necesita tu ayuda. Dijo refiriéndose a mí.
La mujer sonrió y accedió.
Rose: Entren.
Entramos y era un lugar vacío, sólo había una mesa con una vela en el centro y unas sillas, unas ventanas que evitaban que el lugar se oscureciera totalmente.
Rose: Tomen asiento.
Y así lo hicimos, Zyan se sentó a mi lado y la sra. Rose frente a nosotros.
Rose: Y bien, dime ¿a quién tenemos aquí?. Dijo mirándome atentamente.
Zyan: Ya la conoces Rose, es su majestad la emperatriz.
Rose: No me referia a eso Zyan, ella sabe de lo que estoy hablando, por eso está aquí.
Zyan: ¿Qué?
Zyan parecía muy confundido y su ceño se frunció. Bueno... yo estaba igual.
Victoria: ¿Usted... lo sabe?.
Rose asintió con la cabeza mientras en su rostro había una sonrisa cálida.
Rose: Conocí a la emperatriz Victoria, pero la persona que tengo frente a mi no es la misma, debió ser difícil el cambio de ambiente ¿verdad?.
No lo pude evitar y las lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas, por fin alguien me entiende, por fin alguien me cree.
Victoria: No sabe cuánto.
Rose: Eras muy joven, tenías una vida exitosa, pero un terrible accidente terminó por mandarte a este lugar desconocido y llenó de extraños, con una vida totalmente ajena.
Yo seguía llorando, está mujer lo sabe todo, no tenía que fingir delante de ella, ella lo sabía.
Victoria: No todo es malo, también encontré a personas buenas (lo dije mirando a Zyan), pero es verdad, es difícil, perdí a mis padres, amigos, mi vida...
Zyan: ¿Qué está pasando aquí?, no entiendo.
Rose me miró, no tenía de otra, tenía que decirle la verdad.
Victoria: Zyan... Yo no soy Victoria.
Zyan arqueo las cejas sorprendido.
Zyan: ¿Q-qué dice?.
Victoria:... El día del atentado, Victoria murió, ella murió, yo soy otra persona ocupando su cuerpo.
Zyan: ¿Por qué dice esas cosas su majestad?, tal vez está confundida por la amnesia, pero...
Rose: Calmate Zyan, déjala hablar, cuentale quien eras y cómo terminaste aquí.
Victoria:... Yo pertenezco a un mundo diferente, mi nombre era Nicolle, tenía 20 años y era cantante.
Rose: Una muy famosa por cierto. Me interrumpió.
Solté una pequeña risita.
Victoria: Si... lo era, un día cuándo me dirigía a casa tuve un accidente y... bueno, terminé aquí, en el cuerpo de otra persona.
Zyan parecia sorprendido, por sus mejillas también corrían lágrimas.
Zyan: ¿P-pero cómo?, eso... eso no es posible.
Rose: Si lo es Zyan, la muerte de ambas chicas se cruzaron en el mismo espacio tiempo, por lo cuál una de ellas pudo regresar a la vida, pero no en su vida, en la de la otra, desafortunadamente la emperatriz no pudo regresar.
Victoria: Si estoy aquí Rose es porqué quiero preguntarle algo.
Rose: Te escuchó.
Victoria: ¿Es posible regresar a mi antigua vida?, es decir, ¿puedo regresar a ser Nicolle Smith?.
Rose: Es posible... Pero será tardado.
Mis ojos se iluminaron, había una oportunidad de regresar, de ver a mis padres, de recuperar mi vida.
Victoria: ¿Qué es?, lo que sea no importa, lo haré.
Rose: Debes continuar con la vida que dejó Victoria, el día en que mueras como Victoria, ese día podrás regresar, pero no puedes acabar con tu vida antes, de lo contrario no podrás despertar ni como Victoria ni como Nicolle.
Victoria: En ese instante podré regresar...
Dije en forma de susurro.
Rose: Si, podrás continuar como Nicolle, tu vida continuará y seguirá su curso.
Una sonrisa amplía apareció en mi rostro, por fin puedo respirar sin pesar, por fin puedo estar tranquila.
Zyan que había estado escuchando en silencio, se levantó de golpe y salió del lugar.
Rose: Ten paciencia con él, le costará aceptarlo pero con el tiempo lo hará.
Sólo asentí con la cabeza, después de agradecerle a Rose salí de ahí, ví al caballo de Zyan atado dónde lo habíamos dejado, pero ¿a dónde fue Zyan?. Ahora que sabe la verdad no puedo obligarlo a quedarse a mi lado, tal vez... lo mejor sea que dejé de ser un concubino, ahora que sabe la verdad tal vez me odié, puede que sea lo mejor.
Pero por el momento tengo otro problema.
Victoria: ¿Cómo regresare al palacio?.
Le di vueltas al asunto y decidi esperar sentada en una pequeña plaza en el centro del pueblo, estaba sumamente feliz, podré regresar, podré recuperar mi vida. Estaba tan sumergida en mis pensamientos que no noté que empezaba a oscurecer, el pueblo era realmente hermoso, la gente que pasaba me veían sorprendidos y me dedicaban una sonrisa. Permanecí ahí sentada hasta que escuché la voz de Nicolás.
Nicolás: ¡Victoria!. Venía en mi dirección.
Me levanté de mi asiento y Nicolás llegó a abrazarme.
Nicolás: Estaba preocupado, no llagabas y ya es tarde.
Victoria: Estoy bien, tranquilo.
Nicolás: ¿Dónde está tu concubino?.
Victoria: Tuvo un contra tiempo, por eso se tuvo que ir.
Nicolás: Aún así no debió dejarte sola.
Victoria: Pero estoy bien, no te preocupes, vámonos.
Nicolás: Está bien.
Me puso su capa para abrigarme y me guió al carruaje, no otra vez.
sospechoso