Cecilia ha tenido una dificil infancia, pese a esto es una joven trabajadora y alegre su unico pasatiempo es leer, sin embargo su destino cambia drasticamente cuando un joven hombre le hace una tentadora propuesta, cumpliran ellos los acuerdo o la vida les tendra otros planes , por ejemplo un amor que jamas imagino.
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21
A primera hora de la mañana Rubén despertó y se percató que Cecilia está acurrucada a su lado y él procedió abrazarla instintivamente, mientras lo hacia la contemplaba, se veía tan dócil y bella en esa posición, se mantuvo quieto para no despertarla y se dio cuánta como efectivamente roncaba cada cierto rato, así estuvo un buen tiempo, cuando se percató que Cecilia estaba despertando fue el quién se hizo el dormido.
Cecilia al despertar y encontrarse cobijada y abrazada por Rubén se sintió ruborizada, lentamente se retiró y levanto al baño para cambiarse ropa, una vez ya arreglada volvió y encontró según ella a Rubén recién despertándose.
Cecilia- buenos días, dormilón.
Rubén - buenos días, Cecilia.
Cecilia- yo estoy lista ya, iré a ver si desayunaremos o no.
Rubén - ve yo me visto rápidamente, guardo las cosas y te acompaño.
Así Cecilia llegó de las primeras al comedor y luego se sumó Rubén, cuando estaban por terminar llegaron los otros miembros del grupo que viajaban juntos.
Liz- veo que madrugaron, acaso no pudieron dormir.
Cecilia - dormimos tan bien que nos levantamos temprano para poder desayunar muy bien.
Ante esta respuesta Luz se sentó en otra mesa a tomar desayuno, cuando llegó su esposo a hacerle compañía no mudo disimular su cara de molestia, abre lo cual Cecilia rio.
Una hora más tarde ahora en dos carruajes el grupo continuo el viaje hasta llegar a su destino final. En el camino comieron una merienda solamente para no demorar tanto.
Alrededor de las 2 de la tarde llegaron a la capital, ahora pasarían los siguientes días en una casa de huéspedes bien elegante eso sí.
Cecilia- es muy bello este lugar, mira esos enormes jardines y lagunas.
Rubén - lo mejor es que la feria ecuestre se desarrolla en la finca de al lado, así que la distancia nos permitirá ir y venir en corto tiempo.
Cecilia- vamos a registrarnos.
Mientras caminaba hacia la recepción Cecilia volteo al escuchar su nombre.
Carlos Gres-" Cecilia, Cecilia"
Cecilia- Señor Gres que hace usted acá.
Carlos Gres- no es obvio, vine a la feria ecuestre como todo el mundo aquí. Me alegro de que vinieras así podremos pasar tiempo juntos.
Rubén - veo que usted tiene mucha simpatía por mi esposa.
Carlos - yo la conocí mucho antes que usted y no veo nada inadecuado que seamos amigos.
Rubén - por supuesto que no es inadecuado, pero asegure de nuevo exponer a mi esposa a comentarios mal intencionados.
Carlos - se lo prometo, la cuidaré tal como ella se merece.
Cecilia- voy a registrarme, despues nos vemos.
Cuando llegaron a la habitación designada está era pieza amplia con grandes ventanales que daban al amplio y bello jardín.
Carlos - es muy bello .
Cecilia- mira hay una sola cama, pero es enorme, así que deberemos seguir durmiendo juntos.
Rubén - hasta ahora lo hemos logrado, no te has sentido incómoda.
Cecilia- no, por el contrario, me he sentido cómoda, tú no piensas mal de mí por lo que hemos hecho.
Rubén- por supuesto que no, yo tengo claro que está situación no depende de nosotros.
Cecilia- tenemos la habitación 13 ojalá la señora Liz y su esposo queden lejos de nosotros, no me gustan sus comentarios malos intencionados.
Rubén - las personas que opinan mucho de la vida de los otros generalmente tienen un mal vivir y por eso disfrutan hablando mal de otros.
Cecilia- Buenos guardemos nuestras cosas y visitemos los alrededores.
Rubén - hoy veamos los alrededores, ya que mañana deberé ir temprano a la feria.
Al rato salieron y recorrieron los jardines a la distancia Cecilia diviso a Liz y se dio cuenta de que le hacía señas a Carlos Gres, pero no le dio mayor importancia.
Rubén - son muy bellos estos paisajes.
Cecilia- me encanta este lugar, tantos árboles y flores.
Rubén - vamos a comer algo, ya que no almorzamos y tengo mucha hambre.
Cecilia- a mí me gustaría probar comida de esta zona, he ahorrado bastante del dinero que me das y creo que podremos darnos unos gustos.
Rubén - por Dios me haces sentir como si fuera un miserable, que no te da lo que necesitas.
Cecilia- no he dicho eso, pero quiero que nos permítamonos darnos algunos gustos.
Rubén - traje dinero suficiente así que no te preocupes compra y come lo que desees.
Cecilia- gracias, amable esposo.
Así fueron y pidieron todo lo que Cecilia quiso comer, había productos de ella nunca había visto y disfruto mucho, Rubén la observaba comer con tanto gusto que se sentía muy feliz.
Cecilia- amo este postre trataré de ver qué ingredientes lleva para aprender a prepararlo. A lo mejor pediré hablar con la cocinera para que me enseñe la receta, tendré varios días para conseguirlo.
Rubén - no sé porque tengo la seguridad que lo conseguirás.
Cecilia- eso veré, que nuevos platillos puedo aprender y que cosas puedo llevar para nuestra casa de este lugar.
Rubén - veo que estarás muy ocupada.
Más tarde a la hora de dormir se acostaron, pero Cecilia tenía dolor de estómago parece que comer tanto le pasó la cuenta, así que se levantó despacio para no despertar a Rubén, se colocó una bata y salió de la habitación iba camino hacia la cocina cuando dos puertas delante de ella vio salir a la señora Liz arreglándose el cabello y la ropa.
Cecilia - se detuvo para que no la viera, antes esto se asustó y volvió de inmediato a la habitación muy nerviosa.
Rubén- Cecilia dónde estaba, que sucede, porque estás tan nerviosa.
Cecilia- me dolió el estómago y queria ir a la cocina por un te de hierbas , pero no logré llegar .
Rubén - estás pálida que sucedió.
Cecilia- en qué habitación están la señora Liz y su esposo .
Rubén - están alojados en el primer piso, porque preguntas eso?
Cecilia- porque mientras iba camino a la cocina, ví salir a la señora Liz de una habitación acá en el segundo piso, arreglándose el cabello y la ropa.
Rubén - no me gusta decir esto, pero es sabido que ella engaña a su esposo con otros hombres y yo creo que él está enterado, pero a ambos les conviene el tipo de vida que llevan.
Cecilia- creo que del susto hasta me olvidé del dolor de estómago
Rubén - debiste hablarme , yo iré por un te a la cocina tu recuestate.
Cecilia- Está bien .
Rubén al rato volvió con un té de hierbas que Cecilia tomo y logro calmar un poco su dolor, más tarde se durmió sin poder sacar de su cabeza la imagen que vio esa noche.