Matt y Fanny son hermanos, pero comparten un oscuro deseo hacia el otro que sale a flote tras la muerte de sus padres.
NovelToon tiene autorización de Antone para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Episodio 21: Dulce
^^^Fanny Hawk.^^^
Estoy molesta con dos idiotas, uno de ellos es mi hermano, el otro es el hermano de Cath.
Se supone que Landon es su lugar seguro, su único aliado en esa asquerosa familia que tiene, y aun así, el muy imbécil la ha dejado de lado porque supuestamente se encuentra demasiado ocupado con el trabajo y la organización de la boda.
—Es una extraña combinación verlos a ustedes dos juntos.—Comento.
—No encontramos en el estacionamiento, ambos estábamos esperando por ustedes.—Responde mi hermano, viéndome a través del espejo retrovisor.
Creo que está molesto conmigo, pero se le ve más cabreado cuando nota que mi mano sigue unida a la de Cath.
¿Qué?
¿Tiene celos de mi amiga?
Imposible.
Matt siempre ha sido protector conmigo, alejando a los chicos de mi campo de visión, pero nunca ha tenido ese problema con las mujeres. Se supone que no le importa lo que haga y deje de hacer con mis amigas.
—No sabía hoy vendrías por mí.—Habla mi amiga, dirigiéndose a Landon.—Lamento las molestias que cause.
—Hablaremos en casa, Cath.—Le corta.
Mi dulce chica frunce los labios, guardando silencio con la expresión más agonizante, dolorosa y tormentosa que he visto.
Entonces no puedo controlar el torbellino de emociones negativas que me tientan a decirle un par de cosas a este idiota.
—No te la llevarás a casa, ella se viene conmigo.—Me giro para ver a Cath.—Tendremos una noche de chicas, solo tú y yo, acampando bajo las estrellas.
—Solo tienes una tienda de campaña.—Me recuerda mi hermano.
—Podemos compartirla.—Sonrío.—Dormiremos abrazadas hasta el amanecer. Acurrucadas el uno con la otra, como cuando éramos niñas.
—Eran buenos tiempos.—Asiente mi amiga, ahora con el rostro iluminado.
¿Lo ves?
Es tan sencillo hacerla feliz, y aun así su familia se las arregla para hacerla miserable.
—No tienes el permiso de nuestros padres, Cath.
—Entonces diles que tú le diste el permiso.—Le respondo a Lan.—Sé un buen hermano y has feliz a tu hermana por esta ocasión, es lo mínimo que puedes hacer por ella.
Es lo mínimo cuando la abandonaste para perseguir tu propia felicidad, dejando a esta frágil e inocente niña en las garras de una bruja, quiero decir, pero no lo hago, no puedo hacerlo cuando le prometí a Cath no decir nada al respecto.
—Por favor, Lan.—Le pide Cath.
Dios, no creo que haya un ser humano que pueda rechazarla sin romperse en el puto corazón en el proceso. Esta chica tiene un poder en sus manos que todavía no sabe utilizar.
Demasiado linda, adorable y suave.
Podría vomitar arcoíris por el simple hecho de escucharla. Nunca entenderé como demonios un ser de luz como ella terminó siendo la mejor amiga de la hija del diablo, o sea yo.
Landon accede a darle el permiso luego de un rato, provocando la sonrisa de su hermana y la mía, aunque Matt no se le ve contento. Bueno, problema de él, todavía sigo encabronada por anoche.
Dejamos a Landon de regreso al estacionamiento de la escuela para que este pueda regresar a su auto, solo entonces tomamos la dirección hacia nuestro nuevo hogar, o bueno, algo de él porque estamos en plena construcción de este.
Sigo en los asientos traseros junto a mi amiga, hablando de tonterías sin importancia, entre chismes de la escuela y sobre la nueva canción que lanzó este nuevo cantante que ha estado de boca en boca.
Ignoro completamente a Matt y finjo no saber que tiene su mirada puesta en mí a través del espejo retrovisor.
No le pedí su opinión para traerme a Cath, pero honestamente, poco me importa ahora.
No quiero estar a solas con él, tengo que volver al plan inicial que consistía en reducir nuestro tiempo juntos al mínimo. De otro modo siento que caeré, voy a tropezar y le daré lo que quiere.
Quiere mi verdad.
Jodidamente nunca la tendrá.
Al llegar al terreno apartado que tenemos, con nuestras tiendas de campañas tal y como la habíamos dejado esta mañana, tomo la mano de Cath para llevarla a conocer la mía.
Ella entra a gatas y yo hago lo mismo.
—Es lindo, pequeño, pero lindo.—Sonríe ella.
Ambas nos sentamos con las piernas cruzadas para hacer espacio.
—¿Cómo te sientes?.—Pregunto.
—Bien, supongo.—Su expresión decae un poco, pero mantiene la sonrisa en sus labios.
Me pregunto si ha sido siempre así, ocultando su dolor, el sufrimiento que desgarra su corazón y que la llevó a desear la muerte para detener la agonía.
—Lo siento, Cath. Soy tu amiga y yo.—Se forma un nudo en mi garganta.—No sabía lo que estaba ocurriendo contigo, fui tan ciega, si algo te hubiera pasado yo no...
—Está bien, Fanny.—Ella me interrumpe, tocando mi mano fría con la suya cálida.—Está bien.
Pero no lo está, no puede estarlo porque he fallado como amiga. Aunque no volverá a ocurrir, no hay manera de que pase por alto su dolor, no cuando ese dolor casi me roba a la única persona que me sigue sonriendo como si fuera la luz en su vida.